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*LIBROS * LIBROS* LIBROS I
(en orden alfabético a partir del título)
Estos comentarios han sido publicados en el quincenario Punto Final
y otros medios de comunicación

"1891 CRÓNICA DE LA GUERRA CIVIL" (LOM Ediciones/ 2003), es un libro al alcance de todos los lectores, tanto para los avezados en el tema, como para quienes recién comienzan sus indagaciones en nuestra historia. En él, el profesor Jorge Nuñez nos introduce en los acontecimientos de la Guerra Civil de 1891 de manera clara y documentada, sin caer en terminologías eruditas ni ditirambos emocionales respecto a los personajes, por el contrario, nos relata los hechos de la manera más objetiva posible y tomando como referencia estructural del libro los acontecimientos tal como se sucedieron mes a mes, o día a día. Respecto a esto, nos dicen los editores: "Esta crónica es un relato cotidiano de los acontecimientos políticos, diplomáticos y bélicos en un estilo comprensible" (...) "El ensayo indaga variables inesperadas, desterrando la idea -rutinaria y falsa- del "conflicto de poderes ejecutivo-legislativo", y finaliza con un tema siempre ocultado: la represión -a todo nivel social- que siguió la caída del régimen balmacedista". El estudio tiene la virtud de dar a conocer episodios prácticamente desconocidos por la inmensa mayoría de los chilenos y totalmente omitidos en los libros de historia oficiales, por llamarlos de algún modo, con los cuales se educa en nuestros colegios e incluso en muchas universidades. Nuñez indaga en la personalidad de muchos de los protagonistas y en su verdadero rol durante el conflicto. El presidente José Manuel Balmaceda, coronel Eulogio Robles, el gral. José Miguel Alcérreca, gral. Orizonbo Barbosa, Coronel Estalisnao del Canto, gral. José Velásquez, gral. Manuel Baquedano y Fernando Lopetegui, por ejemplo, son mostrados en sus victorias y derrotas, en sus lealtades y conflictos, de manera descarnada. Impresionante resulta la crueldad de los militares vencedores, tras el triunfo en las batallas de Con-Con y Placilla, contra sus propios pares, con los que además habían compartido honores durante la Guerra del Pacífico, siendo un ejemplo de esto las crueles muertes de Barbosa y Alcérreca y los saqueos a las casas de los derrotados, instigados por agitadores civiles. Entre los civiles, resultan significativas las insidias en el plano político de Agustín Edwards y Manuel Antonio Matta, entre otros. O la de Lopetegui, el cual no mostró que apoyaba a los congresistas hasta último momento. También se reconstruye el papel jugado por la marina y Jorge Montt, el hundimiento del Blanco -por las fuerzas leales- y otros episodios navales. (Vale destacar que Agustín Edwards E., descendiente del recién citado y dueño de El Mercurio, durante el gobierno de la Unidad Popular jugaría un papel tan funesto y traicionero para con su país como el de su pariente en 1891.) Dentro de la narración nos encontramos con el casi desconocido -y curioso- caso de la "división Camus", al mando del coronel Hermógenes Camus, que arribara a Calama para luego ir en apoyo del general Robles. La división nunca llegó y tuvo que devolverse, siguiendo luego el camino de regreso a Santiago en una interminable y épica travesía que realizó a través del desierto hasta Bolivia y luego Argentina para vía Mendoza ingresar a Chile. Un episodio que merece un estudio aparte. Otra curiosidad que nos cuenta el autor, y que refleja de alguna manera -irónica si se quiere- pero real, el modo de ser chileno ante los acontecimientos, por muy terribles que sean. Nos cuenta Nuñez, que el 18 de septiembre, un día antes de la muerte del presidente Balmaceda, y en medio de los sucesos de guerra y saqueos que aún se vivían en la capital, en el Club Hípico de Santiago se corría sin mayores inconvenientes El Ensayo, triunfando el caballo Sky. Balmaceda, al igual que Allende -ochenta y dos años después- confió en el ejército chileno y ambos se equivocaron. En el caso de 1891, y en palabras del autor de este libro, son importantes sus siguientes impresiones: "La guerra civil de 1891 fue una experiencia traumática para la sociedad chilena y su secuela de odiosidades permaneció durante generaciones, aunque la historiografía oficial se empeñe en ocultarlo. El conflicto de poderes y el martirio del presidente Balmaceda han encubierto una realidad dramática cuyo patetismo apenas alcanzamos a comprender después de un siglo." (...) "Los meses de guerra significaron cerca de diez mil bajas, entre muertos y heridos. Chile contaba entonces con tres millones de habitantes, pero la población económicamente activa resintió la ausencia de esos brazos. Los gastos totales de la "revolución" fueron calculados en cien millones de pesos, agregándose 'el predominio en la dirección financiera de la República de un grupo reducido de personas que representaban las grandes fortunas, cuyos intereses confunden con los intereses generales del país'".

“25 AÑOS ROMPIENDO EL SILENCIO” (Ed. Imágenes de Océano). Para celebrar sus 25 años de publicaciones la revista Imágenes de Océano, dirigida por Alejandra Zarhi, ha realizado esta pequeña muestra antológica de poesía y narrativa. En ella nos encontramos con textos de Reynaldo Lacámara, Alejandra Zarhi, Juan Oyarzún, María Cristina Pérez, Renzo Rosso, Marión Roth, María T. Undurraga, Eliana Godoy, María de los Ángeles Espejo, Tabaré Ramos, Inés Villafañe-León, Eliana Elsaca, Anna M. Barbera, María Cristina Menares, Paz Molina, Rebeca Navarro, Isabel Edwards y Ximena Troncoso.

“73 EPIGRAMAS UPELIENTOS” (Lom Ediciones). “Una advertencia y un epitafio” como lo anuncia el subtítulo de este libro de Juan Forch. Epigramas donde al autor toca el tema, por ejemplo, de la Unidad Popular, su caída, la lucha clandestina y los cambios ideológicos sufridos por nuestra sociedad y los antiguos militantes. Textos donde se busca, principalmente, la conclusión ingeniosa, como en “Una por otra”: “Nos ahorramos/ el hombre libre,/ miles de álamos/ y barrer/ deserciones/ cada otoño./ Para eso/ cambiamos/ las Grandes Alamedas/ por una Costanera Nueva”.

"A LA VIDA VERSOS DE AMOR Y ESPERANZA" (autoedición). El poeta radicado en Australia Sergio Mouat nos entrega su segundo libro de poemas. Una edición bilingüe donde desarrolla sus sentimientos de manera transparente y en un lenguaje simple y sin aspavientos estéticos: "Me encontré con una calle larga/ muy cerca su playa/ a sus costados restaurantes/ almacenes y artesanías". Mouat se acerca, con sus versos, a la gente más sencilla de nuestro país.

"A PEOR VIDA", (Lom Ediciones), es el título publicado recientemente por el poeta Armando Uribe Arce, cuya producción en los últimos años ha sido bastante prolífica. Este libro, tal como se explica en la nota introductoria, viene a ser una continuación del anterior, titulado: "Las críticas de Chile". Es decir, una nueva arremetida en contra de la sociedad tal cual está constituida, una sociedad donde, en la mente de los ciudadanos, impera una serie de reflexiones que raramente se manifiestan en público, pero que Uribe no tiene pudor alguna para expresar a viva voz. Por ejemplo: "El hombre viejo de la carne/ un desollado hollejo./ Se le aflojaron todos los esfínteres/ gárrulo y logorreico./ Débil y frívolo y amnésico/ pero no sabio: viejo". Es clara la ironía y el desenfado del poeta, la manera cruda (y real) de ver las situaciones que va padeciendo el hombre. En otro texto nos dice: "... y efectivamente jugamos a los naipes ingleses, de noche/ en la casa/ del ministro o del duque cortesano o de la rameada/ cortesana, mientras en el diván se acariciaba/ Venus la vulva". O este poema: "Mirando la comida/ pienso en el excremento/ que será cuando ha sido ya comida...". La ironía es el principal elemento para arremeter contra lo que le parece absurdo o engañoso, siendo la constante del libro: "La casa en que vivimos/ fue destruida por la empresa/ de construcción de destrucciones". Otros tema es la permanente desazón ante un mundo que se va desvaneciendo en una vorágine impuesta por quienes detentan el poder. Todo tipo de sentimientos, tanto carnales como espirituales, se van sucediendo expresados sin eufemismos. Uribe siempre dice lo que piensa con firmeza y transparencia. No vacila, cuando algo no le parece, en mostrar sus dientes a moros y cristianos, dando rienda suelta a su irreverencia: "Hablemos de religión. ¿Hablemos de la Iglesia?/ Cierto es que las iglesias (templos, casas/ de devoción) se yerguen con ladrillos/ cuya raza es la misma que construye prostíbulos/ (como cierto que leños de patíbulos/ y rollos de tortura son de árboles sencillos/ tranquilos en el bosque): son escasas/ las vírgenes, y muchas las necias". En cuanto a la estructura de los poemas, en la gran mayoría de ellos, el autor recurre a la rima, la que a mi entender, no siempre es acertada. Al leer ciertos textos, se sienten algunos versos un tanto forzados. Muchas veces, cuando se busca la palabra que complete la rima, suele ocurrir que se pierda la fuerza e intención del poema, aunque esto de ningún modo le quita méritos al libro de Armando Uribe. "A peor vida" es un poemario que nos entrega muchas respuestas a tanta pregunta que rondan en la vida que nos impone "... un mundo cruel donde no hay quienes/ vivos hoy no serán muertos mañana.".

"ABSTINENCIA" (Ril Editores) del poeta Marcelo del Campo. Un libro que se suma a un mensaje crítico, que abarca desde cuestiones sociales a existenciales y morales: "Olvidé mi nombre y ahorqué a mi sombra,/ escondí el código de barras en la corteza de la libertad". Del Campo recorre temas como el SIDA, la culpa, el olvido, la pedofilia, el alcohol y el cáncer, entre otros. Su lenguaje se integra con el utilizado por los poetas de la "generación de los noventa", como los llama Andrés Morales en el prólogo.

"AÉREA N° 5" (revista publicada por Ril Editores). En el número cinco de este magnífico anuario de poesía hispanoamericana –que acaba de ser presentado- nos encontramos con una serie de artículos donde sobresalen los dedicados a los 200 años de Novalis, David y los Salmos, a Jacobo Fijman, Sophia de Melo, Eugenio Montale y Holderlin, entre otros. De real interés resulta la muestra de poesía francesa actual, titulada "Latinoamericanos y franceses en París", que reúne a poetas de gran nivel. Revista "Aérea" también nos muestra parte de la obra de autores chilenos como Tomás Harris y Daniel Calabrese. Por su parte, Andrés Morales publica un artículo llamado "Tragedia y comedia en el humor de la poesía actual".

"AHORA" (Al Margen Editores). Antología que recoge las voces de seis noveles narradores: Gustavo Barrera, Michelle Reich, Roberto Fuentes, Erick von Baunm, Ignacio Fritz y Francisco Rivas Donoso. El volumen consta de seis cuentos que dan cuenta acerca de los temas más variados, entre ellos un atentado al tirano Augusto Pinochet. Interesantes expresiones narrativas que merecen ser difundidas entre los lectores. Lo mismo que el trabajo que viene realizando, desde hace algún tiempo, esta promisoria editorial alternativa e independiente.

"AN OLD BLUES SONGBOOK" (Ediciones del Temple). Carlos Henrickson nos presenta un interesante libro de poemas con una columna central que podría definirse como un elemento de tristeza ante el mundo que lo rodea en sus expresiones quizá más indeseadas: "Acá se combate. Bajo/ mi ventana, por unos pesos; y por tierras, por/ mercados más amplios y civilizados, por hablar o no hablar, saltan/ seres humanos como fuegos/ de artificio en toda la vasta piel del mundo". Henrickson va incorporando los paisajes y lugares, en que se refugia, en sus versos, como por ejemplo, El Café Castaño, donde aún es posible soñar, sentir la amistad, la esperanza lejos de las bofetadas del mundo: "Se suceden las fiestas cuando hay tantos/ nunca falta algo que celebrar" (...) "Por afuera todo el/ diluvio de las angustias: ambulancias,/ mendigos y el baile de la fiebre de estas/ épocas...".

"ANTIGUAS COSTUMBRES" (Ediciones Piedra de la Locura), primer libro de Gabriel Silva. En su lenguaje se integra a un sector de la última generación de poetas donde prima la construcción más intelectual del verso. En cuanto a la temática de este poemario, Silva desarrolla sus poemas introduciéndose en el mundo de la ensoñación, del amor y la muerte a través de la nostalgia, principalmente: "Soné con matar a la muerte/ en el nogal del patio de mi abuela/ Los pájaros nocturnos/ me entregarían el arma" (...) "Y soñar que me haré/ una casa en el viejo nogal/ para que paciente/ la noche me prometa otros sueños".

"ANTOLOGÍA CRÍTICA DE LA NUEVA POESÍA CHILENA" (Lom Ediciones) de Jorge Elliot. Reedición de una notable antología publicada en el año 1957 que además de entregarnos una breve muestra del trabajo de los antologados, trae un extenso estudio que nos permite introducirnos en parte importante de la historia de la poesía chilena del siglo XX. La trascendencia de este trabajo de Jorge Elliot radica principalmente en la importancia e influencia que la mayoría de los poetas incluidos en esta selección han mantenido en el tiempo. Ellos son: Pedro Prado, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Ángel Cruchaga Santa María, Pablo Neruda, Omar Cáceres, Braulio Arenas, Jorge Cáceres, Enrique Gómez Correa, Teófilo Cid, Eduardo Anguita, Rosamel del Valle, Humberto Díaz Casanueva, Juvencio Valle, Óscar Castro, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Aldo Torres, Luis Oyarzún, Gustavo Ossorio, Enrique Lihn, Venancio Lisboa, Miguel Arteche, Alberto Rubio, David Rosenmann-Taub, Hernán Valdés, Jorge Teillier, Armando Uribe y Efraín Barquero.

"ANTOLOGÍA CRÍTICA DE LA POESÍA CHILENA TOMO II" (Lom Ediciones) a cargo del poeta y académico Naín Nómez. Este segundo tomo abarca una selección de los poetas más relevantes que publicaron sus trabajos entre 1916 y 1932, un período bastante sobresaliente para la literatura nacional por la importancia de los libros que en él se publicaron: "El espejo de agua"; "Los gemidos"; "Tala" y "Residencia en la tierra", entre algunos de los más importantes. Tal como en el Tomo I, la selección va precedida por un amplio estudio que involucra el contexto histórico, sociológico, político y cultural en que cada poeta desarrolló su obra. Además de la selección de poemas de los autores seleccionados, podemos encontrar referencias críticas a favor y en contra de sus trabajos, publicadas en la época correspondiente y otras años después. Dice su autor referente a esta antología: "Nuestro propósito se centra ahora en el TomoII (y también en su continuación, el Tomo III), en mostrar la manera cómo los discursos poéticos que se producen con el surgimiento de la ruptura vanguardista, se relacionan, interpenetran, consolidan y fragmentan en sus articulaciones con el proceso creciente de la modernidad y sus propuestas modernizadoras". Es ésta una antología que no se puede pasar por alto, la seriedad y objetividad del trabajo que en ella encontramos nos da una visión profunda y fundamentada de la historia de nuestros poetas y sus obras. Me parece, sin lugar a dudas, que es ésta la antología poética más contundente realizada en Chile. Sólo comparable con la clásica "Selva Lírica", también reeditada por Editorial Lom hace algunos años. Esperemos que el tomo III y los otros que le siguen puedan llegar pronto a las manos de los lectores.

"ANTOLOGÍA CRÍTICA DE LA POESÍA CHILENA, TOMO IV" (LOM Ediciones) de Naín Nómez, un volumen que pasa a engrosar el acucioso trabajo que Nómez viene realizando sobre la poesía chilena a partir del siglo XIX. En esta ocasión el período que se abarca es de veinte años, entre 1953 a 1973 y se incluyen sesenta y un poetas. La obra está dividida en dos partes, la primera de ella subdividida en varios capítulos. En el primero, llamado Los fundadores de los cincuenta, nos encontramos con nombres como Nicanor Parra, Gonzalo Rojas y Violeta Parra. Luego se pasa a Las tendencias láricas orígenes y desarrollo, destacando Jorge Tellier, Efraín Barquero y Rolando Cárdenas. El siguiente capítulo se refiere a la Temporalidad y existencia, la memoria fragmentada, cuyos exponentes principales son Armando Uribe Arce y Alfonso Alcalde. La parte que corresponde a Las tendencias neosurrealistas, realidad y trascendencia, resalta las figuras de Carlos de Rokha, Stella Díaz Varín y Ludwig Zeller. Cierra la primera parte del libro el capítulo Otras tendencias de los cincuenta, donde se cuentan nombres como Jorge Jobet, Eliana Navarro, Edmundo Herrera, Matías Rafide, Sara Vial, Pedro Lastra, etcétera. La segunda parte de estas cerca de seiscientos cincuenta páginas corresponde a Los inicios de la poesía de los sesenta, cuyos representantes encabeza Óscar Hahn, Claudio Bertoni, Gonzalo Millán, Omar Lara, Floridor Pérez, por citar algunos. Sin duda que este trabajo es esencial para conocer a nuestros poetas, pues además de una selección de textos, se acompaña a cada autor con referencias críticas, publicaciones y datos biográficos. También es claro que no están todos los que deberían estar, como ocurre en toda antología, personalmente echo de menos algunos nombres que a mi modo de ver debieron ser incluidos, Raúl Mellado, Fernando Quilodrán y Nano Acevedo, por ejemplo. Otro tanto me parece que ocurre con los representantes de la Nueva Canción, que además eran todos poetas, como es el caso de Violeta Parra, incluida en este volumen. Pero me refiero principalmente a Víctor Jara, Patricio Manns y Osvaldo "Gitano" Rodríguez, cuyos méritos poéticos son reconocidos. Me da la impresión que de alguna manera, salvo Violeta Parra, ocurre con estos Aedos lo mismo que con los poetas populares y obreros, que no son considerados dentro del concepto de poeta que tradicionalmente se maneja. Siempre he creído que esto es un error que alguna vez deberá ser corregido por parte de los críticos y académicos, esencialmente. En todo caso me parecen omisiones que podrían ser rescatadas en los dos últimos tomos que se anuncian. Y, por otro lado, está claro que este trabajo de Naín Nómez es uno de los aportes más importantes (y el mayor) que se ha realizado para fomentar el conocimiento crítico de la poesía chilena.

“ANTOLOGÍA DE LA ADIVINANZA” (Lom Ediciones). Interesante libro donde Magdalena Fuentes recopila más de mil adivinanzas de todas las épocas. ¿Quién no ha escuchado alguna vez una adivinanza?. Podríamos decir que la adivinanza es parte de las tradiciones más arraigadas en la cultura masiva. Un volumen que entretiene y evoca sonrisas de todo tiempo y lugar. Vaya un ejemplo, a ver si adivina: “Los hombres son muy necios/ me buscan con afán/ conmigo van tiesos/ y yo los suelo apretar”.

"ANTOLOGÍA DE LA POESÍA DEL VALLE DE ELQUI" (Ediciones U. Católica del Norte). Esta reciente antología nos trae algunas voces del norte de nuestro país, la región de Elqui. Un trabajo del poeta Arturo Volantines que nos da conocer una poética importante de nuestros país. En este primer tomo de la antología los poetas antologados son: Viviana Benz, Elba Jiménez, Susana Moya, Pablo Baeza, Yair Carvajal, Óscar Elgueta, Samuel Nuñez, Bartolomé Ponce, Patricio Rodríguez, Sergio Rodríguez, Ricardo Rozas y Arturo Volantines.

"ANTOLOGÍA DE POETAS DE PEÑALOLÉN" (edición impresa en los talleres de "LyM"): En un esfuerzo digno de destacar la recién formada Sociedad de Escritores de Peñalolén y el Centro Cultural Piedra Lisa de esta populosa comuna de la capital, con el aporte de los Fondos Concursables para el Arte y la Cultura de la I. Municipalidad de Peñalolén, ha editado una antología con el trabajo de poetas afincados en este sector cercano a los pies de la cordillera. Peñalolén se ha caracterizado desde hace muchos años por la labor literaria que allí se realiza. Muchas revistas, Centros Culturales, talleres y libros han "nacido de sus profundidades". Los antologados en esta oportunidad son: Emilio Antilef, Pedro Araucario, Antu Liwen, Juan Cerda, Anachu, Sebastián Feliú, Juan Hidalgo, Amante Eledín Parraguez, Matilde Pastrián, Mariano Ponce, Nerei Chezsán, Jaime Vives y Marisol Wexman.

"ANTOLOGÍA LITERARIA" (editorial Imágenes de Océanos): Para celebrar los 20 años de la revista "Imágenes de Océanos", su directora Alejandra Zarhi ha publicado esta antología donde podemos encontrar la voz de escritores de todas las edades, siendo muchos de ellos desconocidos para el público en general. Una loable labor la de esta poeta, más aún si ha logrado mantener, contra viento y marea, durante 20 años su publicación, dando espacio a quienes por razones diversas no tienen acceso a las editoriales ni a los medios masivos de comunicación. Es de esperar que esta labor continúe sin mayores tropiezos entregando su aporte necesario a la literatura nacional.

"ANTOLOGÍA" (Lom Ediciones) que recopila la obra del poeta chileno Efraín Barquero. Exiliado durante treinta años, Barquero se reintegró a las ediciones nacionales durante el año 1992 con tres obras: "Mujeres de oscuro", "A deshora" y "El viejo y el mar". Posteriormente, en 1998, publicó "La mesa de la tierra". Fue galardonado con el Premio Municipal de Literatura 1999. También con el premio Altazor, mención poesía, otorgado por la SCD. Antes de pasar a la obra de Barquero, me parece importante destacar la vigencia de este poeta después de tantos años fuera del país, sobre todo en la acogida que ha tenido entre el público lector. Desde su partida nuestra poesía ha cambiado bastante, lo mismo que los gustos. La tendencia a una poética más descriptiva y de expresiones fuertes y coloquiales prima hoy en día, sobre todo en las preferencias de los poetas más jóvenes. Pero a pesar de esto Barquero ha encontrado eco en algunos de ellos, y eso es demostrativo de la trascendencia de su obra. En una entrevista Barquero ha dicho que a las nuevas generaciones les critica "la renuncia a ideales y valores esenciales para un artista, como el respeto por el pasado y la solidaridad" (...) "Hay mucho individualismo y se han puesto engreídos". Y no deja de tener razón, pues muchos de los valores primordiales de convivencia fueron trastocados durante la tiranía militar. La arrogancia y la búsqueda de la escalada fácil hacia una "fama" próxima son el pan de cada día para muchos escritores. Por eso no deja de tener un gran valor el espacio que ha encontrado en este tiempo la poesía de Efraín Barquero, que además es considerado un serio candidato al Premio Nacional de Literatura. Al introducirnos en la poética de Barquero nos quedan a la vista de inmediato cuáles son los elementos centrales en el contenido de obra. En su primer libro "La piedra del pueblo" los poemas "El pan" y "Arte poética" nos definen claramente la línea conductora de lo que será todo su trabajo posterior: la integración mística del poeta con la naturaleza y sus elementos esenciales, así como con los que el hombre va creando con ellos, o parte de ellos, donde también asume las penurias del pueblo. "El hombre busca el pan con un esfuerzo sobrehumano./ Dando saltos inverosímiles hacia el cielo,/ con pesados andamios llenos de materiales/ que alcanzarían para construir dos veces la tierra", nos dice en el primer poema. En "Arte poética" expresa: "Estoy lleno de símbolos de carne y hueso,/ y mi canto es una fábrica terrestre/ donde los versos padecen y se afanan/ con la misma intensidad de los hombres". Dice Floridor Pérez, acerca de la obra de Barquero: "...es una poesía de los seres y las cosas, del amor y la familia, de la tierra y el trabajo, de la naturaleza y la sociedad, pero no como "temas", sino como partícipes de un rito llamado vida". Por otro lado, encontramos una nostalgia permanente por los parajes del sur del país, donde la naturaleza se manifiesta en su mayor intensidad. También tenemos el sufrimiento del hombre explotado, pero la manera de redimirlo no es el verso o la metáfora partidaria, o la arenga política, sino un lenguaje lírico pero sumamente expresivo en la denuncia que desea realizar: "Un rincón en la tierra, un pedazo de cielo,/ ¡pero la libertad de desear para mañana/ un día más ancho para nuestros hijos". Es ésta una de las diferencias, a mi parecer, entre Barquero y otros poetas crecidos como tales durante los años sesenta. El mundo que prefiere vivir es la sencillez. Siempre lleno de afecto por lo que lo rodea. Barquero sufre cada proceso negativo que acontece a la naturaleza y a la sociedad, pero sabe sacar a cada elemento una gota de esperanza: "Yo que no tengo ahorros, sino enfermedades./ Yo que no tengo tiempo, sino mucho cansancio" (...) "Me levanto fragante de tu lado/ con aserrín azul en mi camisa,/ con tu olor, que ya no es simple olor/ sino que fuerza, materia hermosa,/ como una tabla fresca entre mis manos". El poeta, además, sabe muy bien que la esperanza de por sí implica un compromiso social y no duda en cantarlo cuando se refiere al hijo que vendrá, dirigiéndose a la futura madre y dejando traslucir un claro cuestionamiento a la sociedad: "Si hemos de traerlo, conquistemos para él/ el derecho de ser libre/ para que después no nos maldiga". Barquero siempre vuelve sobre sus orígenes y se revitaliza en ellos. Sus recuerdos de lugares y parientes pasan a ser una extensión más de la naturaleza: "Mi padre era el que más se parecía a la tierra./ Debe haber nacido junto con el maíz o el trigo" (...) "Mis otros tíos todos se parecían a las aves del lugar" (...) "Yo nací cuando ardían las fogatas de mayo./ Y lo primero que recuerdo es la voz del río y de la tierra". El hombre no es un habitante más "en" o "dentro" de la naturaleza sino que es parte fundamental de ella. La búsqueda de los elementos esenciales y su relación mancomunada con la vida no cesa de florecer en cada poema. La relación es aguda, sabe lo que siente el pan, la piedra o un niño en su inocencia: "... todos duermen, menos el deseo/ de hablar y palpar que tiene un niño" (...) "Porque no deja de mirar sus manos./ Y aunque a mí me confunde con el muro,/ y a todos los demás, con el océano,/ a sus manos las contempla como manos". En su libro "El pan del hombre" (1960), evoca a sus padres desde su infancia, donde el trabajo diario y la mesa servida destacan en los poemas de mayor altura: "Yo no puedo olvidar aquel gemido/ de mi madre en la masa, de mi padre en la madera" (...) "La mesa servida que me aguarda/ tiene todos los frutos y nadie sentado./ Pero el pan no se añeja ni el vino se enturbia,/ en la mano tendida que no encuentra la otra". La mesa resulta uno de los elementos centrales en la poesía de Barquero, ésta se transmuta constantemente en imágenes de la vida diaria, incluso desde la evocación de los muertos. Muchas veces toma un sentido bíblico donde la familia pasa a ser el núcleo de toda gestación de grandeza humana. Todo se construye y reconstruye a través de la mesa que reúne a muertos y vivos a su alrededor. Uno de los libros más logrados del poeta es "El regreso" (1961), donde prevalece la memoria del lugar de origen y sobre todo del padre. Los versos se desarrollan, principalmente, en un diálogo que alcanza expresiones notables: "-Padre, te enseñaré la muerte./ Pondré en tus manos la tierra sin greda/ ni agua./ -Hijo, te enseñaré a vivir con mi ausencia./ Y aprenderás el secreto de tu propio cuerpo". Tras este libro vienen dos obras donde se produce un salto en la temática, aunque sin perder la esencia de su Arte Poética: "Maula" 1962 y "Poemas infantiles" 1965. El primero es un libro más suelto, con un aire de simpatía en sus versos, prevaleciendo bastante el humor en el trato de los temas. El segundo tiene un ritmo alegre y lúdico, sin olvidar la penurias de los hombres más sencillos, como en el poema "El panadero": "Me hice lento con la harina,/ me hice ciego con la llama;/ me dejaron sin trabajo/ al llegar la mañana". Poema que dentro de su tono alegre deja una profunda reflexión. Producto de su estadía en China, Barquero publica un libro llamado "El viento de los reinos" 1967, en el que destaca su encuentro con la milenaria cultura oriental, tan distante de la nuestra. Asumiendo los ritos y antepasados de ésta los entrelaza con su propio imaginario poético. En el poema "Puertas de China" se mimetiza con el país y canta desde allí como si el poeta y el territorio que lo acoge fueran uno sólo narrando su historia: "Extranjero, detente en mis murallas/ contengo tantos muertos que entera soy de cal y espinas/ mi tempestad será de cenizas extinguidas hace siglos/ te quemaré como al caballo de la estepa". No deja de ser interesante lo dicho por el autor, en una entrevista, respecto a su impresión de lo observado en aquellas tierras: "me impresionó la vejez del suelo, son como los huesos de la tierra. En Chile, es riquísima, pero allá está gastada por el tiempo y una excesiva población". En cuanto a su siguiente libro "Epifanías" 1970, Naín Nómez nos dice: "es una especie de matriz refundacional de los planteamientos vitales y estéticos que están en el centro de su obra: la existencia concreta, los objetos materiales que se convierten en una extensión de la revelación más profunda del mundo humano, estableciendo un orden cósmico donde todo adquiere un sentido". En él podemos hallar la convocatoria de sus seres amados, la reunión de sus familiares y amigos. Una fiesta donde se reencuentran el pasado y el futuro. Donde vuelven a mirarse los rostros sentados alrededor de una mesa: "Todos lo seres que yo amo/ están sentados a una misma mesa" (...) "nunca los rodean otros seres extraños/ sino lo más desnudo de ellos mismos" (...) "Más que sueños hay rostros en mí". En "Arte de vida" 1971, nos encontramos con textos en prosa que nos llevan a los lugares que marcaron al poeta durante su niñez y juventud, como, por ejemplo, la casona de campo habitada por su familia. Interesante resulta la relación entre los viejos cuadros de una habitación con las vivencias de su niñez que ellos le recuerdan: "El rostro de mi cuadro se parecía también a una mujer del pueblo que me amamantó en parte, pues al nacer yo, mi madre enfermó gravemente". En uno de los textos, el capitulado V, Barquero termina con una frase que demuestra su visión solidaria del trabajo. Refiriéndose a cuando su padre lo enviaba como acompañante del repartidor de pan, expresa: "Sin embargo, ¡que hermoso es, en algún camino, entregar el pan sin mancharnos las manos con el dinero!". A dos años de publicado este libro ocurre en Chile el Golpe Militar y el poeta, junto a miles de compatriotas, se ve obligado a permanecer en el extranjero. Durante su exilio publicó dos libros denunciando las tropelías de los militares: "El poema negro de Chile" y "Bandos marciales", ambos en 1974. Sobre el primero dice Nómez en el prólogo: "describe y metaforiza la represión sin caer en el panfleto y articulando su visión de los vencidos a su propia estética". En los poemas que aquí leemos existe una cierta analogía con elementos de la vida campestre como caballo, cazador, cordero, pastor, labrador, etc. No pierde Barquero los elementos centrales que definen el contenido de su poética: "Vertieron sangre en artesas llenas de ropa,/ en bateas colmadas de agua y harina,/ en tarros de leche fresca y humeante./ Ensuciaron el paño con que el labriego se seca/ el sudor envejecido de su rostro y del terrón,/ la sábana del enfermo, lo único fresco de su noche./ Engruesaron la tela de las costureras,/ la piel, la escama de las parturientas". El segundo libro es una parodia de los Bandos que la Junta Militar elaboró profusamente tras usurpar el gobierno. Me parece que ellos, si bien rompen la estética que Barquero había desarrollado hasta ese momento, cumplieron (y cumplen) con su objetivo: denunciar, en un tono irónico, la bestialidad e ignorancia de las FFAA en ese momento. Dentro de estos "bandos" podemos encontrar parte de la motivación ideológica de quienes hasta el día de hoy ejercen un poder fáctico sobre la sociedad. Dice el bando 411: "Se prohibe terminantemente a los individuos/ tratarse entre ellos con la palabra ‘compañero’,/ y debe utilizarse ‘empleado manual’/ en lugar del subversivo nombre de ‘obrero’". Barquero no vuelve a publicar hasta 18 años después. Y esto ocurre en su primer retorno al país, cuando edita tres libros en el año 1992. En "Mujeres de oscuro", nombre tomado de uno de los poemas que integran el libro, se poetiza, principalmente, sobre el destierro, el desarraigo y la memoria, también del regreso. Destacan en el conjunto los versos acerca de la mujer de la casa, que cocina y borda mientras se cuestiona y pregunta sobre el hombre en tanto ella continúa su rutina. Medita sobre la vejez y el abandono: "Mi cuerpo se convirtió en otra mujer/ y él la busca en mi cintura, en mi garganta, en mi sombra/ para hacerla renacer y enterrarla cada noche" (...) "Y yo miro desde afuera, a través de la ventana/ donde vive mi esposo con las concubinas". En "A deshora", sobresale el poema "El viajero" donde partida y regreso se conjugan con una melancolía martillada por el desarraigo de tantos años: "el viajero pone la mano/ sobre la cabeza de sus hijos/ nunca midió la ausencia de esa manera". El último poemario de estos tres, "El viejo y el niño", nos muestra un texto donde destaca la contemplación, la búsqueda. El aprendizaje del niño y la angustia y soledad del viejo. Finalmente, esta "Antología" nos muestra el último libro de Efraín Barquero: "La mesa de la tierra" (LOM ediciones) publicado en 1998 y bastante comentado por la crítica. Sobre él, dice el prologuista: "La mesa es el símbolo de la continuidad de la especie, y por lo tanto, también de la pertenencia, del arraigo. La mesa está ligada a la memoria, es el recuerdo de los antepasados, pero también representa el rito del reencuentro en la solidaridad, de la disposición a compartir con los otros". El poema "La mesa servida" es una muestra de ello, en ésta existe el transcurso, el diálogo. Allí todo nace y todo muere, ella es el centro, donde podemos encontrar tanto la desgracia del hombre común como el festín de los poderosos. Dicen algunos de sus versos: "Huelen las casas amadas a la limpieza de su mesa/ y está servida en esa espera agrupada del árbol/ que nadie puede recordar ni tampoco olvidar/ porque todo lo que existe nació a la misma hora". Barquero es un poeta de otro tiempo, pero también de este. Es un pasajero más sobre la tierra, donde todos somos huéspedes, incluso antes y después de cumplir nuestro ciclo de vida. Al poeta hay que saludarlo con sus propios versos: "Saludo al eterno huésped y saludo la eternidad/ de esa luz de carburo que arde al fondo de la tierra./ Y ambos se miraron en silencio/ sin saber quién es el visitante, quién es el visitado,/ con esa luz de los que creen en el hombre", porque creemos que su palabra perdurá más allá de estos tiempos tan borrascosos. Y Barquero ya anuncia su próximo libro: El Poema en el Poema.

"ANTOLOGÍA, 12 CRÓNICAS URBANAS" (Ediciones El mundo al Instinto). Doce crónicas urbanas, seleccionadas -en un concurso- por Pedro Lemebel, dan cuerpo a este volumen editado por la revista "El mundo al instinto". Jóvenes de diferentes regiones nos llevan por un recorrido a través de esos mundos que sólo encuentran cobijo en los vericuetos del lado oscuro de la sociedad, con una alta calidad literaria e ingenio, demostrando que la crónica es un género que aún tiene mucho que ofrecer en nuestro país. La ciudad, principalmente, y los conflictos de sus habitantes más marginales son tratados de manera real y sin prejuicios morales. Vale destacar la cantidad de mujeres que se incluyen en esta obra, lo que es un aporte indiscutible a este tipo de literatura, que al parecer muchos pensaban que sólo la practicaban los varones.

AÑOS EN EL CUERPO (Editorial Chile-Poesía). Se encuentra en librerías la antología Años en el cuerpo de José María Memet, uno de los poetas más representativos de la promoción de escritores que se forjaron durante el período más duro de la tiranía militar, en 1977 publica Poemas crucificados y en 1979 Bajo amenaza. Si bien, Memet, ha sido definido por muchos como un poeta político, su obra va más allá de eso, abarcando una temática muy variada, pero siempre comprometida con el ser humano, lo que le ha significado recibir premios como el Gabriela Mistral en 1977 y el Pablo Neruda en 1996. Años en el cuerpo es un libro que abarca el trabajo realizado por Memet entre los años 1974 y 2005. Los primeros textos corresponden a Los pasajeros de lo que nunca hemos dicho, Poemas crucificados y Bajo amenaza. Los últimos pertenecen al libro El rastreador de lenguajes, publicado en el 2004. También incluye un texto inédito fechado el año recién pasado. Es una selección personal de la obra, que nos deja muy claro hacia dónde apunta la poesía de este autor. La columna vertebral, diría que es obviamente lo social, incluido lo político, pero sin dejar de lado los grandes temas de la literatura como el amor y la muerte, que se conjugan muy bien con los otros contenidos. Nos dice Eduardo Milán sobre el volumen: “es la acumulación de la experiencia verbal de José María Memet, una experiencia que entronca directamente con su existencia. Se puede, sin duda, hablar de una poesía íntimamente trabada con la existencia en el caso de Memet: no lo obvio, la existencia como posibilitadora –mediante la conciencia extrema de la existencia propia- de la escritura; sino la escritura sin distancia de la existencia, como su descendencia legítima, inmediata, reparadora en un después de lo que la existencia pudo haber arruinado”. En el conjunto, destacada Los sueños, el eros y la muerte de Sor Catalina en el Convento del Biógrafo (1994), donde, a mi entender, el poeta se manifiesta en uno de sus mejores momentos creativos. Estructura, temática y ritmo se expresan en una armonía que logra hacer del poema una sensación que se palpa: “La gente del poblado recuerda que fue ayer/ -aunque han pasado siglos-/ cuando las llamas y lenguas que eran fuego/ dieron forma de cenizas a cada habitación/ que recorrí; ahora vago sola, como ánima,/ arrastrando lo poco que quedó./ Emerge de la noche el convento,/ de cualquier calle del poblado puede verse,/ no en vano un día de dolor no se borra/ con el paso de los siglos” (…) “En este bar los hombres son hermosos/ y el pecado de la carne/ es una historia del pasado./ Si ellos supieran que en cada amanecer/ debo volver a mi destino, no comprenderían;/ por eso callo y bebo sonriente/ del brazo de cualquiera”.

"APUNTES PARA UNA LEYENDA" (Colección Hijos del Maule) de Mario Meléndez, poeta que desarrolla una intensa labor literaria en la región del Maule. En este libro nos entrega una pequeña antología con su trabajo, destacando el tono particular de su palabra, en el que se conjugan la ironía, su terruño y el conflicto propio de su entorno social. Sí habría que decir, que el mejor Meléndez se presenta cuando se aleja de los "tonos parrianos" y de ciertos "versos ingeniosos" para ser él mismo en su contemplación más sentida: "Los pobres veranean en un mar/ que sólo ellos conocen/ allí instalan sus carpas/ hechas de mimbre y celofán" (...) "los niños hacen mediaguas en la arena/ y las muchachas se pasean/ con sus bikinis pasados de moda".

“ARCO DE INTERROGACIONES” (Lom Ediciones). Bernardo Colipán nos entrega un poemario donde el origen y lo sagrado es fundamental. Mediante el rito y la oración el poeta nos adentra en el mundo mapuche, haciéndonos partícipe de sus símbolos, tragedias y esperanzas: “Mudo es tu recuerdo, Padre, que me hace vivir/ de la sangre cuajada de tu abandono./ Náufrago de mí mismo en tu geometría de voces/ enterradas, guardo el trigo de tu última cosecha/ para fermentarlo en los cántaros/ negros del silencio./ Nada tengo./ Sino fuerzas/ para arrebatar al vacío, lo que por derecho/ pertenece a la memoria”.

“ARRIBA QUEMANDO EL SOL” (Lom Ediciones). En este volumen se reúnen ocho trabajos del Colectivo Oficios Varios. Estudios de gran interés para adentrarse en nuestra historia social abordando temas como: “Historias de cangalleros”; “Chilenos y mexicanos en California”; “Prácticas sociales del suicidio en el mundo pampino”; “Fotografías de una huelga matanza”, etcétera. Estas experiencias populares de trabajo, revuelta y autonomía abarcan el período entre 1830 y 1940. El colectivo de trabajo lo integran: Marcos Fernández, Alberto Harambour, Rodrigo Henríquez, Jorge Iturraga, Luis Osandón, Cecilia Osorio, Daniel Palma y Fernando Purcell.

"ARTE DE MORIR" (Lom Ediciones), de Óscar Hahn, traducido al inglés en 1987. No deja de ser novedad en estos tiempos que un libro de poemas tenga tantas ediciones, sobre todo si el autor no vive hace muchos años en el país. A pesar de la distancia, Oscar Hahn ha mantenido su vigencia y prestigio. La primera edición de "Arte de morir" corresponde a 1977 y fue impresa en Buenos Aires, Argentina. En ella el autor integra, además de textos inéditos, poemas de sus dos primeros libros: "Esta rosa negra" y Agua final". Llama la atención el poema Fábula Nocturna. Es un notable texto que canta a la muerte de la noche, cuyo sepulcro termina siendo finalmente el alma del poeta: "Fijensé que murió la noche, fijensé,/ por volar de teja en teja, fijensé,/ que se cayó a la vereda, fijensé,/ como gato negro muerto, fijensé" (...) "Después llegaron los curas negros/ y se ofrecieron a enterrarla," (...) "Fíjense que ellos hallaron, fijensé,/ ataúd para la noche, fijensé:/ me la metieron en el alma, fijensé./ Fijensé que murió la noche, fijensé,/ y la metieron en mi alma: ¡fijensé!". La reiteración del vocablo "fijensé" pareciera ser un llamado de atención, una alarma anunciando que la muerte ronda por el mundo sin cesar. Una manera de familiarizarse, comprender y hermanarse con ese miedo ante la oscuridad, identificada aquí con lo sepulcral, como una especie de noche interminable (la muerte) de la que se quiere huir, aunque inevitablemente terminará por darnos alcance. La lectura principal, en mi opinión, que se desprende del libro de Hahn, es, como lo anuncia su título, un estado de muerte permanente traducido al arte de la palabra. Todos los elementos se integran a un largo cortejo fúnebre, en realidad el transcurso de la vida, donde las voces y los seres van convirtiéndose, tarde o temprano, en el difunto: "perros funerarios", "peces funerarios", "el vino con ropa de fraile" "gladiolos rojos de sangrantes plumas", "un muerto flotando en este río", etc. Todos avanzan hacia el mismo destino y nada puede detener el cortejo. Parece acertado lo dicho por Juvenal Ayala en su ensayo "Poetas iquiqueños en la literatura nacional": "La experiencia de la muerte contada en "Arte de Morir" tiene un momento de concentración y culminación terrible: septiembre de 1973. El río de Heráclito pasó a convertirse en el río de los muertos. El drama político chileno, y esto lo revela muy bien una lectura ordenada, fue un eje clásico en la evolución de esta poesía. Fue una forma chilena y contemporánea del viejo tema del descenso al Hades". Para esto un verso esclarecedor: "Tomados de la mano van los muertos/ Caminando en silencio sobre el agua". Uno de los más dolorosos recuerdos de aquel septiembre aquí mencionado, son los muertos flotando en las aguas del río Mapocho en Santiago de Chile. El "descenso" al Hades, el poeta lo realiza a través del recuerdo y la imagen permanente de lo que va observando, de lo que va estimulando sus sentidos, ligados siempre las imágenes con la muerte. En el poema introductorio el libro nos avisa del viaje al reino de las sombras, donde todos son invitados a participar: "Venid a la danza mortal de los nacidos/ gamuzas y ojotas venid a la danza/ aquí no se inclina jamás la balanza/ lacayos y reyes lanzando bufidos/ tomados de la mano ya danzan unidos". Los poemas van demarcando los dominios de la muerte en forma permanente y no sólo se identifica a ésta con el hecho de morir físicamente sino que además con situaciones como la injusticia, la pobreza, el desamparo, la existencia, etc., que de una u otra manera son también formas de "muerte". Ejemplo de ello es el poema "El viviente": "Allí estaba el Viviente,/ dando vueltas/ la rueda del molino./ Sangre, sudor y lágrimas brotaban/ de los sacos de harina.". O cuando expresa en el texto "Soy una piedra lanzada de canto": "¿soy el lanzado como una piedra por la mano de Dios/ en el agua de la existencia?/ ¿soy el que en ondas circulares irá creciendo/ hasta desbordarse en el vacío sin fin?". Variadas son las voces de Oscar Hahn, van desde la utilización de un lenguaje a veces netamente lírico y otras con acento coloquial, el que por lo demás aplica con ingenio. En una entrevista reciente Oscar Hahn ha dicho que utiliza diferentes estilos de lenguaje porque el hombre utiliza variados discursos, y la poesía debe reflejar eso. Que uno no habla de igual manera en una reunión de amigos que en una conferencia académica, por dar un ejemplo. Y es valedero manifestar esta variedad de expresiones en la literatura. Un caso es el poema "La muerte tiene un diente de oro": "Y cuando muere un pobre, no tiene ningún diente/ o le crece un diente picado. ¿Cachái, ganso?" (...) "Yo tuteo a la muerte./ Hola, flaca, le digo. ¿Cómo estái?/ Porque todavía soy un diente de leche". Es importante destacar el uso de la rima en la poesía de Hahn, le da a sus poemas un tono festivo y bastante armónico por el buen trato de ésta. El poeta se desplaza por el mundo del brazo de la muerte. Al hombre lo plantea como una especie de síntesis de la vida: "Emergió de aguas tibias/ y maternales/ para viajar a heladas/ aguas finales". El amor lo manifiesta en la figura de un ciego: "La luz que cada ciego/ dejara tras lo oscuro abandonada/ con duplicado fuego/ enciende tu mirada/ y apaga las tinieblas de la nada". La tragedia humana la muestra en el terror causado por los muertos de Hiroshima y en la desquiciada mente de Adolfo Hitler pidiendo la sangre de los niños judíos: "Toma este matamoscas y extermina a los ángeles,/ después con grandes uñas arráncales las alas". Son muchos los encuentros y desencuentros con la muerte que se muestran en este poemario, pero sin lugar a dudas que en cada poema también encontramos simbolizada la esperanza y la fortaleza, tan necesarias para enfrentar diariamente las manifestaciones de la muerte: "... llueven y llueven cada vez más fuerte/ y al darle muerte al agua de la vida/ les dan vida a las aguas de la muerte".

"ASIRME DE TUS HOMBROS" (Mosquito Comunicaciones), de la poeta Cecilia Palma que ya había publicado "A pesar del azul" en 1992. En poemas de factura nostálgica donde los sueños –los que se marcharon y quizá los que se ansían- se deslizan por la palabra precisa. La autora nos lleva por los caminos de su vida: "Cada cierto tiempo/ duermo el sueño/ eterno/ reparo las cruces/ solitarias/ rearmo palabras que/ me arraigan en todas/ las vidas y/ despierto mujer con/ los sentidos asomados en/ el horizonte tras el sol...". Tampoco falta en los versos de Cecilia Palma el amor que un día fue ni ese dejo de erotismo tan peculiar en cada mujer: "Cierro los ojos/ palpo mi vientre y/ un ventarrón de/ urgencia entra/ por mi boca".

“ATAR LAS NAVES” (Ediciones del Temple), de Enrique Winter. Poemario donde, de cierta manera, el autor intenta buscar el camino propio, de hecho me parece que esto lo expresa muy bien –para este caso- Armando Uribe en el postfacio cuando plantea que muchos poetas que usan el verso libre consideran “anticuado” los versos que tienen forma como siempre ha existido en todas las lenguas. Luego agrega: “Pues evidentemente se puede ser original y originario inventando formas. Enrique Winter lo hace en “Atar las naves” y a la vez respeta el endecasílabo, el heptasílabo, el alejandrino, ¡y la poesía experimentada! “Come cerezas sobre un plato blanco”, así dice en Corazón de Paloma”. Interpretar un libro de poemas suele ser riesgoso, generalmente tiene varias lecturas, dependiendo en definitiva de las sensaciones que deja en los distintos lectores. Y éstas no son siempre las que el poeta pretendió transmitir. Y esto me parece que es muy válido hoy, cuando existe la tendencia (no sé si será moda) de construir el poema a partir de un protagonismo exagerado del lenguaje y una especie de combinaciones de términos y conceptos en sí, algo que, personalmente, siempre he percibido como un juego de palabras donde se diluye el contenido. Digo esto porque Winter pertenece a una generación de poetas donde –salvo excepciones- prima esa manera de poetizar, y me parece que él ha marcado un tono distinto, donde no se pierde el sujeto dentro del poema. El libro que nos convoca es una especie de viaje donde las naves son múltiples: los recuerdos, los buses, el amor (muy marcado), el erotismo, etcétera. También las ataduras: una cuerda que “Al techo del lugar sigue amarrada,/ balanceando a mi abuelo”; o esas “Hidalgas huinchas de medir”. O estos sugerentes versos: “Tu rostro sobrecoge mientras duerme/ trenzado encima de la azul/ mochila con la forma de tu vientre”. En el fondo, las naves y sus ataduras se anudan y desanudan durante el viaje a través de los textos que conforman el libro. Y quizá sea la muerte que se percibe la única atadura permanente, que a la vez puede ser la libertad definitiva después de tanta travesía al garete: “Desde mi atajo muchos lugares retroceden./ Ella y yo fuimos soplo. Uno vasto y cansado/ de todos nuestros muertos,/ aquel murmullo. Sólo/ los lugares se agrietan de mañana y pasado./ Nací del desencanto de los hombres de Almagro,/ mi diluvio cabía en su saliva,/ mientras ella abarcaba los senderos descalza”. Versos que a mi entender, de una u otra manera reflejan el espíritu del libro, o parte importante de él. Un buen primer libro de Enrique Winter, donde a pesar que en algunos versos se percibe la ausencia de un artículo o de una contracción (tal vez como un recurso intencional del poeta), que quizá les habría dado mayor fuerza, el resultado final es de un alto vuelo poético.

“AUTOFORMATO” (Lom Ediciones). Primer libro de Claudia Apablaza, un volumen de diecisiete cuentos cuya temática central es el ámbito literario y el mundo de Internet. Apablaza desnuda las ambiciones y frustraciones de un ambiente en permanente conflicto, tanto en lo colectivo como en lo particular. El mundo del ciberespacio está presente de manera penetrante, obsesiva y en vez de ser siempre una ayuda, muchas veces se convierte en una tragedia. Es un libro escrito con ingenio y narra situaciones –en algún sentido- de manera novedosa, algunas muy curiosas, como en el cuento Ellos bailan al ritmo de la lavadora. Sobresalen en el conjunto los relatos: Mi nombre en el Google, La carne es triste y Yo también soy el hombre imaginario.

"BALADA DE LA CÁRCEL DE READING" (Lom Ediciones): Esta editorial, en su colección "Libros del ciudadano" nos trae de vuelta el célebre poema de Oscar Wilde escrito durante su prisión en una cárcel inglesa, donde cumplía una condena de dos años a trabajos forzados. El texto, de gran riqueza lírica nos entrega las reflexiones y vivencias de Wilde al interior del presidio, siendo el tema central la muerte por ahorcamiento de uno de los condenados. En los versos se conjuga el amor y la hermandad, así como la temática de la muerte, Dios y la justicia. El bello y extenso poema finaliza con unos versos de hondo contenido que bien vale la pena citar: "Y que no haya nadie que lo ignore:/ Todos los hombres matan lo que aman;/ Con mirada de odio matan unos,/ Otros con frases engañosas matan,/ El cobarde lo hace con un beso,/ El bravo con la espada".

“BAR ABIERTO” (Ediciones Tácitas). Antología poética de Hernán Miranda, uno de los poetas más importantes de su generación, que también incluye algunos textos inéditos. Una selección de siete de sus libros nos llevan por el imaginario de Miranda, quien en 1976 obtuvo el Premio Casa de las Américas por su poemario “La Moneda y otros poemas” mientras se encontraba en Buenos Aires ejerciendo el periodismo. Dice uno de los poemas del libro citado: “Hurguetearán dentro de habitaciones recién desenterradas/ Pasarán por el harnero oscuras arenas./ Harán indagaciones todo el día por el lugar./ Y alguien ha de contar leyendas acerca de un hombre/ Parada en una esquina/ Con los ojos fijos en una ventana cerrada/ Y tiritando de frío al amanecer”.

"BASURA MOLESTA" (Ril Editores): Es ésta la última novela de la escritora Thelma Muñoz, narración que nos introduce en el mundo de la tercera edad y sus aspectos sicológicos y corporales tratados de manera muy directa y acertada. La trama transcurre en una "Casa para todos y nadie", como bien lo expresa en el prólogo Ariel Fernández. El sentimiento de soledad y abandono progresivo en los personajes marcan claramente los sentimientos de toda una generación que inevitablemente se comienza a despedir de la vida. A medida que avanza la vejez, pareciera que es más fuerte la evocación de lo que éramos capaces de realizar en la juventud. Vale destacar el tratamiento del tema (o sentimiento) sexual en los ancianos, que también toca la novela, asunto, por lo demás, que no es común que se trate abiertamente.

"BELLAS Y ORATES" (Ril Editores) de Julio Piñones, poeta antofagastino, es un poemario donde se resalta -de cierta manera- el norte del país y el sentimiento amoroso-nostálgico, principalmente. Los poemas están escritos sin puntos ni comas y muchas veces a dos columnas. No se caracteriza éste libro por entregar una propuesta que deslumbre, muchas veces los versos suenan algo forzados y sin vuelo poético: "Mire qué poema/ vínoseme a la testa/ e instalóseme entre ceja y ceja:/ sólo diré con sano empeño/ que en el ambiente de hetairas/ perdón hay que pedir por la franqueza".

“BITÁCORA DEL EMBOSCADO” (Ediciones Alsur). Último libro de Francisco Véjar, poeta y critico de reconocida trayectoria. Aquí nos entrega su bitácora personal, su tránsito y sentimientos por paisajes que avanzan y (quizá) no avanzan a la vez: “Silenciosos y grandes como encinas/ caminamos a través de la tormenta/ por sitios que cierran sus puertas/ al alba./ La ciudad no es otra cosa/ que el sonido del río o las líneas/ que garabateamos en el primer trozo/ de papel encontrado al azar”. Véjar recupera recuerdos perdidos, olas, libros, playas, música y muerte. Nunca se detiene en su búsqueda: “Caminar, siempre caminar/ como la que partió hacia otra parte/ con un morral de planes e ilusiones,/ dejando sin musa al soldado/ sucio con saliva de palabras”.

“BITÁCORA DEL PAN” (Leutún Ediciones). Largo poema de Ricardo Gómez López donde el protagonista principal es el pan. Sobre él, Óscar Hahn nos comenta: “Hay en este poema una especie de dialéctica, que adopta la forma de un curioso sincretismo, en el que a veces se funden y a veces entran en conflicto una serie de factores antitéticos: la modernidad tecnológica y lo autóctono ligado a la tierra, la lucha social y la impotencia frente a los poderosos”.

"BOCA PÁLIDA" (Ediciones Logos). Último libro de la poeta Isabel Gómez, en el cual toca la temática de los Detenidos Desaparecidos desde el punto de vista de la mujer, de hecho el poemario está dedicado a las mujeres detenidas desaparecidas: "Los silencios se agrupan en aquellas que fui/ Es extraño el hueso de la herida/ que retuvo el tiempo/ ahora que soy una frase triste/ alrededor de las bocas". En sus textos, Gómez, mantiene el notable trabajo conceptual que la ha caracterizado en sus libros anteriores, en este caso, transporta al lector al encuentro de anhelados paisajes de la memoria, destruidos por la traición y el crimen: "Dejaré estos inviernos/ el deterioro del día/ cuando no hay nada que decir/ Después sé que vendrás de nuevo/ a escribir tus sueños y guardar la libertad/ en otros bosques". En "Boca pálida" nos hayamos ante una poesía donde lo conceptual del lenguaje poético no desplaza –a la manera academicista- al sujeto social, como suele ocurrir muchas veces, por el contrario, en cada verso se siente la presencia real de éste y el dolor colectivo ante la infamia de los hechos que se relatan. Un ejemplo son estos versos: "Madre no dejes que arrastre/ más muerte a mi sombra/ Las voces envejecen sin escucharse" (...) "Madre/ pon tus labios en mi corazón".

"BOHEMIA" (Editorial Atelí) de la poeta puntarenense Maruja Scott. Poemario donde predomina el tema del amor marcado por un erotismo que a veces sobrepasa la imagen del poema. La transparencia del sentimiento y la bondad que de él se desprende contribuyen a superar, de alguna manera, los lugares comunes que recorren el libro.

“BOHEMIA TERCERMUNDISTA” (Ed. Libros del Ático). Luis Cañío, nos entrega un poemario cuyo eje es una especie de diálogo (o intento de diálogo) permanente con una mujer que se aleja, con el entorno y con la poesía, a los que se dirige reiteradamente a lo largo de los textos, un ejemplo: “Después de un chao vienen a sembrar dolores y/ comunicados al olfato./ Los poetas se encargan de tu risa y yo la conservo/ allá lejos en el espejo”. O estos otros versos que reflejan muy bien el espíritu de este libro, que cuestiona e intenta respuestas en un estado de poesía: “Mi estado eres tú,/ la nación donde perteneces/ Tejo en ti los ministerios/ los guardias civiles/ el senado en tus pechos/ los diputados en mi región/ municipios pequeñitos/ en tus pupilas los militares/ los cesantes/ la prensa rosa y amarilla/ los deportistas frustrados/ Eres un capullo en cada glúteo/ quien le presta plata/ a mi fondo monetario”.

“BREVE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA” (Catalonia). En una nueva edición, revisada y ampliada, Humberto Giannini nos entrega la historia de la filosofía de manera sintética pero clara, y sin perder por ello la profundidad de cada temática. Comienza con Tales de Mileto y finaliza con Jacques Derrida, abarcando el mundo de las ideas hasta nuestros días. El libro, dentro de las dificultades que suele plantear la filosofía, está al alcance de cualquier lector interesado. Giannini es didáctico e inteligente para exponer los temas. Además, junto con conocer el pensamiento de cada filósofo y sus teorías, también se accede a datos biográficos de los pensadores. Un libro de gran utilidad, especialmente para los estudiantes.

“BREVIARIO DE FANTASMAS” (Ril Editores). Novela de Carlos Valdovinos, profesor, crítico y hombre de radio. Un libro lleno de recuerdos familiares, pero que no por ello dejan de tener carácter universal. La travesía desde Génova hacia América de uno de los tantos emigrantes que llegaron a nuestro continente. Un viaje “a través de los recuerdos: esos recuerdos de familia que adquieren su mayor complejidad en los sobreentendidos y las palabras no dichas del todo, con fragmentos y versiones que es muy difícil recuperar...”.

"BUENAS NOCHES LOS PASTORES" (Editorial Sudamericana). Después de más de 25 años la novela de Patricio Manns, "Buenas noches los pastores" (Editorial Sudamericana) ha podido llegar a manos de los lectores. Galardonada el año 1973 con el Premio Municipal no alcanzó a ser publicada debido al golpe militar y todo lo que ello significó para el país. Recién en 1998 su autor pudo recibir, de parte de la I. Municipalidad de Santiago, el premio obtenido en aquel entonces. En esta novela la narración es asumida, indistintamente, por varios de los protagonistas. En ella se desarrollan personajes de gran intensidad sicológica y característicos de las diferentes capas sociales en que realizan sus vidas. La trama transcurre en El Puerto y el sur del país, los que serán devastados por un gran terremoto que dejará aún más al descubierto las miserias del hombre y sus actitudes ante los demás. Destaca en el libro el uso del lenguaje por parte de Manns, el que junto con utilizar un amplio vocabulario y destreza en la construcción narrativa, intercala frases y expresiones de uso cotidiano y poco vuelo académico, si se quiere, incluyendo ciertos garabatos, lo que no le quita en ningún momento altura al relato. El oficio del autor se revela constantemente en estos detalles, pues logra conjugar notablemente el uso del idioma por parte de gente común y corriente y la manera de emplearlo de la gente más instruida, siendo el resultado todo un acierto. La novela de Manns se aleja totalmente de lo que actualmente están escribiendo los narradores chilenos, acercándonos a un mundo donde la ficción se edifica desde las raíces de una sociedad cada vez más trastornada por la lucha por la sobrevivencia colectiva y las ambiciones personales. Resaltan en la trama personajes llenos de contradicciones existenciales como el atribulado y resentido Ernesto Schwarzenberg; o el corrupto obispo Augusto Salinas Fuenzalida, que en privado manifiesta: "Mi problema es la misa. Lo demás no me concierne. Mientras me dejen hacer misa, el mundo marchará correctamente". A ellos los acompaña el siniestro comandante Hurtado Langlois, entre otros personajes que utilizan sus pequeñas parcelas de poder para satisfacer sus propias aspiraciones, no importándoles los medios que deban utilizar. Todo lo contrario resulta la figura de Salvador Nahuel, un buzo y mariscador de profesión cuyo camino lo lleva a destacar en la lucha contra los políticos y usurpadores de turno, demostrando que siempre existe una esperanza entre tanta bajeza enseñoreándose en el mundo. Incluso a pesar que, en un momento de su vida, se ve obligado a ejercer de contrabandista para poder subsistir. En la manera de narrar, Patricio Manns, utiliza diferentes recursos técnicos: monólogos, relatos en primera, segunda y tercera persona, saltos en el tiempo y relaciones entre personajes muertos y vivos insertadas en algunos diálogos. Lo que resulta de gran factura como es el caso del capítulo llamado "Comparendo preparatorio para el Juicio Final", posterior al devastador terremoto y escrito al estilo de las tragedias griegas donde el coro juega un papel de real importancia en el drama. En una especie de antesala de El Infierno (en el sentido helénico de él), los muertos divagan sobre su destino y las consecuencias que los llevaron a su actual situación mientras dos soldados recorren la playa llena de cadáveres a los que por instantes creen escuchar. Las reflexiones son profundas y la crítica a la injusticia social permanente, como si el hombre, aún después de la muerte, se negara a abandonar su lucha cotidiana. Estremecedor es el capítulo titulado "La batalla campal", donde uno de los protagonistas evoca la práctica de un aborto con todos los pormenores síquicos y éticos de quienes se ven involucrados en él, inclusive la víctima. Dentro de la estructura utilizada en el relato llama la atención la inserción de cuatro capítulos llamados "Fiesta". En ellos se muestra a varios de los protagonistas en reuniones donde, al calor del alcohol y la algarabía del momento, discuten acerca de sus posiciones políticas y los acontecimientos que los rodean, mostrándolos en toda su dimensión valórica corrompida por sus ambiciones, siendo los vicios y defectos los que sobresalen sobre las escasas virtudes que pudieran poseer. La novela, en síntesis, es como estar observando el transcurrir cotidiano de vidas paralelas y relacionadas, algunas, por uno u otro motivo, entre sí, hasta que una fuerza incontrolable de la naturaleza arrastra con todo a su paso sin que siquiera los más poderosos puedan escapar. Y si bien algunos sobreviven y los más dañados son los sectores marginales, como siempre suele ocurrir, el autor deja un mensaje -en la voz de Salvador Nahuel- que representa el legado de aquellos que nunca dejaron de luchar: "Lo que ocurre es que muchos de nosotros -si no todos- nunca entendimos cabalmente el mundo en que nos toco vivir. Y este problema, si no cambian la mentalidad de nuestro pueblo, arrastrará a quienes nos relevarán". Un libro que vale la pena leer. Una obra sobre la que Carlos Droguett expresó, al leer su primer manuscrito: "esta novela será una sorpresa para los que, por exceso de amor a nuestra literatura, nos hemos estado doliendo con un empecinamiento que ha dolido a muchos, de su pobre y vergonzosa realidad". Me parece que transcurrido poco más de un cuarto de siglo, estas palabras siguen vigentes.

“CAMBIANDO LA PIEL” (Ril Editores). Tercera novela del narrador sanfelipeño Ernesto de Blasis, que trata sobre las peripecias de dos amigos con diferentes visiones de la vida pero unidos por los años de conocerse y la tendencia a disfrutar de la vida nocturna y sus consecuencias. Solteros y ya en los treinta años los personajes son una especie de paradigma de muchos hombres que ven avanzar el tiempo sin una orientación clara en sus proyectos. Una novela que además nos muestra la situación de la zona del valle central de nuestro país. Sí le faltó mayor profundidad en cuanto al tema político, ya que los sucesos ocurren en plena tiranía militar.

"CANTOS DE BASTÓN" (Colec. Hijos del Maule). Antología de Bernardo González, poeta oriundo de Talca. En este libro González recoge su trabajo realizado desde 1981, cuando publicó su primer libro, titulado "Sin conciencia ninguna". La propuesta de este poeta se enmarca en la rica tradición de la poesía maulina, pero agregándole su sello propio. Los temas de la memoria, la ironía, el amor y la preocupación social son permanentes en el libro, lo mismo que el melancólico y frondoso paisaje de esta hermosa región del país, bañada por ríos y esteros calmos. Me parece que los siguientes versos reflejan muy bien esta condición: "Si la mujer más hermosa de la tierra/ te pregunta por un poeta/ no dudes/ dile que en cada pez sigo nadando en el río/ Si la mujer insiste/ dile que estoy durmiendo bajo un boldo/ tendido sobre la hierba/ y que en cada piedra se refleja mi alma".

"CANTOS DE CAÍN" (Editores Be-uve-dráis), del joven poeta Cristian Arregui Berger. Arregui nos traslada por un camino donde las visiones y los sueños juegan un papel fundamental en el texto. Con un tono épico y que muchas veces bordea lo hermético, este largo poema refleja de manera bast“Cárcel de alta seguridad” (Editorial Mare Nostrum). Victoria Zapata, periodista e investigadora, nos entrega este interesante e importante libro sobre la inhumanidad, represión y rebeldía que conviven en la

“CÁRCEL DE ALTA SEGURIDAD” (Editorial Mare Nostrum). Victoria Zapata, periodista e investigadora, nos entrega este interesante e importante libro sobre la inhumanidad, represión y rebeldía que conviven en la Cárcel de Alta Seguridad (CAS). Nos explica la presentación: “se reseña la historia de la política de pacificación impulsada por la Concertación, especialmente por el gobierno de Patricio Aylwin. A continuación se fundamenta el concepto de preso político en oposición al de “terrorista”. Luego se indaga en la construcción de la CAS y el traslado a ésta de los presos políticos. Se continúa con la fuga de cuatro militantes del FPMR, a finales de 1996, que devela la existencia de presos políticos de la Concertación, y, por último, se analizan los logros y retrocesos de su lucha por la libertad”.

“CARLOS SÁNCHEZ: LA RAZÓN DE ESTAR GAY” (Ed. Mosquito). Una larga entrevista a Carlos Sánchez, dirigente sindical de izquierda, realizada por Cristian Cottet, nos lleva por el recorrido de su vida y los escollos que debió enfrentar debido a su condición, sobre todo al pertenecer a un sector político que un momento fue bastante severo con la homosexualidad. Un libro de sumo interés para comprender muchas cosas y abandonar prejuicios y actitudes homofóbicas.

“CARTA AL DIOS INVISIBLE” (Ediciones Origen). Poemario de Arturo Rojas, poeta, pintor y profesor nacido en Puchuncaví, que deambula por las calles y bares de Valparaíso vendiendo sus libros, que además de escribirlos también los edita de manera artesanal. En su poesía destacan la crítica al entorno social y el amor, entre otros temas: “América al sur,/ al norte en los/ bancos transnacionales/ O en las empresas crediticias y/ liquidadoras/ Está el futuro/ En la batalla previa puede pasar/ cualquier cosa;/ Es muy probable que el hecho/ heroico/ Dependa de el número de muertos/ en contra”.

"CARTAS A ESPAÑA" (Ediciones Guardián de la Memoria). Reciente reedición facsimilar de un libro de Nina de Vila que fue publicado por primera vez en julio de 1939. Texto en prosa poética escrito en solidaridad con las fuerzas democráticas durante la Guerra Civil española. Sobresalen textos dirigidos a las madres, a los campesinos, a la columna internacional y a los mineros asturianos: "Y tu mano que supo de grillos, orientados también/ hacia una sola conquista: justicia de sol, de aire y de tierra/ de los sacrificios al guiño tentador del oro y sus secuaces". Un libro que sin duda merecía esta hermosa reedición facsimilar.

"CARTOGRAFÍA DEL ÉTER" (Ediciones Del temple) de la poeta de Talcahuano Damsi Figueroa. Un libro donde, de cierta manera, esta autora mantiene, sus matices psicoanalíticos sobre la vida. Con un manejo muy definido de la palabra va en busca de ese éter que "llena los espacios" a partir, obviamente, de su propia experiencia cartográfica, por decirlo de algún modo, y siguiendo la orientación de esa búsqueda, cómo en estos versos del poema Muelle de Tomé: "Hacia dónde, dónde la cabeza de pez que lleva/ sobre los hombros y bajo la lluvia el más ciego de los hombres/ viejo cuerpo de cera que se arrastra impiadoso de sí/ Hacia dónde los miembros que se desgajan como un racimo de pasas/ Hacia dónde el hambre y el polvo/ y para qué". O estos otros versos muy significativos, del poema Vaivén: "Yo, acá dentro de este cáliz moribundo/ sueño con cuchillos/ un puente de luz, algo parecido a un cuerpo/ para redimir el vacío que persiste entre mi alma y todas las cosas".

"CASA DE CITAS" (Lom Ediciones), de Alejandra Basualto. Poetisa de vasta trayectoria nos entrega en esta ocasión un poemario bastante peculiar. En estos poemas fluyen imágenes construidas en base a la lectura de los poetas preferidos de la autora, los que han marcado de uno u otro modo su sensibilidad poética. En sus propias palabras, encontradas el prólogo (invitación), expresa: "En esta Casa de citas he querido reunirme con los poemas de otros que me han estimulado de inmediato a escribir, o sumergido en la maravilla de las palabras, dejándome muda y absorta. Quiero, de paso, guiñarle un ojo literario a mis queridos autores, brindar con ellos y celebrar por el encuentro y el descubrimiento en los libros que cobijo en mi casa y otros que aparecen cuando menos se espera". La mayoría de los poemas van precedidos de un epígrafe de distintos autores, marcando estos versos la temática del poema. Es decir, la recreación o la parte que se desprende de los versos (o de un verso) de otro autor. ¿Paráfrasis?, no sé, puede y no puede ser, en algunos casos. Como ejemplo de estos guiños (intencionales, ya lo aclaró la autora) en el primer poema se lee un epígrafe de Oscar Hahn: "La muerte está sentada a los pies de mi cama", luego Basualto escribe: "La muerte estuvo sentada en esa esquina desde antes que yo naciera./ Silenciosa aguardaba resultados con un ojo rojo/ y el otro colorado de puro cansancio". Interesante poemario, donde no están ausentes temas "que nos hablan de la muerte, cogiendo sonidos, texturas y metáforas que sintomatizan la desaparición de todos los tradicionales puntos de anclaje...", resaltando, eso sí, en esta "Casa de citas" las que la autora tiene con sus poetas más queridos.

“CIRCO” (Ed. Libros del Ático). En este breve libro de Myriam Martínez, perteneciente a una joven generación de poetas, nos encontramos con textos bastante interesantes: “Cuestiono tus versos/ recorro Australia/ con calcetas de lana/ y descubro/ que tus apellidos/ no son legales/ en el registro/ de mi lengua”. Martínez nos cuenta su periplo de poeta en un mundo que se presenta cuestionado desde el punto de vista de quienes ven en el arte una liberación y no el simple hecho de crear en el limbo de las palabras: “Yo requiero de la noche./ La calidez es en mí./ Me transporta a la súbita/ marejada de amapolas y maderos./ En el día penetrante y amanecido/ con sabor a cementerios y a sotana/ los ojos me saludan y/ la boca me gotea./ Así me voy bien lejos/ y me sangra la nariz”.

"CÍRCULO INFINITO" (Al Márgen Editores). Interesante antología que recoge el trabajo de dieciocho jóvenes nacidos entre 1973 y 1983. Poetas y narradores dan forma al libro, que nos entrega una excelente selección de textos que muestran la calidad de esta generación prácticamente desconocida en los círculos oficiales y académicos de nuestras letras. Diferentes temáticas y estilos se unen por un factor común que podría definirse como un cierto sentimiento de rechazo a la hipocresía de nuestra actual sociedad. Dicen unos versos de María José Fuentes, la más joven de los antologados, en su poema "Sintaxis de Rebelión Oscura": "Parecen espejismos negros/ el suelo pisa la gente a cada paso/ se reúnen como hormigas y comentan la rebelión por celular/ y los billetes suben y bajan su grosor/ quieren hacernos abanicos/ quieren limpiarse el poto/ y en vez de todo eso secan sus lágrimas en ellos". Los demás autores incluidos son: Juan Bascur, Raúl Morales, Raúl Azócar, Elizabeth Neira, Danai Corvalán, Roberto Yañez, Patricia Rivera, Paula Ilabaca, Max del Solar, Víctor Kentin, Héctor Hernández, Lino Solís, Lila Díaz, Rodrigo Rojas, Gustavo Barrera Calderón, Edmundo Condon y Francisco Rivas Donoso.

"CLAROSCURO" (Ril Editores) de Gonzalo Millán, un poemario que fue premiado por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura en 2002 en la categoría libros inéditos. En él, Millán nos traslada al mundo de la pintura, mostrándonos a través de la palabra poética obras de Caravaggio y Zurbarán. Un ejemplo de ello es estos versos titulados "El Presagio" y que pertenecen a la parte del libro llamada "Diapositivas de Santa Águeda": "Águeda sueña que está desnuda/ comparándose los pechos ante un espejo/ con las manos en la cintura./ Águeda sueña que está desnuda/ palpándose los pechos y buscando algo,/ algo duro como un botón o un hueso./ Águeda sueña que brota la sangre/ cuando se aprieta los pezones". Una manera interesante de relacionar dos artes como la pintura y la poesía, que llevan en sí muchos tonos y coloridos que le son comunes.

“CLAUSTROFOBIA” (Ediciones Lar). Interesante libro del poeta de Talcahuano, Pedro Díaz. Un volumen donde se mezclan versos con imágenes: gráficos, algunos dibujos del útero y células. Subtitulado “patología de las ideas de carne” resulta una especie de alegoría biológica donde todo surge desde los líquidos internos, excreciones, embriones y moléculas del ser humano, muchas veces con un tono apocalíptico. Un ejemplo son estos versos: “El hijo del hombre/ desciende sobre las cavernas,/ en una parusía pulsátil/ esperando mes a mes,/ sangre a sangre./ Y anida como una larva/ en el suelo húmedo,/ al séptimo día”.

“COBIJO” (Lom Ediciones). Primer libro de Felipe Ruiz, que además ha desarrollado un trabajo constante en la difusión de la poesía. En “Cobijo” nos presenta un mundo desenfadado y citadino donde en el lenguaje se percibe una búsqueda de entrelazar expresiones de distinta índole: “la tormenta destruyó/ el nido lárico/ brutal farsa/ compartimos/ con otros de nuestra especia/ no parlamos el mapudunzu/ nunca oímos el río de la infancia/ qué río/ canal que pasaba por mi patio”.

"CON ESTA CHICHA ME CURO YO..." (autoedición/ Punta Arenas), novela de Dinko Pavlov cuya trama corresponde a los recuerdos de juventud del autor, vividos en su natal ciudad de La Serena. Con una prosa amena Pavlov nos introduce en el mundo de un grupo de amigos reunidos al alero de un club al que denominan "Club Callampa". Siempre acompañados de muchos litros de vino e inevitables noches de juergas, los amigos sufren (y también disfrutan) cientos de anécdotas de juventud. A través de personajes como el Fósforo Miranda, el Guatón Mendoza, Lucho Torres y muchos otros, el autor va reviviendo la década de los cincuenta en una ciudad que comenzaba a realizar múltiples esfuerzos por convertirse en un centro turístico importante en el país. Una novela grata y llena de sabrosos momentos de ingenio y picardía.

"CON LOS OJOS VENDADOS" de Oscar Aguilera. La "Ediciones Comisión Etica Contra la Tortura" ha editado el libro "Con los ojos vendados" en el cual se toca el tema de la tortura, un asunto sobre el cual queda mucho por develar pública y masivamente en nuestro país, sobre todo tratándose de una sociedad que acostumbra barrer sus problemas más traumáticos bajo la alfombra, comenzando por algunas autoridades de gobierno, que deberían ser las primeras en proteger a los inocentes y castigar a los culpables. En muchos compatriotas todavía retumban las palabras del ministro José Miguel Insulsa cuando pidió a los chilenos que se abstuvieran de presentar querellas contra sus agresores si las torturas no habían sido causales de muerte. Una infamia más que se sembraba en nuestra historia. El libro de Aguilera, en el cual vienen poemas, prosa y una especie de catastro de los lugares habilitados para torturar a los chilenos llega en un momento en que es necesario más que nunca ir superando nuestros conflictos pasados y presentes, pero no a través del olvido o la impunidad, por el contrario, esta superación debe ser a través de la memoria y la justicia. Es bueno comprobar que existen poetas cuyo canto aún mantiene un sentido social sin perder el lirismo de la palabra. Sería gris y desolador un país donde sólo se manifestaran poetas como aquél que hace unos meses expresó que la "Caravana de la Muerte" le importaba un rábano, que lo importante era el lenguaje, pues era éste el verdadero protagonista del poema. Allá él, quizá algún día comprenda aquel poeta que el lenguaje está íntimamente ligado a la existencia social de los seres humanos y no la ingeniería poética, que la mayoría de las veces se convierte en palabrería sin sentido substancial. Entonces, bien por Aguilera, que no pierde la esperanza, denunciado la barbarie de la tortura, que según los antecedentes que nos entrega, entre los años 1973 y 2002, en Chile han sido torturadas más de trescientas mil personas. El libro también está basado en documentos y testimonios de los propios torturadores: "Con todos hacemos este procedimiento porque los deja indefensos. Al perder su ropa, el sujeto queda sin identidad. Le damos una nueva, vencida, gastada, hedionda...". Palabras terribles, pero que muestran descarnadamente la tragedia que ocurrió en nuestro país, donde la tortura se practicó de las maneras más aberrantes que se puedan describir. Pero debemos tener esperanza como nos pide Aguilera y es deber de todos luchar porque no queden en la impunidad tales crímenes. Sobre Londres 38, canta el poeta: "Las parejas se sumergen/ temerosas/ los hoteles de amor/ de aquella calle Londres/ no pueden ser los mismos/ El altar mayor de San Francisco/ es húmedo así, de sangre/ fresca".

"CONTAR PARA SABER" (Impreso en J&G) de Mario Benavente Paulsen. Interesantísimo libro testimonio sobre algunos de los campos de concentración durante los primeros años de la tiranía pinochetista (1973-1975). Chacabuco, Puchuncaví y Tres Alamos son descritos desde el interior con todos los padecimientos de un "prisionero de guerra", como llamaban los militares a sus cautivos. A través del relato podemos conocer detalles de la prisión y pormenores acerca de la vida cotidiana dentro de ella, sobre la maldad de los captores y la solidaridad entre los prisioneros en los momentos de más incertidumbre y horror. Un libro que mantiene viva la memoria de uno de los momentos más abominables de nuestra historia, constituyéndose en un valioso testimonio para las nuevas generaciones.

"CONTRADICTADURA" (Ril Editores). Libro que recopila artículos publicados en la prensa por el historiador Sergio Villalobos R. durante la tiranía militar en nuestro país. En los distintos trabajos podemos enterarnos acerca de su visión de un mundo donde primaba la infamia, la mentira y la injusticia sin límite. Los artículos destacan por su ironía muchas veces y la amenidad y claridad con que se entregan los argumentos, resultando todo un aporte para el estudio del período más negro de nuestra historia por parte de las nuevas generaciones.

"CONVERSACIONES CON PLUTÓN" (Ediciones Harijan): Cristian Soto, autor de este libro de poemas, es un joven vate de Punta Arenas que publica éste su primer libro. Un poemario con intenciones bastante musicales, de hecho su autor recomienda leerlo escuchando algunos temas que indica en un índice plegable que se encuentra al final del libro. Plutón es una gato, el mítico gato de Poe. Un libro bien escrito y con pretensiones mayores donde se vislumbra la capacidad poética del autor, la que sólo el futuro nos dirá si logra ser desarrollada plenamente o se queda en el limbo de la poesía. Llama la atención en el texto las reiteradas alusiones a distintas especies del reino animal, además del gato. Tiburones, puercoespines, vacas, murciélagos, peces, elefantes, hormigas, etcétera, recorren los versos de Soto. Dos ejemplos: "El pez subió la escalera./ (no necesariamente por una escalera para peces)./ El pez venció el miedo a las alturas,/ se liberó del agua azul-opaco del mar", o este otro: "Los dragones en tus ojos/ y el azufre en tus pestañas./ La oruga de tus cejas/ en tus párpados de hojas.". Pero no sólo eso, encontramos en los versos de Soto, también nos muestra una gama de títulos bastante llamativos y significativos. Sus poemas parten necesariamente por los títulos, tales como "El dodecafonismo como influencia en la música electrónica o la atonal historia de un estudiante (de música)" o "A la vaca de la carátula de Atom Heart Mother". Un libro interesante, que en expresión de Marino Muñoz Lagos "el autor maneja en títulos y contenidos, figuras y fantasías, tiempo y espacio.". Es de esperar que este autor no se diluya en un imaginario muchas veces demasiado alejado de su tierra natal y la poética de sus raíces.

"COPA DE INVIERNO" (autoedición), de la poeta de Concepción Ingrid Odgers Toloza. Copa de invierno es un libro donde la sensualidad y el erotismo son la columna principal: "Te quemo en mi llama/ para desmayarte/ entre cabellos y néctares/ sobre el barrio púrpura/ de mi cama". La autora rememora permanentemente momentos intensos de su vida, en los que se mezclan tristeza y ausencia: "arropas los desnudos huesos del alma/ y danza tu figura como ala en mi aire".

“COPYRIGTH” (Lom Ediciones). Tercer libro de la poeta Nadia Prado, en el cual, tal como expresa Eugenia Brito en la presentación: “Construye un viaje inverso y alterno sobre los significados de la lengua y la cultura local, desalojando a la sujeto de toda certidumbre, en abierta disyunción consigo misma”. Prado razona y cuestiona en sus versos: “Con cuántas palabras se puede escribir, con cuantas palabras/ podría hablar sin desalojar tanta indecisión, tanta posibilidad de/ imagen que mis ojos de color indefinido acogen”. También recuerda y mira el horizonte la vez: “Fui rebelde cuando me escondí de la dictadura/ golpeando con botellas de vino a las muchachas que no/ querían besarme. Las hojas caen”.

"CORTEJO Y EPINICIO" (Lom Ediciones). Publicado por primera vez en 1949, se reeditada uno de los libros más mentados de David Rosenmann-Taub, poeta de bajo perfil público pero artífice de una las más importantes expresiones poéticas de nuestra literatura: "Otras voces reclaman otras voces./ Otro río fulgura en otros hombres./ Yo, sumamente lejos./ Contra mi lejanía el aguacero/ rompe sus viejos odres./ Otra amapola mece los cinéreos/ vestigios de otros dioses". El libro, revisado por su autor, que hace muchos años se encuentra radicado en los Estados Unidos, hace justicia a una voz que permanecía en silencio para las nuevas generaciones.

“COSAS AL OÍDO DE LULÚ” (Mosquito Comunicaciones). Marcela Albornoz, poeta talquina, nos traslado con sus versos por el tema del erotismo tratado con un especial entusiasmo: “El cielo/ no tiene estrellas,/ pero se adivinan/ en la oscuridad/ que a tientas se toca/ como un dedo/ en la boca/ que se hace agua”. También nos muestra lo lúdico de éste en la segunda parte del libro, titulada “La pequeña Lulú”.

"CREA CRUDA" (Ed. C.s.i.m.c) de Margarita Cruzat, poeta de Concepción, es un poemario que nos lleva por los lugares que permanecen en ella tras una vida de contemplaciones y reflexión: "Ayer/ las nubes/ gobernaron mi vida/ delimitando zonas/ de oscuridad./ Ya no queda ninguna" (...) "Alguien habrá limpiado la ventana". Una obra que en muchos de sus textos conmueve con una íntima particularidad al lector.

"CRÓNICAS SUDACAS" (Ril Editores), del escritor y periodista León Pascal. Una serie de crónicas urbanas dan vida a este volumen, que se caracteriza por el lenguaje iconoclasta (y muchas veces escatológico) del autor y una serie de reflexiones sobre la vida cotidiana a través su alter ego: Volo Kalamaky. En sus análisis el país es desnudado en sus miserias y prejuicios, en sus aspiraciones y sus fracasos. Volo Kalamaky viene a ser una especie de representante de esa clase social a la que se le puede ubicar entre la media y la alta, conjugándose en él todo el bagaje de lo que podríamos llamar un "roto jaivón". Las crónicas son amenas y llenas sabrosas anécdotas. Destaca también el mensaje que nos convoca a no deponer esfuerzos en la rehabilitación de los alcohólicos y drogadictos (el mismo Kalamaky es un ex-vicioso). En fin, un libro que nos entrega una visión entrelíneas de nuestra pacata sociedad, poco acostumbrada a reconocerse en sus mayores defectos.

"CUARENTA Y UN POETA JOVEN DE CHILE (1910-1941)" (Lom Ediciones): Con el apoyo del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, Lom Ediciones ha reeditado el libro "Cuarenta y un poeta joven de Chile", una legendaria antología que Pablo de Rokha publicara en 1942 con la voces de cuarenta y un poetas de entre los veinte y treinta años. La antología fue publicada por primera vez en un número especial de la revista "Multitud" (N° 40/ año IV, 4° trimestre de 1942) y su principal acierto fue la elección de los antologados, pues la gran mayoría de ellos logró, con los años, desarrollar un discurso poético de alto vuelo que aún perdura en las letras chilenas, tal es el caso de nombres como los de Antonio (Mahfud) Massís, Nicanor Parra, Braulio Arenas, Andrés Sabella, Eduardo Anguita, Teófilo Cid, Carlos de Rokha, Roque Esteban Scarpa, Eduardo Anguita y Gonzalo Rojas, entre otros. Dice Pablo de Rokha en el "Prólogo del Prólogo" de esta obra: "Todos ellos producen un lenguaje de semejante manufactura y técnica, con medios distintos en la partida, e iguales en la llegada, no en volumen, sino en giro, y con estrategia paralela...". Una antología que merecía una reedición, ya que su aporte al conocimiento de nuestra historia poética es considerable.

"CUATRO POETAS IQUIQUEÑOS EN LA LITERATURA NACIONAL" (Ediciones Universidad Arturo Prat), ensayo del poeta Juvenal Ayala que nos entrega un amplio panorama de cuatro grandes vates nacidos en el norte del país y cuya importancia en las letras nacionales es considerable. Ellos son María Monvel, Homero Arce, Mahfud Massís y Oscar Hahn. El texto nos permite acercarnos a la vida y obra de estos poetas en sus principales aspectos. Además de sus biografías podemos encontrar una interesante selección de poemas y una abundante bibliografía más una lista de referencias críticas. Un libro que sin duda resulta de innegable utilidad para quienes deseen iniciarse en la obra de estos cuatro poetas nacionales.

"CUENTOS CHILENOS, CONTEMPORÁNEOS 2000" (Lom Ediciones): Acaba de salir a circulación este interesante libro que recopila cuentos de 26 escritores chilenos integrantes de varias generaciones, entre los que se cuentan Poli Délano, Guido Eytel, Pía Barros, Alberto Fuguet, Ramón Díaz Eterovic y Jaime Valdivieso, entre otros. La recopilación estuvo a cargo de Fernando Jerez y corresponde a los cuentos que sus propios autores leyeron en el transcurso de las actividades literarias organizadas por la "Corporación Letras de Chile" durante el año recién pasado. Una interesante muestra que nos da una panorámica importante de este género literario en nuestro país.

CUENTOS DE CINE (LOM Ediciones). Acaba de parecer el libro "Cuentos de Cine", de Jacqueline Mouesca, que actúa como compiladora. Es ésta una antología que reúne a veintiséis de los más connotados escritores chilenos y su tema central son, que lo dice el título, cuentos referidos al cine. Algunos han sido escritos, por los autores, especialmente para este volumen. El cine en nuestro país ha sido siempre una entretención bastante popular, sobre todo cuando existían los cines de barrios y la televisión estaba lejos del imaginario actual. En esta muestra queda de manifiesto el interés de nuestros narradores por el cine y su relación con él, algunos relatos están más logrados que otros, pero en general es una buen muestra, la que en una segunda edición bien podría incorporar a otros autores que han escrito sobre el tema. El libro también integra algunos poemas que complementan las narraciones. Claro que habría sido de justicia integrar algún poema del poeta Horacio Eloy, autor del libro "Ritúalica de despedida", un poemario dedicado íntegramente a los cines de barrio ya desaparecidos. Las situaciones planteadas, dentro de la temática del libro, son bastante variadas: anécdotas, amores, desengaños y situaciones jocosas recorren las páginas de estos cuentos. No faltan las evocaciones a actores que marcaron toda un época dentro del celuloide, convirtiéndose luego en leyenda. La juventud y la nostalgia también juegan un papel, así como no están ausentes el exilio y los años de la tiranía militar. "Cuentos de cine" es un libro que llevará al lector por un mundo que ha cautivado, de una u otra manera, a todas las generaciones del siglo XX. Entre los autores seleccionados destacan Poli Délano, Pedro Lemebel, Hernán Rivera Letelier, Volodia Teitelboim, Luis Sepúlveda, Victoria Aldunate, Ramón Díaz Eterovic, Darío Oses, Jaime Collyer y Alberto Fuguet.

"CUENTOS DE MUJERES SÓLO PARA HOMBRES" (Ril Editores). Ocho relatos -o cuentos- dan cuerpo a este volumen de Sofía Toro. Dice sobre su trabajo, Yurimia Boscán, académica venezolana: "Aproximarse a la escritura de Sofía Toro es abrir las puertas del alma femenina. Ella remonta la esencia de la mujer latinoamericana en cada personaje y nos revela mundos disímiles con cálido lenguaje".

"CUENTOS DEL MERCOSUR" (Ril Editores). Conjunto de cuentos que reúne autores de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Chile. Una obra con la cual podemos tener una panorámica básica de este género en el continente sudamericano. Relatos de diferente marca nos adentran en las culturas de nuestros países. En el caso de Chile, los autores escogidos para esta muestra fueron Baldomero Lillo con su cuento "Juan Fariña" y Óscar Castro con "Lucero".

“CHACABUCO Y OTROS LUGARES DE DETENCIÓN” (Arte&Gráfica) de Sadi Joui. En una edición corregida y aumentada el autor nos lleva por un recorrido a través de lo que fueron los lugares de detención y tortura de miles de chilenos tras el golpe militar de 1973, principalmente el Campo de Concentración de Chacabuco, levantado en la vieja oficina salitrera del mismo nombre ubicada a 108 kilómetros al interior de Antofagasta. Un testimonio de indudable valor por la cantidad de pormenores que nos va entregando en el relato. En palabras del ex-diputado Andrés Aylwin este es un libro que nos ayuda a “reafirmar que jamás debemos renunciar a la lucha por convertir el dolor en frutos de paz y esperanza. Justamente, una creación literaria será siempre un loable esfuerzo humano para transformar un sufrimiento en una lección o un mensaje”. El libro, además de mostrarnos los humillantes aspectos de la vida en un campo de prisioneros, resulta importante para ir esclareciendo la verdad de los hechos en cuanto al papel que éstos jugaron en el período pos golpe. Por eso es importante que se mencione lugares de detención como los buques Maipo y Lebu, la Academia de Guerra Naval de Valparaíso y la base aeronaval de El Belloto. Recordemos que la Armada ha sido la más reticente a reconocer los atropellos a los derechos humanos. El texto se complementa con algunas fotos y un mapa de la prisión de Chacabuco además de las listas de los prisioneros de Copiapó y Concepción. Es este un libro que aporta en la recuperación de nuestra memoria histórica en un momento en que el debate sobre los casos de tortura recién comienzan a ponerse sobre la mesa de manera abierta para que sean conocidos por todos los chilenos.

"CHILE: POÉTICA DE LA TORTURA POLÍTICA" (Ed. Mosquito), de Hernán Vidal. Un texto que desde su título nos llama la atención, introduciéndonos en una temática que, si bien se habla de ella en el país, siempre se trata de evitar y pocas veces se profundiza en la real tragedia que la tortura significó para nuestra sociedad. El libro de Vidal nos expone descarnadamente el tema de la tortura y sus consecuencias y secuelas inmediatas desde un punto de vista global y cultural. Ante nosotros aparece el Estado omnipotente utilizando el abuso e institucionalizándolo. También nos enseña cómo el Poder Judicial, al hacer la vista gorda ante los hechos de barbarie realizados por la tiranía militar, legitima estás prácticas inhumanas. Me parece de gran importancia citar al mismo autor respecto al título del libro y sus motivaciones: "En busca de esa mayor resonancia para el tema de la tortura he instalado este estudio en la confluencia de varias disciplinas –antropología simbólica, sociología de la cultura, crítica literaria, psicología, hermenéutica cultural- leyéndolo, por lo tanto, simultáneamente desde una multiplicidad de códigos. De allí que se titule Poética de la Tortura". En el libro se nos muestra como el ciudadano es reducido a lo que Vidal llama "vida bruta" por mano de sus propios compatriotas. Nos muestra el perfil de los torturadores y sus características más crueles. Importantes son los testimonios de quienes atendieron a las víctimas. También se indaga sobre ciertos mitos que surgen alrededor de la práctica de la tortura y sus consecuencias. El texto contiene, además, una segunda parte que se refiere a la Mesa de Diálogo sobre Derechos Humanos, mostrándonos importantes facetas de su gestación, formación, intención y desarrollo. Es este un libro que viene a evidenciar un espacio en nuestra historia aún no develado del todo. Un libro que aparece en el momento que las querellas por el delito de tortura comienzan a ser presentadas en los tribunales. En un momento que la gente afectada por la tortura asume su derecho a pedir justicia, aunque algunos personeros de gobierno pretendan hacer creer que la tortura es un delito muy menor, casi infantil al lado de las desapariciones y ejecuciones políticas. Si bien es cierto que esta práctica está presente a lo largo de nuestra historia, no lo es menos la saña y tecnificación que adquirió con la llegada de los militares al poder en 1973. Por lo tanto, sólo asumiendo esta realidad y poniendo en el debate público el tema podremos erradicarla para siempre de nuestra historia futura. No olvidemos que una gran mayoría de las personas prácticamente acepta –pues lo sabe y nada hacen- la tortura a los delincuentes por parte de la policía. Y de ahí a aceptarla en el plano politico existe sólo un paso. En 1973 quedó demostrado. Rescatemos entonces, el valioso aporte de Hernán Vidal con la edición de este importante libro.

“DE LOS SILENCIOS Y LAS PALABRAS UN MISMO VALPARAÍSO” (Autoedición). Poemario de Leonardo Villarroel L., escritor de vasta trayectoria en la escritura y como columnista en el diario El Centro. En este volumen el protagonista principal es el puerto de Valparaíso. Los poemas recorren todos los lugares y sentimientos de sus habitantes, así como los del autor. Un ejemplo son estos versos: “Pedro Montt de algún modo calcetín/ y plaza Echaurren de mi mano guante/ cuando Valparaíso mi habitante/ de una mirada me hace su país”.

“DE NADA” (Lom Ediciones) del Premio Nacional de Literatura, Armando Uribe Arce, que como lo dice el subtítulo es un Diario en verso escrito entre el domingo 20 de febrero del 2005 y el miércoles 20 de abril del mismo año. La curiosidad del libro es que se trata de una edición facsimilar de los poemas escritos a mano, de puño y letra del autor, incluso con los borrones que delatan pequeñas correcciones en los textos. Armando Uribe en el último tiempo ha presentado cerca de cinco o seis libros, lo que demuestra su pasión por la escritura y poder decir cosas de este mundo y del otro. Nos dice Naín Nómez en la presentación: “Los versos destemplados de este Diario de Nada de Armando Uribe, trazan una huella de continuidad con su abundante producción poética de los últimos años: alimentan esa situación límite del “vivir muriendo” del personaje “biográfico”, que se desdobla en personaje imaginativo para mostrar su simulacro de trascendencia, e un mundo donde la angustia y la mecánica de los actos son vaciados permanentemente por el rito de la muerte”. Uribe es un poeta de una alta ironía consigo mismo y a veces pareciera que se divierte mucho con esa actitud: “Reconozco mi ineptitud./ Conozco las ineptitudes/ del género humano en mí mismo./ -¡No vengas a decir que es un abismo!/ Para la estupidez todo es abismo./ Tú,/ superficial pellejo, te sacudes”. Pero si alguien piensa que el poeta no se toma en serio la vida, es un error, la toma muy en serio, a pesar de sus constantes ironías y divertimentos poéticos. Si bien De nada es un libro escrito en un período que abarca casi tres meses del año 2005, la temática no se refiere sólo al tiempo presente, existen muchas evocaciones y reflexiones sobre el pasado: “De época soy de tocadiscos,/ de boquillas de cigarrillos,/ y cuellos de camisas almidonados./ Los de esa época están enterrados/ después de haber sido desterrados./ Eran los tiempos de duraznos priscos/ que robaban los niños pillos”. Otro tema es la muerte, la proximidad de la muerte, que Uribe pareciera percibirla cada vez más, aunque es un tema que siempre ha estado presente en su obra. El amor lo manifiesta reiteradamente, en el recuerdo de la mujer amada que partió y espera reencontrar en el otro mundo, pues Uribe es creyente y lo manifiesta en sus versos, cree incluso, como él mismo lo ha señalado, en el “diablo con cacho y cola”, obviamente también en el paraíso. La poesía de Uribe es sencilla en su construcción, sin aspavientos ni metáforas rebuscadas, usa la rima y se enfrenta en un coloquio con sus lectores. No evade temas y se involucra críticamente en la sociedad, fustigando con sus expresiones lo que le parece descabellado por parte del poder que controla el país. Un ejemplo: “Es época de Capital/ y Cultura, pero cultura/ del capital o sea bárbara,/ vulgar, masiva, colosal/ en número de lumpen y de usura/ lucrativa, y con falsa barba”. De nada es un texto sin duda representativo de los últimos años del poeta, de sus vicisitudes, anhelos y sinsabores, un testimonio de vida, que va más allá de un libro de poesía.

"DE NAUFRAGIOS Y OTROS POEMAS" (Ediciones Ala antigua) del poeta iquiqueño Juvenal Ayala. En este libro nos encontramos nuevamente con su temática principal: el mar, pero esta vez visto (o añorado) desde su "exilio" urbano, por motivos que van más allá de la vida errante de los marineros. El poeta/nauta ha echado anclas en la ciudad, y canta sus razones: "Volver del oriente a la costa, a la casa, al puerto de/ mi memoria./ Entonces salgo del poema, del ensueño y advierto/ los cerros/ nevados de la cordillera de los andes, los árboles, los pájaros,/ las nubes que van a dar al horizonte de mi casa, del/ nido/ que hemos construido pleno de libros con mi/ compañera,/ para que Santiago sea el puerto desde donde zarpo/ cada día/ y que al otear hacia el oriente, siempre al oriente,/ deje a los peces/ tranquilos del norte nadando en el corazón de los/ sueños". Ayala debe ser uno de los pocos –o quizá el único- poeta del mar en todo el sentido de la palabra. De familia de pescadores practicó la pesca desde muy niño y sus poemas nos hablan con propiedad de la altamar, crustáceos, andanías, amores de puerto, bares y redes. También acerca de la dura vida de los pescadores y su entorno social, pues el poeta posee además un fuerte compromiso con las luchas de los más desposeídos. Un libro que nos lleva por los recuerdos y la cotidianidad de un sector importante de nuestro país: "Me veo correr/ desde una puerta de una casa ribereña./ Llegar al bote/ del abuelo con su carguío de escamas" (...) "Todavía tiritan los pescados/ con un aire de muerte en las agallas".

"DE PALABRA Y OBRA" (Ril Editores). En este libro Andrés Morales nos entrega una serie de estudios sobre literatura de gran interés para los lectores interesados en el desarrollo de la poesía chilena y su relación, en algunos casos, con autores extranjeros. Una buena selección de artículos y ponencias donde destacan, entre otros, "Las fuentes literarias en la obra de Vicente Huidobro", "Walt Whitman y la poesía chilena contemporánea", "La poesía de los '80", "La poesía de los '90", "Poesía chilena y poesía española: convergencias y divergencias" y "La obra ética de Eduardo Anguita".

"DEBER DE URBANIDAD" (Lom Ediciones), de Waldo Rojas. Un libro donde el tema de la ciudad es tratado de una manera distinta a como lo hace la actual generación de poetas, que asumen la ciudad de una manera más trágica. En la poética de Rojas la ciudad aparece con ciertos sentimientos que recuerdan la provincia, se nota en él un sentimiento entrañable, lo que se refleja, de alguna manera, en ciertas imágenes: "Trizadura en el orden del paisaje amurallado" (...) "El árbol avizor aflora entonces sus verdores urgentes/ con deber de urbanidad".

“DEMONIO DE LA NADA” (Ril Editores). Último poemario de Andrés Morales, que ya cuenta con catorce libros de poesía, además de estudios y ensayos. Dividido en dos partes: Danza de demonios y Cinco cuerpos del pecados, Morales trae a la luz a “sus demonios”: “Recorre la maldad el aire que me cubre/ y ciega mis pupilas en la noche./ Agita mis latidos, es memoria/ de todos esos días que han pasado/ y vuelven otra vez, que no abandonan”. Destacan los poemas de la segunda parte, referidos a la lujuria, soberbia, gula, codicia e ira. Dice, por ejemplo, el texto sobre la soberbia: “La gran sacerdotisa del misterio,/ de mentiras, de palabras, encerrada/ en todas las arterias, en la mente/ de grandes ceremonias que imaginamos./ La huida de sí misma, la que cree/ en todo sus esqueleto, en cada gramo/ de piel aceitunada por el sol (...)”.

"DESDE EL MAPOCHO AL SENA" (Lom Ediciones), interesante novela autobiográfica de Jorge Palacios que nos traslada al mundo del exilio. El protagonista nos narra su periplo por la ciudad de París, donde vive su destierro trabajando en el Centro Pompidou -como vigilante- a pesar de ser periodista y profesor de filosofía. En su recorrido lo acompañan personajes de diversa índole, como lo son sus amigos Manuel y Ernesto, más Thomás, un tipo extraño que profesa el Taoísmo. Son frecuentes en el relato las discusiones de tipo ideológico entre los protagonistas, reflejándose en ellas el desconcierto y los diferentes análisis de los exiliados tras el golpe militar. También están presentes el humor, la ironía, el sexo y la sensualidad de la mujer francesa.

“DESDE LA JUNGLA DE MI JARDÍN” y “DESDE LA CUMBRE DE MI BABEL” (Mago Editores). Con dos poemarios, José Concha Mena salta al ruedo. En el primero nos entrega una selección de poemas escritos desde el año ochenta, donde los temas son cotidianidad, amor, etcétera: “Me acerqué al pozo/ bebí agua de tu balde,/ era cristalina y pura/ como tu libro...”. En el segundo juega con el (los) lenguaje, realizando mezclas, como, por ejemplo, entre italiano y español, manteniendo ciertas temáticas del libro anterior.

"DICCIONARIO DE CITAS LITERARIAS" (Ril Editores) de Eduardo Guerrero del Río es un pequeño libro donde el autor se ha dado el trabajo de recopilar una cantidad de citas de distintos autores. Dividido en diferentes temas, resulta un libro entretenido de leer. Vaya una cita de ejemplo: "Me interesaría sólo ver mis ojos cuando te miran", perteneciente a Roland Barthes.

"DIVERSIDAD" (Taller en Nosotros). Este libro, gestado en los talleres literarios del "Hospital Psiquiátrico El Peral", dirigidos por Roberto Contreras Lobos, reúne una selección de textos de seis funcionarios de dicho recinto: Jorge Biotti Merino, Alejandro Aedo, Adriana Guardamagna, Alicia Rojas Escobar, Erika Mora Orellana y Laura Osorio Garay. Una iniciativa que nos descubre las facetas creativas de quienes muchas veces no tienen la oportunidad de entregarlas al público.

“DOS PARA UN MONÓLOGO” (Mosquito Comunicaciones). Libro de cuentos de Alfonso Morales Celis. Diecisiete cuentos componen este volumen donde destacan los relatos eróticos de diferente factura. Las pasiones sensuales se entrelazan con la violencia, la brutalidad y la miseria del ser humano. Destacan cuentos como “Dos para un monólogo”, “Café con piernas”, “Su nombre era Margot” y “El baile del Choro Ruiz”.

“ECLIPSE” (Ed. Cuarto Propio). Último libro de Jorge Scherman. Sobre él, Cecilia Olivares expresa lo siguiente: “El narrador habla a través de la herida. Cómo no hacerlo, si retrata que la necesidad vital se le es negada, se sumerge en un juego urbano de suplantar la soledad en el juego cadencioso de la noche, y con una exacerbada necesidad de epístolas ausentes”.

"ÉGLOGA DE LOS CÁNTAROS SUCIOS" (Ed. El Kultrún): Último poemario de Óscar Barrientos Bradasic -poeta magallánico- donde el protagonista principal es el río, el movimiento, como un reflejo de la humanidad que lo rodea. En este caso "El Río de Las Minas" que cruza la ciudad de Punta Arenas. "Este río escribe como habla" dice el poeta, y es cierto, todo lo que arrastra en su caudal habla por la ciudad, escribe por la ciudad, que le va entregando sus miserias, sus risas, sus tristezas y cotidianidad: "El río arrastra la deslealtad de los crepúsculos/ entre madrugadas andrajosas de viento,/ llevando en el vientre/ una veleta de lodo" (...) "En los balcones de las casas,/ la vecinas te saludan río de fangos, cuando cuelgan/ la ropa en un cordel famélico,/ como ventilando el alma en un camastro viejo".

"EL ADELANTADO" (Ediciones Lar), del poeta de Tocopilla Walter Rojas, "El adelantado" es un largo poema de corte épico con un lenguaje lleno de dichos de nuestra época que resultan un interesante aporte a la estructura del texto: "Vayan hijos míos y/ Llevad las sagradas palabras del Evangelio/ A esas remotas y olvidadas tierras/ Donde el diablo perdió el poncho...". El adelantado es el mismísimo Don Diego de Almagro, que a la vez las oficia de hablante poético. A través de su palabra nos adentra en un país donde se van sucediendo, no sólo los acontecimientos de la conquista, sino también los futuros de nuestra historia: "Vengo aquí presto a dejar estas nefastas e inmemoriales líneas/ Que estoy escribiendo mañana para dar fe que no es tiempo/ Lo que digo sino historia lo que escribo y se tenga noticia desto". El exterminio indígena, las matanzas obreras, las guerras provocadas por la oligarquía y los tormentosos años tras el golpe son desnudados en su esencia a medida que avanzamos en el texto. Un buen tratamiento de la palabra acompaña este libro, cuya estructura pudiera parecer anacrónica para el gusto de algunos llamados "neo-modernistas", pero que refleja toda la fuerza de nuestra historia y además un buen tratamiento poético.

“EL AMOR INSECTO” (Ril Editores). En esta nueva publicación Cristián Basso se interna en el tema del amor. En la presentación, Samir Nazal expresa que Basso realiza “La persecución del incisivo, evasivo amor a través de imágenes precisas en textos breves, de ritmos variados, cauce de secuencias orgánicas; despliega dolor, alegría, separación, reencuentro, desamor, apariencias engañosas y, sobre todo, la búsqueda de la unidad del tú y del yo”. Como por ejemplo en este breve poema: “Lluvia,/ la lluvia sobre el parque desde siempre./ Nosotros,/ nosotros desde siempre en ese parque./ La alcoba,/ la alcoba es el parque en la memoria”.

"EL ASTRONAUTA EN LLAMAS" (Lom Ediciones), último libro de poemas de Javier Campos, "El astronauta en llamas". Campos se encuentra radicado en Estados Unidos, donde ejerce la docencia en la Universidad Jesuita de Fairfield. Anteriormente ha publicado: "Las últimas fotografías" (1981); "La ciudad en llamas" (1986); "Las cartas olvidadas del astronauta" (1991) y la novela "Los saltimbanquis" en 1999. En "El astronauta en llamas" nos encontramos con una especie de arqueo que el poeta hace de sus libros anteriores. Si bien se encuentra divido en seis partes: Las ciudades en llamas, Las cartas olvidadas del astronauta, Anotaciones encontradas en el disco duro, Recados infantiles escritos desde la nave espacial, El Carpe Diem y Fin de milenio (las cartas inconclusas), existen varios hilos conductores que se reiteran a través de cada una de ellas: exilio, melancolía, nieve, descontento, llamas, sobre todo llamas. Me parece que el concepto "llamas" o "arder" en la poética de Campos puede ser comprendido de distintas maneras, pero principalmente, a mi entender, se refiere al ocaso, al crepúsculo, a ese sentimiento de nostalgia y desolación que nos invade en los momentos más conflictivos de nuestras vidas. La figura del astronauta se asume, en el fondo, como una especie de "traje del exilio" que se aferra al poeta, a veces como protección y otras como una celda en su periplo por la nostalgia permanente y las tierras que lo acogen: "Soy el astronauta que busca algo/ Para romper este traje ardiente del exilio/ Esta pantalla que aparece y desaparece por mis ojos/ Habitada por mujeres que me hacen señas/ Desde una ventana inexistente". Si bien el protagonista se logra afincar en otra tierra, su mente y sentimientos permanecen siempre en los lugares que dejó atrás. La ventana (de la nave, en este caso) se nos presenta, desde el principio del libro, como un elemento que permite contemplar la ciudad en que habita y las que va recorriendo. Una ventana, eso sí, oculta a los demás habitantes. Allí se le presenta el amor, personificado en una mujer que trata de convertirlo en parte de sus sueños y por la cual el astronauta se deja llevar: "Le escuchaba construir una casa/ Para que me paseara por el jardín de sus sueños/ En el sótano ocultó mi equipaje/ Me quitó mi ropa mohosa/ Mi escafandra/ Y para que flotara libre:/ mis zapatos de hierro". Aunque muchas veces presiente que no es ella el idilio definitivo: "Y yo fui un pasajero vestido de blanco/ como la luna/ Haciendo señas como un tren en ruinas/ Para que no me paseara por su ventana/ Mirando lo que la nieve hace/ con una estación olvidada de trenes". Aquí la nieve aparece como representación de la distancia, del desarraigo, representa un estado de lejanía, de una integración inconclusa. El deseo de volver a las raíces. La relación sueño-deseo a través de la ventana es una especie de pantalla de cine donde todo sucede, o puede suceder. La ciudad suele transformarse en varias casas mientras arde el crepúsculo, sus recuerdos. Otro elemento importante en el libro es las cartas del astronauta, donde vierte sus dolores, su ansiado reencuentro con las cosas que tuvo que abandonar. En el recuerdo aparece la televisión, el cine, como una ventana más que le va mostrando lo que no quisiera ver: "Soy el astronauta que baja de una nave/ A contemplar sus casas sin muebles/ Sus jardines humeantes/ Sus posesiones quemadas por la radioactividad del olvido". Vuelve a su tierra y la ve destruida, se encuentra con un país inexistente, lo que dejó y quisiera ver ya no está: "Soy el astronauta que siempre delira/ Llamando a una puerta con llave/ A donde nada volverá a ser para siempre". Muchas veces el protagonista toma la figura de un cartero que no encuentra donde dejar sus cartas. Cada poema del libro es, de algún modo una carta. En la tercera parte, "Anotaciones encontradas en el disco duro", encontramos una especie de preparación del viaje, donde se plantea el conflicto con la mujer amada, la cual se prepara para acompañar al viajero en su "regreso" a un universo con el que ha esperado años reencontrarse. Creo que los versos que mejor reflejan el sentimiento del poeta son los siguientes: "Todo poema con el tiempo/ son los seres que nos dejaron/ Una antigua nostalgia/ Una elegía y zozobra/ Alarmas y terrores de la esperanza". Cada poema (cada carta) es la comunicación necesaria con el pasado, el relato de sus peripecias y vicisitudes dirigidas al ser o los seres que ama. A los hijos e incluso a él mismo. Las cartas pueden ser entendidas como una bitácora, como una manera de no perder jamás el contacto con los suyos, con sus raíces. Un momento culmine es en Carpe Diem, donde se realiza el encuentro con un antiguo amor y se presenta la esperanza de tiempos mejores, todo ello entre conflictos interiores: "Soy un cartero -le dije-/ quien trae una carta y una rosa para ti,/ pero cometí el grave error de perder ambas/ después que en secreto abrí el mensaje para leerlo/ En castigo –seguí diciéndole-/ me condenaron a repetirte palabra por palabra,/ línea por línea, hasta el fin de tus días,/ todo ese interminable mensaje de amor...". La parte final del libro nos entrega una visión de los sucesos de los años finales de un siglo lleno de injusticias y una modernidad donde predomina lo superficial "con calles indescifrables y tenebrosas/ de una ciudad/ llamada Babilonia, Villa Grimaldi, Sodoma o Auschwitz...". En estos poemas finales se manifiesta una clara crítica al sistema neoliberal que nos rige, diseminando por el mundo todas las tentaciones fatuas de nuestra época. Me parece que entre todos los planetas y situaciones que este astronauta nos describe en su bitácora, podemos encontrar la morada y algunos momentos que, en más de alguna ocasión, se nos han extraviado en el camino que diariamente recorremos.

“EL BAILE DE LOS NIÑOS” (Ediciones del Temple). Poemario de Diego Ramírez, uno de los poetas más interesantes de los nacidos en la década de los ochenta. El baile de los niños, aunque se divide en tres partes, bien se puede leer como un todo, donde una de las características de su lenguaje es el uso permanente de los diminutivos, quizá como una especie de evocación de una niñez que no fue tal (en el sentido convencional se entiende) y que se pretende edificar en el poema desde un sentido crítico: “Déjame en tus márgenes/ Marcado territorialmente por ese lugarcito donde lo conocí/ Ahora empiezo a no volver nunca más” (...) “Si no tengo a quién escribirle/ Si no tengo a quién ir a buscar/ Si yo ni siquiera tengo para imaginármelo”. O estos otros versos: “No hay nadie que pueda venir a cambiarme las cosas o generalizar/ otra miradita, si ya los tengo a todos bailando como reliquias/ pop, como pastiche de moda”. Los niños de este baile son los niños marginados por una sociedad conservadora e hipócrita, a pesar de declararse liberal, una sociedad que no acepta modas góticas, punks, etcétera, y menos las tendencias homosexuales o bisexuales que cada día se manifiestan con mayor abertura en busca de un legítimo espacio social. Ramírez nos lleva por los avatares de los chicos y chicas arrojados a las calles, plazas, bares y discotecas, donde construyen sus propios mundos: “Mira cómo ya no se interesan por nosotros/ Mira cómo desafiantes y felices/ Nos dejan de lado/ Por otros menos fáciles”. Más adelante dice: “Quiero verte morir / despacito/ en ese desfiladero de rabias/ que enfilan la tragedia de irse/ para siempre a esa otra ciudad / escritura”. A nuestro alrededor existen muchos mundos que no vemos, o no queremos ver, y el de estos niños que bailan en los versos de Diego Ramírez, es uno de ellos.

"EL CABALLO DE LA ERA" (Editorial Pobeta), de Eduardo Robledo. Segundo libro del autor. En él mantiene la temática del hombre como un explorador de nuevos mundos, como el heredero de los misterios del universo y a la vez el encargado de descifrarlos: "Un ojo lunar mira a la tierra/ mientras unos pájaros desmienten el viento/ traficando humo./ Hay una carretera lunar esperando por ti/ y detrás del mundo espera un sabueso saboreando/ la sangre del último acto rituálico/ de un pueblo". Resalta también el aspecto social y la preocupación del poeta por la suerte de los países del tercer mundo, así como una crítica al mal uso de los avances tecnológicos, vueltos contra los más desposeídos: "En Gaza, el niño blanco, el niño negro/ no están./ Saltaron diluidos/ entre misiles de un cuervo de la muerte".

“EL CIELO EN LA FUENTE/ LA MAÑANA ETERNA” (Lom Ediciones). Dos largos poemas nos entrega en este nuevo libro David Rosenmann-Taub. El poeta se mantiene en su estilo caracterizado por el uso cuidadoso y estudiado del lenguaje. En este poemario arma sus versos desde un imaginario que se mueve entre el diálogo y la abstracción de éste: “Opulentas cinéreas./ Pedrito tiembla:/ nardo/ bruscamente abatido:/ -¿Nosotros existimos?-./ La luz,/ que no existe,/ acaricia los élitros./ -¿Anhelamos/ aquel sueño? –Me sueñas:/ eres lo que no soñó”. Según Naín Nómez, Rosenmann-Taub es un poeta que “nos entrega una cosecha casi desconocida por nuestra tradición, pero que se enclava en lo más profundo de ese lenguaje de lo indecible que predecía Heidegger y que el poeta asume desde lo chileno articulado a lo universal”.

"EL CIUDADANO DEL OLVIDO" (Lom Ediciones). Reedición de uno de los libros más importantes del poeta Vicente Huidobro, publicado por primera vez en 1941. En esta obra podemos percibir la potencia creadora de Huidobro en la última etapa antes de su muerte en 1948. Se podría decir, en cuanto a la temática, que es un anticipo de "Ultimos poemas" su obra póstuma. En sus versos se presenta el sentimiento de la muerte y el retorno del viajero ya cansado de tantos caminos: "Este andar de los huesos/ Este andar de la carne/ Este escalar los siglos/ Y venir de tan lejos en abuelos perdidos" (...) "Estoy cansado y sin estrellas" (...) "Basta de andanzas/ Basta de sombras hacia el lado de la tierra". En Huidobro la muerte también podría interpretarse como un retorno a las raíces, al terruño, a la paz de ver lentamente partir todo un mundo que se extingue ante sus ojos. El poeta siente la soledad y la canta con una melancolía que conmueve: "Solo solo entre la noche y la muerte/ Andando en medio de la eternidad/ Comiendo una fruta en medio del vacío" (...) "Tan lejos tan lejos/ El mundo se va por el viento/ Y un perro aúlla de infinito buscando la tierra perdida".

“EL COA Y EL LENGUAJE DE LA CALLE” (Editorial Guenaguacho!). Ricardo Candia acaba de publicar este interesante diccionario “de palabras y expresiones necesarias para saber cómo se habla en Chile”. Todo un acierto para adentrarnos en una forma de lenguaje (no oficial) que nos acompaña, de alguna manera, en cada momento. Porque si bien el “coa” nace en los sectores arrabaleros y principalmente entre los delincuentes, éste se ha extendido a otros sectores de la sociedad. Y tal como nos dice su autor: “estas palabras, tan mal vistas por muchos, son quizás lo más chileno que de verdad nos vaya quedando en estos tiempos confusos y globales”.

“EL CONTAGIO DE LA LOCURA” (Lom Ediciones). Juan Mihovilovich nos entrega una novela que indaga en la mente de un juez que reflexiona, desde un pueblo lejano, donde ejerce su labor, sobre los hechos que se le van presentando en su cotidianidad. En el relato aparecen todo clase de personajes, su imaginación vuela y cae en ensoñaciones que, como muy bien dicen los presentadores, “lo traslada por los espacios de un pueblo real o inventado”, y “En esa travesía, atormentada y borrascosa, se entrecruza con personajes invasivos que subyugan sus anhelos de justicia, de humanidad, de trascendencia. Atravesando el poblado, como una sombra en franco proceso de desangramiento corporal y psíquico, el juez intenta sobrevivir a las pesadillas del mundo, a las obsesiones de sus propios desequilibrios retroalimentados por la descomposición existencial”.

"EL CORREO DE BAGDAD" (Alfaguara Ed.) Para nadie es ya un misterio la prosa amena y el lenguaje sin aspavientos, pero eficaz de José Miguel Varas. Su libro "El correo de Bagdad" (Alfaguara Ed.) es un ejemplo de esta afirmación. Varas acude a una historia gestada a partir de un "mamotreto" como él (en realidad el narrador) llama a un sobre donde se encuentran unas cartas llegadas a la redacción del diario El Siglo a comienzo de los años sesenta, dando cuenta del reclamo del profesor Dr. Josef Beran de la Universidad del Norte de Bohemia en Checoslovaquia, acerca de la molestia que le ha causado leer la crítica –en la sección de cultura- referida a la obra del pintor mapuche Aliro Machuca (que en el transcurso del relato será identificado como Huerqueo). Además, dichas misivas hablaban del desaparecimiento de aquel pintor durante una revuelta en el lejano país de Iraq, donde había adquirido simpatías por la causa del pueblo kurdo. Pocos meses antes del golpe militar en Chile, el narrador de esta historia recibe de manos del director del diario, un sobre con las cartas del profesor y las del mismísimo Huerqueo. La trama se construye a través de las cartas del protagonista, enviadas desde Iraq -lugar donde se ha radicado debido al trabajo de su esposa Eva- al profesor J. Beran y los comentarios de éste sobre ellas. Habría que decir que Huerqueo se encontraba en Checoslovaquia ejerciendo una beca, y desde allí llega a Iraq y visita otros países como Austria y Francia. La trama es sencilla, pero intensa, las características sicológicas de los personajes están muy bien logradas, lo mismo que la manera tan peculiar de algunos chilenos para integrarse (o mimetizarse) con otras culturas, en este caso con una tan lejana a nuestra idiosincrasia como lo son las desarrolladas en el lejano oriente. Aunque queda en evidencia un factor común, y es ese imperativo natural que impulsa a los pueblos oprimidos a buscar su liberación sea cual fuere el origen de quienes los oprimen. Tal es el caso de Huerqueo, nacido en la región de Temuco y perteneciente al pueblo mapuche, un pueblo tan castigado como el pueblo kurdo en el Kurdistán. Desde el primer momento de contacto con otra civilización tan peculiar y ajena a sus conceptos, al joven pintor lo recorre un deseo irresistible de ir plasmando todo lo que ve en sus telas. Luego, ese impulso se transformara en un compromiso político con el pueblo kurdo, a cuyo ejército guerrillero terminará uniéndosele, dejando de lado incluso la pintura, su pasión más arraigada, por lo menos hasta ese momento. José Miguel Varas, con su característico sentido del humor incluido, siempre nos deja enseñanzas en sus relatos, y esta no es excepción. La crítica a la condición humana se percibe levemente incisiva, pero se percibe. La analogía entre el golpe militar ocurrido en Chile y el ocurrido en Iraq, si bien corresponden a condiciones distintas, las similitudes en la actitud de quienes lo ejecutan muchas veces no varía mucho. Los diálogos son fluidos y naturales, por lo tanto la lectura es grata, incluso las cartas del profesor, escritas en un lenguaje donde se mezcla su propio idioma con un castellano (español) algo intrincado. En fin, una novela quizá de un mundo lejano pero con las mismas tragedias y esperanzas que existen a este lado de la tierra. Y con un chileno originario, si se podría llamar, ejerciendo su derecho a ser un ciudadano de un mundo sobre el que aún tenemos mucho que descubrir.

"EL CUENTO HISPANOAMERICANO COMO GÉNERO LITERARIO" (Ril Editores). Interesante libro de Juan Carlos Palazuelos, en el cual nos introduce en un análisis detenido sobre los aspectos más relevantes del cuento hispanoamericano. Dividido en cuatro capítulos resulta todo un aporte para los estudiosos de este género.

"EL DESAFORADO" (Ediciones El Periodista). Crónica del juicio a Pinochet en Chile", del abogado Eduardo Contreras, inaugura la revista El Periodista -y ahora sello editorial- una serie de publicaciones (Colección Testigo) que serán vendidas en los kioscos y librerías del país. Las palabras del escritor José Miguel Varas en el prólogo de este volumen, de una u otra manera, reflejan el espíritu de este testimonio: "Ante las violaciones de los derechos humanos cometidas por la dictadura en Chile, el ex Presidente Aylwin habló de hacer justicia "en la medida de lo posible". Este libro cuenta cómo un grupo de chilenos y chilenas han intentado hacer justicia en la medida de lo imposible". Sin acudir a tecnicismos jurídicos, Contreras, nos relata, de manera amena, los pormenores más significativos de la gestación del juicio a Pinochet en Chile y los problemas que debieron enfrentar, tanto de tipo judicial como político. El lunes 12 de enero de 1998, Contreras, junto a los abogados Graciela Álvarez, José Cavieres, Ramón Vargas, Alberto Espinoza y Julia Urquieta, más un grupo de dirigentes del Partido Comunista de Chile encabezados por Gladys Marín, interpusieron la primera querella criminal contra el tirano Augusto Pinochet Ugarte. A partir de ese momento, vendrían muchísimas más y la justicia en Chile daría un paso, sino fundamental, quizá el más significativa en cuanto a los atropellos a los derechos humanos, pues la querella llevaría finalmente al desafuero y juzgamiento del senador vitalicio, aunque posteriormente sería sobreseído por "demencia senil". En el relato el autor da cuenta de las presiones por parte del gobierno y de sectores interesados en liberar al criminal y describe a los más despiadados torturadores del régimen, así como nos informa de los testimonios desgarradores de algunas de las víctimas. También se habla de la detención en Londres de Pinochet y de su regreso al país tras ser liberado en Inglaterra en un "gesto humanitario", gesto que él nunca tuvo con sus víctimas. Contreras resalta el valor del juicio a Pinochet por parte del juez Guzmán y deja muy claro que el sobreseimiento del Pinochet no fue por que haya sido liberado de sus responsabilidades penales en cuanto a sus crímenes, sino que resultó liberado gracias a una estratagema de sus seguidores y de las autoridades, llegándose incluso a falsear los informes médicos, obstruyendo con esto la aplicación de la justicia. El último capítulo del libro Eduardo Contreras lo dedica a contar sobre el atentado que sufrió en la carretera y que casi le costó la vida a su compañera y sus impresiones sobre el caso. Un libro testimonio de un gran valor histórico y moral, porque de una u otra manera, el juicio a Pinochet cambió la conciencia de muchas personas, abriendo puertas y despertando silencios que permanecieron durante años en las penumbras de la impunidad.

“EL DESIERTO” (Editorial Sudamericana). Novela de Carlos Franz, ganadora del Premio de Novela La Nación-Sudamericana 2005, Buenos Aires. En esta obra Franz nos lleva por un mundo donde la conciencia de los personajes, víctimas del golpe militar, los persigue continuamente por lo que pudieron o no pudieron hacer. Vidas incompletas y valores truncados se mezclan en la trama. El peso de nuestra historia reciente y sus secuelas sicológicas calan profundo en los personajes principales. También la idea de impunidad que se nos pretendió imponer reflejada en la frase “en la medida de lo posible”. Una novela que nos llama a la reflexión sobre temas como la traición, la delación, el miedo, la maldad, la piedad y la venganza justificada, pero sobre todo sobre la intimidad inaceptable, pero posible, entre el verdugo y la víctima, algo que bien puede darse cuando los lados oscuros y desconocidos del alma humana se conjugan en situaciones sobre las cuales se pierde todo control.

"EL DÍA DE LOS INOCENTES" (Ediciones Delfín), del narrador de San Felipe, Ernesto de Blasis. Este escritor aconcaguino edita su segundo libro de cuentos. Es autor además, de dos novelas breves. De Blasis nos introduce en mundos llenos de sorpresas y historias matizadas por una especial ironía y finales sorpresivos que llevan al lector a imaginarse los escenarios más disímiles. Es ésta una característica permanente en sus escritos. Destacan en el conjunto los cuentos "La increíble historia de Aurelio Santoro y los cocodrilos nigerianos" y "El huemul en Nueva York".

"EL DÍA LUMINOSO" (Ediciones Diario La Discusión). De Ramón Riquelme, poeta de vasta trayectoria y ampliamente reconocido en el ámbito literario se encuentra afincado desde hace años en la apacible localidad de Quinchamalí, cuna de hermosa artesanía en greda negra ubicada en las cercanías de la ciudad de Chillán. El presente libro es un recorrido -o una síntesis- de la obra del poeta, tal como lo expresa Antonio Ferrada en la presentación. El oficio y el talento de Riquelme van quedando de manifiesto en cada verso. El poema "La lucha permanente", que inaugura el libro es una muestra de ello: "Me despertaron/ para trabajar:/ amanecí sobre los cerros./ Desde entonces/ he venido hablando,/ escribiendo,/ trabajando/ para que las rosas/ vuelvan a tener/ el mismo color". Un texto que refleja además una disposición de vida y compromiso. Los años de tiranía militar en nuestro país quedan estampados en varios poemas construidos con versos de gran nivel: "Todas las voces rompieron/ los muros./ Todas las voces fueron haciendo camino/ y así el hombre/ encontró/ la fuente de agua que buscaba", o estos otros que contienen momentos de la intensa lucha en clandestinidad dada por los chilenos: "La muchacha/ me pasa el libro:/ contiene/ las primeras normas/ para romper los muros/ que aprisionan la ciudad". Muchos sucesos dramáticos quedan testimoniados en poemas como "Ejercicio Matinal", "Masacre", Vinagre y sal", etc. Pero el autor también deja espacio para otros temas como, por ejemplo, el amor o su infancia. Sobre la mujer escribe: "Quisiera besarte/ hasta/ la extenuación/ y tú/ lo sabes". Respecto a la infancia dice: "Ahí está el mar de la infancia/ sin sus aguas cristalinas/ ahora es una gran mancha de aceite/ donde mueren los peces". Su lugar de residencia tampoco está ausente y lo canta con honda palabra poética en el texto "Quinchamalí, donde la tierra habla": "Aquí/ vivo sintiendo/ de/ qué/ lado/ se/ nos mueve/ el aire". Ramón Riquelme es un poeta ajeno a las portadas de diarios y revistas, pero una de las voces más destacadas de nuestra lírica. En su obra podemos encontrar gran parte de la tradición poética gestada en el sur del país. Es un poeta que permanece y permanecerá a pesar de las continuas dificultades que existen en Chile para promover el trabajo de los muchos, y buenos escritores radicados lejos de la capital. Ramón Riquelme, poeta nacido en Concepción, nos entrega su poemario Ramón Riquelme, poeta nacido en Concepción, nos entrega su poemario "El día luminoso" (Ediciones diario La Discusión). Riquelme, de vasta trayectoria y ampliamente reconocido en el ámbito literario se encuentra afincado desde hace años en la apacible localidad de Quinchamalí, cuna de hermosa artesanía en greda negra ubicada en las cercanías de la ciudad de Chillán. El presente libro es un recorrido -o una síntesis- de la obra del poeta, tal como lo expresa Antonio Ferrada en la presentación. El oficio y el talento de Riquelme van quedando de manifiesto en cada verso. El poema "La lucha permanente", que inaugura el libro es una muestra de ello: "Me despertaron/ para trabajar:/ amanecí sobre los cerros./ Desde entonces/ he venido hablando,/ escribiendo,/ trabajando/ para que las rosas/ vuelvan a tener/ el mismo color". Un texto que refleja además una disposición de vida y compromiso. Los años de tiranía militar en nuestro país quedan estampados en varios poemas construidos con versos de gran nivel: "Todas las voces rompieron/ los muros./ Todas las voces fueron haciendo camino/ y así el hombre/ encontró/ la fuente de agua que buscaba", o estos otros que contienen momentos de la intensa lucha en clandestinidad dada por los chilenos: "La muchacha/ me pasa el libro:/ contiene/ las primeras normas/ para romper los muros/ que aprisionan la ciudad". Muchos sucesos dramáticos quedan testimoniados en poemas como "Ejercicio Matinal", "Masacre", Vinagre y sal", etc. Pero el autor también deja espacio para otros temas como, por ejemplo, el amor o su infancia. Sobre la mujer escribe: "Quisiera besarte/ hasta/ la extenuación/ y tú/ lo sabes". Respecto a la infancia dice: "Ahí está el mar de la infancia/ sin sus aguas cristalinas/ ahora es una gran mancha de aceite/ donde mueren los peces". Su lugar de residencia tampoco está ausente y lo canta con honda palabra poética en el texto "Quinchamalí, donde la tierra habla": "Aquí/ vivo sintiendo/ de/ qué/ lado/ se/ nos mueve/ el aire". Ramón Riquelme es un poeta ajeno a las portadas de diarios y revistas, pero una de las voces más destacadas de nuestra lírica. En su obra podemos encontrar gran parte de la tradición poética gestada en el sur del país. Es un poeta que permanece y permanecerá a pesar de las continuas dificultades que existen en Chile para promover el trabajo de los muchos, y buenos escritores radicados lejos de la capital. Riquelme, de vasta trayectoria y ampliamente reconocido en el ámbito literario se encuentra afincado desde hace años en la apacible localidad de Quinchamalí, cuna de hermosa artesanía en greda negra ubicada en las cercanías de la ciudad de Chillán. El presente libro es un recorrido -o una síntesis- de la obra del poeta, tal como lo expresa Antonio Ferrada en la presentación. El oficio y el talento de Riquelme van quedando de manifiesto en cada verso. El poema "La lucha permanente", que inaugura el libro es una muestra de ello: "Me despertaron/ para trabajar:/ amanecí sobre los cerros./ Desde entonces/ he venido hablando,/ escribiendo,/ trabajando/ para que las rosas/ vuelvan a tener/ el mismo color". Un texto que refleja además una disposición de vida y compromiso. Los años de tiranía militar en nuestro país quedan estampados en varios poemas construidos con versos de gran nivel: "Todas las voces rompieron/ los muros./ Todas las voces fueron haciendo camino/ y así el hombre/ encontró/ la fuente de agua que buscaba", o estos otros que contienen momentos de la intensa lucha en clandestinidad dada por los chilenos: "La muchacha/ me pasa el libro:/ contiene/ las primeras normas/ para romper los muros/ que aprisionan la ciudad". Muchos sucesos dramáticos quedan testimoniados en poemas como "Ejercicio Matinal", "Masacre", Vinagre y sal", etc. Pero el autor también deja espacio para otros temas como, por ejemplo, el amor o su infancia. Sobre la mujer escribe: "Quisiera besarte/ hasta/ la extenuación/ y tú/ lo sabes". Respecto a la infancia dice: "Ahí está el mar de la infancia/ sin sus aguas cristalinas/ ahora es una gran mancha de aceite/ donde mueren los peces". Su lugar de residencia tampoco está ausente y lo canta con honda palabra poética en el texto "Quinchamalí, donde la tierra habla": "Aquí/ vivo sintiendo/ de/ qué/ lado/ se/ nos mueve/ el aire". Ramón Riquelme es un poeta ajeno a las portadas de diarios y revistas, pero una de las voces más destacadas de nuestra lírica. En su obra podemos encontrar gran parte de la tradición poética gestada en el sur del país. Es un poeta que permanece y permanecerá a pesar de las continuas dificultades que existen en Chile para promover el trabajo de los muchos, y buenos escritores radicados lejos de la capital.

“EL DICCIONARIO DE LAS VELETAS Y OTROS RELATOS PORTUARIOS” (Ed. Cuarto Propio) del escritor puntarenense Óscar Barrientos Bradasic. A través de estos relatos se nos presenta parte de la vida en las tierras del sur, sus bajas temperaturas y su cotidianidad alucinante y húmeda. Sus parajes abiertos y abundantes en islas y misterios. El volumen lo componen quince cuentos de variada temática unidos por el lugar común donde transcurren los hechos: Isla Obato. Allí se encuentra Puerto Peregrino, Laguna Callada y el Estrecho de las Sirenas Tristes. Los personajes de Barrientos son poetas, marinos y mujeres desoladas, abundan los bares, librerías, lugares mágicos e imaginativos. Relatos bien escritos que nos llevan a un recorrido, al decir de Guido Eytel: “Por este Puerto Libro, parecido a todos los puertos, pero único en la portuaria nacional por su lenguaje cuidado, su enciclopedia funambulesca y su galería de personajes cotidianos y extravagantes a la vez, esos que andan por ahí”.

“EL DUENDE SERAFÍN” (Editorial Cercom). Estela Socías se ha destacado por sus cuentos para niños y su compromiso con el aprendizaje de éstos. Hoy nos entrega “El duende Sefarín”, que nos confirma su vocación. Nos dice en el prólogo Karen Plath Muller Turina: Es importante que los niños nunca pierdan “el asombro”, y en este país llamado Trapolandia se cumplen los hermosos sueños y fantasías que solo pueden caber en la imaginación de aquellos”.

"EL EMBOSCADO" (Ediciones La Pata de Liebre). Último libro de Francisco Véjar, un breve poemario en el que la ciudad y su agitado devenir se entremezclan con deseos y melancolías: "Hemos visto árboles desnudos en la ciudad/ que levantan veredas y reclaman lo suyo./ Sus raíces se abrazan como amantes subterráneos/ que saben de sueños y pérdidas". Lo urbano siempre ha estado presente en la obra de Véjar, pero al contrario de otros poetas, en él siempre se haya presente, de alguna manera, lo rural, la vestidura de los campos y la costa, como una especie de bálsamo que lubrica esa muerte que se impacienta y "nos aguarda en la ciudad/ con gentíos sombríos/ que se buscan entre la muchedumbre/ y comentan los juegos de azar/ cerca de puentes y avenidas".

"EL ESPLENDOR DE LA CENIZA" (Ril Editores). Un interesante libro de poemas nos entrega Juan Serrano. En él se manifiesta un canto a la vida a partir de una mancomunión entre el sentimiento de lo ido (¿las cenizas?) y la esperanza o renacer (¿el esplendor?) a través de la palabra poética que pretende transgredir, quizás, el tiempo: "la palabra/ es luz/ arde el silencio/ la nieve infinita/ el olvido/ compasión/ El esplendor de la ceniza/ solamente un destello/ un instante".

“EL FUNERAL DEL ÚLTIMO CACIQUE” (Ed. La Calabaza del Diablo). Cuentos de Marcos Huaiquilaf Gómez. Interesante libro de cinco relatos situados en distintos lugares del país y cuyos protagonistas son principalmente empleados públicos. La temática tiene que ver con la memoria y nuestra historia reciente, rescatando historias de hombres comunes pero de intensas experiencias sociales. Sueños, dolores y amores, amistad, lealtad y deslealtad se manifiestan de manera múltiple en estos cuentos: La dictadura militar, la supervivencia en los años ochenta, la nostalgia, el campo y la ciudad.

“EL GOLPE EN LA LEGUA” (Lom Ediciones). Mario Garcés y Sebastián Leiva nos relatan los sucesos ocurridos en la legendaria población La Legua el 11 de septiembre de 1973 y los días posteriores. La base del relato la constituyen valiosos testimonios de los pobladores que vivieron y participaron en los hechos. Los enfrentamientos y los sucesos en las industrias Indumet y Sumar son aquí mostrados en su real dimensión. Un capítulo interesante es el dedicado la política militar de la Izquierda y su reacción el día del golpe, lo que está claramente relacionado con lo acontecido en la población La Legua el 11 de septiembre y la resistencia que se intentó oponer a los carabineros y militares.

"EL JARDÍN DE LA TÍA VIOLETA" (Mosquito Comunicaciones), es el último libro del poeta Fabio Salas. Un poemario donde destaca el uso del lenguaje e imágenes que son una denuncia constante del Chile actual: "¿Chile o Xile?/ Hay algo espantosamente horrible/ En el ser nacional/ Algo pavoroso asqueante/ Algo como grasoso vinagre vulgar/ No sé/ Esos mamarrachos de la tele/ Tanto gordo baboso tanta imbécil inútil/ Usted dirá/ En todas partes lo mismo/ Pero no/ La sentencia que nos agobia/ Invalida todo análisis". Salas, al contrario de otros poetas de su edad, toma situaciones propias de nuestro país y Latinoamérica, lo que es un mérito entre tantos autores que hoy sólo miran hacia el academicismo de algunos poetas ingleses. Importante libro el de Salas, que no pierde la memoria histórica ni el sentido del humor en una nación abrumada por tanta falsedad y fidelidades espurias: "Vamos tío devuelvan Irlanda a los irlandeses/ Las Malvinas son argentinas/ Para no desempolvar el fusil del armario" (...) "No puedo vivir/ Sin tener que cagarme a alguien/ Sin babear por la boca/ ¿y qué le vamos a hacer si uno es así?/ Estos rojos de mierda/ Tan sarcásticos y tan upelientos/ Están locos cuando hablan de un mundo mejor/ ¡si no existe mundo mejor que éste!".

"EL LIBRO DE LOS VALLES" (Lom Ediciones), de Verónica Zondek. Un poemario donde la autora -de vasta trayectoria en el ámbito de nuestra poesía- desarrolla cada poema a partir de una relación o analogía aplicada a cada tema que trata y los "valles", donde éstos pasan a ser una especie de hilo conductor del tránsito del hablante poético por los caminos que recorre, como por ejemplo: "Entre piedras y huesos/ un monumento al condenado primero de esta masacre./ Se detiene./ Entierra su desgarro en Valle Maldito/ para que procree en los planos desiertos de un abismo".

“EL MAPA DE AMSTERDAM” (Ed. Cuarto Propio). La primera edición de este libro es de 1985 y su autor Enrique Giordano nos entrega aquí la versión completa del poemario. Explica, Javier Bello, en la presentación, que este texto “merece situarse como un organismo cerrado y comunicante, un universo original e irradiante, una estrella con luz propia, en la explosión de lenguajes poéticos que desde fuera y dentro de Chile sacudieron las turbias aguas de la década de los ochenta”.

“EL MAPA DE ULISES” (Ril Editores). Dice Gonzalo Rojas sobre este libro Eugenio Llona, lo siguiente: “este libro me es, y no todo libro me es. Me es desde el zumbido inagotable del murmullo” (...) “Buen libro, en fin. Indescifrable, tradición e invención al mismo tiempo, oscuro y claro”. Llona es un poeta que se maneja bien en las entrelíneas de la poesía, y en este poemario viaja por lo que llama “el mapa de Ulises” que, de alguna manera, es el mapa de todos y cada uno de los que viven el periplo cotidiano de nunca acabar: “cuando todavía/ no se nos va la noche entre solapas/ ocurre con nosotros lo que ocurre/ la imprudencia final:/ no podemos morir”.

"EL MÁS VIEJO DEL MUNDO" (Ediciones Garúa). Primer libro del poeta Álvaro Medina Jara. En sus textos, el poeta nos muestra su itinerario y sus aprensiones sobre la vida recurriendo al relato de lo cotidiano, que es lo que marca la línea conductora del poemario, como, por ejemplo, estos versos: "Todos los días cargo un deber,/ me apresuro al caminar, me fumo un cigarrillo,/ aprendo un poco más". Un primer libro que quiere decir muchas cosas, ansioso del camino que se avecina y donde ningún sentimiento queda al azar.

"EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDO" (Ediciones La Bruma) de Ernesto de Blasis, narrador de San Felipe. Es éste el tercer libro del autor. En él nos encontramos con la historia de Arturo Plaza, un jugador de bochas, y su amigo Reinaldo Cruchaga, un estudiante que busca dar sentido a su vida luego de un fracaso en la universidad. La trama es básicamente sencilla y con un lenguaje que a veces pierde algo de fuerza en algunos diálogos, aunque esto no significa restar méritos al contenido esencial de la historia: el autocuestionamiento del ser social que vive agobiado por la falta de dinero y la imposibilidad de ver coronados sus anhelos más íntimos. Uno de los ejes centrales del relato es la amistad que surge entre dos personas venidas de distintas clases sociales e ideas políticas. Es un libro ameno y con bastantes elucubraciones filosóficas acerca de la vida cotidiana. Eso sí, habría que decir que hay uno o dos episodios muy breves que, en mi opinión, no aportan nada a la trama central. La narración se quiebra en dos al separarse los amigos en sus derroteros y el final es muy típico de este autor, como ha quedado claro en sus dos publicaciones anteriores: un final abrupto y para diversas imaginaciones.

"EL MENSAJERO" (LOM Ediciones) de David Rosenmann-Taub, poeta chileno radicado ya por muchos años en los Estados Unidos. Un libro que, tal cual nos anuncia la presentación, constituye el segundo tomo de Cortejo y Epinicio. El poeta mantiene en estos textos su inclinación a desarrollar un tipo de poema construido por versos que, en su mayoría, se acercan a una especie de galimatías o a un críptico juego de palabras. La poesía de Rosenmann-Taub no es una poesía de comprensión inmediata y las interpretaciones suelen ser mucho más diversas que en otro tipo de construcciones poéticas, Un ejemplo son estos versos: "Legado de la luna,/ escurriéndose: paz./ El mármol -sedición-/ ¿Tutor matorral? ¿Mármol?/ Ni ajetreo".

"EL OJO DE NADIE" (Ediciones del Gobierno V región) de Antonio Rojas Gómez. Una novela donde los entretelones de la vida de una familia más o menos característica de nuestra clase media son tratados de manera descarnada –y pudiera decirse hasta novedosa- pero con un estilo donde los diálogos la mayoría de las veces pierden fuerza. Además, la trama que se insinúa en las primeras páginas se desdibuja en el desarrollo de la narración. Una novela que merecía una mayor prolijidad estilística.

“EL OTRO AFUERA” (Ed. Cuarto Propio). Quince cuentos dan forma a este libro de Lilian Elphick, que destaca por el buen uso del lenguaje en sus diferentes expresiones, ya sea de un hablar cotidiano o formal. Sus cuentos contienen una sensualidad de variados tonos y llegan al lector de manera intensa, con personajes comunes pero llenos de “lados oscuros” que deambulan por sus mentes para mostrarse de manera descarnada en el relato. Destacan en el conjunto –a mi entender- “La elegida”, “La pieza vacía”, “Notas de la Huacha Loca”; “Pieza cuatro”.

"EL PAÍS QUE DEVORA" (Ed. Mosquito), de Salvattori Coppola. En esta novela Coppola nos traslada al país de los años de la tiranía militar, donde los personajes se entrecruzan en sus principios políticos. Aman, sufren y son "devorados" por un país que los obliga a tomar posiciones muchas veces contrapuestas a sus deseos y deberes. Una novela que surge con el dolor de una sociedad que aún no se repone de sus heridas ni sus habitantes asumen el pasado reciente. Esta novela nos dice, entre otros mensajes, que el olvido no es la mejor manera para reconciliarnos.

"EL PASO DEL DIABLO" (LOM Ediciones) de Pavel Oyarzún, con un tema que no le es ajeno: el social. En su poesía siempre ha estado presente este motivo, desde el exterminio de los indígenas que habitaron la Patagonia hasta las luchas obreras ocurridas en la región. En esta oportunidad, Oyarzún nos narra la huida de un grupo de trabajadores desde las estancias ganaderas de Santa Cruz -en la Patagonia argentina- hacia Chile. Los hechos ocurren en el año 1921. Tras fracasar una huelga general en las tierras ganaderas en el sur de Argentina, un grupo de jinetes, encabezados por el gallego Antonio, líder del movimiento anarquista y guiados por Anselmo Bruna, un arriero y aventurero que les presta ayuda, son perseguidos por el ejército en su huida a través del cerro El Guardián. Bruna, a pesar de su visión crítica en cuanto a la manera de ver la política, simpatiza con la causa de los huelguistas y los conduce hasta cruzar el Paso del Diablo, una peligrosa y casi inaccesible ruta para llegar a Chile. En su busca las autoridades envían a las tropas del 10° de Caballería al mando del coronel Varela, quien encomienda la misión –a través del capitán Viñas Ibarra- al sargento Valenciano, un militar sumiso a sus superiores y drástico con quienes están bajo su mando. Dueño, además, de una personalidad llena de conflictos y complejos ante sus superiores, como en el caso del teniente Riviere, un oficial que lo desprecia debido a su origen. Durante el relato van quedando de manifiesto los diferentes conflictos sociales y existenciales al interior de cada grupo: el poder, la justicia, el amor, las desilusiones, la maldad, el sacrificio por un ideal, etcétera. Pavel Oyarzún nos muestra de manera sencilla (sin efectos pirotécnicos) el interior de los personajes y sus meditaciones colectivas y personales, dando al relato una agilidad que beneficia la lectura. Revitaliza la memoria histórica y nos presenta un tema que ha sido muy poco -o casi nada- mostrado en nuestra literatura, como son los conflictos sociales de la Patagonia en su real dimensión y costo en vidas producto de los crímenes cometidos por las oligarquías chilena y argentina a principio del siglo XX. Me parece que este es el tipo de novelas que hoy hacen falta y realmente se sostendrán en el tiempo. El Paso del Diablo es una novela necesaria desde varios puntos de vista: el social, el literario y el histórico. Nos ayuda a relacionarnos con una parte del pasado de la región más austral del mundo, que ha permanecido en las sombras durante años, salvo por las plumas de Francisco Coloane y Patricio Manns que se han preocupado del tema desde el mundo de los oprimidos. También aporta a nuestro mercado literario con un tema que muchos consideran fuera de época, como si la literatura fuera una moda dictada por los “críticos de turno”, y que en honor a la verdad sólo obedecen a los intereses de las transnacionales de los libros. Finalmente, diría que es una novela escrita con rigor y muy superior a varios “super-ventas” que ocupan las principales vitrinas de las librerías en nuestra América Latina. Pavel Oyarzún es un poeta (y hoy novelista) de alto vuelo, y se nota.

"EL PEQUEÑO MUNDO DEL SEÑOR KAISER" (Ril editores): Interesante libro de cuentos muy breves de Pedro Holz, escritor chileno nacido Alemania y cuya vida está marcada por símbolos y estímulos de los dos países que podrían definirse como sus dos patrias. Los relatos que aquí leemos nos llevan por un mundo donde el desarraigo y los problemas de convivencia marcan de cierto modo la temática principal. Tal es el caso de los cuentos "El pequeño mundo del señor Kaiser" y "Reunión familiar". Temas también tratados, con mucho ingenio, en "Condominio". Algunos relatos resultan muy curiosos, como son "La mancha", "Desalmados" y "El corazón púrpura". Otro aspecto tocado por Holz es el racismo que sufrieron muchos de los exiliados chilenos en Europa, y de otros tantos países. Esto queda reflejado en el relato "El espejo". Los problemas de adaptación y sobre todo comprensión, en este caso, por parte de algunos alemanes quedan de manifiesto. La solidaridad y desconocimiento son mostrados en el cuento "La empanada", enseñándonos que no siempre el mundo está al tanto de todos los sucesos que suponemos conocidos por todos los habitantes del planeta. La tragedia de un lejano país no siempre es la tragedia de quienes acogen a los sobrevivientes. Lo trágico que suele ser el retorno es otro aspecto que nos muestran estos breves relatos. Así como el exilio interno y permanente de la modernidad.

"EL PRIMOGÉNITO" (Ril Editores). Nuevo libro del poeta Ernesto Guajardo, titulado El Primogénito (RIL editores). Anteriormente, Guajardo había publicado "Por la patria" (1989); "Nosotros los sobrevivientes" (1994) y "Las memorias" (1996). "El primogénito" –que se encuentra dividido en cuatro partes: el primogénito, los vástagos, los antiguos y acta est fábula- es un poemario marcado por un intenso sentimiento de búsqueda, que en realidad es un retorno aunque el autor exprese lo contrario: "toda búsqueda es una huida". Esa figura constante de búsqueda es representada en el padre ausente desde siempre, o desde casi siempre: "qué es uno/ cuando el padre es sólo podredumbre que viaja en los insectos/ abono que se extiende hacia las flores que crecen en los roqueríos". Otro elemento permanente en los textos es el mar, el extenso litoral que permanentemente lo devuelve a lugares de honda memoria y permanencia: "el primogénito busca al padre entre las olas/ sueña la aparición de jinetes desde esos resplandores/ conoce el lugar exacto/ donde se desintegra el cuerpo que espera:/ prefiere creer en el mar,/ confiarle a ese cementerio en movimiento/ el gesto,/ lo surgiente desde las algas". Otro ejemplo de estos sentimientos tan arraigados son los siguientes versos: "El primogénito tropieza entre esos cuerpos/ ahora es antiguo el bosque de la infancia,/ la resina encuentra sus manos/ esa adherencia será la memoria". Llama la atención la importancia del cuerpo y sus estados post mortem en la temática del libro, lo que deja entrever una cosmogonía bastante definida por parte del autor, expresada en versos como: "nada somos sino residuos" (...) "conchales serán las vértebras, extrañas formaciones/ las falanges". O en este otro verso: "en el descompuesto aliento de la tierra/ buscamos la carnosidad del labio...". El retorno, en su mayor trayecto, es una viaje hacia los antiguos muertos. Un viaje que no deja de indagar en la ausencia y pretende, de uno u otro modo, reencontrar las raíces: "son los tripulantes extraviados/ de la larga casa que se pierde hacia el sur/ :ventanas convulsas,/ :techos vibrantes, pañuelos en despedida...". Me parece que los siguientes verso, de la tercera parte del libro, reflejan (resumen) bastante bien el sentimiento o concepto de este libro: "-no regresaron por propia voluntad,/ -fueron ellos quienes nos olvidaron,/ -mejores aires, nuevas aguas los han enamorado,/ -nos habrían abandonado de igual forma,/ el hijo pródigo es una triste leyenda.". Finalmente, a mi parecer, la cuarta y última parte del libro Acta est fábula bien podría haberse omitido pues por cuestiones de lenguaje y expresión podría perfectamente ser aumentada y publicada como un libro aparte. Lo que no le restaría ningún mérito al presente poemario ni tampoco significa que no tenga vinculación con los anteriores capítulos.

“EL SEDUCTOR” (Lom Ediciones). Volumen de cuentos de José Miguel Varas editado en la colección de bolsillo Libros del Ciudadano. Seis relatos de variada temática ratifican la capacidad narrativa del autor en este género. A pesar de la brevedad del libro resulta todo un acierto su publicación. Destacan en el conjunto los cuentos “El músico sobre el parrón” y “Conducta de un gato”.

"EL TIEMPO DE LAS ESTRELLAS OSCURAS" (Ril Editores). En una loable propuesta de esta editorial, de acercar a los lectores chilenos a la poesía de otras latitudes, nos entrega este poemario del poeta croata Drago Stambuk. A través de sus páginas nos podemos internar en el sentimiento de este pueblo y, por ejemplo, conocer, entre otros temas, el de la emigración, como queda reflejado en estos hermosos versos del poema 1918: "Los barcos que navegan lejos/ llevan nuestros amados,/ a los países lejanos y ajenos/ los barcos que navegan lejos./ Llevan nuestras vidas/ en los cajones con harina blanca/ y en los barriles del aceite dorado/ a los países ávidos, ajenos./ Los barcos que navegan lejos/ con la proa parten los corazones,/ qué haremos con sus mitades/ en un país lejano, ajeno". Recordemos además que en Chile, sobre todo en Antofagasta y Punta Arenas existe una importante descendencia de emigrantes croatas.

"EL TORO Y OTROS CUENTOS DEL SUR" (Ediciones La Gota Pura), conjunto de cuentos del escritor y académico José Paredes, actualmente radicado en Marylan, Estados Unidos. Los relatos están centrados en la región de Osorno y la temática es diversa. Junto a los temas netamente relacionados con la naturaleza, mitos y sucesos propios de la vida rural, nos encontramos con el rescate de la memoria histórica respecto a algunos acontecimientos ocurridos en la región tras el golpe militar de 1973, resaltando el constante cuestionamiento del autor a las actitudes de los protagonistas, de ambos bandos, que participaron en estos hechos. Un libro bastante interesante en la temática, pero con notorias falencias escriturales que despotencian los relatos.

"EL ÚNICO LUGAR" (Pentagrama Editores) de Amante Eledín Parraguez. Bien dice Jorge del Río sobre este libro que: "hablan las avenidas; los poemas se construyen como casas y caen como lluvias", pues ha sido la marca de Eledín en su obra, donde el hogar (la casa) y la lluvia (quizá el calor de los habitantes de las poblaciones, o a veces las calles que permanecen y se marchan) están siempre presentes hasta en sus versos más trágicos y alejados del terruño propio, como lo grafican estos versos del poema Bagdad: "Todas las calles de Bagdad, las desiertas;/ Las que suben transitadas,/ Las que bajan a la noche./ Las que mueren, las que vuelven,/ Todas las calles de Bagdad,/ Todas vienen de muy lejos;/ Todas van a dar al infinito". Más allá de las calles de su "Peñalolén, nacido de las profundidades", el poeta demuestra que todas las calles del mundo pueden estar hermanadas y conducir al mismo lugar.

ELLAS (LAS OTRAS) (editorial Asterión): Es ésta la primera publicación de Carolina Catalán, un conjunto de 12 cuentos dan cuerpo al libro, que va precedido por un comentario de Pía Barros. Relatos bien elaborados y con un sabor erótico, al parecer inevitable, nos muestran un universo donde los principales protagonistas son las mujeres y sus conflictos, enfocados desde la intimidad de sus divagaciones. Bien dice la prologuista: "Aquí hay muchas ‘ellas’, aunque las que llaman la atención a la autora son las otras, las duras, las desgastadas por el horror o el dolor, dos marcas semejantes en la identidad del género". El amor y el fracaso aparecen en este libro como una relación dolorosa y necesaria para seguir respirando, como una especie de placer vertido, muchas veces, en los remansos de nuestro lado oculto de la sensibilidad. Dice un fragmento que refleja de una u otra manera el sentimiento de las historias: "Cuando conoció a Raymundo o Renato, conoció también la personificación de lo inconcebible y su ser cupo perfectamente en el mundo de Sylvia con su modo ambiguo de ser, conjugando el estar y el no estar en su nombre que significaba ambos estados indistintamente, envolviéndola en ilusiones parecidas a las suyas...".

"EN LA BRECHA" (Lom Ediciones), este nuevo libro del sociólogo Tomás Moulian, que nos habla de "derechos humanos, críticas y alternativas" es una recopilación de artículos publicados en diferentes medios de comunicación. A través de sus páginas nos podemos enterar sobre los temas más importantes, que afectan a nuestra sociedad, a través de la visión de uno de los más lúcidos pensadores contemporáneos de nuestro país. En él, Moulian recorre la política, la historia reciente y otros asuntos de interés público con la agudeza y seriedad que lo han caracterizado en sus libros anteriores.

"EN LAS HOSPITALARIAS ESTROFAS" (Lom Ediciones), del poeta peruano Carlos Germán Belli. Un libro donde lo que predomina es el juego del lenguaje. Los poemas son de un carácter lúdico en que pareciera que el ingenio, en la construcción poética, siempre intenta ser el protagonista: "Cómo me desprecian por ser un cojuelo/ que en la superficie más lisa del mundo/ anda a trompicones como un viejo abuelo,/ en la vergüenza desalado me hundo,/ pues soy un pelele que a otro hace cojundo/ al verme sumido en torpes andadas...".

"EN TIEMPOS COMO ESTOS" (Ed. Gobierno V Región). Diez relatos -o cuentos- dan cuerpo a este libro de Carlos Henrickson. Con un lenguaje propio y una notoria destreza en la construcción de los relatos, llama la atención algunos de los desenlaces, no siempre (quizá) con una sola interpretación. Un libro con vuelo propio, que, en general, destaca entre las últimas publicaciones chilenas de este género.

“EN TU HERMOSA MATERIA” (Ediciones Etcétera). Poemas de Tulio Mendoza, poeta de amplia trayectoria y radicado en Concepción. En este libro deja de manifiesto su oficio, entregándonos textos muy bien tratados, cuya sensibilidad y propuesta estética mantienen un línea –marcada por lo corporal- fácil de distinguir: “Cómo aconteces quemándote, ciudad tristísima,/ lagarto de oro verde que bostezas muñecas/ de pezones carcomidos y vellos en las ingles./ Todos agonizan en ti: sombras ambiguas,/ muchachos lascivos de gafas oscuras,/ medias de nylon recién inoculadas/ para matar la soledad que roba luz...”.

"ENSAYO Y ERROR" (Ediciones del Temple). Poemario de Andrés Kalawski, ganador en el año 2002 del "Concurso 70 años de las JJCC" y cuyo jurado estuvo integrado por Nicanor Parra, Miguel Arteche, Gonzalo Rojas, Volodia Teitelboim y Fernando Quilodrán. Los poemas de Kalawski nos llevan por caminos que pasan de la claridad a la oscuridad (y viceversa) sorpresivamente, pero siempre manteniendo una continuidad estética en sus versos. No evita ningún tema y su oficio se le nota, como en estos versos que reflejan de alguna manera el sentido central del poemario: "Si se mira el sí mismo como lo ajeno el ojo se triza y se llena de mapas/ Entonces decimos que la piel rodea al mundo y nosotros estamos en la parte de afuera".

"ENSAYOS DE ESTÉTICA" (Editorial Magisterio). Divido en tres partes, Erotismo y deformidad, La ductilidad de la estética marxista y Modernidad, literatura y pintura, Juan Alegría Licuime, nos entrega un singular análisis sobre estos temas. Interesante resulta el diálogo Benjamín-Lucács estructurado por el autor a partir de los postulados estéticos de estos dos pensadores. Lo mismo sucede con un curioso análisis del erotismo desde el punto de vista de la fealdad, que toma como ejemplo el caso del Hombre Elefante. El libro fue seleccionado para ser editado en la convocatoria que todos los años el Magisterio realiza entre sus profesores afiliados.

"ENTRE LAGARTAS" (Lom Ediciones), En un formato especial, lo mismo que el papel y la tipografía, cuidadosamente escogidos, ha sido editado el poemario de Verónica Zondek: "Entre lagartas", que además viene ilustrado por Gabriela Villegas en hermosas páginas desplegables. Cada poema de este libro corresponde a una ilustración, las que curiosamente representan a los personajes en forma de "Lagartas". Digo curiosamente porque el lagarto, serpiente, dragón o culebra, no es generalmente una especie poseedora del afecto femenino. Quizás sea la curiosidad por impregnarse del gélido mundo de los reptiles. Un ineludible deseo, como nos plantea la autora, de "entrar en diálogo, acaparar esas creaturas que me dicen, me tocan hasta la desnudez, hasta el insomnio de sus cuerpos fríos, que buscan, como yo, escapar la precariedad". Quizás ser testigo del encuentro de la fantasía con lo real, donde los versos y las imágenes nos llevan a transitar por rumbos en los cuales el arte nos refleja algunas realidades que muchas veces nos negamos a observar por la crudeza de las verdades que nos entregan. ¿Serán "las lagartas" aquella crudeza? ¿O serán la máscara con que pretendemos redimirnos de nuestras acciones sobre la tierra?. Estos poemas y dibujos nos recuerdan, en muchos aspectos, algunos de los mitos de la cultura helénica y hebrea. Diversos personajes se deslizan por este mundo mezcla de anhelos y derrotas. La Hilandera, poema con que comienza la obra, rescata de cierto modo la figura de Las Moiras, aquellas diosas que hilaban la vida de los hombres en la religión de los antiguos griegos. Resalta la figura de Átropos, la inflexible, encargada de cortar a su antojo el hilo del cual pendía la vida de tal o cuál ser: "Un fino hilo de muerte/ apunta/ del huso/ al dedo/ y viceversa./ Hace y deshace./ Prende/ vida y muerte con las uñas". Más adelante hallamos a Las Tres Gracias, deidades infaltables en los festejos de los Dioses, compañeras de Afrodita y Eros, que dispensan a los hombres el encanto de la vida: "Tres criaturas heladas/ en caliente juego/ no vacilan ante el ojo" (...) "Danzan con vértigo báquico/ tientan al dios del cielo y la penumbra". La Músico, al parecer, nos significa el "rito" interior de cada individuo por alcanzar los misterios ancestrales: "¿A quién adormece con su letanía? ¿Qué orden persigue? ¿Dónde van a caer los acordes?". Son preguntas que suenan a misterio. La melodía atrae a los ángeles, hadas y duendes, pretende alcanzar una estrella fija en sus ojos, todo un juego que finaliza en un torbellino cuerpo adentro cubierto por una fría piel "hasta caer derrotada sobre el duro instrumento/ en silencio/ cabizbaja/ sabedora de la carne". Luego viene La Sumersión, poema de contenido introspectivo, donde se conjugan la vida como un espejo que nos introduce hacia el inicio-fin del tiempo y la muerte como un principio ineludible: "Medita en otra vida./ Recuerda el huevo primigenio." (...) "Algo le dice que es un camino/ que el fluir es sólo tiempo/ y el tiempo acaba en la muerte". La Victoria se nos aparece con una poblada tras de sí: "Presas de un imán/ la siguen/ ciegas/ eufóricas/ por un suelo minado de cuerpos". ¿Será inevitable la sangre derramada en toda Victoria sobre lo que no nos parece bien?. Ese "rojo de la tierra que comienza a coagular". Es la pregunta que se nos revela. Tras ella nos encontramos con el poema Los Cuerpos Abatidos, un texto que nos habla desde un tono casi profético: "Si la vida es muerte entre paréntesis/ nacer es la única victoria./ Después/ todo nos precipita extraños". Adán y Eva, se nos anuncian mucho más cercanos a esos "lagartos(as)" que se representan en esta mancomunión entre versos y dibujos. Una voz les dice: "palpen el siseo de la serpiente/ y observen su caminar seguro por los senderos./ Bestia y hombre uno solo". ¿Será ésta la clave del libro? ¿El escape hacia lo desconocido, "el misterio" que según García Lorca es lo único que nos hace vivir? ¿La necesidad de escapar, porque "Un jardín perfecto también es una jaula"?. Qué otra cosa es la sabiduría sino un largo camino mordiendo eternamente el fruto prohibido. Demos gracias, entonces, a la serpiente. Los tres últimos poemas se titulan: El Beso de la Muerte, San Jorge y Cuerpo Velado. El primero es la imagen definitiva, el primer y único beso que nos otorga la muerte, la sensación agónica, "el suspiro que sale por el ojo ciego/ el inútil deseo que sale entre los pechos" (...) "una vida en manos de la muerte". La penúltima ilustración representa a San Jorge en su cabalgata incontinente, que lleva a la poeta a cantar: "¿Entonces/ me pregunto/ si el latente bicho es el mal/ y la desabrida y elegante muerte/ la bondad misionada para matar,/ cuál es el terreno que nos resta?". El libro termina con el poema Cuerpo Velado, quizá el resumen de este viaje onírico por el mundo de las "lagartas", que "busca una tibia yema/ que le toque el vientre/ la hinchazón/ y más abajo/ la entrepierna/ y más arriba/ el párpado/ la frente/ los pechos/ y sin más se exhibe/ abre el cuerpo a la luz". Tal vez esa luz que todos buscamos más allá de este mundo donde constantemente naufragamos, sin darnos cuenta que la salvación podría estar en aquellos sueños que nos negamos, sea por miedo o pudor, a desatar en nuestras mentes reprimidas.

"ENXEINPLOS Y MILAGROS" (Juan Cameron Editor). Edición bilingüe (Español-Inglés) del poemario del escritor porteño Eduardo Embry. Radicado en Southampton, Embry nos entrega un poemario donde se podría decir que el humor, un extraño humor, es como la columna central de su discurso, siempre en un estilo similar a estos versos: "Las preguntas de Dalila/ todavía ne hinchan las venas/ "amorcito", ¿cómo poder atarte de los pies?"/ yo respondiendo: con siete mimbres verdes, mijita/ con siete me puedes atar".

“EPIMÉNIDES” (Ril Editores). Relatos breves de Roberto Araya Gallegos, que en palabras de Cecilia Sánchez: “Desde el primero hasta el último de los relatos que comparecen en el libro de Roberto Araya, resulta sorprendente apreciar el modo en que ciertos enigmas se apoderan de su escritura. Más que anécdota, el enigma se ofrece como una condición de las narraciones que inducen al lector a renunciar a las tranquilizadoras coordenadas que distinguen los límites del sueño, la ficción y la realidad”.

“ERONÍAS” (Autoedición). Primera publicación de Carolina Schmith. Un libro donde el eje de los poemas es el erotismo, en ellos la pasión (léase también sexo) desenfadada –y a veces algo angustiosa- se mezcla con una ironía muy peculiar: “Me clavas/ me das/ con gusto/ con gracia/ con ganas/ La nueve pulgadas/ guardadas a modo de souvenir”. En el fondo, Schmith devela, en sus versos, lo que muchos piensan y desean expresar, pero lo callan debido a ese pudor cínico que permea nuestra sociedad.

“ES NECESARIO CONTINUAR EL ASOMBRO” (Autoedición). Último libro de Magdalena Fuentes, prologado por José Miguel Varas. Poemas que nos hablan de aquellos tiempos cuando era duro sobrevivir y de la importancia de mantener las convicciones a pesar del paso de los años: “Y no somos sino viejos idealistas/ que se reúnen de vez en cuando/ a cantar viejas canciones de luchas/ en la testarudez de los pasos/ labrando la extensión de viejos sueños/ en las estaciones de los amados pueblos”. En el prólogo, dice Varas: “Esta es una poesía que conmueve sin necesidad de artificios lingüísticos ni de rimas rebuscadas, porque alude a sentimientos y momentos vividos de cada uno y por muchos. El fenómeno poético habla simultáneamente al intelecto y a la emoción, porque la verdadera poesía se puede reconocer de inmediato”.

"ESCRITO SOBRE LOS MUROS DE ADAGIO" (Ediciones Masarte) de Roberto Vásquez, un poeta obrero que nos traslada a un mundo donde el trabajo y la presencia de la lucha permanente por sobrevivir son una constante: "Remilgo mis manos/ sobre el blanco papel de las horas/ transgredidas/ y la deshonra plusválica/ a la cual son sometidas". La poesía de Vásquez también destaca en la memoria de un tiempo que muchos quisieran olvidar en este país: "Me cobijo en el manchado mantel/ del vino que bebieron otros hombres/ solamente ayer,/ y guardo el manuscrito de sus lecciones" (...) "... todo el amor de los mástiles que fueron/ cubiertos de asbesto urbánico,/ toda huella lítica de la calle/ que fue lanza, resistencia, guarida,/ amor y guerrilla". Un poemario que nos muestra la palabra escrita más allá de los salones de la literatura.

“ESCRITURA NOMADE: TRAZOS INMINENTES” (Ed. Mosquito). Volumen de Pablo Cottet S., sociólogo de la Universidad Arcis. En él se explica, por ejemplo, que “Con la escritura emigran las palabras del mundo del sonido para instalarse en el visual. Con la imprenta van de la localidad al mundo. Pierde el sedentarismo regional y orgánico para ir de bruces al nomadismo que este libro (este texto) nos propone como tesis. Reconocer nuevas escrituras que no permanecen inmóviles”.

“ESE ESPACIO, ESE JARDÍN” (Lom Ediciones). Poemario de la mexicana Coral Bracho, reconocida como una de las poetas más importantes de su generación. Nos dicen los editores: “En este poemario se da cuenta del repliegue del discurso y de una fragmentariedad que se vincula con la transfiguración erótica, con las pulsaciones animales, como un discurso sin una territorialidad precisa”.

"ESTACIONES CERCANAS AL SUEÑO" (Ediciones U. de Magallanes) del poeta Christian Formoso. Un poemario donde los temas de la melancolía y la muerte -asumidas como una profunda memoria- son permanentes: "Como yo, los muertos ríen en el bosque./ El alba recorre sus pálidos cancioneros/ en la métrica de las nubes/ en pájaros de mi alma más triste/ de caballos y vientos/ de estrellas./ Todo ríe en el bosque/ como sueño triste que cae/ ante el sueño mudo de dios./ Los muertos ríen en el bosque". Estas tristezas, eso sí, albergan una esperanza que se hace vida en las "estaciones cercanas al sueño" del poeta y sus difuntos, que de una u otra manera permanecen en los rincones que habitaron "esos muertos transeúntes" que no mueren porque existe la poesía: "Pues, un imposible transforma mi boca/ y corta el aire, la llama de furia/ el curso rojo/ del río/ del sueño/ el alba/ de quien se duele y ve." (...) "La que habla y no debiera/ sé, eso soy/ a eso vengo:/ a buscar lo que se destruye amando".

"ESTADO Y SOCIEDAD EN CHILE, 1891-1931" (Lom Ediciones): Un libro de Enrique Fernández donde nos explica el desarrollo de "El estado excluyente, la lógica estatal oligárquica y la formación de la sociedad" en la época que se indica. La lectura de este trabajo nos lleva a comprender de mejor manera muchos de los vaivenes y actitudes de las clases dominantes en nuestra actual sociedad, heredera de todos los lastres oligárquicos que permanecen en una nación que se fundó sobre la lógica de la exclusión política, ética y económica. Una nación donde sociedad y pueblo no eran sinónimos, y aún no lo siguen siendo.

"ESTÁN REVENTANDO LAS ROSAS" (Ed. Universidad Arturo Prat) es un ensayo del escritor y sociólogo iquiqueño Bernardo Guerrero Jiménez cuya temática es la "Sociedad y literatura en el norte grande de Chile". Una visión sobre parte de la historia de Iquique a contar de la literatura. De real interés resulta el capítulo dedicado al pensamiento ilustrado, moral y religioso enfocado desde la novela "Tarapacá" publicada en 1903 y cuyo subtítulo señala: Novela Socialista por Juanito Zola. Guerrero nos informa que ésta sería la primera novela publicada en Iquique, siendo escrita, además, desde la perspectiva de un proletariado, lo que la mantuvo por muchos años en el desconocimiento de un público masivo. Se piensa que tras el seudónimo de Juanito Zola se esconden los nombres de Osvaldo López y Nicanor Polo, editores de la novela. Otro capítulo nos habla acerca de los chinos y su lugar en la literatura nortina. La contratación de chinos traídos desde Cantón a Perú y el norte de nuestro país para trabajar en las guaneras bajo condiciones prácticamente de esclavitud es una de las etapas más desconocidas (y también omitidas) de la historia nacional. El libro se inicia con el capítulo "Iquique era una villa grande y hermosa", para finalizar con un glosario popular de voces nortinas utilizados en novelas de Luis González Zenteno, Nicomedes Guzmán y Eduardo Barrios.

"ESTRAGO", revista literaria que acaba de ver la luz gracias al esfuerzo de un grupo de jóvenes escritores, principalmente poetas. En este primer número podemos leer poemas de Marcela Saldaño, Simón Villalobos, Felipe Urra y David Villagrán. Prosa de Patricio Alvarado, una crítica de Juanita Tarré y un interesante ensayo sobre la poesía chilena de Macarena Rodríguez.

“ESTRELLAS DE MATARÓ” (Editorial del Norte/ La Serena). Última producción poética de Tristán Altagracia, reconocido poeta de Los Mantos de Punitaqui y destacado animador de la vida cultural de la IV Región. En esta obra, Altagracia nos muestra un contorno natural prácticamente desconocido en el resto del país. Escribe desde la tierra de su origen hacia otras fronteras: “Si entras en Liti-Pampa a medianoche/ Encontrarás los rastros de tu alma en estas piedras./ Estas piedras no están mudas,/ suenan con el viento, quien al pasar/ saca del duro corazón de ellas/ unas voces misteriosas”.

“EVAS CON EL AMOR EN SUS BOCAS” (Ediciones Escaparate). Última publicación del poeta Alfonso Freire. En este libro resalta el sentimiento del amor en cada poema. Freire también se acompaña en cada texto de otros poetas a través de los epígrafes que encabezan los distintos poemas. También es notorio una especie de eterno viaje en busca del amor definitivo que nunca llega a puerto para quedarse: “La mujer que busco/ y por la cual recorro las calles del mundo/ se extravió de mis labios/ una noche de invierno y tormenta”.

“EXILIADOS, EMIGRADOS Y RETORNADOS” (Ril Editores). Interesante conjunto de trabajos sobre el exilio recopilados por José del Pozo. Ocho estudios componen el volumen, donde podemos conocer el proceso del exilio y las dificultades del retorno que muchos no han podido superar. Desde 1973 tres generaciones de chilenos han vivido en el exterior, y las condiciones de vida no siempre fueron las más confortables. En el libro destaca el capítulo escrito por Nancy Morris, basado en la correspondencia que el artista Osvaldo “Gitano” Rodríguez enviaba a sus amigos, de ésta se deducen muchas de las peripecias, desdichas sueños y esperanzas que debieron sufrir los exiliados.

“EXTRAÑA PERMANENCIA” (Ed. Cuarto Propio). Poemario de Eugenia Brito. Nos dicen los editores: “Extraña permanencia escribe la travesía de la letra entre la modernidad en Chile y la posmodernidad, ubicándose entre tiempos y espacios mentales diferentes, para generar un espacio intermedio por donde deambulan deseos, personas, máscaras que viajan en una solitaria pero desmedida iconografía por el teatro del cuerpo”.

“FÁBULAS DEL EMIGRANTE” (Ed. Contrabando del bando en contra). Primera publicación de Eduardo Barahona, un poeta que en este libro deja de manifiesto su impronta poética con un lenguaje bien estructurado, dando forma a una poesía de alto interés: “el impostor llega a impulsar la economía/ se busca trabajos imposibles para impulsar la economía/ mientes cada cierto tiempo cuando hay hambre en la cabeza/ mientras repites una y otra vez que tu mundo no valdrá mañana/ más que en el papel”. En palabras de Héctor Hernández, Barahona es “un caos en orden”.

"FOLKCLORISTAS CHILENOS: RETRATOS VERÍDICOS" 1900-1950” (Cantoral Ediciones). Reciente publicación del compositor y escritor Nano Acevedo. El volumen, que contó con el apoyo del Fondart Región Metropolitana, recoge las semblanzas (o retratos) de 204 folkloristas y grupos de música chilena, resultando todo un aporte para el conocimiento de quienes mantuvieron –y mantienen- en alto las banderas de nuestra música. Representantes de las diferentes expresiones se encuentran presente, desde folkloristas netamente tales, hasta cultores de la tonada, payadores y música de raíz folklórica. Algunos nombres son ampliamente conocidos, como los de Víctor Jara, Violeta Parra, Gabriela Pizarro, Margot Loyola, los Hermanos Campos, Chamal, Vicente Bianchi, Pedro Messone, El Temucano y Rolando Alarcón, entre otros. También nos encontramos con nombres desconocidos masivamente, pero de igual valía que los anteriores, es el caso de Águeda Zamorano, Críspulo Granda, Kiko Álvarez, Patricio Hermosilla y muchos más. Un libro que merece difusión, sobre todo entre los estudiantes.

"FOSA COMÚN" (Impreso en Lom). Primer libro de la poeta puntarenense Cecilia Nuñez, de apenas dieciséis años, y cuya temática se centra en un mundo interior tratado de una manera en la cual la conjunción de la palabra poética y las sensaciones corporales son sutiles pero de sentida envergadura: "Donde el aire es amargo/ El dolor fugitivo,/ El castigo será la sensatez de no haber creído,/ Ahí la verdad me mirará a los ojos/ Y las navajas darán vueltas la/ mojada silla". Cecilia Nuñez es una voz que se une a una destacada generación de escritores magallánicos que ya desde los años ochenta ha venido entregándonos una poesía de primer nivel.

"FRAGMENTOS DEL ESLABÓN PERDIDO" (LOM Ediciones). Con este libro Volodia Teitelboim da cumplimiento a una tarea pendiente con respecto a su obra, y que tiene directa relación con su poesía. Si bien sus inicios fueron como poeta nunca publicó un libro de poesía, sólo algunos poemas sueltos en revistas de los años treinta y en los libros: "Antología de poesía chilena nueva" (1935) y "Cuarenta y un poeta joven de Chile" (1910-1942). En este volumen recién aparecido y subtitulado "Historia de una apostasía (poemas encontrados)", Teitelboim nos relata como fue su encuentro y "desencuentro" con la poesía y la historia de aquellos inolvidables años de la primera mitad del siglo XX, además se incluyen veintiséis poemas del autor hasta ahora nunca publicados como libro. En estos poemas de adolescencia y juventud, nos encontramos, como lo destaca Naín Nómez en la presentación, "temas tan cruciales como el amor por la vida, la presencia de la muerte y la solidaridad del precoz revolucionario": "Estaré muerto como un sueño de antaño/ Y tú serás/ La escarlata moneda del mercado./ La noche suena/ Como un dinero callado y solitario/ Entre las ropas de las rameras./ La noche suena./ Y yo digo la vieja saga/ Que dicen en Noruega / Cuando uno se muere/ Como una canción de violetas:/ Yo no vendo mi alma/ Pero la noche suena".

“FRAGMENTOS DE LA MEMORIA” (Quimantú/ Últimos Tranvías). Emotiva novela de Edgardo Carabantes Olivares, incorporada en la colección “Las historias que podemos contar”, que recoge testimonios de los hechos ocurridos durante la dictadura. En el caso de esta novela, los acontecimientos tienen como escenario La Serena, el exilio, los recintos de tortura, la vida en la clandestinidad. Es un homenaje a los ideales y a la condición de los protagonistas por mantenerlos a como dé lugar en un mundo que los golpistas del setenta y tres van decomisando lentamente. En palabras de Martín Faunes, el autor conecta al lector con hombres y mujeres de grandes corazones, tan necesarios hoy en día.

"FRENTE A UN HOMBRE ARMADO" (Editorial Sudamericana). Reciente reedición de la novela de Mauricio Wacquez, prácticamente desconocida en Chile y publicada originalmente en 1981. En ella el autor plantea el tema de la homosexualidad en una historia desarrollada a mediados del siglo XIX y cuyo protagonista principal es Juan de Warni, un joven que va descubriendo sus inclinaciones sexuales, entre sueños y realidades, rodeado por un entorno familiar perteneciente a la aristocracia rural francesa. Wacquez es un escritor que sabe usar el lenguaje con altura, incluso los pasajes más crudos o eróticos los maneja con gran sensibilidad y honestidad. Un libro lleno de imaginación y transparencia.

“GLOBLIZACIÓN E IDENTIDADES NACIONALES Y POSTNACIONALES… ¿de qué estamos hablando?” (Lom Ediciones). Interesante texto de Grínor Rojo que busca orientar la utilización de ciertos términos relacionados con la identidad y realidad contemporánea. Nos explica el propio autor: “Ha sido mi aspiración en este libro averiguar de qué estamos hablando realmente cuando usamos un grupo de términos que yo estoy muy de acuerdo en que son importantes para el discurso contemporáneo de las humanidades y las ciencias sociales pero que encuentro que andan por ahí empleados a la buena de Dios”.

"GUAYASAMÍN, ÁGUILA, VOLCÁN Y GRITO" (Ediciones La Garza Morena). El periodista y poeta Ronni Muñoz Martineaux rinde tributo al pintor ecuatoriano Osvaldo Guayasamín. Un breve poemario de homenaje: "América se ha unido en esta hora/ para recibir en un solo incendio/ toda la pintura y el color". Muñoz fue además, por varios años, secretario personal del destacado pintor.

"GUÍA DE LA POESÍA ERÓTICA EN CHILE" (Lom Ediciones). Es una recopilación de autores nacidos entre los años 1570 y 1976, abarcando las creaciones de los más variados poetas del país. Autores de todas las épocas y estilos confluyen en este libro. La selección estuvo a cargo de los escritores Gustavo Donoso y Luis Opazo. En parte de la presentación se expresa lo siguiente: "Se ha denominado a este libro como una guía porque su intención es conducir a sus lectores por el panorama de la poesía chilena, y para ello se ha escogido el erotismo, tema que se manifiesta atrayente para los lectores, pero sin duda a los primeros que atrajo fue a los poetas, que hicieron de él tema de inspiración y creación literaria". Finalmente, resulta necesario decir que la ausencia notoria de Pablo Neruda se debe a problemas relacionados con los derechos de autor y no otros motivos, asunto que se debería especificar en una nueva edición del libro, puesto que la actual carece de esta necesaria aclaración. Tal vez se echan de menos algunos autores como Teresa Wilms Montt, Jorge Montealegre, Esteban Navarro, etc, pero el libro cumple su principal objetivo, que es dar a conocer a nuestros poetas.

"HACER EL AMOR Y OTROS POEMAS" (Ediciones Maribelina), libro del poeta peruano Winston Orrillo. Un poemario que desde el título hasta el último poema nos sumerge en un mundo donde la sensualidad y la relación carnal no cesan de expresarse apasionadamente en cada texto: "No sé si Dios tiene/ tus nalgas; o diría/ que el viento/ que mueve/ tus caderas tal vez/ despeinaría/ su gesto/ su sonrisa". O este otro verso con vientos musicales en su construcción: "xilofón/ de tu sexo/ saxátil/ me lo bebo". Orrillo no descansa en su camino, como si el mismo Eros guiara sus pasos.

"HESPÉRIDES" (Ril Editores), de Luis Risco. Un poemario que sobresale por su ritmo, por la melodía que nos entregan los versos al leerlos, incluso los versos largos, como si todos lo poemas fueran un solo canto: "El olor de las amapolas se esparce por las redes de células que evalúan los colores y los vientos./ Secuencias de descarga toman camino abajo/ y aparecen en la luz del ambiente de forma extremadamente curiosa y radiante./ Una molécula de neurotransmisor baila en los bordes sinápticos, perdida y sin efecto".

"HISTORIA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE" (Lom ediciones") Ya se encuentra a disposición del público el libro "Historia de América Latina y el Caribe" (LOM Ediciones) del historiador chileno José del Pozo, actualmente radicado en el extranjero. Un texto que abarca el período comprendido entre 1825 y 2001, es decir, desde los años en que prácticamente la gran mayoría de los países de América Latina habían terminado su ciclo de independencia, hasta nuestros días. El libro nos lleva por la historia a partir de la "época oligárquica", pasando por la "era del auge exportador", el populismo, los militares, "la gran polarización de 1960 a 1989 y terminando con un capítulo que en realidad es una pregunta: ¿El triunfo del neoliberalismo? 1990-2001. Del Pozo nos entrega una historia global –que si bien es sintética- nos proporciona antecedentes suficientes para comprender el desarrollo, así como las diferencias y similitudes, de las nuevas naciones de Latinoamérica. La historia de nuestro continente tiene aún muchos secretos que entregarnos, muchas verdades y aclaraciones sobre sus procesos sociales y las motivaciones reales de quienes participaron en ellos, y este libro es un paso importante para seguir abriendo los caminos del conocimiento sobre estos temas, tratados con muchas omisiones en los textos de estudio oficiales en nuestro país.

"HOMBRES Y MUJERES DE LA PAMPA" (Lom ediciones). Recientemente, Lom Ediciones, en conjunto con la Universidad Arturo Prat y el Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, ha publicado el libro "Hombres y mujeres de la Pampa, Tarapacá en el ciclo de expansión del salitre" de Sergio González Miranda. Se trata de una obra de gran interés y bien documentada que sirve para conocer la vida de los trabajadores del salitre y sus tragedias. Recordemos que las matanzas más feroces llevadas a cabo contra los trabajadores en nuestro país han ocurrido en el norte de Chile y el salitre fue durante mucho tiempo el recurso financiero más importante. Además de los seis capítulos en que se divide el libro, trae unos anexos que incluyen fotografías, documentos y gráficos. También un completo glosario de voces de la pampa salitrera y extractos de entrevistas a gente que vivió las vicisitudes de las oficinas salitreras, testimonios de gran valor. Dice uno de los entrevistados, el Sr. Francinetti, sobre la matanza de la Escuela Santa María y acerca de un muerto con el que se topó su padre, cuando en su calidad de bombero salió a la calle y pudo observar los cadáveres de los obreros asesinados: "Ese gallo... estaba comiendo cuando murió... tenía un pan en la boca mordido con rabia y con tremendo bigote. En ese tiempo se usaba bigote de percha, unos bigotes tremendos" (...) "Venían en carretas basureras y ahí los echaban. En ese tiempo sacaban la basura en carretas, no sé si usted sabrá. Entonces, los echaban ahí... les revisaban la ropa por si tenían algo. Montones de muertos en las carretas". Otro aspecto que aborda el libro es los peruanos y bolivianos que trabajaron en las salitreras (muriendo también muchos de ellos en la matanza de Santa María) y fueron víctimas permanentes de las Ligas Patrióticas que se encargaban de atemorizar y expulsar a los peruanos de Tarapacá en una actitud xenofóbica fomentada por la oligarquía. En el libro podemos enterarnos de los distintos oficios de los obreros (barreteros, particulares, lanceador, las libreteras, etc) y cómo era la vida en las oficinas y el funcionamiento de las pulperías. De la mayor importancia es la definición de identidad pampina que nos entrega el autor, donde nos explica que se debe entender el termino pampino como "una categoría cultural que identificaba al poblador organizado socialmente". Es decir, el obrero organizado fue el que le dio identidad a la Pampa, que era tan sólo un lugar desértico, con su esfuerzo la hizo habitable y vivible para él y su familia. Dice González: "No solamente el obrero salitrero es pampino; también lo fueron sus patrones y los empleados. Por tanto, la identidad pampina está por sobre fundamentales contradicciones sociales como la de clase, de nacionalidades, étnica; y por sobre identidades locales, laborales, etc.". Un libro que merece difusión, pues nos entrega parte de aquella historia que las autoridades han mantenido al margen de la enseñanza, como si temieran contaminar al alumnado con la verdad histórica.

“HOTEL CELINE” (Editorial Universitaria), Nueva publicación del poeta Armando Roa Vial se encuentra en librerías, se trata del libro “Hotel Celine”. Dividido en cuatro partes el poemario se nos presenta como un territorio común para voces diversas que transitan (o deambulan) por las habitaciones desde las cuales nos entregan sus reflexiones y temores, además de sus angustias y un marcado desconsuelo, que de una u otra manera se percibe en la mayoría de los textos, vaya un ejemplo: “Ignoraba si sobreviviría a la noche,/ cuando ya la niebla adoptaba las alarmantes formas de tus miedos./ Azotado por el frío/ descendiste los escalones del corazón/ y alargaste el contorno de la pesadilla hasta el borde del puente./ Abajo te esperaba la muerte golpeando los remos/ mientras la marea consumía las orillas”. En el libro nos encontramos con una especie de particular homenaje a escritores que el autor admira o le han llamado la atención en sus lecturas. Los personajes que habitan el “Hotel Celine” son en su mayoría poetas y también algunos conocidos personajes novelescos como Iván Karamazov o Gregorio Samsa, y cuya principal relación es el sino trágico de sus vidas. “Henry David Thoreau y su amada”; Ezragramas”; “Paul Celan, In Memoriam”; “A salvo por Omar Cáceres”; “Incesto. Para Georg Trakl” son algunos de los títulos de estos interesantes poemas. En el poema “El viajero y su sombra” nos dice: “Afirmabas que los maremotos se tendían a tus pies,/ que el humo de las tinieblas te vestía con sus vapores./ Saludaste a los asesinos/ y a los verdugos que preparaban la revolución./ Diste refugio al amor y a los enamorados perseguidos./ ¿Para qué tanto esfuerzo?/ ¿Para qué un punto de apoyo/ en los oxidados amortiguadores de la vida?/ ¿Para qué una palabra, una carrocería pasada de moda?/ De tanto soñar has perdido la realidad./ De tanto pujar has permitido, como siempre,/ que el olvido termine por parir”. En la segunda parte nos encontramos con los “Objetos y paisajes del Hotel Celine”, los cuales se complementan con los protagonistas que nos hablan desde las habitaciones: los ceniceros, un crucifijo, escaleras, sonidos, una escoba, un busto de Shakespeare, etcétera. Destacando entre ellos una ventana desde donde se observa el paisaje: “Sauces, listones, bambúes cercenados/ por la marea del arroyo, las articulaciones del sol para escapar del aullido de los perros” (...) “Despacio, sin hacer ruido, el mórbido labio de una palabra/ se borra del papel: es el hambre, que ya no nace a esta escritura./ Por eso nada desespera de la quietud del pan/ que todavía aguarda en una mesa donde nadie ha de comer”. El último texto del libro se titula “Coda: Vladimir y Estragón encuentran a Godot en Hotel Celine”, donde mantienen un curioso diálogo.

"HUESOS" (Mosquito Comunicaciones). Jorge Montealegre nos entrega un extenso poema en memoria -y homenaje- de Ernesto Che Guevara, recordando el periplo en busca de sus restos (huesos). La muerte del Che fue un duro golpe para los revolucionarios de Hispanoamérica y el mundo: "La noticia relámpago se graba en el viento/ los cazadores / inyectan formol a su cadáver / exhiben la presa ante la prensa/ lo ejecutan de nuevo a fogonazos/ sin botas / sin calcetines / sin camino/ un trofeo descalzo para el recuerdo/ Los últimos flasches retumban en su pálido pellejo". El texto también alude a nuestros detenidos desaparecidos, muchos versos reflejan ese dolor, recordemos que el cuerpo del Che fue desde su muerte el de un desaparecido más en nuestro continente: "siguen las excavaciones/ otros che/ seguirán apareciendo".

"IDENTIDAD CHILENA" (Lom Ediciones): Ensayo del sociólogo Jorge Larraín que nos va mostrando paso a paso los factores que han dado forma a la identidad de nuestro pueblo. En este estudio se entregan elementos de análisis con un interesante soporte histórico, económico y social. Podemos encontrar diferentes puntos de vista respecto a la formación de la chilenidad y su desarrollo a través de los puntos de vista de diferentes intelectuales del siglo XIX y XX. Interesantes resulta indagar en la visión militar-racial, la psicosocial del carácter, el sustrato católico y la versión empresarial postmoderna, entre muchos otros temas de gran relevancia para poder entender la idiosincrasia del chileno y así responder a las múltiples interrogantes que se plantea el autor. Escrito en un lenguaje accesible para todos, "Identidad chilena" resulta ser un libro de profundo interés para entender mejor, entre otras cosas, nuestros procesos sociales con sus triunfos y decadencias.

"IMÁGENES LETALES" (Lom Ediciones): Sexta novela de Michel Bonnefoy, cuya temática mantiene la tendencia narrativa de Bonnefoy en el sentido de tocar temas que, si bien podría decirse que lindan en lo fantástico, tienen mucho de cierto en cuanto a las maneras de mostrar la enajenación y dominación cada vez más sofisticada que sufre hoy la humanidad por parte de quienes la gobiernan abiertamente o desde las sombras. Son muchas las imágenes letales que los habitantes del planeta sufren día a día, en este libro encontrarán algunas de ellas.

"IMMANUEL WALLERSTEIN: CRÍTICA DEL SISTEMA-MUNDO CAPITALISTA" (Lom Ediciones): Un libro de Carlos Aguirre, donde además de escribir sobre los sistema-mundo capitalista y su desarrollo, incluye una extensa entrevista realizada a Immanuel Wallerstein destacado intelectual estadounidense y constructor de las teorías aquí expuestas y analizadas por Aguirre. Una manera de entender el actual estado de cosas en el mundo desde una óptica diferente a la que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación.

"IN MEMORIAM" (Editorial Quimantú). Último poemario de Pavel Oyarzún. En este libro, Oyarzún deja por un momento el tema del exterminio indígena y las luchas obreras de la región de Magallanes para rendir un homenaje a su padre y a sus poetas de siempre: Baudelaire, Pessoa, Vallejo, Huidobro, Esenin, Rolando Cárdenas, Lihn y Roque Dalton son algunos de los vates homenajeados. Como siempre, Oyarzún mantiene el vuelo poético que lo ha caracterizado en libros anteriores. Un ejemplo son los versos del poema dedicado a su padre: "Tiendo una mano de regreso, en la liturgia./ Desbarato el progreso de las horas recientes./ Y aunque no sé dibujar,/ dibujo tu imagen en el aire con mi dedo índice./ Construyo un espejismo. Me sirve en este preciso instante,/ donde acontece mi raíz".

“INCIDENTE” (Mago Editores). Primer libro de Daniela B. Tapia, poeta de Concepción. En este trabajo vuelca sus sentimientos desde varios ángulos, resaltando un erotismo bien trabajado en muchos de los poemas, como en estos versos: “El cuerpo es bestia en celo/ hembra que clama por sus crías/ no sabe de pálpitos en el pecho,/ ignora la corriente que atraviesa lo que quiero y no” (...) “Tu piel que de tanto olvido me incinera/ Tu mirada ya no me contiene,/ me sigue,/ tóxica,/ hace de mí un garabato de misericordia/ así grito,/ desaforada/ despavorida...”. Interesantes descubrimientos en estos “Incidentes” que se inician en la poesía.

"INCLINACIÓN AL DESEO Y AL CAOS" (Ediciones Balmaceda 1215), poemario que incluye a las poetas Fanny Campos, Carolina Castro y Marcela Saldaño. Estas tres jóvenes nos entregan un libro donde el eje principal es el erotismo. Dice Soledad Fariña en la presentación: "deciden jugar a liberar el deseo. Provistas solamente de sus voces, emprenden una aventura con final desconocido". Un ejemplo son estos versos de Carolina Castro: "Alguien entre sábanas/ alguien desnudo entre sábanas/ algo húmedo corre entre sábanas/ entre piernas/ y entre sábanas/ sólo las marcas/ sólo las vibraciones/ y la piel...". El libro también va acompañado por fotografías, resultando un interesante aporte a este tipo de temática.

"INRI" (Ed. Fondo de Cultura Económica). En él Zurita realiza una especie de duelo colectivo de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos tras el golpe militar. Así como también la sepultación cristiana de los cuerpos y la reivindicación de la memoria histórica a través del poema, todo ello en una profunda comunión con nuestra geografía, como en el caso de quienes fueron arrojados al mar: "Impresionantes llanuras llueven para los peces: días/ que ya nunca serán, ojos pegados a un último cielo,/ amores que no fueron dichos. Se dice de/ impresionantes llanuras hechas de brazos que no/ lograron abrazarse, de manos que no se alcanzaron a/ tocar. Se dice de raros frutos que los peces devoran,/ que las tumbas plateadas de los peces devoran. Oí/ impresionantes llanuras lloviendo sobre el mar". Más adelante montañas, la nieve, los ríos, el descenso y las flores se conjugan en solo himno. Un himno donde se vislumbran raíces de la poesía precolombina conjugadas con elementos bíblicos que cantan finalmente a una esperanza que no parece lejana: "Y te amaré de nuevo. Y desde nuestras pupilas/ muertas se abrirán los cielos y los cielos abriéndose/ nos mostrarán para abajo las cordilleras y verás un/ país de volcanes ascender igual que un mar hasta/ los cráteres de tus ojos" (...) "Y como un horizonte resucitado en un nuevo/ horizonte nuestros asesinados labios comenzarán de/ nuevo a hablarse y mi boca te dirá: te mataron y/ ahora vives. Y como el cielo, como la nieve, como un país de témpanos que nace tu boca me dirá:/ estabas muerto y hoy estás vivo".

"INSCRIPCIÓN EMOCIONAL DEL FIORDO PATAGÓNICO" (Ed. Municipalidad de Puerto Natales), del poeta Pedro Paredes. Un libro de poemas magníficamente ilustrado por bellas fotografías de los paisajes patagónicos. El verso de Paredes es claro y preciso al llevarnos por un recorrido a través de la geografía patagónica, como, por ejemplo, en el poema "Canal los Torrentes": "Muchas veces/ la lluvia ha tenido que dormir afuera/ cuando manipula/ la poderosa arma de la nostalgia/ Los torrentes/ vena antigua/ por donde circuló la creación del mito/ y los barcos fantasmas". Todo el sur del sur, sus misterios y belleza son traspasados por la poesía que se nos presenta en este libro: islas, cabos, mares y fiordos, en un territorio que aún guarda muchos de sus más preciados secretos geográficos.

"INSTRUMENTAS" (Ediciones Tierra Mía). Primer libro del poeta de S.J. Villalobos, oriundo de Potrerillos y que ha desarrollado toda su actividad literaria en el norte del país. En este libro, tal como lo expresa en el prólogo Tulio Mendoza: "Villalobos se complace en trazar los fragmentos de una historia que va dando cuenta del paisaje anímico de su propia circunstancia", lo que se refleja en versos como: "Y boreal me elevo a orquestar la muerte/ súbita del caído pueblo en el mapa/ si a los astros no guardaste silencio;/ si centellean como fogón al cielo/ arde El Salado pueblo, río-leño en mis 20 y tantos". Quizá el poema que más representa el espíritu de este libro.

“INVENTARIO DE EQUIPAJE” (Ed. Cuarto Propio). Poemario de Antonia Torres, poeta de Valdivia de reconocida trayectoria. Este trabajo reúne los dos primeros libros de la autora, Las estaciones aéreas y Orillas de tránsito, más una tercera obra, o parte de una tercera obra, Inventario de equipaje, que da título al libro. En estos textos, Torres mantiene su propuesta poética y el buen trato del lenguaje. Los poemas marcan diferentes temáticas, pero se unen a través de asuntos como la amistad, la complicidad, la nostalgia y un mundo observado desde el sur del país, lo que no quita el sentido universal y actual de los temas tratados, un ejemplo: “En un bus como en túnel que se desplaza, corren/ horizontales tus sueños. Los pueblos que van quedando/ atrás son la historia y su polvo suspendidos. Recuestas tu cabeza y sueñas la luz blanca del verano en una playa del sur de tu infancia”.

"ÍTACA" (Lom Ediciones). Este nuevo poemario que nos entrega Harris nos conduce por un mundo interior plagado de símbolos y visiones iconoclastas traducidas en un crudo lenguaje, comenzando por una muy singular poética a partir del cuadro "La Balsa de la Medusa" del pintor francés Théodore Géricault: "... mi ojo nocturno, mi Ojo del Culo,/ que mi pincel aherrojado de horror los develaba/ con esos dientes fétidos y careados/ y la marea de oro borrascoso;/ esa catástrofe fue el Primer Día de la Creación". Otro pintor que juega un papel importante en esta travesía, es el alemán Otto Dix, incluso Harris se da el tiempo para referirse a él y su obra, en una especie de breve prólogo a la VI parte del libro titulada "(Dix)ionario". En este poemario, el autor nos entrega una visión que parte desde el imaginario de un ser que desarrolla su viaje poético, en gran parte, ante la pantalla del televisor (podría ser también un cine privado con características kafkianas) donde lleva a cabo una especie de catarsis sincronizada con los "666 canales de todo el Orbe", ante los cuales el zaping es un torbellino que lo introduce en escenas predomina la subjetividad -muchas veces extraviada-, el sexo obsesivo y visiones donde se conjugan elementos de la modernidad con personajes de diversa índole que pueden ir de lo angelical a lo perverso, sin descartar la ironía: "... uno se metamorfosea en arbusto, a lo Ovidio,/ si te inyectan demasiada Coca-Cola en el cerebro". El protagonista toma diversas personalidades, destacando la de Teseo, el legendario rey de Atenas que diera muerte al híbrido Minotauro: "Soy Teseo y mi misión es impedir que el Minotauro/ derrame más sangre de vulvas vírgenes". Claro que la ciudad aquí protagonista es Tebas, quizá por su carácter mítico de ciudad sagrada y tremendamente trágica: "... pura poesía decadente, parnasiana,/ fue nuestro icono cuando/ rodearon Tebas con mutantes sin alma/ mientras el Minotauro devoraba La Libertad.". El periplo es interminable, lo mismo que la cantidad de personajes que se van sucediendo en los poemas: Marylin Manson, Paul Bowles, Agamenón, Ray Milland, Juliette Lewis, etc. Resaltan las alusiones a películas emblemáticas del cine de profundo contenido sicológico donde priman las relaciones tormentosas y sexuales, como por ejemplo "Terciopelo Azul": "Ahora Isabela Rosellini se desnuda,/ puedo ver desde las celosías/ como cae el terciopelo azul,/ le puedo ver el vientre,/ la comba de las caderas,/ las tetas erguidas,/ como si las rozaran mis iris,/ el mechón negro entre sus piernas...,". Durante el trayecto aparece y desaparece a quien identifica como su sombra, con la que dialoga y discute en reiteradas oportunidades. El final del viaje es representado por Ítaca (VII y último capítulo del libro) una especie de "tierra prometida" que aguarda al navegante para acogerlo en su descanso después de tanto desborde desenfrenado en esta travesía onírica y virtual. Pero esta tierra ha cambiado, sus habitantes y su sociabilidad han cambiado: "Regresé, le dije a las tumbas,/ pero las tumbas permanecieron en silencio." (...) "Aquí estoy le hablé a la ciudad toda;/ pero la ciudad toda estaba en ruinas./ A pesar de que todo bullía como antes,/ mi memoria estaba en ruinas". Todo un conflicto interior este último poemario de Harris, que de una u otra manera representa e identifica las interrogantes, depresiones, sueños y desarraigo del hombre contemporáneo.

“INVENTARIO SOLEMNE” (Mosquito Comunicaciones). Poemario de Santiago Azar. Un libro de temática variada donde en muchos de los textos se perciben atisbos de ironía al estilo parriano: “-Adelante señores, tomen asiento,/ aunque les tengo un enorme respeto./ Hace tanto que los espero y/ sin embargo, ahora que aquí los tengo/ me viene a tiritar la voz”. Azar construye sus textos desde lo cotidiano y también desde la memoria reciente como en los siguientes versos: “¡Y estos muchachos, y las balas en la nuca!/ ¿Quién me dicen dónde están? Aquí los quiero,/ como en aquellos días con una espada para el porvenir”.

“JOB” (Lom Ediciones). Con este conjunto de poemas Nadia Campos-Prado obtuvo el Premio del Consejo Nacional del Libro 2004. En la presentación, Guadalupe Santa Cruz, nos dice “En Job se escribe una revuelta, un lento y herido alzamiento contra las cosas, los cuerpos y las palabras vueltos utensilios. Por lo mismo, el lenguaje no busca ningún efecto ni hace de sí herramienta alguna”: “La pregunta es constante porque esta ausencia poderosa se/ apetece con palabras. Ausente se llena, indagando se llena”.

"JUGAR CON LA PALABRA" Y "VERSOS ATRIBUIDOS AL JOVEN FRANCISCO MARÍA AROUET Y OTROS TEXTOS DESCLASIFICADOS" (Lom Ediciones), de Juan Cameron, poeta de vasta trayectoria y oriundo del puerto de Valparaíso, ha cruzado el umbral del nuevo siglo con dos nuevas publicaciones bajo el brazo. El primero es una antología que recoge la obra de Cameron escrita entre 1971-2000, la que abarca cerca de quince libros. Un recorrido que nos sintetiza claramente la travesía poética del autor. Desde su libro "Las manos entrelazadas" 1971 hasta "Cuaderno de Rosario" 1998. La poesía de Cameron se desarrolla en planos diversos y sus libros conservan, en general, la línea central de su propuesta, que a mi entender es el desenfado e ironía con que trata los temas que recorren su poética. Por muy dramática que resulte una situación, el manejo (o juego) de la palabra que caracteriza a Cameron le permite entregarnos poemas de amplios paisajes, tanto externos como internos, con claridad. Sus imágenes rara vez caen en la subjetividad extrema o en esa arquitectura insustancial que caracteriza a muchos poetas contemporáneos. El poema "Fe de Erratas" de su libro "Perro de circo" 1979, me parece que sintetiza de algún modo la propuesta del poeta: "Donde dice amor no debe decir/ absolutamente nada/ basta con las manchas olvidadas por tu lecho/ Donde dice libertad léase justicia/ léase calor muslo ángel de la guarda/ líbrame de las balas locas/ Donde dice orden léase hijos de la grandísima/ pero léase en la clandestinidad/ léase debajo de un crepúsculo/ porque el tipógrafo/ es un tipo con santos en la Corte". Tampoco está ausente en sus textos el amor, su ciudad-puerto natal y su paso por los países nórdicos. Diría que en la muestra destacan claramente poemas de los libros "Perro de circo" 1979, "Escrito en Valparaíso" 1982, "Video clip" 1989 y "Como un ave migratoria en la jaula de Fénix" 1992. Según A. Bresky, prologuista del libro, en Juan Cameron se reconoce "a un poeta neovanguardista, a un lírico urbano, a un nostálgico solapado, a un transgresor irreverente, a un antipoeta irónico...", en fin. Yo agregaría: a un rebelde que transita con rabia y humor por un mundo (sociedad) que detesta en lo más íntimo, y al que sobrelleva burlándose de él. Buen libro de Cameron, una antología necesaria para quienes deseen conocer la obra de uno de los poetas más destacados y prolíficos de las últimas décadas. El segundo libro cuyo largo título nos evoca la figura de un joven Voltaire (Francisco María Arouet), es un texto que fue ganador del Premio del Consejo Nacional del Libro y la Lectura 1999 en la categoría de poesía inédita. En él Cameron nos muestra poemas escritos durante estos últimos años y nos introduce en un mundo al que critica constantemente, un mundo que se desarrolla, principalmente (al parecer), tras el advenimiento de la "democracia", pero que siempre conserva esa memoria tan necesaria para seguir sobreviviendo. Un libro donde se reconoce el buen oficio del poeta en textos de gran factura como "La repentina lluvia de ayer", "Canción de despedida", "Cada vez que regreso a mi país", "A Kabaphes" o "Palto en la Plaza Bismark". Así va Cameron por las calles, adentrándose en el nuevo siglos cargado de poemas, mientras "... los pájaros y los policías buscan las huellas en el piso/ entre tanta belleza sospechosa".

"LA ARENA ERRANTE" (Lom Ediciones) del poeta mexicano José Emilio Pacheco, "La arena errante". Es éste el segundo libro que la editorial publica de un poeta de esa nacionalidad. Anteriormente había sido editado "Celebración de la memoria" de Jorge Ruiz Dueñas. La arena errante reúne poemas escritos entre 1992 y 1998, y en ellos todo transcurre con ese sabor nostálgico de la vida, asumida como algo pasajero. Se asume la transitoriedad del ser en su inevitable destino. El texto "La arena errante", que da el título al libro, nos muestra al poeta frente al mar, donde la contemplación y las emociones suelen ser profundas. La arena es en realidad el tiempo que se escurre, lo que va quedando de nuestro paso por la vida: "Los misteriosos médanos cambiaban/ de forma con el viento./ Me parecían las nubes que al derrumbarse por tierra/ se transformaban en arena errante." (...) "Y a la orilla del mar que es mi memoria/ sigue creciendo el insaciable desierto". La visión del poeta es aguda respecto a la muerte y su guadaña que va sesgando a diestra y siniestra todo lo que encuentra a su paso: "Nació conmigo la muerte./ Le dieron cuerda/ y la echaron a andar...," (...) "lo único que en el mundo puedo llamar,/ sin jactancias y de verdad, mío." (...) "Tampoco vale/ decir mi ciudad:/ ya no están los lugares,/ nunca podré/ regresar a los ámbitos sagrados./ La vida no es de nadie,/ la recibimos en préstamo./ Lo único de verdad nuestro será la ausencia". Reflexiona y hace suya la fugacidad, aunque con un dejo de angustia que vierte en precisos y reveladores versos acerca de su "momento interior": "Triste que todo pase.../ Pero también qué dicha este gran cambio perpetuo./ Si pudiéramos/ detener el instante/ todo sería mucho más terrible." (...) "Qué gran tristeza la fugacidad./ ¿Por qué tenemos que pasar como nubes?". En el segundo capítulo del libro (son cinco) encontramos los poemas "Habla" y "Pasatiempo", que nos confirman la temática central del poemario, querer, en el fondo, y como bien lo plantea el prologuista: "alargar la prórroga del fin". Notables son los versos del poema "Tres nocturnos de la noche en la ciudad", que encontramos en el capítulo cuarto: "Hace un momento estaba y ya se fue el sol,/ doliente por la historia que hoy acabó." (...) "El día de hoy se me ha vuelto ayer./ Se fue entre los muchos/ días de la eternidad –si existiera./ El día irrepetible ha muerto/ como arena errante en la noche/ que no se atreve a mirarnos". También podemos hallar en este libro una crítica a muchos de los sucesos que afectan a la sociedad moderna y a los embates del sistema imperante: "Crítica de la oquedad sangrante,/ el cuerpo ya no cuerpo/ del niño ya no niño, destrozado/ por la mina antipersonal, el arma/ más barata del mundo." (...) "Hay minas especiales para no combatientes,/ minas con forma de pelota y muñeca". Llama la atención la meditación a que nos lleva un poema donde una mosca juzga a los seres humanos con peculiar tino: "Para nosotras es horrible./ Sus piernas no se curvan ni se erizan de vello./ Su vientre no es inmenso ni es abombado" (...) "Si hubiera Dios no existirían los humanos./ Viven tan sólo para hostilizarnos/ con su odio impotente./ Pero los compadezco: no tienen alas/ y por eso se arrastran en el infierno". Finalmente, me parece que para sintetizar los sentimientos de este libro los versos siguientes son ineludibles: "Intento la llamada/ pero no hay nadie ya que la conteste." (...) "Otro nombre se borra en la libreta/ o en la agenda electrónica./ Así acaba la historia./ Un día que ya figura en el calendario/ alguien también cancelará mi nombre".

"LA BUSCADORA" (Ed. Mosquito), de Pavella Coppola. Primer libro de la poeta. La poesía de Pavella se caracteriza por una escritura que oscila entre la búsqueda filosófica y el crudo entorno social, reflejado en un lenguaje que –si bien está dentro del estilo que actualmente predomina en nuestra poesía- marca una diferencia al construir sus versos desde la realidad más pura y la memoria histórica personal y colectiva asumiendo una ideología muy definida. En su tránsito se interna en la ciudad abordándola sin esnobismos estéticos ni textos estructurados a base de "ingeniería poética", tan de moda hoy en día. Su búsqueda contempla el amor y desamor, más un algo muchas veces sin definición concreta. Distancias, soledades, andenes, le fustigan los sentimientos. Cito unos versos: "...busco y rebusco en escombros/ en aguas/ en sótanos/ en cementerios/ el amor del hombre que pregunta./ Soy loba y perra y mujer buscadora/ rastreando la finitud del hombre vestido de polvo".

“LA COMUNIDAD RECLAMADA” (Editorial Catalonia) de José Bengoa, es un libro de sumo interés para “la comunidad que reclama” o “debería reclamar”, por decirlo de alguna manera. En el volumen, Bengoa se refiere con acierto y claridad a los temas de la identidad, la utopía y la memoria en la sociedad chilena. Un párrafo, que define muy bien el espíritu del libro, dice: “Vivimos en Chile en una frenética búsqueda de identidades fragmentadas frente a la dificultad de comprendernos todos por igual, vivimos la erosión de los discursos nacionales, la ausencia de un nosotros fuerte. No digo que no lo haya pero se ha debilitado de tal suerte que hasta no sabemos muy bien dónde se ubica. La sociedad chilena sufre una enfermedad de integración, de segmentación. Se ha desintegrado en las relaciones de mercado, en el poder de compra que supuestamente llevaría a la felicidad y le daría sentido a nuestras vidas. Y vemos por todos lados que frente a las propuestas de integración, las personas se repliegan en sus propias dimensiones, en aquellas claves que les permiten vivir y sobrevivir”. José Bengoa en poco más de ciento ochenta páginas nos muestra el Chile real en toda la dimensión de lo que llama vivir en la cultura de la prepotencia, una especie de pax hacendal heredada de nuestro pasado oligárquico y latifundista. Desnuda los mitos de nuestra sociedad, la falta de participación de los ciudadanos y la pérdida de los espacios públicos, lo que a su vez desmorona nuestra democracia provocando que se olviden las aspiraciones colectivas. Explica el problema de la libertad como un proceso pendiente pues lo que hoy existe es sencillamente la libertad de unos pocos o la pluto-libertad, que ampara una comunidad de desiguales, una libertad limitada por “tradiciones” y un proceso de crecimiento con segmentación donde imperara una privatización compulsiva. Lo que existe es una apropiación de lo que es de todos por un sector social muy definido, quienes mantienen el poder económico, no sólo de los recursos colectivos, sino que también de la identidad, pretendiendo imponer una identidad estereotipada basada generalmente en sentimientos patrioteros y sectarios. Ante esto está la utopía que aún vive y se manifiesta, sobre todo en los sectores más marginados, como por ejemplo los hip-hoperos. Estos grupos rechazan los convencionalismos del poder y buscan su propia identidad. Chile es un país de diversidad y esto debe ser asumido alguna vez en su conjunto, bajo otras lecturas que superen las impuestas por el poder político, económico y clerical. Llama la atención el comienzo y final del libro, que tiene mucho de poética en su discurso, Bengoa comienza con un epígrafe del libro de Lewis Carrol, Alicia en el país de las maravillas, que bien vale la pena citar: “La Oruga y Alicia se quedaron buen rato mirándose la una a la otra en silencio ¿Quién eres tú? Le dijo. Alicia respondió tímidamente. Este, yo, no estoy muy segura en estos momentos de quién soy, señor. Sé quién era esta mañana, pero creo que desde entonces he cambiado varias veces”. Luego nos cuenta de Trapananda, en la Patagonia, una de las fronteras utópicas de nuestra cultura. El libro finaliza con una lectura del poema épico La Araucana, de Don Alonso de Ercilla y Zuñiga, desde la utopía y relacionándolo con nuestro desarrollo como sociedad. He aquí un ejemplo tomado del canto 36: “Pero luego nosotros destruyendo/ todo lo que tocamos de pasada,/ con la usada insolencia del paso abriendo/ les dimos lugar ancho y ancha entrada/ y la antigua costumbre corrompiendo/ de los nuevos insultos es tragada,/ plantó aquí la codicia su estandarte/ con más seguridad que en otra parte”…

“LA CULPA FUE DE AQUEL MALDITO TANGO” (Ediciones Masarte). Óscar López nos entrega un volumen con treinta y cinco cuentos de diferente factura. Tal cual como nos dice la presentación, en este libro “el autor recurre a todas las formas de expresión: ternura, humor, en donde la muerte y el dolor no invalidan el deseo latente de acceder a un mundo de justicia en donde el hombre encuentre las formas plenas de amar y no de odiar, dejando atrás la violencia”.

"LA DEL ALBA SERÍA" (Ril Editores) del poeta Sergio Infante, actualmente radicado en Suecia. Un libro donde se conjugan una especie de sentimiento nostálgico con otro que presume ingenio poético, como por ejemplo: "La catarsis del error/ y del errar,/ la catapulta, la catacumba,/ la cata culpas, la cata crisis/no esconden mi alegría...," (...) "He preguntado por ella./ Entendí/ que algo persistía/ cuando mencionaban,/ de paso,/ en columbarios/ donde se estruja/ el olvido". Infante demuestra cierto oficio, aunque algunos versos pierden fuerza cuando el ingenio se aplica donde no siempre es aplicable. Varios de los textos del libro están escritos en prosa poética.

“LA FURIA Y LA NADA” (Ed. Cuarto Propio). Novela de Rafael Ruiz Moscatelli que nos traslada a los años del golpe militar de 1973 y narra las vicisitudes de algunos jóvenes pertenecientes a una generación que se la jugó por la construcción de una sociedad más justa en nuestro país. De hecho la novela comienza el mismo día del golpe con el bombardeo a la casa presidencial de Tomás Moro, donde Julio y Tomás, dos de los protagonistas, se encuentran atrincherados. La historia es importante porque rescata la memoria de un período que muchos quisieran olvidar, de una generación que quedó trunca tras el golpe y cientos de sus integrantes fueron asesinados, torturados o exiliados. Este es un libro que también nos llama a la reflexión y de alguna manera a seguir creyendo en las utopías.

“LA GUERRA INTERNA” (Editorial Joaquín Mortiz). Hace veintiséis años, en 1979, se publicó en México este libro de Volodia Teitelboim. Volumen que trata sobre los sucesos ocurridos en Chile tras el golpe de estado que derrocó al presidente Salvador Allende en 1973. Volodia es uno de los testigos privilegiados de los mayores acontecimientos políticos del siglo XX, tanto de los ocurridos en el mundo, en su globalidad, como en especial los desarrollados en Latinoamérica. Conoció a muchos de los intelectuales y líderes políticos que, de una u otra manera, influyeron en los procesos sociales que marcaron el rumbo del siglo. En el caso de Chile, fue protagonista de los grandes cambios sociales y culturales que tuvieron lugar. Como escritor, senador y dirigente del Partido Comunista se constituyó en un referente indiscutido en el quehacer nacional, sobre todo durante el Gobierno de la Unidad Popular. Tras el golpe de estado, se convirtió, desde el exilio, en un activo militante de la causa de liberación del pueblo chileno, escribiendo cientos de páginas en solidaridad con quienes eran víctimas de la represión. Solidaridad escrita que también se manifestó en los hechos, como cuando entró clandestinamente a nuestro país. Cuando se edita La guerra interna, Chile se encontraba en uno de los períodos más duros de la represión pinochetista, y obviamente el libro se mantuvo en el más absoluto silencio, salvo algunos ejemplares clandestinos que circularon de mano en mano. La novela se divide en seis partes que hacen un total de ciento cincuenta y seis pequeños capítulos. Los personajes son diversos, incluso muchos de ellos resultan curiosos, pero de una analogía precisa, como son las apariciones de Drácula (Bela Lugosi) y Frankestein (Boris Karloff). En la narración, se muestra todo el desquiciamiento de las tropas golpistas y los generales que las dirigían. El dolor y la tortura se transforman en un mensaje al mundo que clama por justicia. En escena entran también otros personajes de la cultura universal y los hechos transcurren en distintos tiempos y valores. Se recuerda a los caídos, se da cuenta de la muerte del Presidente y nos convoca la voz del Poeta. Se enarbola la llama de la liberación singularizada en Esperanza a Pesar de Todo. El libro tiene pasajes terribles e intensos, pero que de alguna manera nos mantiene viva la memoria y la rabia para no olvidar tanto crimen. No por un afán de venganza, sino por la dignidad que debe tener la justicia para enfrentar la impunidad y arrogancia de quienes cometieron los crímenes. En una parte del texto, titulada “Vocablos del desaparecido”, se dice: “Tú eres una desaparecida. Nunca reaparecerás. Re-i-te-ra-mos: una desaparecida jamás será una aparecida ni una reaparecida. Nadie nunca te verá de nuevo. Repito: para nosotros no existen los desaparecidos ni los reaparecidos. Entiéndalo bien: nosotros no inventamos el verbo desaparecer ni el adjetivo desaparecido, que tampoco se transforma en obra y gracia nuestra en sustantivo...”. Estas líneas reflejan muy bien la brutalidad y conciencia fascista de los golpistas, refleja la mentira más abyecta de la tiranía militar y sus secuaces civiles, y a la vez nos llama a no permitir –a seguir luchando- por quienes hoy aún no regresan, aunque siempre permanecen en nuestra memoria. La guerra interna, es un libro que hay que leer desde muchas perspectivas, tanto en la trama como en la estructura literaria que buscó Volodia para expresar su historia. Es un testimonio valioso desde todo punto de vista, pero sobre todo para ver nuestra historia más traumática con verdad y justicia, valores que el autor manifiesta en toda su dimensión como ser humano y escritor.

“LA HERIDA” (Mosquito Comunicaciones). Poemario de Paulina Ibieta, quien obtuvo mención honrosa en el Concurso Armando Rubio 2002, organizado por Chile-Poesía. Este es su segundo libro. Búsqueda y cierto desconcierto recorren estos poemas, llevados por un itinerario lleno de incógnitas donde la memoria muchas veces sangra: “Es de madrugada/ tras las persianas/ del cuarto/ en la urbe/ noche oscura/ sima/ adentro/ amanecía” (...) “-Tú has de entender-/ -¿Estás ahí?”.

“LA INSISTENCIA” (Ed. Libros de la Elipse). Primer libro de Carmen García, joven poeta y editora de la revista Plagio. Dice Marina Arrate de este poemario: “La voz, cautelosa y cruel, desliza visiones, naufragios, percepciones ocultas, acaso prohibidas, de un relato sumergido en las aguas memoriales de la infancia. Hasta que la muerta habla, como una diadema en el fondo del mar”. El pasado y el agua (contenida en distintos líquidos) están presentes en la mayoría de los poemas, como dos expresiones que –al parecer- se necesitaran una a otra necesariamente: “Hay cuerpos en la laguna, helicópteros, hélices que cortan el/ viento como el dolor corta la respiración de mi madre. Es tarde/ y hace frío. Hay botes volcados en el agua, un viento siniestro/ que viene a destruirlo todo”.

“LA MUERTE DE UN NOTARIO Y OTRAS MUERTES” (Ventrosa Impresores). Cuentos de Eduardo Soto Díaz. Un volumen que concentra siete relatos de corte policial de muy buena factura, entretenidos y llenos de sorpresas. El eje central es el asesinato, encontrándonos con los criminales más curiosos, como es el caso de uno de los protagonistas del relato Un negocio de vivos o La muerte de un notario, del que se toma el título. Soto maneja bien los personajes y las intrigas, también el ingenio. A pesar de que algunos episodios en la narración, que se perciben como muy apresurados o ansiosos, se puede decir que es un libro parejo en su conjunto. Las temáticas también resultan interesantes y llaman la atención, como en el caso de El último gol y Un millonario precavido.

"LA LENGUA DE LA TIERRA" (Ril Editores) de Miguel Ángel Roa. Tal como lo dice el subtítulo de esta obra "La verdadera historia de una familia mapuche", es ésta una narración construida a partir de una historia real donde se mezclan sentimientos encontrados ante la discriminación y, sobre todo, acerca de las consecuencias del mestizaje y su repercusión en la sociedad chilena, que en su gran mayoría niega sus raíces indígenas. Un libro que nos muestra todo el dolor del pueblo mapuche a lo largo de su historia y a partir de las vicisitudes particulares de una familia actual.

“LA ENTERA LUNA LLENA” (Ediciones La pata de liebre). Último libro de Aristóteles España, poemario donde este reconocido poeta vuelve a la carga con sus vicisitudes: “Pienso en lo que sobra detrás de cada pregunta,/ o de cada hueso en forma de alma,/ o en bote a vela por cifras chilenas raras...”. Sobre el libro, el ensayista y crítico, Gregorio Angelcos, nos dice: “Una visión de la vida que no evade la problemática que subyace como subtextos, latente entre los vericuetos alienantes de una modernidad materialista, alienada por los objetos que nutren las debilidades y las vanidades de nuestro tránsito cotidiano por una ciudad que nos propone una ceguera y una esterilidad frente al asombro y de que paso nos invita a castrar nuestras propias emociones”.

"LA MATANZA DE SAN GREGORIO" (LOM Ediciones/ 2003) del historiador antofagastino Floreal Recabarren (que contó además con el apoyo del Centro de Estudios Barros Arana), es un libro producto de una acuciosa investigación de varios años y contiene una visión un tanto diferente -y polémica, podríamos decir- en cuanto a la participación de los diferentes actores y a cómo ha sido relatado este suceso. El historiador parte de la base que lo que se ha escrito hasta hoy está impregnado de ideologismo -de parte de la izquierda principalmente- que impide conocer la verdad. También habla de cierta responsabilidad que le habría correspondido al Partido Obrero Socialista y la FOCH en el desencadenamiento de los hechos, así como a su líder Luis Emilio Recabarren de algunas malas estrategias políticas, principalmente en cuanto a su visión de que la revolución en Chile estaba cercana, y lo plantea en estos párrafos que bien vale destacar antes de entrar en los sucesos de San Gregorio: "Alessandri despertó la esperanza popular. Sin embargo, los sectores ubicados a la izquierda del abanico político nacional, que jamás han permitido que se les arrebate sus banderas de lucha y cuya miopía para sumarse a quienes en determinado instante de la historia nacional han pretendido romper los viejos esquemas, terminaron como siempre empujando al candidato hacia los sectores más retrógrados de la política nacional" (...) "Recabarren y otros líderes, pero muy especialmente éste, embobados con la revolución rusa y la lectura del marxismo, pretendían que la revolución social estaba próxima en Chile y el país maduro para reeditar los sucesos de la Rusia soviética. Recabarren, además, siempre vivió la realidad social chilena en la zona norte, o en la región del carbón, donde las contradicciones del capitalismo hacían presagiar una revolución popular. No contaba en sus meditaciones revolucionarias que en una población activa de 1.600.000 trabajadores, sólo 500.000 pertenecían al sector industrial. Mientras un inmenso campo formado por el inquilinaje que aún no pasaba la etapa colonial se interponía entre el Norte Grande y Santiago, entre éste y Concepción y más al sur como una larga faja de campesinos que ni siquiera había llegado a ser crisálida de una nueva realidad social". El conflicto de San Gregorio se produce cuando los obreros se niegan a marchar al sur, tras el cierre de la oficina, sin recibir antes una indemnización por parte de la compañía. Pero los dirigentes de POS y la FOCH los instigan a permanecer hasta las últimas consecuencias luchando por sus derechos. Según Floreal Recabarren esto obedeció, entre otras cosas, a que el POS necesitaba los votos de los obreros en las elecciones parlamentarias que se avecinaban y deseaban retenerlos con ese fin. Respecto a la matanza el autor trata de "desmitificar" algunos hechos, como la cantidad de muertos, calculada en alrededor de quinientos por quienes utilizan lo que él llama la "cifra ideológica", "que de tanto repetirse se ha transformado en una verdad irrefutable". Según sus antecedentes, incluido un escrito del propio Luis Emilio Recabarren, la cantidad bordearía los cien, pero en ningún caso los quinientos. Aunque en términos generales personas que estuvieron allí hablan de 60 a 70 víctimas. Tampoco el contingente militar -según el historiador- y el armamento que poseían (debido a sus características) podría haber provocado tal cantidad de muertes. Respecto al asesinato del teniente Buenaventura Argandoña, jefe de las fuerzas asignadas a San Gregorio y de brutal personalidad, en opinión de la mayoría, a manos del obrero Luis Alberto Ramos, también ha sido falseada según el autor, culpando de ello principalmente a Carlos Vicuña Fuentes debido a la narración que hace en su libro "La tiranía en Chile" (1938-39/ 2° Ed. Lom 2002) sobre este acontecimiento. Con Vicuña el autor es lapidario. En cuanto al papel jugado por el presidente Alessandri en este sangriento episodio, el historiador lo exime de culpa en base a una carta del mandatario al intendente de Antofagasta, Luciano Hiriart, donde le insta a dialogar y evitar el uso de la fuerza, pidiéndole además que explique a los trabajadores las causas del cierre no deseado de la oficina, obligado por la situación internacional. En todo caso, en el libro se aclara, que independientemente de las culpas directas o indirectas, nada justifica la matanza. Sobre su opinión sobre el mandatario queda la duda si el autor no consideró el papel Alessandri en otras matanzas durante los períodos que le tocó gobernar. Floreal Recabarren se arriesga con esta entrega de nuevas conclusiones, las que seguramente no pasarán inadvertidas para los historiadores, y que valdría la pena confrontar con otros datos que pudieran surgir.

“LA MEMORIA DEL CARACOL” (Mago Editores). Novela de Alex Barril, que de manera muy singular, desde el punto de vista narrativo, nos trae a la memoria el crimen de los tres dirigentes comunistas degollados durante la tiraría pinochetista. Las voces de las víctimas convergen en la mente de Ismael (el caracol), protagonista de la novela, y través de él logran comunicar a sus parientes los sentimientos de angustia, justicia y consecuencia de sus vidas y últimos momentos. Lleno de símbolos, el texto es una especie de catarsis personal que busca hacerse colectiva en la memoria. Y a la vez expiar, de alguna manera, el dolor de la muerte, sin que ello signifique dejar de lado el recuerdo y la búsqueda de justicia.

“LA MIRADA DEL SENTIDO” (Catalonia). Interesante libro de Dario Ergas Benmayor, en el que nos entrega sus visiones y propuestas para mejorar el mundo y al ser humano desde el punto de vista de los postulados del humanismo, y en una estructura literaria que Olivier Turquet describe de la siguiente manera en el prólogo: “El presente libro escapa a todas las definiciones clásicas de los géneros literarios. Así, como no sigue las reglas habituales de la narración, no es una novela. A pesar de que a menudo incluye poemas, no se trata de un libro de poesía” (…) “Es un nuevo modo de escribir”.

"LA MUERTE COLMADA" (Ril Editores): Singular libro de poemas de Germán Muñoz Pilichi. Acertadas me parecen las palabras de introducción del poemario que hace Miguel Arteche, cito: "A mí me parece que esta muerte colmada, está colmada de una maestría del disparate, lo cual es notable porque en esta república sólo conocemos la maestría del lugar común" (...) "no hay que confundir el disparate de la maestría con la maestría del disparate, aunque las dos valen". Muñoz Pilichi nos introduce en un mundo donde sus aficiones de fotógrafo y músico se manifiestan en cada capítulo del libro, en el que se incluyen algunas fotos y pentagramas con música creada por el propio poeta. Este libro podría decirse que es una especie de Collage donde además de lo visual y musical se integra a otros poetas como Lorca, Dante, Borges, etcétera, junto a compositores como Scarlatti y Farinelli. De hecho Muñoz se va apoyando, en algunos textos, en otros escritores en un juego escritural que domina con gran sensibilidad. Es el soneto la estructura preferida por el autor y lo maneja bastante bien. Destaca en el conjunto el capítulo Muerte Colmada, que da nombre al poemario y "Epílogo" que es la parte final y está presentada como una obra de teatro. Personajes como Kavafis, García Lorca y Adriano son mostrados en todas sus facetas sensoriales, incluso las más íntimas. En fin, es éste un libro que rompe algunos esquemas en nuestra poética nacional y pretende además, según mi impresión, ahondar en la inseparable relación que existe entre las diversas artes, siendo posible plasmarlas todas juntas en una misma obra.

“LA MUERTE SOBRE EL TRÉBOL” (Ed. La Garza Morena). Poemario de Marino Muñoz Lagos, destacado poeta y crítico radicado desde 1948 en la ciudad de Punta Arenas. Con una vasta obra y distinciones acumuladas, nos presenta esta breve selección de poemas. Los textos denotan el oficio del autor y su impronta, como queda expresado en el poema “Retrato vivo de mi padre muerto”: “Murió en abril: tiempo de lluvia. Otoñecida/ estrella le cubría la frente como un agua/ Era un hombre pequeño, realzado de pronto/ por una lenta mano, florecida manzana./ Una sombra rebelde le dormía los ojos/ como un álamo triste, como una llamarada...”.

“LA PATRIA QUE NO TENEMOS” (Editorial Génesis). Poemario de Carlos Órdenes Pincheira en el que nos lleva por un mundo (la patria) que aparece y desaparece, quizá como en un sueño: “En tus ciudades sumergidas deberían transitar centinelas,/ cuidar tus tesoros,/ monedas de aire puro,/ alhajas coralinas y miles de habitantes que perecen/ a merced de barcos asesinos”. También en este libro se manifiesta un tema permanente en la poética de Órdenes Pincheira, la muerte: “Me alejaré, mordiendo una última canción,/ la tempestad borrará mis huellas y/ nadie sabrá que he pasado...”.

"LA POESÍA YA NO ES POESÍA" (coedición Brujas/ Harijan). Publicación del poeta puntarenense Raimundo Nenen, el que a sus diecisiete años nos entrega un primer libro donde queda de manifiesto, además de su actitud rebelde, su talento poético. Perteneciente a un promisorio grupo de jóvenes poetas magallánicos, Nenen se plantea ante la sociedad de manera crítica y un tanto anárquica, pero sin perder la lucidez en su pensamiento: "Joven, tienes el futuro en tus manos,/ bótalo a la basura/ y dedícate a obtener/ el presente". En sus poemas está latente tanto la ironía como el amor, carnal y social. Y a pesar de enmarcarse dentro de tendencias poéticas que desde hace tiempo vienen desarrollándose en nuestro país –influenciadas en su mayoría por parrianismos y poetas de lengua inglesa- Nenen mantiene un significativo dejo lírico y un sentido de identidad con su tierra: "el viento se llevó la historia/ la leyenda de los valientes proletarios/ recorrió todo el mundo/ y aquí, en la Patagonia, nada se sabe de ellos". El autor rechaza los cánones sociales y morales, que de una u otra manera pretenden castrar a la juventud del nuevo siglo: "no enfermemos de anorgasmia a nuestras hijas/ hagamos de la vida un orgasmo/ y no una carrera hacia la muerte con cruces en la espalda".

“LA REALIDAD DELIBERADAMENTE” (Pentagrama Editores). Recopilación de veintisiete artículos de Mauricio Barrientos publicados en el diario La Nación durante la década del noventa. En ellos da cuenta de diferentes temas relacionados con las letras, el arte y la cultura. En palabras de Abraham Santibañez, director del diario en aquella época: “lo hace con pluma fácil y pensamiento agudo, con un temario que nunca es previsible, que nos sorprende de una página a otra”.

“LA REFORMA AGRARIA Y LAS TIERRAS MAPUCHES” (Lom Ediciones). Libro escrito por Martín Correa, Raúl Molina y Nancy Yañez, sobre el tema de la reforma agraria relacionado con las tierras mapuches entre 1962 y 1975. Resultando todo un aporte para adentrarse en un proceso prácticamente desconocido por nuestra sociedad. El volumen da cuenta de temas territoriales y jurídicos, como la constitución de la propiedad agraria en la Araucanía, la Reforma Agraria en la Araucanía y la Contra Reforma Agraria. Todo esto acompañado con cuadros estadísticos y abundantes antecedentes bien documentados.

"LA REVOLUCIÓN DE LA ESCUADRA" (Ediciones B). Ha sido reeditado el libro de Patricio Manns, "La revolución de la Escuadra" (Ediciones B). El texto, que nos relata los pormenores de la rebelión de la marinería ocurrida en el año 1931 fue publicado por primera vez en el año 1972. En esta segunda edición, además de algunas correcciones mínimas para actualizar algunos conceptos, se ha incorporado un anexo que corresponde al Diario personal del Almirante Edgardo von Schroeders, delegado del gobierno ante la Escuadra Amotinada, hasta ahora inédito. Una de las características del libro es que Manns, junto con entregar su visión y análisis de los hechos, va reproduciendo alternativamente las opiniones de quienes participaron en los acontecimientos o tuvieron una cercanía con ellos. Tal es caso del historiador Ricardo Donoso y el cabo Manuel Astica por nombrar algunos. A través de estos testimonios podemos hacernos una idea clara de los puntos de vista e intereses que manejaban las partes en conflicto. El libro es un aporte importante a nuestra historia, tan manipulada en muchos de sus aspectos por los historiadores oficiales y con el aval de los gobiernos comprometidos con las oligarquías y grupos económicos que durante décadas han depredado la nación. Interesantes resultan los antecedentes que nos muestran la cara del país antes de ocurrir la sublevación de los tripulantes de la escuadra, resaltando la rivalidad entre Arturo Alessandri Palma y el general Carlos Ibañez del Campo, quienes privilegiaron sus intereses particulares y enfrentamientos personales por sobre políticas que pudieran beneficiar al conjunto del país, llegando incluso –Alessandri- a promover en el extranjero la negación de empréstitos al Estado chileno. Chile, al momento de la sublevación, se encontraba sumido en una situación caótica en lo financiero y político que ya no daba para más. En cuanto a la insurrección misma, vale destacar que si bien la tradición golpista de nuestras Fuerzas Armadas siempre se sustento en las conveniencias de la oligarquía y plutocracia nacional y extranjeras, representadas por la alta oficialidad, esta vez todo era distinto. La Revolución de la Escuadra surge desde la marinería y suboficialidad de la Armada, disconformes por la rebaja de sueldos a los funcionarios públicos, tomando luego un claro perfil de carácter popular, llegándose a plantear incluso una justa repartición de tierras a los campesinos entre sus peticiones, así como el castigo para quienes habían saqueado el país y posteriormente huyeran al extranjero. Dicen en su proclama inicial: "las tripulaciones de la Armada, que hasta aquí han sido esencialmente obedientes, y que no han deliberado jamás ante los flujos y reflujos de los apasionamientos e intereses políticos, sino que por el contrario han sido juguetes de los mismos, empleándoselas para levantar y derrocar gobiernos, han visto que todas estas maniobras no han hecho otra cosa que hundir cada día más al país en la desorganización, el descrédito y la insolvencia". Manns nos entrega también, como anexo, el Diario del Almirante Edgardo von Schroeders, actor principal en las negociaciones con el Estado Mayor de las Tripulaciones. En él nos podemos enterar de muchos de los detalles del conflicto y de la permanente creencia del almirante de atribuir a una intervención comunista la insurrección, asunto que es negado por los sublevados como también por las autoridades del Partido Comunista. El almirante incluso trata de quitar responsabilidad al régimen imperante insistiendo en que la corrupción venía desde afuera. Mucho se dice, además, de la influencia que se habría ejercido en la tripulación del Latorre en su estadía, por motivos técnicos, en astilleros europeos. Como bien es sabido, los amotinados fueron rendidos tras cruentos combates en Talcahuano y Coquimbo, quedando para la historia prácticamente lo anecdotario y el supuesto "bandidaje" de los marineros en la prensa de la época, eludiéndose los temas de fondo, como por ejemplo la disposición del gobierno chileno para solicitar la intervención de la marina de los Estados Unidos en contra de la Armada Nacional en caso de complicarse el conflicto, un acto que sólo puede ser catalogado como de alta traición y que sería un adelanto de la actitud de los militares el 11 de septiembre de 1973. Por estas razones es importante la reedición de este libro que rescata una parte de nuestra historia que debe servir de ejemplo y reflexión para las nuevas generaciones.

“LA SAGRADA FAMILIA” (Editorial Planeta). Recientemente, el periodista Hernán Millas, ha presentado el libro La sagrada familia. En un ameno relato nos lleva a recorrer la “historia secreta” de las diez familias más poderosas de Chile. Los Alessandri, Amunategui, Edwards, Errázuriz, Frei, Gumucio, Matte, Montt, Piñera y Yarur, son los protagonistas. Anécdotas y documentos son la base del relato. Un ejemplo es lo que cuenta el investigador Peter Kornbluh, director del Proyecto de Documentación sobre Chile en el National Security Archive, sobre Agustín Edwards respecto a un documento que tuvo en sus manos y que decía: “mister Agustín Edwards is the principal CIA asset in Chile”. “Asset -explica- es un recurso que sirve para transmitir informaciones reservadas, dado que el informante goza de acceso privilegiado a ellas. Además, el asset está en condición de sugerir planes de acción a ese gobierno amigo”. Un libro recomendable para conocer algunas de las facetas ocultas de estas ilustres familias chilenas.

"LA SEÑORITA LARA" (Lom Ediciones), de Carlos Droguett, y terminado, según lo expresa el autor en la página final, el 16 de diciembre de 1979. Carlos Droguett murió en el exilio en el año 1996 sin querer volver a su país en repudio a la actitud hipócrita y oportunista, pasada y presente, de muchos chilenos, con influencias y poder, que apoyaron el golpe militar de 1973 y luego pactaron una transición cívico-militar a espalda del pueblo. Droguett publicó algunos libros considerados fundamentales en la literatura nacional y latinoamericana. En 1970 obtuvo el Premio Nacional de Literatura. Entre sus obras principales se cuentan: "Los asesinatos del Seguro Obrero" 1940; "60 muertos en la escalera" 1953; "Eloy" 1960; "Patas de perro" 1965 y "Materiales en construcción" 1980. Próximamente saldrá a circulación su monumental novela "Matar a los viejos" (Lom Ediciones), escrita inmediatamente tras el golpe militar. Respecto al libro: "La señorita Lara", se trata de una novela breve de gran factura, donde el autor desarrolla magistralmente su estilo narrativo con un despliegue notable en el uso lenguaje. Una novela que nos introduce en el mundo más íntimo de los personajes, transmitido a través de sus reflexiones en la soledad. Reflexiones que solamente se transforman en diálogo en contadas ocasiones, pero siempre ocultando parte de ese "lado oscuro" que todos poseemos. Ese soliloquio permanente que los seres humanos se guardan para sí, Droguett lo explota de gran forma en la novela. El narrador/protagonista nos describe su relación de amor y desamor con la señorita Lara (los dos son jóvenes estudiantes con aspiraciones quizá confusas) en toda la dimensión, a veces sórdida, de las relaciones informales cargadas de signos y claves sicológicas que van descubriendo mutuamente la intimidad de sus mundos. En la trama también intervienen el señor Padilla, un profesor de filosofía que ejerce una extraña influencia en ellos, sobre todo en la protagonista, que posee una sensibilidad síquica erótico-suicida llena de lamentaciones. A ellos se agrega Albónico, un profesor borracho y amante de la joven, que divaga entre los efluvios alcohólicos y los caprichos de la señorita Lara. He aquí un pasaje de esta notable novela, que nos revela en parte la sicología de uno de sus personajes luego de una fornicación ansiosa y esperada quizá por cuánto tiempo: "... yo diría que primero la mujer, después el amo, el marido es algo secundario son unos flecos que salieron a las cegatonas lesas, después el adulterio, si tú quieres el dormitorio después el vino y finalmente el suicidio, el suicidio es la muerte natural, no te parece Albónico, yo creo que es la única enfermedad decente en este mundo que se está cayendo a pedazos ensangrentados, me besas Albónico, me besas Carlos, ya ven, ustedes, si me quieren bien, si me quieren bien se estarán repartiendo en el maravilloso mantel de las ilusiones perdidas el pan transitorio de mi total, enteramente, desnudo; yo no, yo soy casta, yo estoy siempre, siempre estaré cubierta, tapada, prohibida por mis gestos inconclusos, por mis incertidumbres, mis vagas dudas que me vienen a buscar y después de acorralarme y hostilizarme, me están empujando los párpados bajados y yo durmiendo adentro para despertarme e insultarme...". Esta obra, que relanza merecidamente a Carlos Droguett al mercado editorial, nos muestra al escritor en toda su plenitud, y seguramente pasará a formar parte de las obras mayores de la literatura nacional.

"LA TIRANÍA EN CHILE" (Lom Ediciones). Libro escrito entre 1928 y 1929 en el exilio y publicado por primera vez en 1938 por Carlos Vicuña Fuentes que ha sido reeditado este año por editorial Lom. Un texto indispensable para conocer los entretelones de una etapa fundamental en la formación de nuestra república. Vicuña nos muestra el mundo político desde la caída de Balmaceda hasta finales de la década del ‘20, describiendo con aguda pluma los sucesos de aquellos años. La fiera pugna entre Alessandri e Ibañez por el poder, el comportamiento inmoral de la oligarquía y la desvergonzada intromisión militar en la vida pública son narrados de primera mano, pues el autor participó activamente en la política chilena de aquel tiempo, siendo incluso, uno de los fundadores de la Federación de Estudiantes en 1906. Importante resulta la descripción de algunas figuras públicas y sus acciones canallescas en la vida política y social del país. Actualmente, muchas de estas figuras están con estatuas o dando su nombre a importantes calles, plazas y colegios. Tal es el caso del Juez José Astorquiza Líbano, Luis Barros Borgoño, Juan Luis Sanfuentes, Eleodoro Yañez y tantos otros sirvientes de la oligarquía y de sus propios intereses por sobre los de la nación que juraban defender. El libro de Carlos Vicuña es esclarecedor y un aporte a nuestra historia, tan llena de mitos y deformaciones, tanto respecto de los hechos como de las personalidades que en ellos participaron. No pocas son las páginas dedicadas a narrar las matanzas de obreros y estudiantes por los gobiernos de turno, crímenes tan omitidos por los historiadores oficiales. No estaría de más que este estupendo testimonio histórico fuese declarado como lectura obligatoria en los colegios y universidades, quizá podríamos aprender algo más que acerca de fechas y batallas muchas veces sacadas de su contexto social con una clara intención de favorecer a los nuevos oligarcas chilenos.

"LA TUMBA DEL ZAMBULLIDOR" (Editorial Sudamericana). El escritor y compositor Patricio Manns acaba de publicar su libro de cuentos "La tumba del zambullidor" (Editorial Sudamericana), un conjunto de nueve relatos que obtuvieron el primer lugar en el concurso de cuentos inéditos otorgado por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura. El factor común de estos relatos es la muerte, manifestada de las formas más diversas y en los lugares y épocas más distantes entre sí. Manns –como ya es habitual en sus libros- desarrolla un lenguaje, que si bien, en algunas ocasiones, es bastante crudo, logra una perfecta armonía con un estilo culto y popular a la vez, entregándonos una prosa de alta calidad, que lo distingue, además, de tantos narradores nacionales alejados de nuestra historia y realidad social. Los cuentos se desarrollan en lugares que van desde África hasta el extremo más austral del mundo, pasando por Europa y el norte de nuestro país. "Corre hasta los árboles", "Los papeles de Melchor Santuario", "La cacería del códice yagán", "El canaca", La tumba del zambullidor", "La oscura odisea de las Biblias", "Palimpsesto", "La novia del regimiento" y "La orilla distante" son los títulos de estos relatos, donde el crimen, la ironía el amor y la contradictoria condición humana están presentes de una manera muy distinta a como se acostumbra mostrárnosla en narraciones de corte folletinesco o novelas rosa de esas que hoy abundan en las librerías. Patricio Manns es un sobresaliente heredero –e incluso va más allá- de la mejor tradición narrativa del país, su nombre se suma a los de Droguett, Cornejo, Coloane y Manuel Rojas. En el conjunto de relatos destaca el llamado La novia del regimiento, un conmovedor y descarnado episodio que nos muestra el terrible martirio de una mujer –de nombre Marta- víctima de la tortura y la crueldad de sus carceleros, la narración es desgarradora y penetra hasta los huesos. Manns nos muestra de una manera imposible de eludir el horrible drama que vivió nuestro país bajo el yugo de los militares, constatando que la memoria es un arma que, por muy dura que a veces resulte, nos permite mantener presente la vigilia para que hechos como los aquí descritos nunca más vuelvan a repetirse. La soledad del ser humano queda de manifiesto en el cuento Corre hasta los árboles, singular historia de una maestra escocesa que tras esperar toda una vida para poder cumplir su sueño más anhelado encuentra la muerte en las lejanas tierras africanas. Interesante es también el cuento que hace referencia al Chacal de Nahueltoro y sus últimas horas antes de ser fusilado, el diálogo entre él y el periodista que lo entrevista resulta revelador y conmovedor a la vez. En Los papeles de Melchor Santuario, el autor nos traslada a los años de la mal llamada Guerra del Pacífico, donde con un tono irónico y crítico desmistifica la "tradición heroica e invencible" atribuida al ejército chileno por la mayoría de nuestros historiadores. Es éste un relato en contra de la guerra y desmenuza el espíritu de aquellos hombres sencillos y de paz que se ven obligados a participar en un conflicto que sólo busca el beneficio de los sectores más acomodados de la nación, utilizándolos a ellos para realizar el "trabajo sucio". En fin, este libro de Manns nos trae un aire que faltaba respirar en nuestras letras, un aire de alto contenido social, conjugado con alta calidad narrativa.

“LA ÚLTIMA BOHEMIA” (Impresiones: Sima) de Sylvia Baronti Barella. En este libro, Baronti nos lleva por las anécdotas y recuerdos de María Lefebre, legendario personaje de la bohemia literaria. En esta recopilación nos encontramos con testimonios inéditos sobre importantes escritores y artistas chilenos. Lefebre nos narra de manera amena sus anécdotas, donde surgen nombres como Mario Ferrero, Andrés Sabella, Pablo de Rokha, Pablo Neruda, Olga Acevedo, Juan Francisco González, cadáver Valdivia, etcétera. Un texto que nos retrotrae a una época que marcó de manera muy peculiar nuestra literatura.

"LA VIRGEN DE LOS TAJOS" (Mosquito Comunicaciones) de Alvaro Ruiz. Quinta publicación del poeta nacido en Otawa, Canadá. La imagen de la virgen (de los tajos), si bien pudiera tener variadas lecturas, adquiere principalmente la figura de protectora de los marginales, en especial de los poetas: "Esta es la virgen de los tajos,/ la insurrecta,/ la madre de los suicidas./ Está llena de cortes y de dolor por ellos,/ los poetas". A medida que se avanza en la lectura, podemos ir conociendo rincones del mundo urbano, rural, marítimo y otros ambientes que conmocionan al poeta errante (o navegante).

“LA VOZ DEL AMO” (Editorial Planeta). Libro de cuentos de Jaime Collyer donde el autor nuevamente deja de manifiesto su destreza narrativa en este género. Diecisiete textos componen el volumen, desarrollando en ellos los más variados temas. Destacan del conjunto, además del cuento que da el título al libro, “El biógrafo de Thomas”, “Solo de piano”, etcétera. Collyer no se aleja de nuestras raíces y mantiene una mirada crítica sobre muchos de los actuales valores de una sociedad sumergida en la inconsciencia colectiva respecto de su verdadero destino. “La voz del amo” resulta todo un aporte a este género, por su estilo, imaginación y claridad.

"LABORATORIO" (Ril Editores) de Alfonso Grez. Un libro con interesantes matices poéticos e intentos de búsqueda en cuanto a estructura e ingenio, como el caso de estos versos: "(1+1=1)/ La suma de un corazón más otro corazón, da como resultado/ un corazón. El valor matemático de un corazón solo= Medio corazón". Destaca en el conjunto un largo poema titulado "Biología ocular".

"LAS DALCAS BAJO LA ARENA" (Ediciones Mosquito), de Víctor Hugo Cárdenas. El autor nos traslada a través de sus versos a su tierra natal, Chiloé, entregándonos paisajes y experiencias de vida en una tierra plena de espacios abiertos y leyendas: "La abuela/ la gaviota de mi padre/ que se posa en el puerto de sus hijos/ y después aletea en el portal de los nietos/ hasta que el espíritu vuela/ y queda el alma de Dios/ en la ventana de la casa más vieja del pueblo".

"LAS ESTACIONES AÉREAS" (Ediciones El Kultrún), primer libro de la poeta valdiviana Antonia Torres. En esta entrega la poeta se plantea una temática que varía desde su terruño hasta evocaciones generalmente relacionadas con el oficio del escritor en versos como los siguientes: "Más allá/ en el despeñadero del romanticismo/ la memoria no guarda/ ni siquiera un soneto que con cada uno/ de sus perfectos huesos, como sílabas,/ despierte el silencio del poema que crece". Torres alcanza considerable altura en muchos pasajes de su libro, sobre todo cuando se relaciona con su ciudad y vivencias: "Aquí/ la vida se mira pasar con gafas de turista antiguo/ y se puede oler la pestilencia del verbo./ Las coronas del monje y sus continuas renuncias/ son el pan de cada jornada./ La geografía y sus intersticios son el tejido del día que se deja leer,/ tirando el ovillo, a cada punto, te confundes con el paisaje".

“LAS HIJAS DEL ISLAM” (Editorial Mare Nostrum). Fabiola Samhan Ravemma-Ruiz, nos muestra el “rol social, político y religioso de la mujer dentro de la diversidad de culturas que cobija el Islam”. Un libro que resulta todo un aporte para derribar los mitos que existen en occidente respecto a las civilizaciones musulmanas, sobre todo en América, y en especial en nuestro país. En palabras de Faride Zerán: “La ignorancia alimenta el estereotipo, y el estereotipo a la intolerancia. Con esta ecuación Occidente ha enfrentado por siglos su relación con el otro distinto, lejano, desconocido. Este libro va en contra de dicho reduccionismo”.

"LAS HISTORIAS QUE PODEMOS CONTAR" (Editorial Cuarto Propio), resulta un valioso aporte para mantener viva nuestra memoria histórica. Testimonios y cuentos dan vida a este primer volumen que reúne a poco más de cuarenta narradores. A través de los relatos, los cuales están todos dedicados, por sus autores, a diferentes compatriotas que cayeron y sufrieron la acción bestial de la tiranía pinochetista, nos adentramos a un mundo de dolor y sueños destruidos. Lo que no significa, en todo caso, hallarnos frente a una desesperanza que no pueda ser superada en un futuro próximo. Mientras las nuevas generaciones de chilenos sepan del horror impuesto al país durante diecisiete años por los militares y los grupos económicos, mayor será la conciencia del deber que recae sobre ellos para que no permitan que hechos como estos vuelvan a repetirse. Por esa razón principal, es que este libro merece la difusión que su contenido amerita. Creo que también es importante destacar que esta obra no trata acerca de un grupo de personas que viven condoliéndose eternamente de manera autocompasiva, no, nada más lejos que eso, pues es eso lo que pretenden quienes desean mantener la impunidad de los crímenes cometidos, reduciendo el problema de los derechos humanos a un grupo de chilenos –que según ellos- viven del pasado. Es decir, la vieja historia del ladrón detrás del juez, tan repetida en Chile durante los últimos años. Me parece que los versos incluidos en la contraportada, pertenecientes al historiador Gabriel Salazar, reflejan muy bien el espíritu de este libro: "Somos más que la muerte/ Más que el aislamiento/ Que todas las cárceles del mundo./ Más que la venda, la tortura, el exilio./ ¡Somos juventud, vida, veintitrés años, un hijo!/ Somos estudiantes eternos de la esperanza,/ portadores incansables de banderas ensortijadas con simples/ claveles humanos". Entre los cuentos y testimonios nos encontramos, por ejemplo, con los textos: "Maletín James Bond" de María Angélica Illanes; "Navidad en la isla" de Draco Maturana; "Ella, ellos y Raúl" de Ramón Díaz Eterovic; "Las risas y las voces de mi padre" de María Paz Concha y "Urracas y zorzales" de Martín Faunes. Vale resaltar que el impulsor principal de este proyecto, Martín Faunes Amigo, además de colaborar con varios relatos es autor, entre otras obras, de la novela "La viajera de los nombres supuestos" (Edebe), en torno a la vida de María Cristina López Stewart, detenida desaparecida. Con una prosa original, cuidada y matizada de poesía, Faunes construye un mundo narrativo tenso y sugerente, uncido a la memoria y a la sangre de la tortura y la muerte. Faunes es también gestor de la corporación "Parque por la Paz Villa Grimaldi".

“LAS LEYES DE LA ANIQUILACIÓN” (Lom Ediciones). Interesante libro de Óscar Ruiz, nacido en Aguilar de Campóo, España. Dividido en tres partes, escritas en distintas épocas -según se nos informa- y utilizando prosa poética. Ruiz nos muestra un mundo donde lo real y la intimidad giran en torno a imágenes muchas veces con tintes surrealistas, pero siempre de manera muy directa: “No quiero ser nadie para ti. Solo un extraño. Ni tu hermano, ni tu/ consejero, ni tu amante. Nadie. Quiero ver las cosas sin adjudicarles/ nombres. Estar a tu lado sin llamarte nada, de ninguna forma”.

LAS PUNTAS DE LAS COSAS (Editorial Cuarto Propio): Poemario de Camilo Brosky, que como explica Álvaro Bisama, en la presentación, se trata de “un texto escrito con la urgencia de un presente que se desmorona”, donde el autor “apila poemas-polaroids de un universo en desgracia, por medio de epifanías ultramodernas y a la deriva”. El título del libro ya nos anuncia lo oculto, lo que no se quiere ver, lo que Brodsky saca a flote en estos poemas, e intenta a la vez, que eso oculto se mantenga de alguna manera a la luz: “… en todas las puntas de las cosas se/ podrá ver como siempre estarán los que tienen que estar/ en las puntas de las cosas afirmando/ lo que está justo debajo de las cosas de este mundo”. La analogía es clara, siempre podemos ver la punta del iceberg, pero no siempre lo que está más abajo, que en esta sociedad suele ser una gama interminable de desdichas de todo tipo, prejuicios, tragedias, dobles discursos y corrupción. El poeta denuncia estas cosas desde una posición que se encuentra entre la burla y el compromiso social, y muchas veces enfocado desde un “oculto” pero perceptible y posible “lárguense todos a la cresta”: “¿Y a qué viene ahora tanto asombro y tanto grito?/ A mis veinticinco de mirar y andar/ me parece que se están pasando/ que cortar el cuello de una cabra/ o una oveja del rebaño/ no es el día del juicio ni el final/ de una historia que empezó en el sur”. Por otro lado, se hace hincapié en las conductas humanas de quienes detentan el poder y abusan de él: “… huele a piel quemada como en las mejores familias/ y los hornos de las puntas de las cosas de este mundo/ queman cuerpos y no leños/ y las caras de las puntas de las cosas de este mundo ríen/ muertes y no dientes/ y los pies de las puntas de las cosas de este mundo/ calzan lápidas y no zapatos”. En el conjunto sobresale un texto llamado “están matando a un hombre allá a fuera”, de gran factura poética, dice la primera estrofa: “Están matando a un hombre allá a afuera/ del que no sabemos el nombre/ ni la talla de sus calzoncillos/ ni el recorrido de la micro/ que cada tarde lo dejaba en la esquina de su casa”. Brodsky no es un poeta de lenguaje rebuscado, es directo, y da en el clavo. También están presentes en este libro, el amor y una ciudad que se sumerge en su vida vertiginosa que no deja espacio para la contemplación, incluidos los conflictos de los pares del poeta, a quienes en varias ocasiones les da certeras e irónicas estocadas, como en estos versos: “soy el non plus ultra del fracaso y nuestros textos/ se desviven se desdicen se retuercen en los bares/ se encandilan los poetas con la imagen de sí mismos/ crean circos y las pistas de esos circos las ocupan/ en hablar hasta caerse de borrachos de sí mismos”. Brodsky toma la poesía en su real dimensión, sin aspavientos, da la impresión de que se divierte mucho escribiendo. No lo atosiga la fama ni las disputas hoy tan de moda entre las nuevas generaciones de poetas, y deja un mensaje muy simple y preciso como corolario: “A los poetas jóvenes/ les digo:/ ya envejecerán”.

“LONG STREET” (Lom Ediciones) de Jaime Retamales. Cuarto libro de este poeta afincado en La Serena. En él, las calles y sus “esquinas”, que en el fondo son una sola: long street, nos recrean un mundo que, a pesar del tiempo, se mantiene vivo: “Calle sin eco de ruinas o memoria/ pobre juventud/ del esfuerzo”, o estos otros versos: “Zumba un vacío en el tugurio/ Si la voz del dueño se levanta/ borbotón y desaliento es lo que sigue”. Distintos personajes recorren los versos de Retamales, en su mayoría seres marginales –y a veces contradictorios- que se mueven entre el fracaso y sueños que, de concretarse, quizá los inserten en una sociedad que en el fondo rechazan.

"LO SOÑÉ O FUE VERDAD" (Editorial Universitaria). Libro de Jorge Teillier que reúne poemas de distintas épocas que fueron regalados por el propio autor a su amigo Eduardo Castro Le Fort en 1981. Y según nos cuenta Francisco Véjar en el prólogo, su importancia radica en que "poseen la singularidad de presentarnos las primeras versiones de lo que iban a ser la génesis de libros que publicará posteriormente, constituyendo de esa manera, un material de gran riqueza". Además de incluir fotografías y poemas facsimilares, esta edición nos entrega cuatro poemas inéditos de Teillier, tal es el caso, por ejemplo, de estos versos pertenecientes al texto "La Buhardilla": "Oigo las vocecitas del espacio/ que me recuerdan las de tíos muertos./ Hablando de campos./ Voces de campanas. Cantos de ave./ Las nubes pasan como entierros/ de forasteros desconocidos hacia la colina del pueblo./ Me adormecen voces de la lluvia./ Llueve en el verano".

“LO QUE LA TIERRA ECHA A VOLAR EN PÁJAROS” (Ed. U. Católica del Norte) de Arturo Volantines. Poemario ilustrado con hermosas arpilleras y óleos de Graciela Ramos Ramírez en una edición que destaca además por su diseño gráfico. El poeta nos traslada por las tierras del norte, en un vuelo donde conviven pájaros, desiertos, valles y cerros: “Los montes de Copiapó/ son un rebaño pastando/ entre el cielo y la memoria/.” (...) “Todavía el tren de Caldera/ con su traje de jote ceremonioso:/ cortando el sembradío y la siesta”. También están presente los recuerdos de personajes de la zona que van asomándose en los versos sorpresivamente: “No me dejes cantinera, ir a tu contienda;/ no a la página del ‘79 sino a la de tu rosa/ que entre tus muslos muertos aún florece./ Un hombre manso se conforma con pasto/ germinando debajo de las líneas del tren./ Un gorrión se alimenta apenas con polen,/ que el viento sereno desgancha del hielo”. Sentido libro de Volantines, que lleva vientos y pájaros en su palabra.

"LOS ANIMALES BLANCOS Y OTROS CUENTOS" (Lom Ediciones). Interesante colección de cuentos de la escritora española Josefina Plá, cuya vida literaria la desarrolló plenamente en Paraguay, país donde se radicó hasta el fin de sus días en 1999. El libro, con un prefacio de Augusto Roas Bastos, se caracteriza por la utilización del color blanco en todos los relatos, siempre protagonizados por distintos animales que asumen muchos de los defectos y virtudes de los hombres. Buen comienzo para iniciarse en la vasta obra de una autora que adoptó Latinoamérica como su patria.

"LOS CONVERSOS" (Lom Ediciones), es la última novela de Guadalupe Santa Cruz. En ella nos introduce en el tema de los inmigrantes y su encuentro-desencuentro con el país que los acoge y el que dejan. La historia nos traslada, a partir de un asesinato, por un mundo donde la memoria y la búsqueda juegan un papel fundamental. Destaca el estilo de Santa Cruz en la narración, reflejado en la presentación de la novela a la manera de un montaje teatral y en la reproducción de las cartas de una de las protagonistas en un lenguaje que nos adentra en su trastornada mente. Todo un acierto de la autora. Nesla, la protagonista, realiza un periplo en busca de sus raíces no exento de dramatismo y cuestionamientos personales, donde su marcada sensualidad, tanto carnal como espiritual, se manifiesta sin inhibición alguna.

"LOS CURUROS DE LA SANTA MARÍA" (Publicaciones Literarias). Novela de Carlos Amador Marchant, escritor nacido en Iquique y radicado hoy en la V región. En ella nos traslada a su puerto natal, narrando la historia de un grupo de alumnos de la escuela Santa María, entre ellos muchos cururos (así llaman en el norte a los chicos morenos) que en su paso de la enseñanza básica al Liceo se ven participando en las protestas de la ciudad debido a la falta de trabajo y el abuso patronal. Una novela que va reflejando el paso de la niñez a la juventud, llena de anécdotas que son casi inevitables en esta etapa de la vida de un hombre. La trama finaliza con la muerte de dos de los muchachos a manos de las fuerzas represoras de carabineros, mostrándonos la cara cruel de las interminables luchas sociales que desde siempre se han desarrollado en el norte de nuestro país.

“LOS EBRIOS FIRMAMENTOS” (Ril Editores). Primer libro de Ander Uriarte. Que en palabras de Raúl Zurita -en la presentación- “es un libro que no puede sino dejar pasmado”. Uriarte esperó tres décadas para esta publicación, según nos cuenta. Poemas que nos llevan por distintas situaciones en la vida del autor pero que se conjugan finalmente en una, la que es descrita con fuerza y reflejada en un universo donde sobresale una especie de romanticismo y búsqueda permanente: “he bajado a las ciudades/ he cruzado los pueblos/ buscando palabras”. O estos otros versos: “otro día termina/ esperando/ un beso de piedra/ un beso como un puñal/ un puente hasta la otra orilla”.

“LOS EXTRAVÍOS DE SU MIRADA” (Ed. Cuarto Propio). Flavia Radrigán, reciente ganadora del Premio Municipal en dramaturgia, acaba de sacar su primer libro de cuentos, Los extravíos de su mirada (Ed. Cuarto Propio), volumen compuesto por trece relatos por los cuales desfilan una variedad de personajes extraídos de mundos marginales e imaginarios tormentosos y, de alguna manera, decadentes en su afán de vida. La mayoría de los personajes son mujeres, cuyos conflictos Radrigán expone descarnadamente. Abundan los problemas sicológicos, la degradación social y un sentimiento amplio lleno de miradas hacia un horizonte incierto que se avecina. Son cuentos también con diferentes sentidos pero con un estilo preciso, donde la autora conjuga ingenio y lenguaje. Destacan, entre otros, los cuentos Las mujeres de pelo corto no pueden usar chasquillas, El retrato de mi muerte y La silenciosa fraternidad de las bolitas.

"LOS ROSTROS DE LA LLUVIA" (Lom Ediciones), de Marino Muñoz Lagos, poeta radicado actualmente en la ciudad de Punta Arenas. Este poemario fue ganador en el año 1971 del Premio Municipal de Santiago y hoy es reeditado como un aporte a la memoria poética del país, tal cual lo manifiesta en la presentación Ramón Díaz Eterovic. En esta nueva edición, que es acompañada por dibujos de Andrés Sabella, se incorpora además una versión en inglés de los poemas, cuya traducción estuvo a cargo de David Petreman. La poesía aquí presentada por Muñoz Lagos se caracteriza por la presencia permanente, entre otras cosas, del recuerdo paterno: "Le conocí de cerca, lo traté tantas veces./ Conversamos del tiempo, del trigo y la esperanza./ Murió en abril. Yo estaba lejos. Su esqueleto/ vegetal bajo un huerto florido descansa". Una lluvia permanente –elemento esencial-, pescadores y viejos poetas y amigos del mar recorren sus versos, también la nostalgia y el amor: "A la vuelta de siempre/ me encontraré contigo." (...) "Era otro tiempo. No lo dudo./ Ahora habitamos la nostalgia/ como si fuera una casa antigua." (...) "Entonces/ yo te escucho, tú me escuchas/ yo te amo, tú me amas".

“LOS ROSTROS DE ROBINSON” (Ril Editores). José María Gútiz nos entrega un poemario acompañado de fotografías de rostros de la isla de Robinson Crusoe, personajes cotidianos de este lejano territorio nacional son los protagonistas. Un poema de ejemplo: “sólo un rostro/ nos ha sido dado/ para tanto mar de preguntas/ sólo un rostro/ para soñar una isla/ que ese mar no podrá responder”. O estos versos: “aún no sabemos/ si en estas islas/ la luz necesita que el barco entibie los labios/ de quienes permanecen en silencio/ mirando el mar”.

"LOTA SOBRE LA TIERRA" (Ediciones Del Gallo). Valioso libro testimonial del poeta Reynaldo Lacámara. Un recorrido por un mundo que se ha marchado con el torbellino de intereses económicos que trajo la economía del zarpazo a nuestro país. Un mundo bajo la tierra: "Abajo, allá abajo,/ a 500 años de distancia/ la luz de un minero/ va encendiendo su fragua". Lacámara conmueve y combate en sus versos, rescata el tesón y el entorno de aquellos hombres luchando diariamente por llevar el pan a sus familias: "Años de hijos y comidas/ junto al carbón/ luces en la distancia/ barcos que no vuelven/ geografía entre humos/ todo a cambio del hambre". La historia de los mineros del carbón es una de las más dramáticas, la explotación y la represión eran una práctica diaria en sus vidas y el autor lo refleja en estos versos: "Vinieron/ los golpearon/ los encerraron./ Las mujeres miraban con el tizón de sus ojos./ A Carrillo lo asesinaron,/ su corazón era un incendio". Lota Sobre la Tierra es un libro necesario que recupera parte de esa memoria colectiva y solidaria que tan ausente se encuentra hoy de nuestra tierra.

“LOS SUEÑOS DEL PINTOR” (Editorial Alfaguara). De José Miguel Varas. Obra basada en conversaciones con el pintor Julio Escámez. Más de quinientas páginas de ameno relato marcado por el estilo preciso y armónico de Varas, estilo que mantiene el ritmo en toda la novela. Por algo es uno de los escritores que sí escriben en nuestro medio, por decirlo de alguna manera, aunque quizá para algunos suene un poco rústico expresarlo con esas palabras. Los sueños del pintor es una novela, pero bien podría ser también un libro de crónicas, cuentos o relatos entrelazados. Digo esto porque muchos de sus capítulos perfectamente podrían dar origen a un libro de cuentos con el mismo protagonista. O a una plaquet de diálogos, o un anecdotario tal vez. No existe una trama central más que el tránsito por el mundo que hace el pintor y las vicisitudes, principalmente al azar, que va viviendo y asumiendo. Algunas increíbles, otras sabrosas, trágicas, hay para todos los gustos. Incluso determinadas historias superan, de cierta forma, la ficción habitual de la literatura. Toda la novela está narrada pulcramente y con una calidad literaria que salta a la vista. Varas es un escritor –en mi opinión- profundamente chileno, pero a la vez inmensamente universal. Esto sumado a la capacidad de contar anécdotas, sueños e historias por parte de Julio Escámez se conjugan perfectamente en el libro y dan vida a una novela de alto vuelo. Al llegar a la última página el lector querrá seguir leyendo, pues no dan ganas de terminar jamás un libro de estas características. Y creo no exagerar. En el curso del relato nos encontramos con la llegada de Escámez a Santiago y la pobreza que debe vivir, mientras estudia, juntos a amigos como el poeta Alfonso Alcalde. Con su relación con personajes de la bohemia capitalina y artistas de variadas disciplinas. Su relación con Neruda y su militancia en el Partido Comunista. Su beca para estudiar en Italia y el comienzo de sus viajes por el mundo. El pintor recorrió y vivió por largos períodos en la India, China y Japón, además de otros países. En aquellos naciones vivió exóticas aventuras, tal como se narra en varios de los capítulos. Varas también incluye cinco diálogos con el pintor más los sueños que éste le narra y que van relacionándose de distintas maneras con los relatos. Entre éstos no pueden dejarse de citar, por ejemplo: “El ángel en la iglesia”, “Comer con De Rokha”, “Cañete en Calcuta”, “Historia de un prisionero” o “Una intriga oriental”, entre otros. Quizá una síntesis que pudiera resumir las variables de esta novela -a mi parecer- sería la respuesta del pintor en el cuarto diálogo, cuando El indagador (Varas) le pregunta sobre si el relato acerca del encierro en un invernadero pudiera ser una variante del sueño del alambre: “El indagador: Es curioso como, a lo largo de tu vida, se repiten ciertas situaciones que de algún modo corresponden con tus temores profundos, tus sueños y obsesiones. Por ejemplo, el encierro, en un invernadero, ¿no es una variable del sueño del alambre? El pintor: Sí, pero el encierro no era un sueño, era real. Eso es lo terrible. Más de una vez he tenido la sensación de que un resquicio de la realidad vulgar de todos los días me pone de pronto en contacto con otra realidad. Casi siempre con un laberinto o con una situación laberíntica, de la que no puedo salir. Son momentos en que la razón vacila. En cada circunvalación de mi existencia algo me acecha, una visión pavorosa me aguarda”.

"LUZ DE LA INQUIETUD" (Ril Editores), de Alfonso Mallo, escritor nacido en Mar del Plata y radicado en Santiago. Siete relatos conforman este volumen donde Mallo nos entrega una serie de personajes, que tal como lo dice la presentación, están vinculados por un denominador común que es el extrañamiento. Destacan dentro del conjunto los relatos "Un día sin Laura", "Rapa Nui" y "Luz de la inquietud", que da el título al libro.

"MAMA MARX" (Editorial Lom). Último libro de Carmen Berenguer, en el cual evoca aquellos años de sueños y aventuras en las calles de la ciudad (Santiago). Mundos marginales al amparo de los años ochenta y la represión: "En esta esquina te hallas vendiendo objetos raros./ Son prenda de valor, rotas, quebradas,/ encontradas en algún basurero de la ciudad" (...) "La silla que se instaló en las afueras del museo/ desmantelado, por la entrada triunfal de los nibelungos nacionales/ del Tercer Reich chileno, resquebrajado, por los ruidos telúricos/ de esta orilla entre el mar y la cordillera". Berenguer nos convoca con necesaria nostalgia a redescubrir una época con problemas no resueltos; retoma el tema de la discriminación sexual y de clase: "Eras, se dice, una muchacha decente, de buena familia y de mala/ fortuna que casó con un proxeneta que la vendió a los truhanes/ callejeros./ Isabelina, que trabajaba en una embajada,/ perdió la razón". También aparecen el problema de los derechos humanos y políticos; cuestionamientos ideológicos quizá, pero no abandono de ideales, y menos de la esperanza.

“MANIFIESTO IRREVERENTE” (Ediciones El 3° Actor). Del escritor Hugo Eduardo Díaz. Once capítulos del libro nos narran sobre la vida de Jesús Tadeo, compañero de juventud del autor, y al cual después de muchos años de no saber nada de él, comienza a investigar qué fue de su existencia y las vicisitudes que tuvo que enfrentar. Todo esto debido a un encuentro casual con una hija del Jesús Tadeo. Como complemento a este volumen de más de quinientas páginas, se agregan seis relatos de distinta índole.

“MANOS EN LA NUCA” (Tabla Rasa Ediciones). Novela de Ángel Parra. La edición fue hecha en España por y en Chile su distribución está a cargo de Editorial Catalonia. Es ésta la segunda novela de este autor, antes había publicado Dos palomitas y una novelita corta. La novela narra el paso de Rafael, un joven simpatizante de la Unidad Popular, por el Estadio Nacional como “prisionero de guerra” después de consumado el golpe militar de 1973. Narrada en primera persona la novela da cuenta de la vida de los prisioneros en el campo de concentración desde la visión de un muchacho que si bien es de izquierda, su compromiso militante tiene más que ver con la esperanza de todo hombre que aspira a la justicia social como meta del ser humano. Incluso Tina, su esposa, le criticaba su apatía y falta de compromiso “político” antes de que fuera apresado. Personajes conocidos son mencionados en las páginas del libro: el Gato Gamboa, Vicente Sotta, Manuel Cabieses, Luis Alberto Corvalán, hijo de Luis Corvalán, secretario general del Partido Comunista, que es torturado con saña por los militares debido al parentesco. También se recuerda al mayor Sergio Acuña, que no compartía el rumbo de los acontecimientos y de quien les llega la noticia de que se había suicidado. Entre tanto martirio Rafael se convierte en una especie de cuentacuentos, relatando lo que llamaba las historias de Camilo, su hijo, convirtiéndolo en todo un personaje para quienes escuchaban sus relatos. Era esta una manera de distraerse y tratar de superar de alguna manera tanto sufrimiento. Tras el traslado de muchos prisioneros a Chacabuco, Rafael queda libre y regresa a su casa, pero su esposa ya no lo esperaba, le había dejado una nota donde le contaba de su próximo asilo junto a Alberto, primo suyo, en la embajada de Panamá. Manos en la nuca, resulta un interesante e importante testimonio sobre parte de los horribles episodios que ocurrieron en Chile tras el golpe militar. Parra narra de manera entretenida, con pena, con ironía. También con esperanza, aunque a veces no se note a primera vista entre tanto acontecimiento fatal.

“MÁS ALLÁ DE LOS MOLINOS” (Mago Editores). Obra testimonial de Mercedes Soto Pino. En ella nos relata, a través de sentidas expresiones, las vicisitudes que debió vivir tras el golpe militar de 1973 junto a sus hijos luego de ser asesinado su esposo. La narración transcurre en Marchigue (pueblo de los molinos). Un obra importante para mantener viva la memoria y dar a conocer las secuelas que dejaron en nuestro país los atropellos a los derechos humanos.

“MECENAZGO Y PATROCINIO CULTURAL” (Universidad Santo Tomás/ Ril). Interesante volumen de Cristian Antoine Faúndez acerca de la cultura y sus formas de patrocinio. Da cuenta de la práctica histórica del mecenazgo y el concepto empresarial que hoy se tiene de él. En palabras de los editores: “El presente trabajo está llamado a convertirse en un manual de consulta imprescindible para los profesionales del área y demás personas interesadas en conocer una de las herramientas más usuales de la gestión y administración de la cultura”.

"MEMORIA MUERTA" (LOM Ediciones). Último libro de Andrés Morales, poeta con una vasta producción en nuestras letras. En "Memoria muerta", Morales nos entrega, como es su característica, una poesía donde el lenguaje, más que del sujeto cotidiano o social, es el protagonista. El tema es la memoria y la reflexión a partir de evocaciones sin orden cronológico que van rescatando paisajes que retornan y sumergen sucesivamente: "Han cerrado las puertas de la casa,/ las luces no se encienden y a lo lejos/ parece que brillaran esas sombras". O estos otros versos, del poema "Damoiselle elue": "Pasa la dama y su rosa/ liviana en el mar de la nada,/ de un cuadro a un retrato sonríe,/ de un cuarto a una estancia murmura".

"MEMORIAL DEL CONFÍN DE LA TIERRA" (Editorial Quimantú). En este libro, el poeta Sergio Rodríguez Saavedra nos traslada hasta la memoria del pueblo mismo: el mar, las salitreras, los surcos de la tierra, la familia: "una poesía que se hace cargo de su época" en palabras del propio autor. Los protagonistas son la gente común, la que, con su trabajo, de norte a sur, forjó nuestra nación, pero cuyos frutos rara vez logran disfrutar. Aquí está la historia de aquellas voces que se niegan a ser sepultadas en los abismos del olvido, estos versos son un ejemplo: "Pascual Manzano venía del interior/ donde los campesinos alzan valle en el quirquincho./ Había comprado té y azúcar./ Acostumbrado a caminar sandalia estos senderos/ ahora bebe cerveza/ y traga larguísimo el tiempo antes de empezar". O estos otros que invocan y avanzan hacia el futuro: "Y cuando este pueblo baje óvulo su invierno/ a buscar nuevos hijos para la arruga/ nuestro silabear será la lluvia jugando/ con dibujos que un niño traza en la ventana./ Dejemos que estas redes/ sean remendadas por los muertos,/ un hombre envejece/ sólo cuando olvida su primer sueño".

"MI PAÍS INVENTADO" (Editorial Sudamericana, 2003) es el último libro de Isabel Allende. La narración es amena y nos va entregando los recuerdos de la escritora desde sus tiempos de infancia. A medida que nos adentramos en el relato (divido en diecisiete capítulos), nos vamos encontrando con aquel Santiago antiguo de nuestros abuelos hasta llegar, después de un largo periplo, al Chile post-dictadura, un país desconocido por los años de exilio. De ahí que la escritora vuelva a sus recuerdos para entregarnos, a modo de una especie de analogía nostálgica con la realidad actual de nuestra sociedad, su "país inventado", lo que se puede desprender, de alguna manera, de sus propias palabras: "He dicho a menudo que mi nostalgia empieza con el golpe militar de 1973, cuando mi país cambió tanto, que ya no puedo reconocerlo, pero en realidad debe haber comenzado mucho antes. Mi infancia y mi adolescencia estuvieron marcadas por viajes y despedidas. No alcanzaba a echar raíces en un lugar, cuando había que hacer las maletas y partir a otro". De interés resultan sus impresiones de algunos personajes de nuestra historia como José Manuel Balmaceda, Jorge Alessandri y Salvador Allende, entre otros. También su actitud crítica ante los sucesos posteriores al golpe y su compromiso con la democracia y los Derechos Humanos. Isabel Allende desnuda las atrocidades y describe a la sociedad chilena tal cual la ve, con sus defectos y virtudes, tantas veces exageradas (éstas últimas) por el chovinismo, el machismo y la discriminación hacia los pueblos originarios. Su relato está lleno de esas evocaciones tan particulares de los seres humanos de acuerdo a sus experiencias, pero que no por ello dejan, en muchos casos, de interpretar sentimientos universales. En el "país inventado" de Isabel Allende, cabe la memoria de muchos de sus compatriotas, que como ella misma confiesa le sucedió, han creado la persona que son e inventado el país donde viven.

"MOMENTOS Y CONTRAMOMENTOS" (Ril Editores), singular libro de Sebastián Díaz González, donde al estilo de un collage el autor –que es periodista y crítico de cine- va insertando poemas, relatos breves, dibujos, historias, diálogos y frases muy peculiares, como por ejemplo el verso siguiente: "Soñé que yo estaba soñando dentro de los sueños de un gran soñador". Todo ello acompañado por un juego tipográfico donde conviven estilos y dimensiones diversas, palabras y letras de gran tamaño, principalmente. De hecho el verso citado está presentado en forma circular. Sebastián Díaz nos muestra un proyecto que, si bien pretende novedad, muchas veces esto no se logra simplemente con la exaltación y mezclas de géneros artísticos o alguna frase que haga sonreír. En todo caso, es un proyecto interesante que seguramente encontrará muchos lectores.

“MUJERES AL DESNUDO” (Editorial Génesis). Libro que antologa textos de las participantes en el ciclo de literatura Mujeres al desnudo realizado en “La Casa en el Aire” durante el último jueves de cada mes. En él participaron las poetas Priscila Cajales, Fanny Campos, Ivonne Gutiérrez, Cristina Larco, Antonieta Loncomil, Elizabeth Manosalva, Patricia Pinchón, Marión Roth, Marcela Saldaño, Perla Vallejos, Ana María Vieira, Daniela Pizarro, Úrsula Starke y la narradora Claudia Apablaza, de la que se incluye el cuento Fisura. Junto a ellas estuvo la cantautora Verónica Garay. Vale destacar el trabajo de Daniela Pizarro y Úrsula Starke, dos de las poetas más talentosas de la generación nacida durante la década de los ochenta.

"NACIÓN Y CULTURA EN AMÉRICA LATINA" (Lom Ediciones). Breve pero lúcido ensayo de Bernardo Subercaseaux, donde nos habla de la diversidad cultural y los efectos de la globalización, sus contradicciones y consecuencias en nuestro continente. Temas como "Globalización y dinámicas culturales"; "Estado-nación y sociedad diversa"; "Educación intercultural"; "Políticas públicas", etc, llevan al lector a reflexionar sobre su papel real en esta sociedad de comienzos del siglo XXI. Un libro que aporta sobre a todo a la educación de los sectores más jóvenes de la sociedad.

“NADA” (Lom Ediciones). Malú Urriola nos entrega, en este nuevo libro de poemas, un sugerente diálogo (o juego) entre “Nada” (del verbo nadar) y “Nada” (de vacío, de soledad quizá), dentro de un mundo que es cuestionado permanentemente, incluso el mismo oficio de poeta: “Y bien, la poesía es un invento cruel,/ tantas alas para tan pocos vientos”. La autora navega (o nada) por la ciudad (a veces contra la corriente) y por los recuerdos, también ironiza y muestra su disconformidad con el actual estado de cosas: el consumismo, el tirano que pasó, lo burgués, la incertidumbre: “Deslizas tu mano tibia sobre esta mano/ y avanzas en esta ciudad de muertos, hasta encontrarme.” (...) “¿Lo ves? Todo es tan fugaz./ El horizonte es una falla óptica” (...) “y el cielo es líquido y el mar intangible,/ por eso las estrellas nadan y los peces brillan”.


"NADIE LEE DEL OTRO LADO" (Ed. Mosquito), de David Bustos. Es éste un primer libro que vislumbra el potencial poético del joven autor, concretado en algunos versos como, por ejemplo: "Posiblemente los ríos sean rudos/ como las piedras,/ como las voces que surgen de las/ cajas de cigarros", del poema "El descuelgue de la brisa". Destacan en algunos textos el buen uso del juego de palabras y las lecturas del poeta, resaltadas en los epígrafes y los poemas-dedicatoria. Un primer libro que debe convertirse en la base de un proyecto mayor.

"NELTUME, EL VUELO QUEBRADO" (Pentagrama Editores). En quince cuentos, Rubén González L., destacado escritor valdiviano, nos lleva por la ruta de la memoria para mostrarnos los acontecimientos de una parte olvidada de nuestra historia. Neltume, en el caso de estos relatos, es un lugar donde la leyenda , la historia y la literatura se hermanan para contar su verdad. Un trabajo que merece difusión, sobre todo cuando ya ha transcurrido más de un cuarto de siglo desde los acontecimientos.

“NORTEAMAR” (Ed. Univ. Arturo Prat). Poemas de Mayo Muñoz, poeta nacido en Illapel y con varias publicaciones a su haber. En este libro nos habla del norte y sus parajes, de los años oscuros y la esperanza del ser humano castigado en su diario vivir: “En la noche interminable voy,/ en lánguidos boleros/ que boquean destripados/ junto a rieles de la pampa inmensa”. Muñoz posee un compromiso social ineludible, y lo expresa muy bien en sus versos: “Estas son mis herramientas:/ alicates torcidos para torcer los colmillos/ a la noche acumulada” (...) “Quiero mostrarte hermano, hermano,/ lo que conmigo sobrevive./ Hallar entre tanto hueso roto/ la cerrazón de una palma estremecida/ y con la cal/ de la memoria derramada,/ armar juntos,/ verso a verso/ los cimientos/ de una nueva aurora.

"OBERTURA" (Maipo Ediciones, 2000), primer libro publicado por Úrsula Starke, a los diecisiete años. Se trata de un poemario que marca el inicio de un discurso poético poseído por un mundo interior en permanente conflicto, producto de situaciones que la poeta trata de resolver mediante la escritura, muchas veces la poesía suele ser una especie de puerta que nos conduce hacia la luz: "No habrá luz al final/ de ningún túnel", nos dice, para luego agregar: "Pero la muerte es ley/ de vida", entregando esa esperanza tan anhelada a través del verso, como una reacción instintiva de sobrevivencia. La muerte siempre está presente en este volumen, a veces como un deseo, otras como continuidad de vida, continuidad que en el fondo es la luz a la cual nos referíamos. El pesimismo inaugura el libro, aunque también podría tratarse de una ironía: "Soy la más mediocre/ de la poesía chilena". La ironía suele ser, en algunos casos, una forma de autodefensa. Un necesario diálogo interior ante las adversidades. Por otro lado, la poeta se nos presenta con una actitud que se percibe como la búsqueda de su ser interior, explorando paisajes que van desde situaciones románticas -pasando por la nostalgia- hasta un erotismo enfocado desde distintos géneros y muy bien concebido. El discurso romántico se manifiesta en versos como: "El deseo erróneo/ de tomar el camino difícil/ lo guardo con mucho amor". La nostalgia surge en muchos textos relacionados sobre todo con lugares como su natal San Bernardo: "... lloro contigo/ Todas las horas de tu eterna noche", o el balneario de Quinteros: "Mis únicos veranos felices/ han pertenecido/ a esos rincones populares", por dar dos ejemplos. Lo erótico (o sensual), es otro tema recurrente: "Quiero delinear con mi aliento/ tu entorno gris" (...) "conquistar esa piel lúgubre/ y hacerla fértil de fuegos y brasas" (...) "al ritmo de las llamas frías que rodean tus ojos". El erotismo es otra manera de superar el dolor, los posibles traumas de infancia o alguna enfermedad; es otra luz que combate a la muerte, a la insensibilidad del cuerpo tras el deceso. Todo poeta supera sus pesares a través del lenguaje, las imágenes y los sueños, en aquellos mundos busca lo que muchas veces le es negado por el entorno que lo rodea. La poesía lo obliga a vivir, y en el discurso de este poemario esto se ratifica. En Obertura también existe la sensibilidad social, manifestada en poemas como "La noche de las narices frías", donde se recuerda la tragedia de Auschwitz: "El frío les congela la saliva/ pero el calor de un horno/ alivia lo cuerpos azules", aquí la muerte es una puerta de escape ante la maldad del hombre, un "alivio" de los que no pueden escapar de las tenazas de la guerra. En otros textos su alma se desgarra, va descubriendo sus mundos interiores poco a poco y los expulsa o los sublima en sí misma: "Sombra propia no tuve,/ fuiste mi reflejo en las cosas,/ brillo en los túneles,/ mano en las caídas,/ voz en el silencio entumecido". Obertura nos ofrece versos notables para un primer libro escrito a tan temprana edad y dos poemas con méritos para ser incluidos en cualquier antología exigente, como son "El rojo atardecer de las vidas" y "El encuentro", Los que me permito transcribir íntegros. Dice el primero: "Somos generación de almas sin vida./ Hijos no deseados/ De Dios./ Ni siquiera tuvimos olor a leche/ Nacimos siendo obreros/ Con el color del cansancio en la boca./ Pobres vástagos/ Buscando lo imbuscable./ Lo escondido en la escoria/ Del sentimiento paterno./ Porque hubo que ser padres,/ y tuvimos que ser hijos". El segundo expresa: "Me fui/ Pero no para siempre./ Volveremos a encontrarnos/ Un día oscuro, con niebla/ Entre cadáveres y ruinas./ Estaremos descalzos y fríos/ Viejos, solos/ Cubiertos de tierra/ Nos encontraremos.../ No me reconocerás/ Estaremos desechos y podridos/ Te acordarás de los días que pasaste conmigo/ Y te arrepentirás de no haber sido feliz". Úrsula Starke profana los sentidos del poema concebido como la belleza convencional a que estamos acostumbrados, y con esto nos enseña la belleza del dolor, y a la vez la de la esperanza, aunque esta afirmación pueda parecer una paradoja. Sería largo entrar en más detalles, es mejor que cada lector se encuentre con los poemas y los haga volar en su imaginación. La poeta ya ha emprendido su vuelo, acompañémosla.

"OBRAS INÉDITAS" de Pablo de Rokha (Lom Ediciones), en una recopilación a cargo del profesor y escritor Naím Nómez. El libro está dividido en tres partes: poesía, estética y escritos varios. La primera parte nos muestra un trabajo inconcluso llamado "Infinito contra infinito", en el que encontramos el poema "Llanto del mundo agonizante", que entrega una visión total de la muerte como el destino inevitable del hombre, sus sueños y creaciones. Es un encuentro absoluto del poeta con el infinito, pues su condición de ser humano se diluye en el torbellino avasallador de las Parcas, del que nada ni nadie puede escapar: "Grandes voces tristes se levantan por debajo del subterráneo universal y toda la historia, entrechocándose tranquea de ataúd en ataúd", canta De Rokha, para más adelante señalar en una clara resignación asumida desde siempre en la poética rokhiana: "Es inútil llorar arrodillado o parado en dos pies frente a frente a la muerte, y todo es como un río enorme que se suicida arrojándose al mar de la materia, porque todos los túmulos, aun los de acero y piedra son ceniza". En todo caso, el encuentro de Pablo de Rokha con la muerte es desde siempre, vale citar sus poemas "Epitafio en tumba de Juan el carpintero" o "Canto del macho anciano" abordado con belleza notable. Es el camino irreversible del hombre hacia el infinito, que no es otra cosa que la transformación universal e infinita de la materia. Y esto el poeta lo asume fundamentalmente desde su ideología materialista-dialéctica, volcándola en una escritura épica y trascendental. Nada escapa de la muerte, ni los majestuosos océanos ni las enormes montañas, tarde o temprano todo ha de perecer, sin distinción. Cito al poeta: "Patrones y peones van a dar a la gran hacienda negra, tremenda y sin sentido como la vida, rufianes, prostitutas, tahúres, y el gran poeta social del mundo, se derrumban de cabeza contra lo infinito". El hombre nace y de inmediato comienza su agonía. Es ese su planteamiento de fondo. Más allá nada, porque "... los dioses también mueren como los hombres, porque los hombres los hicieron". Lo cierto es que De Rokha asume su final tal cual lo asumieron Huidobro en "El paso del retorno" y Vallejo en "Piedra negra sobre piedra blanca", dos textos de antología en la literatura universal. El poeta sabe muy bien hacia donde va, y lo asume con gigantesca cordura, pues es el cauce natural de las cosas del mundo. En el poema "El ataúd de oro", se funde en un encuentro poético con su amada Winétt, ya de viaje por el infinito, a la que evoca desde algún lugar desconocido del cosmos: "Relumbra tu figura en condición de estrella, de religión sin religión, de aurora o gran espada, y emerges de entre los mitos antiguos a la manera de las epopeyas". Winétt estará presente en De Rokha hasta el final de sus días, pues su amor tremendo perdurará con la misma intensidad que cuando la poetisa estaba viva: "... el anecdotario de nuestro herido y viejo amor rodará a la eternidad arrasado y confundido en el enorme océano de la materia". El poeta presiente el encuentro en la transformación eterna de la materia: "porque al ingresar a la inmortalidad y al rasguñar lo infinito con el corazón muerto y hecho cenizas, la criatura que tanto amaba echará su flor en todas las rosas del mundo". En De Rokha, el amor y todos los sentimientos son parte inseparable del desarrollo de la materia. Para él no existe la sobrevivencia del espíritu, pues es un poeta marxista, y le gusta dejarlo de manifiesto todas las veces que sea necesario. El tercer poema de "Infinito contra Infinito" se titula "Los héroes materialistas", en él De Rokha deja fluir su admiración por aquellos que con su filosofía entregaron una nueva visión del mundo. Yo diría que tal vez Pablo de Rokha ha sido el único poeta que ha exaltado, en su obra, la ideología a la que adhiere en términos tan expresivos y categóricos. Es normal hallar en su poesía evocaciones a Heráclito, Demócrito, Marx, Lenin, Recabarren y otros "héroes materialistas", así como los grandes procesos revolucionarios que en su momento agitaron el mundo. Todo aquello el poeta lo vuelca en versos llenos de épica: "Patadas de montañas le pegaron a la naturaleza y vivir y morir fueron para ellos los términos de la contradicción dialéctica" (...) "Lo heroico definitivo les ubicó en el corazón de los pueblos" (...) "Encadenados a la libertad, eran la libertad misma; por eso murieron como vivieron: impertérritos, como si hubieran sido todas las cosas y el sentido de las cosas, en mundo en ellos se trocaban". Y cuando se refiere a los poetas revolucionarios dice: "Altos y anchos poetas-políticos, los ajusticiaron las minorías, pero las mayorías y la opinión pública de todos los siglos endiosa su memoria". Más adelante podemos leer cuatro poemas completos, de temática diversa: "Paño de lágrimas de Chile", "Saqueo y asesinato de la Araucanía", "La ovación internacional" y "El día inmenso", además de "Rugido en Latinoamérica". Respecto de ellos dice Naím Nómez en el prólogo: "Las homologías entre la historia de la conquista española con los nuevos imperios, especialmente Estados Unidos, y la situación de los indígenas con los pueblos latinoamericanos, es un motivo recurrente en estos poemas, en los cuales, como es propio del poeta, entrelaza la historia política y social con la fantasía poética". Yo diría que en estos textos, y en especial en "Rugido en Latinoamérica", estamos frente a una síntesis de la temática rokhiana, entrelazada en un universo poético esencialmente revolucionario y transgresor de lo establecido como en ningún otro poeta latinoamericano, sobresaliendo el sentimiento antiimperialista del autor. De Rokha es un revolucionario auténtico, y no teme declarar por medio del verso sus posiciones políticas y filosóficas. Se declara comunista y ateo. Es un guerrillero donde las palabras son sus balas, y esto lo deja establecido cuando le canta al héroe venezolano Douglas Bravo: "Nos encontraremos, Douglas Bravo, en las transformaciones de las contradicciones eternas de la materia (...) tú luchando con la espada, yo luchando con la palabra, completamente cargada de balas, en la organización terrible del lenguaje de imágenes...". El poeta rinde homenaje a las luchas del pueblo cubano, vietnamita y coreano entre otros. También a quienes llama "los líderes materialistas": El Che, Fidel, Bravo, Lenin, Mao, Ho Cho Min, etc. Convoca a la gran lucha de los pueblos latinoamericanos y canta a los heroicos guerrilleros: "... la bravura de los guerrilleros es la ternura de los guerrilleros.", nos dice. Luego, ataca lapidariamente al imperialismo norteamericano, asunto que le es habitual ya desde sus primeros textos, es cosa de recordar el poema "Yanquilandia" incluido en su libro "Los Gemidos" en 1922, quizá el libro más vanguardista e importante de este siglo en la poesía castellana. Eso sí, aclara que no es al pueblo de Norteamérica al que ataca, "porque el pueblo norteamericano es una gran víctima del imperialismo norteamericano". Pablo de Rokha fue un vate esencialmente comprometido políticamente, y aquí quisiera detenerme un momento, ya que son muchos los mitos que se cuentan al respecto, sobre todo después de su alejamiento de la orgánica del Partido Comunista, lo que jamás significó que dejara de ser comunista, pues lo fue hasta el día de su muerte y estos trabajos inéditos así lo demuestran. Los conflictos del poeta con su partido estaban cruzados, obviamente por su querella con Neruda, pero también con visiones políticas que tenían que ver con la forma tradicional de ejercer el trabajo partidario. De Rokha era un incondicional a su ideología, a la clase trabajadora, y no a ciertos dirigentes o prácticas dogmáticas que tanto mal causaron a la izquierda mundial. En uno de sus poemas, en el cual entrega un saludo a Mao Tsé Tung, nos dice algo que refleja muy bien su pensamiento al respecto, así como las contradicciones "no-antagónicas" de los diferentes procesos revolucionarios de la época y sus líderes: "y te acusan de extremista de izquierda, precisamente los extremistas de/ derecha, y sus compadres aventureros del comunismo oficial, del comunismo/ anticomunista,/ la basura demagógica de las directivas transitorias, corrompidas por/ degeneración del uso del mando..." (...) "... porque te admiramos no te imitamos" (...) "... no, no aplicaremos las tácticas chinas en Latinoamérica, aplicaremos la estrategia continental, guerrillera latinoamericana.". Me parece que estos versos establecen una crítica que con el tiempo ha sido reconocida por muchos dirigentes comunistas. En todo caso, la poesía de Pablo de Rokha se defiende por sí sola, pues es popular y revolucionaria, aunque la crítica oficial la trató con desdén y silencio. A esta actitud no escaparon muchos políticos, escritores e intelectuales que conformaban el panteón literario de aquellos tiempos. En la segunda parte de estas "Obras inéditas" podemos entrar en el conocimiento de la estética rokhiana definida por el propio poeta. Podemos enterarnos de su propuesta en cuatro trabajos sobre el tema, donde predomina la representación heroica de los pueblos. De Rokha se la juega por lo que él llama "La Gran Epica Social de América", en la cual el papel del creador, del artista, es transformarse en una especie de líder que entrega en metáforas la realidad social. Todo esto bajo una visión materialista-dialéctica de los procesos artísticos. Cuestión fundamental en la argumentación estética rokhiana. Dicho de otro modo el poeta no puede ser ajeno a su entorno social, sino al revés, debe siempre sumergirse en la realidad del tiempo que le toque vivir. El poeta toma como base de su argumento el desarrollo de la leyenda, a la que define como "la intuición poética de los pueblos", que es la que crea la leyenda, es decir, la "interpretación artística de la realidad" a fin de reemplazar la "interpretación científica de la realidad", ya que se la impide (al pueblo) la clase explotadora. Es en el fondo la manera de superar la enajenación por parte del pueblo, sublimando la realidad, no evadiéndola. En palabras de De Rokha "la re-crea, la supera con ella adentro", engendrando lo "mítico-legendario". Dice el autor, que se siente totalmente parte de las grandes masas marginadas: "De la leyenda emerge la epopeya antigua y yo construyo la Epica Social Americana como mítico social del realismo insurgente y combatiente de los inmensos pueblos americanos". También explica que: "todo lo artístico es político, pero los grandes artistas son líderes artísticos, no líderes políticos; precisamente porque todo lo artístico es político, pero es político porque es artístico, no es artístico porque es político". Para De Rokha un poema no es tal porque esté escrito en verso, sino porque refleja en imágenes y metáforas la realidad, para él el punto de partida de la creación estética será siempre la realidad. La realidad, nos dice, porque se expresa siempre como historia, siendo el estilo el destino del hombre artista. Hay además dos definiciones que toman significado en su obra y confirman su planteamiento ideológico: "la imaginación creadora no va de lo subjetivo a lo objetivo (idealismo), sino de lo objetivo a lo subjetivo (materialismo), y retorna a lo objetivo, como una realidad nueva, estremecida de autonomía". La segunda definición se refiere a que "se escribe desde adentro del pueblo, como pueblo...," (...) "el arte por el arte es una mistificación turbia del idealismo estético...". Estos argumentos son básicos en el desarrollo de la poética de Pablo de Rokha, pues jamás transó estos valores, al contrario, cada vez que podía los sublimaba y hasta exageraba en algunas ocasiones, al parecer cuando consideraba imperativo el hacerlo. Desde su visión negó la existencia del "arte filosófico" y la "filosofía artística" ya que el arte es intuitivo y la filosofía reflexiva. Recordemos que su argumento estético parte de "la intuición poética de los pueblos" que no es otra cosa que la que crea "la interpretación artística de la realidad" como reemplazo de la interpretación científica. Por lo tanto, no puede ser una filosofía intuitiva, ésta debe sustentarse en la reflexión y no en otra cosa. Es por eso que niega el existencialismo, la fenomenología, el neovitalismo, "porque emplean la intuición y no la reflexión como instrumento cognoscitivo equivocado". De ahí su planteamiento de que algunos hayan pretendido "crear no una filosofía como base de su política, sino una mitología estética como base de su política, produciendo lo híbrido y lo mítico hermafrodito". "Otra cosa (agrega) es la estética, que es la filosofía del arte, a la orilla del arte, y, por último, la más ancha forma de crítica". Finalmente, a este respecto, quisiera citar al propio De Rokha para definir brevemente su posición ante la escritura y el mundo: "... un escritor leal a su pueblo y a todos los pueblos del mundo es y ha de ser, por los siglos de los siglos, el juez y el testigo y, alguna vez heroica y singular, el ajusticiador de su época". La tercera y última parte del libro está dedicada a escritos diversos. Los temas abarcan homenajes, diatribas, versos, etc. Dice Nómez sobre estos: "todo lo cual conforma un mosaico escritural connotado por la exageración que muestra en forma fehaciente los orígenes barrocos y expresionistas del poeta y ayuda a reconocer su especificidad dentro de la literatura chilena e hispanoamericana". En ellos podemos encontrarnos, principalmente, con la visión y actitud del poeta ante las situaciones que rodearon su vida, con sus anhelos sociales y sus confrontaciones con la crítica y otros escritores nacionales. Estos escritos varios e inéditos que aquí se presentan forman parte de las opiniones del poeta sobre estos temas. Un ejemplo son sus "Entrevistas y Autoentrevistas", donde plantea su posición trágica y dionisíaca sobre la vida: "El hombre ha de jugarse íntegramente en todos los actos humanos y lo trágico dionisíaco es, precisamente no una posición, no una actitud sino un arranque vital que dramatiza la literatura y la concepción estética, unificando estilo con destino". También resulta interesante la actitud del poeta ante la muerte desde el punto de vista de los suicidas, ya dijimos que en la obra de Pablo De Rokha la muerte ha sido un tema permanente. Dice el poeta: "Yo admiro mucho al suicida consciente, al hombre que pone fin a sus padecimientos a plena consciencia y por un acto de su voluntad soberana". De Rokha, como ya sabemos, se suicidó a los setenta y dos años de edad. Creo que el autor pensó no sólo en sus últimos años en la posibilidad del suicidio, sino que este pensamiento lo venía planteando desde mucho antes en sus poemas. Para él la muerte era un asunto totalmente natural y consideraba que debía ser asumida con valentía por el hombre, y De Rokha fue consecuente hasta en eso. En otras palabras, se negaba a sufrir los padecimientos de Iván Ilich, el atribulado personaje de León Tolstoi. Pienso que tal vez no existía un fin más ideal y valeroso para un poeta que siempre se desarrollo bajo un solo mando, el suyo. Partió como fue toda su vida, una epopeya donde él fue el héroe principal. En cuanto a su trabajo poético, Pablo de Rokha fue un incomprendido desde un comienzo por la crítica, sus libros fueron tratados con bastante menosprecio mientras a otros poetas, que con el tiempo han resultado menores, se les elogiaba profusamente. Sus libros debió venderlos él mismo recorriendo el país de pueblo en pueblo. Para entregar su opinión tuvo que crear su propia revista, en tamaño tabloide, a la que llamó "Multitud". Todos estos desencuentros con la sociedad que le tocó vivir lo llevaron a atrincherarse en su poesía, desde donde, además de entregar monumentales versos, las emprendía contra sus enemigos literarios y quienes manejaban la política nacional e internacional, pues para él los pueblos del mundo, en su conjunto, debían caminar junto a los intelectuales y no por diferentes senderos, ya que en el fondo eran un todo inseparable en la gran "lucha épica social". En una de sus entrevistas expresa: "La nueva línea mundial de los trabajadores que es la línea de la libertad, de la crítica y la autocrítica, desde las bases y no desde las directivas y la burocracia, engrandecerá a los intelectuales al servicio del pueblo...". En cuanto a la literatura plantea algo que bien puede tener mucha validez aún en nuestros días. Todos sabemos que hay conceptos que derrotan el paso del tiempo. Dice De Rokha sobre el momento literario que se vive por aquellos años: "Aquello de las "generaciones" es sospechoso de verbalismo irresponsable; sin embargo, aceptándolas, después de la caída en la retórica-poética del equipo posterior al "20", condecorado de "poetas de bolsillo" y de "burócratas" (...) "hoy por hoy existe un grupo de muchachas y muchachos que comprenden perfectamente que es posible ser un imbécil y tener prestigio internacional y que hay idiotas premiados y condecorados como los caballos". Luego sentencia esta idea con un ejemplo: "En tiempos de Pushkin hubo un tal Timoféiev, poeta, a quien Senkovski ("Alone", el Cura Dussuel, o Silva Castro) proclamó ¡el mayor de los genios!. Le pertenece una obra inolvidable titulada: ¡oh, barba, barbita mía... En una palabra, sólo el oro puro logra soportar la prueba del tiempo". Me parece que lo que el poeta ataca es un problema que ha sido permanente en la literatura, "el éxito por el éxito", asunto que critica en la mayoría de estos escritos. Para él lo importante es el compromiso que cada escritor debe asumir con su pueblo y con todos los pueblos que habitan la tierra. En política, no acepta la demagogia, pues ésta: "que es lesión enorme, y el engaño, desgarran las entrañas, de la patria lavan y matan las vísceras fundamentales" (...) "desplazando las médulas sobre las cuales gravita la vida popular: produce caos y la traición lo devora" (...) "He aquí lo que sucede en este instante a Chile, caído en el gigante resbalón de su existencia". Estas palabras quizá, como ya decía yo acerca de lo permanente en el tiempo, el poeta las habría leído con inmensa fortaleza y convicción en este Chile de fin de siglo. A De Rokha se le podrá criticar muchas cosas, pero no su consecuencia ideológica y poética, y así lo demuestran estas "Obras inéditas" que se acaban de publicar en el ocaso de este milenio. En cuanto a si hubo una relación directa entre su obra y la acción práctica, pienso que el desarrollo de su vida fue un gran homenaje a la lucha diaria de los pueblos. Vivió en carne propia el rigor de una existencia dramática, muchas veces sufriendo minuto a minuto la lucha por llevar el alimento diario a su larga familia, a la que nunca descuidó. Padeciendo la tristeza de ver muertos a algunos de sus hijos y amigos tempranamente, lo mismo que a su amada Winétt. Resistiendo con actitud espartana la persecución política y el menosprecio de su obra. Algunos dicen que su mayor decepción fue que nunca el pueblo que él tanto defendía comprendió su obra. Pienso que en esta afirmación puede haber algo de verdad, pero también debemos entender que no siempre ocurre un enlace inmediato entre la obra de un autor y la gente hacia la cual va dirigida ésta, sobre todo cuando se trata de una creación artística que persigue como objetivo final mostrar a los pueblos un camino de lucha contra quienes dominan y explotan a las grandes masas de trabajadores, cuestión inaceptable en una sociedad controlada por quienes sólo buscan el beneficio propio a toda costa, y para ello utilizan como arma principal silenciar al "revoltoso", al que los denuncia, incluso hacer como si no existiese. Y así como están hoy las cosas, no me parece pretencioso aventurar que en el próximo milenio la poesía de este autor seguirá teniendo vigencia y aumentará su número de lectores. Pues los pueblos nunca dejan de nacer. Su voz mantendrá la fuerza y sus versos los sueños de los pueblos: "Nace el hombre bañado en sangre (la cabeza de dios entre los dientes), nace, y naciendo nacen todas las victorias y todas las derrotas de adentro del dolor y del terror humano, transformándolo en flor...". De Rokha fue totalmente honesto en su poesía y en su postura política, y lo canto al mundo.

"OBRAS SELECTAS" (Editorial Andrés Bello). han sido publicadas las "Obras Selectas" del poeta Óscar Hahn. Una de las características de este libro es que distribuye los poemas de manera inversa, apareciendo en las primeras páginas los últimos poemas del autor y no los primeros como se acostumbra en las antologías o selecciones. Esto obedece, según los editores, a lo que señalara Enrique Lihn: "poemas más antiguos de Hahn adquieren una consistencia mayor -retroactivamente- bajo la influencia de textos posteriores". Hahn es uno de los poetas chilenos de mayor prestigio fuera del país y su obra ha sido publicada por las más importantes editoriales, estas obras selectas vienen a confirmarlo. Uno de los más famosos poemas del autor, El Viviente, dice así: "Allí estaba el Viviente, dando vueltas/ la rueda del molino./ Sangre, sudor y lágrimas brotaban/ de los sacos de harina./ Y negros sacerdotes con canastos/ llenos de pan salieron, y volvieron/ con monedas de plata, y entonaron/ los cánticos gloriosos./ Y el hombre tristemente los miraba/ desde lo Alto de las aspas en cruz,/ mientras el sol, violentamente rojo,/ quemaba los trigales". Mención aparte merecen los textos en prosa que se incorporan en el volumen bajo el titulo de "Encuentros cercanos con escritores y otras prosas", donde Hahn nos entregada, con ágil y buen estilo, además de amenidad, una serie de ocho relatos sobre sus experiencias con otros escritores llenos de sabrosas anécdotas. Destacando entre ellos el referente a sus encuentros con Pablo Neruda, Enrique Lihn, Raymond Carver, Borges y el destacado historiador y filósofo rumano Mircea Eliade.

"OJOS QUE NO VEN" (Ril Editores), libro de poemas de María Inés Zaldívar. Un texto poético en que los recuerdos y la evocación profunda de lugares y sucesos de la infancia juegan el papel principal: "Calle Libertad/ Banda de música/ Abuela y tías postizas/ Olor a policlínico/ A enfermera chilena, aséptica y mayor...". O este otro verso: "Cortas melenitas/ Blancos delantales/ Zapatitos de charol/ Casa caserón terraza de baldosas rojas y/ líneas blancas bajo grandes zapatos lustrados/ Caqui pelado de otoño...". La poeta va liberando, a través de las páginas un sentimiento de pureza que recuerda claramente la candidez de los niños. Destaca el estilo y el ritmo acorde con la temática de los versos, bien manejado por la autora. Llama la atención un poema llamado "Silabario Hispanoamericano", escrito en homenaje a aquel legendario libro de estudio en el que han aprendido a leer varias generaciones de chilenos.

“OSCURACLARIDAD” (Editorial Puerto de Palos). Este libro de Dionisio Vásquez es, en palabras de Óscar Aguilera: “un extenso e intenso poemario pleno de humanidad. El mito bíblico de Caín es el hilo conductor de un verso poderoso, profundo y reflexivo sobre nuestra condición”. Un solo poema dividido en ochenta y seis canto llenos de oralidad nos cuentan de su propuesta: “Mis pies humedecidos/ se rompieron contra los caminos,/ mis manos se mancharon/ con la sangre de otros crímenes,/ las hirieron las espinas de una corona/ que trenzaron otros hombres./ Y no supe si callar o hablar,/ si abandonarme o continuar,/ si esperar para que me indicaran/ con sus dedos acusadores,/ para que me lanzaran piedras/ y me romperán la cara”.

“OVNIS NOVUM SUB SOLE” (Lom Ediciones). Treinta y tres cantos componen este extenso poema de Cristian Vila Riquelme, que se caracteriza por una tendencia a buscar vertientes en los grandes temas de la literatura y filosofía universal, desde el punto de vista formal y académico en la mayoría de los casos, hay alusiones a Nietzsche, Celan, Borgues, pero también aparece lo pagano –por decirlo de alguna manera- representado en alusiones a personajes como John Lennon o el guitarrista Jimmy Hendrix o Pasolini. En algunos cantos se incluyen palabras en otros idiomas, como en latín y griego, por ejemplo, éste último en su alfabeto original, además de una cantidad de notas. Nos dicen los editores: “Ovnis novum sub sole es la inversión de la célebre fórmula del Eclesistés, Nihil novum sub sole, como señala en la primera de las 23 notas que acotan los XXXIII cantos, enmarcados en un Pro-logos y un Epi-logos del fin del mundo”.

"OXIDARIO" (Melusina Editorial), del poeta Daniel Calabrese. Oxidario es un libro de nostalgias y viejos amores donde el "factor óxido" juega una especie de papel crepuscular en la temática, en el sentido de un tiempo que transcurre inevitable y que muchas veces quisieramos detener: "Se oxidaron los hombres en el puerto/ y los buques olvidados parecieran sangrar./ El agua turbia los deshace lentamente". Calabrese es un poeta con oficio y lo demuestra en esta nueva entrega. Un recorrido por situaciones de la vida cotidiana manejadas con destacado nivel poético: "Eran los años de la confusión./ Le hablábamos al mar y creíamos/ entender el cielo./ Cuánta ciudad debimos cruzar/ para encontrar quién sabe qué...".

“PAÍS MÁS ALLÁ” (Lom Ediciones). Último libro de David Rosenmann-Taub, poeta radicado en los Estados Unidos desde hace varias décadas. Según nos cuentan los editores: “Mediante la expresión del ritmo y el ritmo de la expresión, el poeta, abre el castellano hasta sus últimas consecuencias. Rosenmann-Taub es un poeta que juega bastante con el lenguaje y crea mundos sobre la base de combinaciones no siempre fáciles de entender a una primera lectura. En unos versos de este poemario nos dice: “Ateridas,/ las vendas/ de la luz./ Dentro de lo dentro/ -diáfana tempestad-,/ estremecerme/ -brecha-,/ dueño del cauce de la aurora”.

“PALABRAS SOÑADAS/ PEWMA DUNGU” (Lom Ediciones). Edición bilingüe del último poemario de Leonel Lienlaf. En él nos encontramos ante un mundo donde la naturaleza, la palabra y el fuego, principalmente, conforman un solo ritual: “En antiguas palabras/ navega mi corazón/ y me abraza/ cerca del fuego”. O estos otros versos: “Anoche soñé,/ hermana/ que cerca de un estero mi voz andaba/ Pasé/ anoche no más/ por una piedra que florecía”. Un libro donde la comunicación Mapuche y tierra se manifiesta en todo su esplendor místico: “Hay silencios en las palabras,/ el fuego duerme,/ sólo la flor de la ceniza/ baila sobre las brazas”. Existe además un diálogo con los antepasados, con el viento, los animales y el agua, también la tristeza de la conquista y las consecuencias de ella, como bien lo reflejan estos versos: “El lejano zumbido de las motosierras/ estremece la noche que cae/ sobre los canelos marchitos”.

“PALIMPSESTO” (Lom Ediciones). Poemario de Juan Paulo Huirimilla, una de las voces más connotadas del sur. En este libro nos entrega su visión de un mundo que se ve enfrentado a la interculturalidad donde la oralidad se transforma en el palimpsesto que conserva los símbolos de nuestra cultura originaria para entregarlos en un mensaje poético: “Veo la cara de mi semilla/ Cántaros cubiertos de peces/ El viaje por el agua/ Antes de pasar cerca del sol/ Con una mano cortada”.

“PANORAMA DE LA POESÍA PORTUGUESA” (Ril Editores). Todo un acierto para acercarnos a la poesía portuguesa resulta este volumen. La selección e introducción fue realizada por José Salgado. La muestra incluye autores que van desde el siglo XIII al XX, entre ellos Dom Dinis, Luís de Camoes, Almeida Garret, Camilo Passanha, Mario de Sá-Carneiro, Sophia de Mello, Fernando Pessoa, Carlos de Oliveira, Eugénio de Andrade, Alexandre O’Neill y Herberto Helder. Una poesía poco conocida en nuestro país y que merece mayor divulgación: “Los navíos existen y existe tu rostro/ apoyado al rostro de los navíos./ Sin ningún destino fluctúan en las ciudades,/ parten en el viento, regresan en los ríos”.

"PANORÁMICA DE LA POESÍA DE MAIPÚ" (Mago Editores). Volumen antológico de poetas relacionados con la comuna de Maipú, una de las que más trabajo literario desarrolla. La recopilación es firmada por Julián Gutiérrez e incluye a los poetas Ricardo Navia, Pablo Guiñez, Elisa Ferrada, Doris Mesa, Horacio Eloy, Cecilia Palma, Sergio Rodríguez Saavedra, Sergio Ojeda, Leonardo Lobos y Mercedes Gamboa, todos con un interesante trabajo en la escritura y en la difusión de la literatura.

"PAPELES QUEMADOS" (Lom Ediciones) de Mahfud Massís, el libro que nos convoca hoy, es un poemario que nos regresa al poeta con todo su esplendor lingüístico, acompañado por el dolor del exilio y la desesperanza: "Quiero volver a Chile,/ mirar, si es posible, la antigua Alameda,/ mientras paso con mi ataúd/ en el que guardo un pájaro del mar Caribe". El mismo Massís nos cuenta, en el prólogo, su momento angustioso y vital a la vez: "Escribí este libro por decir algo, quizá para no morir". Y nada más cierto, pues el poeta se ve enfrentado -y lo percibe desde hace mucho, como el clarividente- a la dolorosa verdad de que no volverá a pisar su tierra patria nunca más. Por esta razón los poemas carecen de "optimismo concreto", aunque se mantiene un dejo de "optimismo poético", esa esperanza que sólo desde el poema se puede concretar. El autor, tal como lo confiesa en el prólogo, quiso destruir estos textos, pero no pudo, no fue capaz. A pesar de haberse descubierto, él mismo, "divertido y siniestro". Me permito especular que, estos poemas, de haber sido destruidos, como el ave Fénix, igualmente, habrían renacido de sus cenizas, pues su destino definitivo era ver la luz. A pesar de la desazón expresada en los textos, nos encontramos también con un sentido del humor bastante peculiar, con un sarcasmo y crudeza ya notorios en libros anteriores: "Señora, si usted está muerta,/ sáquese los calzones, échese a dormir./ Ya no toreo más y entro en la vitrina./ Pero/ el mono/ no sale/ a mear esta noche". Tampoco faltan reflexiones sobre los diferentes episodios de su vida y el amor por su esposa Lukó, de hecho el libro está dedicado a ella, a su musa, a quién dice: "A nadie, sólo a ti amé en la tierra y seguiré amándote más allá de las tinieblas". Papeles quemados es un libro que por cierto se debe leer más de una vez, y no porque no se entienda o sea de difícil lectura, al contrario, lo digo porque en él encontramos parte de nuestra memoria histórica. Aquella historia que nos trae el sentimiento de quienes sufrieron el exilio y los muchos que aún lo siguen sufriendo, aquel sentimiento de desarraigo que debemos aprender a conocer en toda su magnitud y gravedad. Mahfud Massís fue un poeta cuyo único delito fue escribir versos que anunciaban alboradas a pesar del tono crepuscular de sus versos, era su estilo inigualable. Hoy, cuando el asesino que no permitió su retorno al país tiembla en su agujero, Mahfud Massís nos trae versos llenos de vida y visiones en este libro: "Lo enterraron con reloj y todo,/ un marcapasos sobre el corazón.../ Todo andaba ahí adentro, todo se movía,/ menos él." (...) "Pero/ una mañana de otoño comenzó, a gemir como un niño./ A mirar el reloj./ ¡Cómo pasan las horas,/ Dios mío!/ Era demasiado tarde, tal vez./ Se habían secado las hojas". Muchas cosas más podríamos expresar sobre la poesía de Mahfud Massís, pero me parece que el mejor homenaje al poeta es rescatar su obra y entregarla a los lectores, creo que no es exagerado decir que Massís se merece un lugar destacado, y con creces, entre los grandes poetas de Chile y Latinoamérica. Entre tanta literatura dietética publicada hoy en día, la publicación de su libro inédito es un síntoma de agradecimiento y reconocimiento a un hombre que siempre lo entregó todo por las letras y su país, a pesar del olvido editorial en que se encontraba su obra, la que sí obtuvo reconocimiento en otras partes del mundo, en0 especial en Venezuela, país donde vio la luz por última vez. País donde se publicó en el año 1990 una antología bellamente ilustrada por su esposa y compañera hasta sus últimos días, la pintora Lukó de Rokha. En dicho texto se recoge el largo trabajo del poeta, publicado en vida en diferentes libros: Las Bestias del Duelo (1942); Elegía bajo la Tierra (1955); Sonatas del Gallo Negro (1958); El Libro de los Astros Apagados (1965); Este Modo de Morir (1988); Leyendas del Cristo Negro (1967). Antología que se viene a complementar con la reciente edición del libro "Papeles quemados". El poeta sigue con nosotros, y seguirá estando cuando lo necesitemos, seguirá viviendo en la brisa que buscamos cada tarde inconclusa, para llenar aquél vacío con sus poemas, para limpiar como el fuego nuestros espíritus de seres transeúntes en el principio y ocaso del siglo entrante y de todos los por venir.

“PARA CRIAR CANTANDO” (Autoediciones del Morro). Mayo Muñoz nos lleva en este poemario por un mundo que canta desde sus desdichas y esperanzas, donde los hombres siguen luchando a pesar de quienes pretenden el olvido, en el poema “Lonquén, hueso del castigo”, por ejemplo, queda de manifiesto: “Pido la palabra/ por los campesinos/ que extraviaron sus pasos en la arena” (...) “-y los encontraron-/ cinco años después,/ en un boquerón abandonado,/ aún atados y amordazados/ bajo una costra de cal/ y desamparo”. Mayo también nos habla del amor en muchos de sus textos, logrando hermosas imágenes: “Te di la llave/ para que abras mi puerta/ cuando vengas/ y dejaré sin pestillo/ mi ventana/ para que entres/ con tus pájaros azules”.

"PATAGONIA MÁGICA, EL VIAJE DEL TATA GUILLERMO" (Editora Nueva Generación) En una hermosa edición, el escritor Pablo Huneeus acaba de publicar el diario de viajes de Guillermo Eloy Cox Bustillos (el Tata Guillermo, como lo identifica el autor) que como dicen los editores, es un: "explorador por cuenta propia, navegante impenitente y patriarca de fundo en Ñuble. A bordo del buque en que vuelve, amenaza de casamiento a una pasajera de 16 años, contra quien comete matrimonio. Su diario de viaje, pleno de humor británico, contiene originales observaciones antropológicas sobre los indígenas". No deja de ser interesante, además, la descripción geográfica que hace el explorador de su recorrido, las vicisitudes del diario vivir y las narraciones de viajes anteriores. Dice Huneeus: "En 1862, Guillermo E. Cox parte a la Patagonia. Quiere darle a Chile salida al Atlántico, para ello enrola a un francés y doce chilotes con los cuales cruza la cordillera del sur hasta alcanzar el río Limay. Naufragan, descubren tribus de mujeres preciosas, se pierden y al final vuelven en canoa a Valdivia". Este es un libro que bien vale la pena leer atentamente de punta a cabo, es una manera de reconocer parte de nuestra historia en la experiencia de un explorador "impenitente" que no cesa de querer descubrir nuevas rutas en los territorios aún desconocidos por el hombre. Personaje singular este Cox, hijo del médico Nathan Cox Lloyd (1785-1869) que tras gitanear por el mundo entre batallas y aventuras llega a Chile, donde se la juega por la causa patriota. Y bien se hace, Pablo Huneeus, al respecto, en la biografía que escribe en la primera parte del libro, una pregunta de antología: "¿Puede haber más linda aventura que formar una república?". Por último, me parece interesante reproducir los conceptos de Neruda, refiriéndose al diario de Guillermo Cox, en una carta dirigida a Alone: "Es tan bonito este libro... Es tan bueno, con aventuras fantásticas del mundo que ya terminó, contadas por este hombre con ingenuidad, curiosidad y valor personal". Un libro que, a no dudar, despierta nuestras más ocultas ambiciones de aventuras que llevamos dentro.

"PATAGONIA, LA MEMORIA Y EL VIENTO" (autoedición impresa en Lom ediciones) del poeta de Punta Arenas Pavel Oyarzún. Escritor de reconocido oficio nos entrega en este libro -que además integra un poemario anterior, "La cacería"- una historia, distinta de la oficial, acerca de lo ocurrido con los habitantes originales de la Patagonia y también sobre las luchas de los obreros y la represión ejercida sobre ellos. En versos profundos y de singular belleza podemos ir conociendo la "Patagonia oculta", aquélla que busca mostrar su tragedia e historia verdadera. Saber sobre el trágico destino de los pueblos aónikenk, kaweshkar, selknam, haush y yámanas, perseguidos y aniquilados por los colonizadores hasta el exterminio. Este libro es una manifestación, y un llamado de atención a la pasividad e ignorancia de los chilenos respecto a una parte de nuestra historia. Pues como bien dice el autor: "Aquí en la Patagonia estuvo el miedo por el miedo./ Los suplicios del olvido y de los balazos,/ desplazándose como un péndulo sobre los cadáveres.../ Y no hubo guerra".

"PAVANA DEL GALLO Y EL ARLEQUÍN" (Editorial Universidad de Concepción). De reciente reedición, este libro de Carlos de Rokha, viene a ser todo un aporte a la divulgación de la obra de este talentoso poeta fallecido a temprana edad. "Pavana del gallo y el arlequín" fue publicado por primera vez en 1967, siendo el último libro de los cuatro que el autor publicó en vida. Su obra comprende además los poemarios: "Canto profético al primer mundo" (1944); "El orden visible" (1956) y "Memorial y llaves" (1961). Obtuvo los Premios Municipales Gabriela Mistral los años 1961 y 1962. Su obra fue elogiada por poetas de la categoría de Eduardo Anguita, Teófilo Cid, Enrique Lihn y Jorge Teillier, entre muchos otros. En el libro que nos convoca, Carlos de Rokha despliega un lenguaje y un potencial poético que nos introduce en un mundo, que si bien a veces es oscuro y melancólico, posee una lírica novedosa dentro de la poesía posvanguardista. En su poema "Invisible Comarca", nos dice: "Amo los perros, los niños y los pájaros/ y en ese claro cielo descubro cada día/ la rosa que mis padres en la infancia me dieron" (...) "Hoy recuerdo las veces que junto a una fuente mágica/ descubrí el caracol y la rana dormida./ Era un tiempo más lento que el río en las maderas,/ pero aún brilla todavía/ una lámpara sobre un tapiz junto a los espejos./ El pájaro llameaba en cada una de sus alas, el niño se dormía en una puerta por donde entraba el aire/ y se sumaba el perro a un reposo en la tierra". En los versos de este libro, el poeta va siempre acompañado por el mar, espejos, vuelos y luz, esa luz que busca permanentemente como si lo ahogaran unas tinieblas extrañas e indescifrables. En el texto llamado "Un Tapiz para el Alba", nos traslada a su mundo interior de manera casi profética: "8. He aquí la música prometida en los ocasos, el/ vino ritual, el júbilo de los invitados al festín, el/ infinito señalado en un juego de dados/ sobre la hierba roja./ 9. Trae, pues, las semillas del cielo, dónalas a cada/ sonrisa, y que tus manos tejan un tapiz/ para el alba. ¡Un tapiz para el alba!". Una poesía que mantiene su vigencia y fuerza interior en un mundo que, cada vez, más zozobra en lo superficial.

“PECES DE COLORES” (Lom Ediciones). Tercer poemario de David Bustos. En este volumen, el hilo conductor es la imagen de los “peces de colores”, que representan, de distintas maneras, la nostalgia por tiempos pasados y lo que no está, por ejemplo: “Los peces de colores ya no existen./ Las orillas se secaron demasiado pronto”, o cuando dice: “Ya no existen piletas con peces de colores/ donde se refleje nuestro rostro/ las piedra han cubierto todo el territorio”. Las alusiones son frecuentes, como si esos colores del pasado buscarán la fuerza necesaria en le recuerdo, para renacer en una nueva época. El libro finaliza con un poema en homenaje a Rodrigo Lira y destacan en el conjunto, si bien todos los poemas mantienen una armonía en el lenguaje, los textos: “Para matar este tiempo” y “Escenas de familia”.

“PERIFERIA” (Editorial La Cáfila). Poemario de Absalón Opazo. Esta obra nos trae a la vista aquellos duros años de resistencia y clandestinidad (así como situaciones que aún no cesan de golpear al ser humano). En palabras del autor: “una aproximación histórica y poética a la fraternidad y la lucha que cientos de miles de latinoamericanos experimentaron alguna vez desde sus pueblos”. Opazo escribe desde su vereda y lo hace bien, con sintonía y consecuencia: “La radio informa/ graves incidentes en la periferia/ pero en el centro todo está normal/ vaya al mall/ al supermercado/ no se preocupe/ los vándalos están lejos de aquí/ en sus suburbios”.

"PERNOCTO" (Lom Ediciones). Libro del poeta Jorge Araya, radicado hoy en París. Es éste un poemario donde el autor juega con el lenguaje e imágenes de manera que van conformando un discurso bastante intelectual desde el punto de vista estructural del poema en la mayoría de los versos: "Un poema que desaloje la bala/ es otra bala de otro calibre/ :como el dar la mano, la boca a morder". La puntuación es sin espacio y a capricho del autor. Además, la cantidad de epígrafes y alardes lingüísticos, a mi entender, no aportan gran novedad al texto. Araya se integra a la generación de poetas más cercamos al academicismo europeo que a la tragedia social Latinoamericana.

“PESO PLUMA” (Pincheira-Alderete Editores). Cuentos breves de Ernesto Iván. Periodista y escritor. Edmundo Herrera, nos explica sobre este libro: “sus ambientes populares bien retratados nos ubican en el contexto de sus creaciones. Así va mostrándonos distintos personajes; aparecen obreros rurales, faeneros, curaguillas, pueblos perdidos, fríos y lluviosos, llenos de neblina y existencias precarias. Pero Ernesto Iván logra chispazos de luz entre tanto dolor y miseria y es gracia, porque logra humaniza las sensaciones y los lugares”.

“PINCHÁNDOLE LAS GANAS” (Pentagrama Editores). Primer libro de Marcela Sandoval. Un poemario donde el tema matriz, por decirlo de algún modo, es la relación con los antepasados y la tierra, la evocación permanente, y donde muchos de los textos se introducen en la prosa poética: “La cocina era el templo de la abuela./ Se evaporaban los sueños y olía a glorias de años y años/ de alimentar ilusiones y engordar./ Tiraba la chuchoca al sartén como el mismo Dios”.

“PLAN DE VIAJE” (Ril Editores). De Pedro Holz. Veintiún relatos breves componen este volumen. La historias son disímiles, pero de alguna manera están unidas por la peregrinación de sus protagonistas. Culturas que se mezclan y mundos encaminados a mantener la memoria e identidad. La brevedad de los relatos a veces desconcierta y abre distintas miradas e interpretaciones sobre ellos.

“POEMARIO DE AMOR, NOSTALGIA Y REBELDÍA” (Calíope Ediciones). Primer libro de Salvador Pastore. Un volumen donde los años ochenta y la lucha incesante de aquella época, junto al amor, son la columna vertebral de estos poemas: “Nos/ amábamos/ como viejos/ tú me protegías/ yo te protegía./ Andábamos/ entre la muerte./ Entonces/ para buscarte/ en las comisarías/ nos legalizamos/ firmamos/ papeles”. Pastore es un sobreviviente, un poeta militante que no cesa en su empeño ni en sus versos de combate.

“POEMAS BREVES” (Ed. Cuarto Propio). Poemario de Carmen Orrego. Poemas breves dan cuerpo a este libro, donde los viajes y visiones de la autora se van plasmando en corolarios reflexiones y aforismos. Un ejemplo: “Pocas cosas/ Tan inevitables/ Como lo evitable”. O estos otros versos: “A falta de poemas/ El poeta/ Se anega en versos”.

“POEMAS DE AMOR Y DESAMOR” (Editorial Vértice Perfecto). Con una ardua labor cultural en la zona de Aconcagua, Carlos Barrales, oriundo de Concepción y fundador del periódico “Primera página” de Limache y Olmué, nos entrega su tercer poemario. El tema principal, como lo anuncia el título, es el amor, aunque no el único, pues el lado social del poeta también aflora en sus versos: “Hay muchos hombres allá afuera/ Ricos y pobres, carnales y carnosos/ Espíritus ajenos y grandiosos/ Como también hay árboles/ Y ruedas y calles repletas/ Y estrellas de efímeras vitrinas”.

"POEMAS DE ESTOS TIEMPOS" (autoedidión), de Óscar Aguilera. Una breve antología personal donde nos entrega textos escritos entre fines de los ochenta hasta la fecha. Cabe destacar que Aguilera fue candidato a diputado por la Izquierda en las comunas de La Reina y Peñalolén, siendo el único representante de los escritores en la pasada contienda electoral. Esta antología es un recorrido por diferentes momentos de nuestra historia más reciente, en la que se rescatan episodios que marcaron, de una u otra manera, a los miles de militantes de izquierda en nuestro país. Un testimonio importante visto desde la óptica de un escritor que se caracteriza por su ineludible compromiso con las causas populares. Siendo una prueba de ello su participación permanente, por ejemplo, en la ardua lucha que los trabajadores del Teatro Municipal dieron contra el alcalde de Santiago, conflicto del cual nació el libro "Cuentos cortos del Teatro en huelga". En Poemas de este tiempo destacan textos como "Cincuenta centímetros de diámetro tiene tu libertad", dedicados a los presos políticos que, en el año 1990, escaparon por un túnel de la Cárcel Pública: "Que nadie se deje llevar/ por el entusiasmo/ de ir a beberse una cerveza/ ni de ir a dormir con la mujer/ propia o ajena/ Que nadie se deje llevar/ por el excesivo entusiasmo/ una fuga/ es como el partido de ajedrez/ largamente estudiado/ ese aquel que se jugó/ el día que suspendieron/ las visitas". El recuerdo del legendario Pedagógico también está presente en versos como los siguientes: "Nilton Da Silva Rosa,/ loco empedernido/ clavado por agujas/ y por balas el 15 de junio del 73/ Y mientras la maestra va hablando de García Lorca/ yo sé que hay un común lugar de Federico y Nilton". Otros aspectos que destacan en este libro son los homenajes a Belinda Zubicueta, Claudia López y Wilson Henríquez Gallegos. Así como el poema "Invocaciones", donde Aguilera se dirige a Augusto Pinochet para a través del verso –y al decir de Neruda- ajusticiarlo, por todos sus crímenes, con la palabra transparente de un poeta: "Soy yo,/ a ti te hablo, Augusto Pinochet, soy yo,/ el cuerpo quemado de Rodrigo Rojas,/ el cráneo perforado de José Carrasco,/ la garganta rasgada de Manuel Guerrero" (...) "Ven a encontrarte conmigo,/ estoy en el parque de la Villa Grimaldi,/ estoy en las ruinas demolidas/ del cuartel Borgoño/ frente al templo del Niño Jesús de Praga./ Ven anciano,/ ... has perdido el juicio". El libro de Oscar Aguilera destaca, sobre todo, por la valentía de entregar una poesía comprometida y sentida hasta el tuétano, una poesía –que aunque para algunos puristas neomodernizados resulte fuera de lugar en este tiempo- rescata la dignidad social del poeta y la época que le toca vivir. Un gesto, que en estos tiempos muy pocos se atreven a realizar.

"POEMAS DE MALAMAR" (autoedición/ Talleres S.A.V.A.) del poeta Xirok, es un poemario lleno de preguntas y búsquedas que el autor va dejando de manifiesto a través de Malamar, una especie de personaje místico y marginal cuyo derrotero urbano lo lleva a encuentros y desencuentros con su entorno y existencia: "Herido por sus propias preguntas/ Malamar contemplaba como todo le huía/ cerró los ojos y abrazó a un árbol furiosamente". Si bien la propuesta estructural del poema no es novedosa –en la tradición escrita de Asia y Medio Oriente es común poetizar a partir de los avatares de un personaje central- resulta interesante la manera de plantearlo desde una perspectiva urbana actual: "Malamar se mira en rostro enfermo de la ciudad/ vagabundos, criminales, miserables y locos/ le parecen santuarios". Lo valioso de este texto es su aporte al actual panorama poético en nuestro país, demostrando que antiguas estructuras literarias, perfectamente pueden ser entregadas con nuevos contenidos.

"POEMAS DEL OTRO" (Ediciones Universidad Diego Portales) Libro inédito de Juan Luis Martínez, el mítico poeta porteño autor de "La nueva novela" (1977) y "La poesía chilena" (1978), libros hoy prácticamente inencontrables y que han sido convertidos en objetos de culto por parte de los lectores, sobre todo de los lectores más jóvenes. Alejado de la "farándula literaria", Martínez mantuvo siempre una actitud distante, aunque no absoluta, respecto a buscar la publicidad y la figuración pública, tanto de su persona como de su obra. Una anécdota cuenta que muchos creían que el poeta realmente no existía y sólo era un invento de Pedro Lastra y Enrique Lihn. Con un prólogo de Cristóbal Joannon, "Poemas del otro" nos entrega, además de los poemas, una interesante conversación entre Juan Luis Martínez y Félix Guattari, el filósofo y psicoanalista francés. Otros diálogos y entrevistas son con Guadalupe Santa Cruz, Roberto Brodsky, Erick Pohlhammer, María Ester Roblero y Matía Rivas, este último nos da a conocer las respuestas a una entrevista propuesta a Martínez en vida, pero que nunca entregó y sólo tras su muerte fueron rescatadas las respuestas por su viuda, además el poeta extravió las preguntas. Aún así, de una u otra manera, las respuestas dejan de manifiesto el pensamiento de Juan Luis Martínez, como por ejemplo, estas palabras que se refieren a poesía y autores: "La separación de la poesía como un género aparte de las demás supuestas formas de la literatura, parece arbitraria. Cierto crítico de renombre en Chile me dijo alguna vez que si los géneros literarios existían, se debe a que ellos son las cristalizaciones más puras del espíritu. Esta ideología de literatura hace juzgar o excluir una buena parte de la producción literaria; de hecho, hay grandes textos y poemas cuyos autores no conocemos, textos anónimos. La perversión reside en pretender que algún ámbito de la realidad le haya sucedido a alguien y que esta experiencia quede clasificada y definida, encerrada y clausurada dentro de un molde específico, y que esa experiencia esté avalada por un hombre. La noción de autor no es una noción perenne, su crisis es cada día más manifiesta. Obras como la de Samuel Becquett, aunque sepamos a quien pertenecen, son obras casi anónimas. Su anonimia y su grandeza reside en su pluralidad y en su neutralidad vecinal con la muerte del hombre y de la literatura. De ese centro sin centro es de donde parece emerger todo lenguaje". En cuanto a los poemas, además del libro "Poemas del otro", se incluye un capítulo llamado "Poemas dispersos". El primero pertenece a una obra mayor titulada "El poeta anónimo" (o el eterno presente de Juan Luis Martínez). Y en palabras de Joannon: "es poesía lírica", si se compara con "La nueva novela". Entre los textos destacan "Quién soy yo" y "Mañana se levanta", los que se publicaron en el diario "La Época" el 1 de octubre de 1988, Martínez había solicitado expresamente que se publicaran antes del plebiscito del 5 de octubre. Dice parte del primer poema: "No vivo en la superficie, mi morada está más profunda/ el malentendido no viene de mí: nada tengo que ocultar/ si no sé adónde voy, sé con quién voy./ Mi parte del trabajo es asumir mi libertad/ lo digo a fin que más tarde nadie se asombre:/ lucharé hasta que me reconozcan vivo./ Mi patria está sin nombre, sin tachas/ hay una verdad en la subversión/ que nos devolverá nuestra pureza escarnecida./ Y si debiera equivocarme, eso nada cambiaría/ hacer reventar los sistemas es el único juego aceptable,/ el movimiento es la única manera de permanecer vivos./ Mi amor lo doy al hombre o a la mujer/ quién me acompañará en este periplo incierto/ donde velan la angustia y la soledad./ Y no cerraré los ojos, ni los bajaré". Un texto que refleja la filosofía de la esperanza colectiva y un cierto sentimiento épico oculto y trascendental acompañado de un alto vuelo poético. En el segundo poema Martínez asume la tragedia colectiva del ser a partir del dolor individual, donde finalmente se vislumbra, nuevamente, la esperanza, y también la libertad: "Por las manos tan mal estrechadas,/ los rostros tan rápidamente olvidados./ Por los años perdidos vanamente/ justificando nuestra existencia por el trabajo./ Por todas las formas de restricción/ que han curvado nuestros cuerpos hasta el suelo./ El arte desaparece donde comienza la vida./ ¡Fuerza del ser!, debilidad de vivir,/ gritos que brotan de nuestras gargantas oprimidas,/ dedos de hierro de leyes usurpadoras/ que amoratan nuestra carne soberana./ Exijo el derecho de ser escuchado/ si mañana se despierta la libertad". Un libro importante, lo mismo que el aporte que hace la Universidad Diego Portales en el campo editorial, que nos trae de vuelta a Juan Luis Martínez en todo su esplendor y misterio. Por mucho tiempo pareció que "La nueva novela" era el comienzo y final del poeta, que si bien había publicado textos sueltos en algunas revistas no eran de conocimiento masivo. "Poemas del otro" viene a llenar ese vacío sobre la obra de Martínez, una obra que, aparte de los gustos personales de críticos y lectores, merece un lugar destacado en la poesía chilena.

"POEMAS EN LA CUENCA DEL MAIPO (DESEMBOCADURA)"(autoedición): Publicación antológica editada por la "Agrupación literaria Vicente Huidobro" de San Antonio y apoyada por la I. Municipalidad de dicho puerto. La selección, a cargo de Roberto Bescos, Aldo Calderón y Pablo Olivares recoge a veintisiete poetas de la región de diferentes generaciones y estilos. Una muestra que nos acerca a la poesía que se está escribiendo, en estos momentos, en provincia. Destacamos unos versos de R. Bescos que nos hablan del viejo puente de Llo-Lleo: "...y el puente/ Que se fue entre las herramientas del hombre/ Voló para hacerse memoria" (...) "Más allá los rieles. Por el estero/ Abajo y los jardines de la tierra".

“POEMAS ESCRITOS A BORDO DE UN LAN” (Pequeño Dios Editores). Nueva entrega del poeta Guillermo García, que siempre sorprende con sus publicaciones y novedades. Recordemos que una ocasión estuvo en el zoológico, en la jaula de los primates junto a otros poetas, leyendo sus versos. Esta vez lo hallamos escribiendo a bordo de un avión mientras cruza la cordillera en busca de su amada para luego encaminarse (o huir) hacia la ciudad de Talca, donde hoy “regenta una bella y aséptica carnicería”. García, además de ser un buen poeta, tiene un sentido del humor envidiable. También es un viajero empedernido, y esto lo plasma en sus textos: “Es verano y anhelo el otoño/ es invierno y deseo la primavera./ pero lo que en realidad yo quiero es el otoño./ Porque vuelvo a Ítaca/ encuentro a mi Penélope/ y el dios Eolo se encarga de las moscas”. Este poemario rompe, de alguna manera, la rutina de nuestro ambiente y pone una gota de sabor distinto, como este diálogo en la estación de trenes de Hospital: “¿Qué hora es?/ Van a ser las tres y media/ Que bueno, van a abrir el almacén”.

"POEMAS PARA NO MATAR" (autoedición impresa en Lom ediciones) es el tercer libro de Marcela Muñoz-Molina, poeta nacida en Puerto Natales y radicada en Punta Arenas. Anteriormente había publicado "Angeles y limosinas" 1989 y "El salvavidas lleva mi nombre" 1994. En los textos de este poemario resalta claramente un sentimiento de nostalgia, y a la vez de desencanto, por anhelos no conquistados en un mundo donde lo transitorio y fugaz son cuestionados permanentemente por la poeta: "¿Con qué me quedo, si no es con tu luz de tragedia?" (...) "¿A qué fantasma sin rostro,/ pertenecen estos huesos derrumbados,/ esta piel entumecida/ este cuerpo dolorido?". O cuando expresa: "Yo vuelvo a la tristeza/ como quien vuelve al útero materno/ vuelvo una y otra vez/ y siempre/ a caminar por un paisaje conocido/ de lloviznas y puentes...". Los poemas de Marcela Muñoz, a mi parecer, representan además de los sentimientos mencionados, toda la profundidad sensorial del ser que, siendo habitante de una sociedad cualquiera de cualquier país del mundo, se siente de una u otra manera ajeno a ella. Ese ser que vive en permanente búsqueda de su identidad como ser social. El último poema del libro es un reflejo de esa búsqueda, a veces finalizada demasiado tarde: "Tú eras el lugar donde yo quería morir".

“POESÍA CONTEMPORÁNEA DE LOS ANDES” (Obra financiada por el gobierno regional de Coquimbo). Una hermosa edición que incluye poetas la región de Coquimbo/ Chile y San Juan/ Argentina. Los antologados son Juana Boudoin Madrid, Tristán Altagracia, Samuel Nuñez, Arturo Volantines, Ramón Rubina, Ana Leyton, Rodrigo Durand, Óscar Elgueta, Benito Cortés Chacana, Javier del Cerro, por Chile. Por Argentina: Alfia Arredondo O., Eduardo Frazeto P., Adrián Campillay, Silvina Vinzio, Ricardo Luis Trombino, José Casas, Víctor Nobre, Reyna Domínguez, José Campus, Jorge Escudero. El libro está además ilustrados con fotografías de trabajos plásticos de gran nivel. Un volumen que nos da una muestra de lo que se está haciendo en esta región de nuestro país y su símil allende de los andes, así como contribuye a la integración de nuestros países. La coordinación de este trabajo estuvo a cargo del poeta Arturo Volantines, de permanente quehacer cultural en la región.

"POESÍA DEL SIGLO XXI" (Ediciones Preuniversitario Nacional). Este poemario recoge las voces de 23 nuevos poetas de la Región Metropolitana. Ganadores y menciones honrosas del Concurso Poesía 2000 para estudiantes de Enseñanza Media se destacan dentro de casi un millar de participantes. En esta iniciativa vale destacar, además de los primeros lugares, a una de las menciones honrosas que bien podría haber ocupado el primer lugar, la joven Úrsula Starke: "Somos generación de almas sin vida./ Hijos no deseados/ de Dios./ Ni siquiera tuvimos olor a leche/ Nacimos siendo obreros/ Con el color del cansancio en la boca./ Pobres vástagos/ Buscando lo imbuscable,/ lo escondido en la escoria/ del sentimiento paterno".

"POESÍA ENCONTRADA" (Pentagrama Editores), es un volumen que reúne la poesía completa del poeta Jorge Cáceres, muerto a temprana edad y cuya obra es prácticamente desconocida más allá de ciertos círculos literarios. Perteneciente al grupo Mandrágora, impulsores del surrealismo en nuestro país, Cáceres es considerado, por muchos, quizá como el más meritorio del grupo que también integraron Braulio Arenas, Teófilo Cid y Enrique Gómez Correa, entre los más destacados. Un esfuerzo editorial que merece ser destacado. Pero escuchemos la voz del poeta: "Ventosa de las Golfas/ Que caminando hacia el bosque/ y aletean al primer estado de abanico/ En un carruaje de hijas silenciosas/ Y palomas mensajeras/ Ellas emigran hacia República de copa alta/ Hacia hemisferios sin salida/ Sus ojos son los primeros cómplices/ De sus manos/ Al más libre sollozo".

POESÍA REUNIDA (Editorial Andrés Bello). Aprovechando la visita a nuestro país del poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal, con motivo de la Feria Internacional del Libro de Santiago y la conmemoración de los setenta y cinco años de la Sociedad de Escritores de Chile, se presentó su libro Poesía reunida en una hermosa edición a cargo de Editorial Andrés Bello. El volumen reúne una selección de lo más representativo de la obra del poeta y estuvo a cargo del escritor chileno Jaime Quezada, un estudioso del trabajo de Cardenal. En Poesía reunida podemos encontrar, en su versión completa, los libros Epigramas, Salmos, Hora 0, Canto Nacional y Oración por Marilyn Monroe, por ejemplo. También una buena selección de Canto cósmico y Vuelos de victoria, más Poemas sueltos, textos escritos entre 1950 y 1975 que no se incluyeron en ninguno de los libros publicados por el poeta hasta hoy. Ernesto Cardenal no sólo destaca en Latinoamérica por su obra poética, sino que por su compromiso social y político claramente identificado con las luchas revolucionarias de la segunda mitad del siglo XX en nuestro continente, en especial con su país y el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Su obra principal tiene que ver con estas luchas y con un sentido religioso que rompe los cánones tradicionales de la Iglesia católica, lo que le ha costado severas amonestaciones por parte del Vaticano. Pero nada aminora la fe social de este poeta, como lo expresa en estos versos que denuncian la injusticia y opresión de los poderosos: “Grandes potencias están contra nosotros/ pero las armas del Señor son más terribles/ No los hemos atacado y nos persiguen/ no hemos conspirado contra ellos y estamos encarcelados/ Los gansters me tendieron una red”. Durante años el poeta ha sido seguido generación tras generación por los lectores, y muchos de sus poemas forman parte de la memoria colectiva de importantes sectores de las sociedades latinoamericanas. Quién no podría dejar de reconocer estas líneas: “Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:/ yo porque tú eras lo que yo más amaba/ y tú porque yo era el que te amaba más./ Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:/ porque yo podré amar a otras como te amaba a ti/ pero a ti no te amarán como te amaba yo”. O este poema escrito durante la lucha revolucionaria en su país: “Me contaron que estabas enamorada de otro/ y entonces me fui a mi cuarto/ y escribí este artículo contra el Gobierno/ por el que estoy preso”. De sumo interés resultan las palabras de Jaime Quezada en el prólogo respecto a la obra de Cardenal, dice en una de sus partes: “La escritura de Ernesto Cardenal, refundadora y rescatadora siempre de un nuevo mundo en sus visiones históricas y testimoniales, geográficas y religiosas, humanas y apocalípticas, está fundamentada –como ya se ha hecho referencia- por sobre todo en el amor (“La vida misma es amor, y si es verdaderamente vivida enseña amor”). En el amor a Dios y en el amor al prójimo, y al pueblo de ese prójimo. Es decir el hombre todo está en su poesía: desde sus oráculos y tikales precolombinos (sudando entre milpa) al anónimo habitante de las ciudades multánimes modernas (Una caseta telefónica y alguien llamando ¿a quién? ¿a quiénes?. Por la obra toda de nuestro autor pasan y están los sueños, las utopías y los destinos de un país –su Nicaragua- y de un continente o territorio –su Centroamérica y su América entera-, que denuncia y castiga las barbaridades de una época”.

"POESÍA SIN RAZÓN" (distribuye Al Margen Editores) de Hernán Izurieta. En éste, su primer libro, Izurieta toca una variedad de temas, donde sobresale notoriamente el sentimiento del amor, incluso más allá del capítulo dedicada a él. Los otros capítulos corresponden al deseo, la muerte y el desamor. Sin pretender mayor altura estética, el autor se expresa, básicamente, en poemas rimados, como por ejemplo: "Son sólo rumores de nuevos amores/ son sólo aves de tersos plumajes/ que vuelan a mí camuflando desamores/ amargos tragos de pajes y bufones".

"POETAS-CHILE XXI" (Ediciones Rayentrú). En una muy loable iniciativa para promover la poesía nacional, revista Rayentrú ha lanzado el primer volumen de un disco compacto titulado "Poetas – Chile XXI". En una edición con gran nivel de sonido, y hermosa presentación, podemos escuchar las voces de destacados vates de distintas generaciones. En esta ocasión, las nueve voces incluidas en el volumen son: Juan Antonio Massone, Isabel Gómez, Sergio Rodríguez Saavedra, Paz Molina, Nelson Cáceres Araya, Ricardo Gómez López, Sergio Ojeda Barías, Leo Lobos y Mercedes Gamboa Taiba. Ricardo Gómez López, director de revista Rayentrú e impulsor de esta iniciativa nos comentó que éste sería el principio de una colección fonográfica destinada a dar a conocer a los poetas nacionales en su propia voz. Destacamos también lo acertado del tema instrumental que da inicio y cierra la presentación de las lecturas, cuya autoría es del propio Gómez López. La presentación del disco compacto se realizó en la Sala Ercilla de la Biblioteca Nacional y contó con la intervención del poeta Gonzalo Millán, más los poetas incluidos en ésta primera selección.

POETAS EN DICTADURA: Antología I Región de Chile 1973-1990 (Autoedición). Importante testimonio literario e histórico resulta este libro antológico recopilado por el poeta nortino Mayo Muñoz y editado por “Autoediciones del Morro” de la Sociedad de Escritores de Tarapacá. En más de quinientas páginas podemos leer versos de la más variada factura y diversidad, pero siempre relacionados con la ardua lucha contra la dictadura que sostuvieron, en los años ochenta, los poetas nacionales como parte integrante de un pueblo que buscaba caminos de liberación. Setenta nombres recoge esta antología, todos habitantes del norte del país. Este libro no sólo es valioso por su impronta poética, sino que además por ser parte del rescate de nuestra memoria histórica en un tiempo que a muchos les gustaría sepultar para siempre en la conciencia colectiva de los chilenos. Por otro lado, cabe destacar el trabajo del antologador, que prácticamente a pulso saca adelante proyectos como la edición de este poemario. Nombrar a todos los poetas incluidos en la muestra sería largo, por lo que nos limitaremos a dar a conocer estos versos que de alguna manera representan una parte del espíritu de este significativo libro: “El pan nuestro de cada día/ es una mueca fláccida/ en el rostro/ del Ministro de Economía”.

"PORNOGRAPHY" (Editorial Extravío). Alvaro Robles nos entrega un poemario donde el eje principal de los textos es el desenfreno, la marginalidad y el hedonismo: "un macho cabrío come de mi vello púbico" (...) "tengo sexo frío y salvaje/ te mostraré la diversión/ te mostraré juegos de sangre y tortura", o este otro verso: "-odio la libertad-/ crucifixión invertida en un baño público.../ plagado de travestis/ ángeles-fashion/ sonríen a cámara-flash-el rostro de un dios islámico...". Robles nos lleva a un mundo de imágenes extraídas de las más delirantes visiones urbanas, escritas según sus propias palabras: "mientras escuchaba sistemáticamente el mítico disco "Pornography" del grupo post-punk The Cure". Una apuesta personal del poeta que seguramente tendrá partidarios y detractores. Me parece también, que es todo un aporte al desarrollo de la diversidad del lenguaje.

"POSESIÓN EFECTIVA" (Ril Editores). Es este el segundo libro de Francis Pfenninger, un texto donde el tema principal es el amor. El poeta intenta apropiarse de la palabra o la expresión poética no siempre de una manera muy luminosa: "Poseedor/ de todo lo que hubo/ y alguna vez habrá/ sobre este territorio/ declaro míos/ todos los planos imaginables/ las esferas/ curvas/ la materia y antimateria...". Aunque algunos aciertos quizá podrían dar cierta expectativa ante un próximo libro de Pfenninger.

“PRISIÓN DE LOS PATRIOTAS CHILENOS EN JUAN FERNÁNDEZ” (Apostrophes Ediciones) del ensayista e investigador Manuel Romo Sánchez. Interesante volumen que narra el destierro de decenas de patriotas confinados en la isla Juan Fernández tras la derrota de las tropas revolucionarias el 2 de octubre de 1814 hasta su rescate -luego de la victoria en Chacabuco en 1817- por el bergantín Águila, capturado a los españoles. Basado, entre otros documentos, en el diario que llevada Manuel de Salas se da testimonio de las inclemencias del clima, la falta de alimentos, las plagas de ratones e insectos y la precariedad de las vivencias muchas veces destruidas por incendios o inundaciones. Así como de la relación con los presos comunes encarcelados en aquel inhóspito lugar. Entre los patriotas se encontraban además de Salas otros nombres conocidos por su compromiso por la causa libertadora como Ignacio de la Carrera, Manuel Blanco Encalada, Juan y Mariano Egaña, Francisco de la Lastra y José María Argomedo. También fue confinado a la isla Mateo Hoevel, cónsul americano para Santiago. En 1816, a petición de Mariano Osorio, el rey Fernando VII concedió un indulto a los prisioneros, pero nunca pudo ser cumplido a cabalidad producto de las maniobras de Casimiro Marcó del Pont que fue dilatando su cumplimiento bajo diversos pretextos. Tiempo después de ser liberados, los ex-prisioneros formaron el “Instituto de Caridad Evangélica” destinado a socorrer a los enfermos, dando cumplimiento a un voto hecho a la Virgen de Dolores si lograban regresar vivos al continente.

"PROFETA DE BARES" (Ediciones Mosquito) de Silvia Rodríguez Bravo, poeta oriunda de San Javier. En este poemario se pueden reconocer las vicisitudes, temores, soledades y esperanzas de la mujer contemporánea, expresadas en una poética bien lograda y con versos intensos y a veces desgarradores donde no falta el erotismo y la ironía: "Soy mujer. Alguien lluviosa,/ inconjugable./ Soy alguien que ama la libertad/ más que la boca y los testículos/ estampados en una libreta".

"PRÓFUGOS DE UN AGUACERO AZUL" (autoedición). Quizá sea la poesía de amor una de las más difíciles de estructurar desde el punto de vista estético y del lenguaje, esto considerando que sobre el amor se han escrito millones de páginas y la mayoría de las veces se saturan los textos de lugares comunes. En el libro "Prófugos de un aguacero azul" de Gonzalo Villar Bordones –que además viene acompañado de un CD- esta dificultad logra ser superada en buena parte de los poemas con interesantes imágenes poéticas: "Creo en mujeres eternas,/ muertas en inviernos lluviosos,/ al dejarse llevar por el viento/ y perderse entre máquinas y hospitales". O estos otros versos marcados por un erotismo muy peculiar que pertenecen al poema "Mi reina tiene una vagina poderosa": "Mi reina tiene una vagina girasol,/ pluralista, canchera,/ triángulo frotoso y lúcido,/ labios cómplices y mojados,/ venerables gotas rojas en el colchón/ cuando es aquel lunes y estoy yo". Villar recorre con nostalgia, transparencia de sentimientos y no pocas veces dolor y frustraciones llenas de esperanza los recovecos de un amor que le dejó huellas al parecer sólo curables en el poema. Si bien el libro está en gran parte dedicado al amor, el poeta también se da tiempo para incursionar en el Chile cotidiano: "Conozco moradores de un país ausente,/ dóciles y llenos de pena,/ inmunes a la belleza y al amor." (...) "Son los que viven a plazos,/ gobiernan destinos de otros/ y se peinan con jugo de limón,/ para vender sus risas ridículas/ en bancos y finacieras de papel". Reveladores resultan los versos del poema "Pintando el futuro": "La ley se reduce a NO,/ la policía se atrinchera en sus tanques (a vender droga)/ y las cárceles crecen más que las ciudades" (...) "los diarios traen suplementos de/ sangre en bolsitas y los sicópatas escriben/ sus memorias para la TV". Interesante la palabra de Gonzalo Villar, quien aporta otro grano de arena a la diversidad temática y estética de la poesía nacional. Como dice el poeta Juan Cameron: "Gonzalo Villar canta; y cuando lo hace siente ese enorme placer al cual se llega después de mucho oficio y perseverancia. Y si bien su lenguaje denota e indica, no puede evitar el flujo de la voz al interior del silencio".

“PUERTAS ADENTRO” (Calíope Ediciones). Alicia Fairlie Fuentes nos entrega un libro de poemas de carácter sencillo y una impronta familiar. Prima la nostalgia y los textos, si bien decaen en algunas rimas, reflejan muy bien el sentimiento de muchas personas que necesitan de un gesto espontáneo y transparente: “Abro el surco de un adiós/ en la ventana empañada./ Te vas sin mirar atrás,/ yo me quedo sin palabras”.

“PUERTO DE HAMBRE” (Ed. Universidad de Magallanes). Último libro de Christian Formoso, donde el paisaje trágico del sur, su historia y la memoria son los protagonistas. Formoso retoma la ruta de Pedro Sarmiento de Gamboa y la traduce en versos: “Heredé del mar la suma de su reinado/ y salobres fueron los ríos en su destino/ lo que la roja corriente abandonó en su orilla/ en su forma anclada y sonámbula, fue mío”. Luego viene fundación del puerto trágico, la vida y la muerte. Todo muy bien narrado en un tono épico que el autor elabora con soltura y acierto.

"PUERTO TRAKL" (Lom Ediciones), del poeta Jaime Luis Huenún. El autor nos invita a una estadía en un puerto imaginario con apellido de poeta. Allí podemos ser parte de un mundo de nostalgias y cantinas al parecer inevitables para sobrevivir: "Bebimos el vodka de madame ‘Su’/ en el hotel melancolía./ Nos habló de sus novios,/ su vejez,/ y de unos gatos perdidos en el puerto" (...) "La frontera del puerto está en tus ojos:/ el horizonte y el sol/ en una botella vacía". Huenún nos entrega un libro donde se percibe la mejor tradición poética de las tierras del sur.

“PUESTOS VARIOS” (Ril Editores). Cuentos de Guido Eytel, que nos enseñan una gama de personajes fáciles de reconocer en el imaginario popular. Eytel es preciso cuando narra, ameno e irónico. Posee un humor muy peculiar y lo refleja en sus personajes, incluso en los más trágicos. Un volumen que debe leerse con atención, pues mantiene la vigencia de personajes que siempre permanecerán en los sentimientos colectivos. Destacan en el conjunto “Le juro que fue por amistad”, “Dale, Arturo, dale”, “Cuestión de honor” y “Matar a Padilla”, entre otros.

“PUNTOS CARDINALES” (Caligrama). Libro que recoge el trabajo del Taller Literario de los pacientes del Centro de Rehabilitación del Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak y que contó con el apoyo del Consejo de la Cultura y las Artes. Como explica el poeta, Simón Fierro, encargado del taller ya por varios años, este libro “reivindica el derecho de todas las personas a acceder al arte, libremente, y sin necesidad de argumentos laterales”. Llama la atención la calidad de algunos de los trabajos, venidos de imaginarios que muchas veces suponemos ajenos a la capacidad de creación literaria, pero que resulta un acierto para el mundo más “racional”.

“PUTA POESÍA” (Ed. Contrabando del Bando en Contra). Pablo Karvayal es un poeta que, sin perder sus raíces locales, logra posesionarse en la ciudad y conjugar las expresiones más líricas con ciertas jerigonzas urbanas de manera efectiva: “A modo de un gran pezón encumbrado/ El sol irradia un tajo en la guata del cielo/ Y un churrete de tripas cae/ Matinalmente sobre mi ventana”. Karvayal además logra despegarse –de alguna manera- de una generación que privilegia lo rimbombante del lenguaje por sobre el contenido social.

“RAÍCES DE CANELO” (J.Araya Editorial). Primer poemario de Eliana Pulquillanca. En él recoge el amor por sus ancestros, la tierra y las luchas del pueblo Mapuche en estos últimos años. Sus esperanzas y sus sufrimientos: “Mis palabras son simples,/ no llevan serpentinas.” (...) “Yo canto el dolor de los árboles cortados.” (...) “Me duelen los golpes que en Lumaco/ azotan el rostro de mis hermanos./ Es mi sangre la que brota”. También nos encontramos con lo que significa el encuentro con la ciudad-capital, muchas veces terrible, como en estos versos del poemas Smog: “Este no es el humo de mi canelo,/ este no es humo de fogón que abrigaron mis pies.” (...) “Este no es el humo que llenó de aroma mi infancia,/ no es humo que acunó en mi kupuwe”.

“RATADA” (Lom Ediciones). En este poemario Rosabetty Muñoz nos lleva en un recorrido por la cotidianidad de un pueblo del sur. Rincones, patetismo, amor, fastidio, sexo, traumas, esfuerzo y esperanzas son mostrados en relación con el entorno rural y la convivencia con ratas que emergen en plaga para convulsionar a la población. Cada poema es una esquina de este pueblo quizá olvidado en los mapas. Un ejemplo son estos versos: “Afuera, el pueblo estacionado./ La misma señora en zapatillas/ cruzando a comprar/ con la chauchera en la mano;/ el mismo taxi/ salpicando agua sucia,/ niños escarbando con un palo/ las pozas de la calle” (...) “Tuvieron que venir a rematar las ratas/ porque esto iba para largo”.

"RECORDANDO AL HIJO" (Editado por Tecnograf, Iquique). Un libro de Baldramina Flores en memoria de su hijo Humberto, fusilado en Pisagua el 11 de octubre de 1973. Sin grandes pretensiones estéticas, en estos versos predomina el profundo sentimiento de una madre cuyo hijo estuvo desaparecido por largos años y al cual evoca con dolor: "Ya no puedo mirarte,/ ni sentir tu presencia,/ el fusil traicionero/ te separó de mí" (...) "El dolor... arañó mis entrañas,/ mis pechos y mi ser/ creí morir entonces". Pero ella, como muchas madres, logró sobrevivir, y algunas han podido recuperar a sus seres queridos. Una esperanza que aún es posible para los que todavía esperan una digna sepultura.

"RECUERDOS LITERARIOS" (Lom Ediciones). Importantísima obra escrita por el destacado intelectual chileno José Victorino Lastarria en la segunda mitad del siglo XIX. En ella nos entrega una detallada visión de los acontecimientos literarios de aquella época, por lo que su reedición, con el apoyo del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, resulta de gran valía para adentrarse en el desarrollo de nuestras letras a través del tiempo. Con una prosa de gran nivel, Lastarria nos pasea por importantes pasajes de la literatura chilena del siglo XIX, como es el caso del movimiento literario de 1942 expresado en la formación de la Sociedad Literaria. Personajes como Vicuña Mackenna, Mariano Egaña, Andrés Bello –con el cual el autor mantenía serias diferencias-, José Joaquín Vallejo y Francisco Bilbao son retratados desde su particular punto de vista. Sobre Bilbao, nos entera, de primera mano, de todos los acontecimientos que se sucedieron tras la publicación del artículo Sociabilidad chilena, en el periódico El Crepúsculo. Los entretelones y acciones de los protagonistas de estos recuerdos nos van dando una panorámica bastante completa de la sociedad chilena de aquel entonces, lo mismo que de la fundación de agrupaciones literarias y culturales, así como de revistas y diarios que generaron gran polémica e influencia. Recuerdos Literarios es un documento que, además de mostrarnos una parte de nuestra historia literaria, nos enseña el comportamiento de toda una época marcada en lo político y social por sucesivas crisis.

"REMOTO NAVÍO CON FORMA DE CIUDAD" (Editorial Cuarto Propio). Óscar Barrientos Bradasic nos entrega un nuevo libro de relatos que transcurren en Puerto Peregrino, la mítica ciudad costera ubicada en una isla cercana a lo más remoto del sur del mundo. La creación de este mágico lugar y el alter ego de Aníbal Saratoga, un poeta, al parecer, sin siquiera azar, ha resultado todo un acierto por parte del autor. Los mundos y personajes de Barrientos son fabulosos, cautivan al lector e invitan a ser parte de ellos, lo mismo que la naturaleza de la ciudad, sus bares, tiendas y paisajes de puerto triste y lluvioso lleno de callejuelas de otros siglos e historias fantásticas. En este volumen destacan los cuentos ¿Quid michi scribit Neptunus?, El pez de fuego, Esgrima y uno muy breve llamado La altura de la caída.

"RESPIRAR EN EL DESFILADERO" (Ediciones Pudú) de Sergio Mansilla, poeta nacido en Achao y hoy radicado en la ciudad de Osorno. Mansilla nos traslada por el sur de nuestro país, un territorio que conoce muy bien. A través de sus versos nos da a conocer paisajes y formas de vida plasmadas en interesantes versos: "Era el tiempo en que recogíamos las manzanas que habían/ caído por la noche antes de que las picotearan las gallinas./ El siete venas y el pasto quila brillaban por el rocío/ de la mañana/ y temía romper con mis pasos esos pequeños diamantes de luz y agua". Muchos de los poemas están escritos en un tono narrativo que Sergio Mansilla maneja bastante bien.

"REVISTA AÉREA N° 4", una publicación de poesía hispanoamericana -y mundial- que circula en nuestro país y Argentina desde el año 1997. Actualmente se denomina Anuario Hispanoamericano de Poesía. Dirigida por Manuel Calabresse y con un destacado consejo de dirección y colaboración, su producción está a cargo de RIL Editores, destacada editorial nacional. Ya desde su primer número esta publicación llama la atención en cuanto a, primero, la cuidada y hermosa edición y, segundo, la prolijidad que se percibe en los trabajos presentados. No parece exagerado decir que debe ser ésta la mejor revista de poesía de Hispanoamérica y una de las mejores del mundo. La calidad y seriedad de sus contenidos así lo deja de manifiesto. Aquí entregamos una pequeña muestra de la temática de cada uno de los cuatro números aparecidos hasta hoy. Vale destacar que todos los poemas presentados en revista Aérea en español y que provienen de autores de otras lenguas o idiomas traen al frente la correspondiente versión en el idioma original del autor. En su número uno podemos leer poesía cubana actual, poemas de Julio Cortázar, Safo, Ginsberg y Ferlinghetti; además de poemas inéditos de Juan Gelman. También interesantes artículos sobre los orígenes del ultraísmo y acerca de Juana Inés de la Cruz. Para muestra, un breve poema inédito del poeta mexicano José Emilio Pacheco llamado "Contraste": "Las torres se derrumban y no se vuelven a alzar./ El humilde hormiguero siempre regresa". El segundo número destaca por una importante muestra bilingüe de poesía erótica francesa de los siglos XV y XVI, así como por una interesante entrevista a Jorge Teillier. Poesía peruana de fin de siglo, poemas de Jim Morrison, Holderlin, R.M Rilke y Oscar Hahn, entre otros, recorren estas páginas. Valorable es el artículo de Fabio Moraga sobre José Domingo Gómez Rojas, promisorio poeta chileno asesinado en plena juventud a principio del siglo XX. El número tres de Aérea nos sorprende, entre todo su valorable contenido, con un cuidado estudio y muestra de poesía oral a cargo del poeta y periodista argentino Daniel Freidemberg. La muestra abarca desde pueblos africanos hasta los esquimales, pasando por algunos pueblos del continente Americano y la polinesia. Por lo desconocido que resultan en nuestro país, seleccionamos de este número de la revista algunos versos de los indios navajos de Norteamérica y otros del pueblo esquimal. De los primeros, acerca de la lluvia: "Desde tiempos antiguos,/ viene la lluvia...," (...) "Entre luz de relámpagos,/ relámpagos que brillan,/ relámpagos fulmíneos,/ viene la lluvia,/ viene la lluvia conmigo". Y de los segundos los siguientes versos: "Yo iba en mí canoa/ iba en el mar/ iba remando suavemente en el fior Ammassivik" (..) "y la foca se me acercó despacio./ ¿Por qué no la arponeé?/ ¿Me dio lástima?/ ¿Sería por el día, el día de primavera,/ y la foca jugando en el sol como Yo?". El cuarto número en circulación, que corresponde al del año 2001, trae una entrevista a Nicanor Parra, poemas bilingües de Paul Celan, Adrienne Rich, Else Lasker-Schuler además de un interesante artículo de Víctor Hugo sobre la muerte de Lord Byron y otro de Cristian Gómez titulado "De la interpretación marxista y melancólica de George Trakl . Mención aparte merece la excelente muestra de "Poesía Concreta" realizada por Jorge Santiago Perednik. Cada número trae cerca de 450 páginas para gozar de la poesía.

"REVISTA AÉREA N°6" (Ril Editores), Anuario Hispanoamericano de Poesía, una de las revistas de poesía más importantes del continente en lengua española. Un esfuerzo editorial que se ve coronado con la excelente calidad de la publicación tanto en la selección de artículos como en los poemas, que en el caso de poetas de una lengua distinta a la española, son presentados de manera bilingüe. Todo un acierto. En este número se incluye una entrevista inédita a Enrique Lihn realizada por Pablo Poblete en 1987, artículos sobre Julio Cortázar, Carlos Cociña y Gérad de Nerval, entre otros. De gran interés resultan los artículos: "La fuente de la poesía" de Mónica Oliva; "Presencia de Huidobro en la nueva poesía chilena" de Andrés Morales y "La palabra poética en la Patagonia Argentina" de Ricardo Miguel Costa. En poesía nos encontramos con textos de C.C. Cummings, George Oppen, Leonard Schwartz y Zhang Er, además de seis poetas búlgaras de gran nivel y Tukaram, el último de los varkaris. Una revista que aporta de manera real al conocimiento de la literatura, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

"REVISTA CIERTO PEZ". Ya circula la revista Cierto Pez, editada por la editorial del mismo nombre que dirige Marco Antonio Coloma. Dedicada principalmente a la difusión del teatro, también incorpora crítica de libros y entrevistas a escritores. En un formato adecuado y con una presentación de calidad en cuanto a impresión, y por la calidad de su contenido, resulta todo un aporte a la difusión de la literatura. En esta oportunidad escriben Patricia Espinosa, Carlos Labbé, Javier Ibacache, Ramón Díaz Eterovic y Mónica Ríos, entre otros.

"REVISTA GRIFO" (Ed. U. Diego Portales). Una nueva revista literaria, esta vez creada por alumnos de la Escuela de Literatura de la Universidad Diego Portales, ha entrado en circulación. En este primer número se pueden leer interesantes artículos de Roberto Merino, Jaime Collyer y Alejandro Zambra, entre otros. Una entrevista a Gonzalo Millán y una interesante muestra de ocho noveles poetas. Comentarios de libros y cine complementan esta nueva publicación.

"REVISTA PROA". Bajo el sello de Editorial Universitaria, y con motivo de celebrarse los 80 años de la aparición de la Revista Proa, dicha editorial ha preparado un número de aniversario dedicado a la literatura chilena. Volodia Teitelboim, Jorge Teillier, Nicanor Parra, Jorge Edwards, Armando Uribe y José Miguel Varas son algunos de los autores incluidos en este número. Revista Proa fue fundada en el año 1922 por Jorge Luis Borges junto con Eduardo González Lanuza, Francisco Piñero, Norah Borges, Macedonio Fernández, Guillermo Juan Borges, Jacobo Sureda y Guillermo de Torre. La revista ha tenido una aparición intermitente en tres épocas distintas, destacándose -en su contenido- por entregar a los lectores trabajos inéditos de los autores seleccionados. Importantes autores, entre escritores y artistas plásticos, han aparecido en sus páginas: Pablo Neruda, Raúl González Tuñon, Pedro Figari, Adolfo Gramajo Gutiérrez, Adolfo Bioy Casares, Octavio Paz, Arturo Uslar Pietri, Camilo José Cela, Ernesto Sábato y Roberto Fernández Retamar, Alberto Rojas Jiménez, Salvador Reyes, etc. Alcanzando un prestigio internacional. Sobre su publicación en Chile, Andrés Chamorro M., de Editorial Universitaria, nos cuenta que: "En el futuro, Revista Proa se seguirá editando en nuestro país, y necesitamos que esta gran novedad sea difundida en los medios, no tanto por un ánimo comercial sino más bien por el hecho de destacar la existencia de un nuevo canal de difusión de las letras nacionales, en las páginas de una revista reconocida por incluir contenidos exclusivos y de gran calidad. Esto adquiere mayor relevancia si revisamos la oferta de publicaciones con contenido literario en el mercado nacional de la actualidad, luego de lo cual constataremos que son muy pocas las publicaciones periódicas que entran en esta categoría. La presentación de la Revista Proa en Chile es una gran noticia para el ambiente literario". En este número aniversario (octubre-noviembre-diciembre) correspondiente a la Tercera Época (N° 56) la revista trae además obras de Roberto Matta, Nemesio Antúnez y Mario Carreño.

“REVISTA QUINTARUEDA”. Ya está en quioscos y librerías la revista cultural “Quintarueda”, un interesante aporte para el conocimiento de las letras y arte. En su primner número –sale mensualmente- podemos leer entrevistas a Jorge Herralde, Gigi Caciuleanu, Pamela Espinoza y Rodrigo Fresán. Artículos y comentario de libros, cine, teatro, música, etcétera. Valioso proyecto encabezado por Marta Inostroza y Marco Antonio Coloma.

"REVISTA TRILCE" (Ediciones Lar), ya está en circulación un nuevo número de esta prestigiosa revista que dirige el poeta Omar Lara desde Concepción. En este último número (N° 9 de la Tercera Época) vienen interesantes poemas de autores de distintas nacionalidades: Arturo Corcuera (Perú), Ulises Estrella (Ecuador), Mario Rodríguez Chile), Jorge Muñoz (Chile), Agostino Molteni (Italia), Giorgio Caproni (Italia), Pedro Lastra (Chile), Andrés Fisher (Chile), Verónica Zondek (Chile), Elder Silva y Francisco Lussich (Uruguay) y Julio Espinosa (Chile).

"RITUÁLICA DE DESPEDIDA" (Ediciones Mosquito). Tras cinco años de ausencia editorial, el poeta Horacio Eloy ha vuelto con la publicación del libro Rituálica de Despedida (Ediciones Mosquito). En él nos trae de vuelta los antiguos cines de barrio, muchos de ellos convertidos -hoy- en restaurantes, tiendas, Templos Evangélicos e incluso fábricas de ataúdes. Un recorrido que nos traslada a un pasado marcado por la nostalgia de los años sesenta, setenta y algo de los ochenta, resurgiendo en cada poema antiguas situaciones de vida alrededor de los cines hoy sólo posibles en la memoria colectiva de las familias o grupos de amigos reunidos al calor del recuerdo. En esta travesía el poeta nos enseña el pasado a través del presente, entrelazando historias de ayer y de hoy en imágenes de alto vuelo poético y conceptual. Uno de los episodios más dramáticos de nuestra historia reciente quedan reflejados en el poema "Cine Minerva", que da inicio al libro: "San Pablo, apóstol y santo/ Chacabuco, batalla,/ campo de concentración./ San Pablo con Chacabuco./ Francisca iba a la vermut/ todos los sábados, / Pablo también" (...) "Ella vivía en Libertad, con sus padres,/ él, con su abuela en Cueto." (...) "Se besaron mil veces en el Minerva./ Ella vive ahora en Rotterdam,/ él, en el Patio 29". El barrio de la chimba es recordado a través del "Cine Capitol": "Allí se instaló,/ el Capitol,/ colgando de la ‘Ciudad pecadora’,/ en Independencia 224,/ antes que la ruleta del tiempo/ extraviara sus números marcados". Resulta interesante, en la construcción de los textos, la incorporación de nombres de antiguas películas que se van fusionando en los poemas, para ser convertidos en un verso más. Un ejemplo de ello es el poema "Cine Ducal": "El 777 de Agustinas/ se hizo polvo y paja./ Ahora sí, ‘Busco mi destino’/ balbuceó ebrio aquella noche/ en la rituálica de despedida". Uno de los destinos más frecuentes de los antiguos cines es haberse convertido en templos religiosos, es el caso del "Cine Egaña": "Fabio Salas, poeta e historiador/ del Rock chileno/ escuchó a Tumulto/ y Millantún/ en el Egaña el 74./ Después/ llegó/ Cristo.". Antes de la llegada de los televisores las noticias del mundo podían ser conocidas -a través de la pantalla- gracias a los intermedios de las películas, el poeta recuerda esto en el texto "Cine Winsor": "Aquí senté mis bríos taciturnos,/ mis pupilas conectadas plenamente/ a esos ‘Cuentos de verano’,/ cuando desde la pantalla/ ‘El Mundo al Instante’/ me hacía sentir provinciano,/ sin dinero,/ con amor,/ casi feliz.". El recorrido por los cines es vasto, lo mismo que sus nuevos "oficios". Se nos aparecen los cines "Alhambra", "Colón", el "Alcázar", hoy convertido en restaurante chino: "Los Ricos Pobres/ no es dialéctica/ ni película de Ettore Scola./ Este Alcázar,/ un espejismo de carne mongoliana/ en las narices de la Plaza Brasil.". Un caso singular es el "Cine O’Higgins" con sus gárgolas, donde hoy construyen ataúdes y un día actuara Alfredo de Angelis: "las resacas y el mal vivir/ le alejaron del Gran Ojo,/ ni su apellido ilustre le salvó el pellejo,/ la parca le movió las cejas: ‘ahora construirás ataúdes’,/ el O’Higgins/ ya nunca más pensó.". Poco a poco la "modernidad" se ha ido tragando los antiguos cines del barrio donde, en los años pasados, asistían familias completas y grupos de amigos en su juventud. Un pasado que el poeta Eloy evoca con hondo sentimiento en este libro, aunque hoy "Congélase la escena:/ al cojo/ un puñal/ le cuelga/ de su espalda.". Eloy ama la ciudad y sus barrios lo mismo que los cines que "Ahora descansan en paz,/ los buenos cines/ siempre se van al cielo./ Les mató el padrino Aravena,/ para instalar baños turcos/ dicen". Pero aún hay sobrevivientes, existen algunas excepciones como el "Cine Novedades", que evoca en sus paredes cuando Santiago y sus calles eran una fiesta. En palabras del poeta Eloy: "una gigantesca animita/ iluminando los cielos/ de una ciudad/ en redención permanente.".

"ROJOS ATARDECERES" (Editorial Puerto de Palabras), primer libro del poeta César Contreras, joven que se interna en la ciudad para indagarla y desnudarla en sus versos: "Desde lo alto pude adentrarme en sus calles/ éstas se encontraban mojadas/ por las lluvias de lágrimas/ que brotaban de sus habitantes/ Y las casas eran rojas/ debido a la continua batalla/ que mantenían/ con el lado desconocido de la conciencia". Contreras tiene una visión crítica y esperanzadora a la vez y ésta su primera entrega así lo demuestra: "de cero nos abrazaremos/ para descansar en los jardines de la vida".

“ROMEO MURGA, OBRA REUNIDA” (Ril Editores). Con una recopilación, prólogo y notas de Santiago Aránguiz, este libro rescata la voz del poeta Romeo Murga en el año de su centenario. Murga –a diferencia de Neruda- tan sólo vivió veintiún años. Dejó una interesante obra repartida en revista y diarios además de su único poemario publicado en 1923: “El libro de la fiesta”. En 1949 su hermana publica “El canto en la sombra” y en 1955 se publica “Clara ternura”, libros inéditos del poeta. Hoy, gracias a esta publicación de Aránguiz, podemos acceder a su obra completa, tanto poética, como artículos y crítica literaria.

"RUTA VERTICAL" (Ril Editores). Primer libro del poeta Christian Lentic Parot, un poemario donde el autor enfoca a la sociedad desde su particular punto de vista. En sus textos utiliza la ironía y muchas veces una especie de fondo que varía entre lo coloquial y la decepción, que de alguna manera define sus estados de ánimo ante sus vivencias: "En los tejados de un espejo gris/ el viudo, el payaso/ se encuentran cara a cara/ solitarios/ neutros/ anulados/ lágrima y sonrisa/ enfrentadas en el sangriento filo de la memoria".

“SABANA GRANDE: CONFESIONES EN EL BILLAR DE ORO” (Editorial Puerto de Palos), del periodista Toño Freire, es un libro donde el autor nos adentra –a través de quince relatos periodísticos- en el mundo del exilio chileno vivido en Venezuela durante los años ochenta principalmente. Según consta en el relato este país fue el que más compatriotas acogió durante la dictadura de Pinochet: “Más de doscientos mil chilenos fueron acogidos en una tierra que en la exuberancia de su vegetación se convierte en generosidad de sus habitantes. Es la magia de Venezuela y el Caribe”, nos cuentan los editores. Freire también nos entera de algunos datos interesantes, como por ejemplo el origen del nombre de este país sudamericano, el cual derivaría del de Venecia. Y el de su capital de los indios caracas. El primer relato nos sitúa en el Billar de Oro, frente al paseo Sabana Grande, punto de reunión de un grupo de amigos exiliados que fraternizan en torno a este popular juego de salón. En la pluma de Freire están siempre presentes la ironía, el desgarro y la rabia de la nostalgia. Los personajes son todos reales, seres que deambulan con su tierra de origen a cuestas. Hay anécdotas sabrosas, como la descrita en el relato “Zalo Reyes con la 9”. Otras son situaciones de intenso sufrimiento. Un ejemplo es el caso del asesinato del recordado actor Héctor Duvauchelle. Respecto a esto Freire se extiende y entrega las distintas versiones que existen sobre el crimen y la impunidad en que habría quedado el verdadero autor del asesinato. Un volumen que hay que leer con atención y que viene a sumarse al legado de nuestra memoria del exilio, reconstruyendo a través de gente común, más allá de los personajes de la política o las artes, una etapa aún no asumida ni dimensionado en su totalidad por las nuevas generaciones.


"SAFO". Revista de poesía que ya va en su N° 76, nos trae, como ya es su costumbre, la poesía de una gran cantidad de mujeres y comentarios de libros y actividades de la literatura nacional. También convoca en este número al "IV Concurso de Nacional de Poesía" organizado por "Safo", cuyo plazo máximo de entrega de trabajos vence el 15 de noviembre de este año. Sus resultados serán dados a conocer en el mes de diciembre. Mayores informaciones podrán ser solicitadas al fono: 5253355.

“SALVO CAMBIO DE ANDÉN” (Autoedición). Primer libro del joven poeta Daniel Campusano. En él nos lleva por un recorrido a través de un mundo lleno de visiones transversales, las cuales va entregando como una especie de crónica-poética, caracterizada por versos cortos y precisos: “Cayendo en la resaca de tu miel,/ morir y robar./ El mismo sentido de tus gemidos./ Repitiendo el trance, luz lateral./ El rayo que desarmó el cuadro perfecto/ de tu perfil y mi revólver./ Mi diamante jamás trizó vidrios./ Tú ahogando lo corriente”. O cuando observa en una estación del Metro un aviso que dice “No pasar, salvo cambio de andén”, y reflexiona: “Asumí por completo/ que llegar a ese puente son dos posibilidades de camino: o es un error/ del cual con vergüenza justificarás y se traducirá/ después de todo a tus ganas y expresión”.

"SELVA LÍRICA": Entre las muchas publicaciones de Lom Ediciones, una editorial que se destaca por entregar al lector la gama más diversa de títulos y autores nacionales, podemos encontrar un libro que destaca por su importancia en nuestra literatura: Selva Lírica. Se trata de una reedición en formato facsimilar, en conjunto con la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, de un estudio sobre los poetas chilenos realizado en 1917 por Julio Molina Nuñez y Juan Agustín Araya. La primera impresión que queda al leer esta joya bibliográfica es la certeza de afirmar que todos los poetas chilenos, y los lectores de poesía, deberían leer este libro. Es un estudio serio y documentado sobre nuestros poetas desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la fecha de su publicación en 1917. La obra está dividida en dos grandes partes: Los Neolíricos y Los Poetas de Tendencias Antiguas. La primera se subdivide en: I. Los precursores y representantes de las diversas tendencias modernistas, II. Los poetas que les siguen en mérito, y III. Los nacionalistas y criollistas. La segunda parte contiene los poetas clásicos, románticos, tropicales e indefinibles. El trabajo de cada poeta va acompañado de una fotografía y una reseña biográfica y bibliográfica. Podemos encontrar, por ejemplo, a un Huidobro, un De Rokha y una Mistral dando sus primeros aprontes en las letras. Curiosa resulta la inclusión de una reseña de los llamados pseudos poetas, que según los autores es una labor ingrata pero necesaria e imprescindible para integrar cualquier estudio sobre la poesía chilena. El libro se completa con estudios y trabajos sobre: Poesía Araucana, Poetas Acráticos, Escritores festivos en verso, Fabulistas, Ateneo de Santiago, Consejo Superior de Letras y Bellas Artes y Concursos Poéticos. En fin, 488 páginas para aprender y disfrutar.

“SER EN EL MUNDO” (Pentagrama Editores). Gracias al apoyo de la Sociedad de Escritores de Chile se ha publicado la novela póstuma de Salvattori Coppola, fallecido en un accidente automovilístico a fines del año pasado cuando se encontraba trabajando en la versión definitiva de su libro. Su nivolina, como la llamaba, según se nos informa en el prólogo, es por sobre todo un libro de la memoria. Un texto que nos narra la amargura del destierro y las vicisitudes de adquirir un compromiso social, no sólo desde el punto de vista ideológico meramente formal, sino que en la práctica. En otras palabras, comprometerse políticamente más allá de las consecuencias que debemos sufrir y de los afectos que debemos abandonar durante el proceso. Ponernos frente a frente a nuestras contradicciones y miedos, tratando de superarlos. El relato salta de tiempo en tiempo para narrarnos una historia que tiene como centro el exilio en la República Democrática Alemana. También se evocan lugares como Cuba, Panamá y Nicaragua, hasta donde ha llegado Miguel Tipay –uno de los protagonistas- para ofrendar su vida como combatiente internacionalista. El autor es protagonista, testigo, evocador de reflexiones y momentos de intensa nostalgia. Coppola asume su condición de “cuentimoniador” y entrega parte de su experiencia como exiliado, la de sus amigos y compañeros. Se hace parte de la búsqueda de noticias de Tipay, que es un ejemplo de aquellos militantes que decidieron combatir en Nicaragua y otros países que apostaban a la revolución por las armas. No fueron pocos los chilenos que se integraron en esta lucha internacionalista y además formaron parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, que combatió a la tiranía chilena durante los años ochenta. En este libro se recuerda a uno de ellos como un homenaje a todos. Estructuralmente, la novela tiene varios narradores-protagonistas que se turnan en el relato, manteniendo un diálogo permanente con el narrador principal (Coppola). Un libro que da para varias lecturas. Los espacios son vagos en relación con los protagonistas, como si fuera una condición del exilio no aferrarse a ningún lugar de la manera que uno se aferra al terruño.

"SERPIENTE" (Sub Ediciones). Javier del Cerro nos entrega una visión descarnada en un recorrido "flash" por el puerto de Coquimbo, mostrándonos a sus habitantes y sus propias nostalgias, como una serpiente que avanza por las calles sin destino preconcebido: "El antiguo tren frente a la molinera/ los troncos arrumados al puerto/ su pelo/ la garúa/ el óxido/ las estructuras/ La residencial de las putas/ La gran virgen de yeso". Las calles, el mar, la noche incierta, el deseo, también están presentes en cada vuelta de esquina: "De la bahía/ el olor del pescado/ el brillo del iris de los botes el fuego/ las pilchas/ El primero y besar sus pechos duerme/ La conejita pobre/ Se mueve/ La música/ Y la cerveza es amarga".

“SIGNOS DE LOS TIEMPOS” (Lom Ediciones). Libro que recopila muchos de los artículos escritos por el sacerdote jesuita José Aldunate bajo el título “Signos de los Tiempos” en el boletín de la Vicaría Zona Oeste de la Iglesia de Santiago en la década del ochenta. Dividido en cuatro partes: “Justicia un imperativo”, “Iglesia pueblo de Dios”, Muchas violencias” y “Testimonios de entrega”, el padre Aldunate nos deja un testimonio de altísimo valor acerca de una de las épocas más negras de nuestra historia. Recordemos que el sacerdote fue uno de los defensores más acérrimos de los derechos humanos, fundador y activista del “Movimiento contra la tortura Sebastián Acevedo” entre los años 1985 y 1990. En sus escritos, además de denunciar los atropellos de los militares deja clara la posición de un sector de la iglesia que se la jugó por una doctrina que representara verdaderamente al pueblo y a los oprimidos. Distanciándose muchas veces de las posiciones conservadoras de algunas autoridades eclesiásticas. Por lo que resultan interesantes (y muy actuales) estas palabras de Aldunate respecto a la justicia: “Frente a este fantasma de las Fuerzas Armadas, algunos se asustan y se preguntan, ¿cómo juzgar, cómo acaso castigar a miembros de las Fuerzas Armadas? Tal vez se han acostumbrado a pensar que ellos todo lo pueden y nada les pasa. Y entonces piensan que mejor sería “hacer borrón y cuenta nueva” y hablan de olvido, de perdón, de indulto. Pero también se traen otras razones: Dicen a) hay que ser bueno y saber olvidar b) el evangelio nos manda perdonar c) en Uruguay y otros países han amnistiado a los militares. Pero hay otro camino: el camino de la justicia. Y este camino es el que nos ha señalado monseñor Valech. En el sitio mismo en que, hace cuatro años, familiares y amigos despidieron el cuerpo degollado de José Manuel Parada, el Vicario habló contra la impunidad”. Agregando que ya en 1978, hablando de los desaparecidos, el Episcopado chileno dijo con fuerza que mientras no se esclarezcan estos casos buscando toda la verdad y la justicia posibles, no habrá paz en Chile”.

"SIGO VIVO" (autoedición, Punta Arenas). A pesar de todas las tormentas económicas y sociales, y también espirituales, que nos asolan en este ya casi fin de siglo, es grata noticia enterarnos que el poeta de Punta Arenas, Dinko Pavlov, sigue vivo. El mismo nos lo anuncia con el título de su libro de poemas "Sigo Vivo". Son pocas las noticias que nos llegan desde las distintas regiones del país, sobre todo si del quehacer literario se trata, además la mayoría de los santiaguinos tampoco hacen mucho por enterarse cómo andan las cosas lejos de la capital. Por estas razones, el Encuentro Nacional de Escritores realizado entre el ocho y once de octubre, por la SECH, vino a suplir en parte aquella necesidad de reencuentro de los escritores. Fue un momento de camaradería e intercambio de ideas, propuestas, revistas, libros y diferente material literario. Fue una manera de conocer la obra de escritores que generalmente tienen poco acceso al mercado que dominan las grandes editoriales. Ahora, como ya decía, el poeta Pavlov nos anuncia su presencia viviente a través de su poesía. Y también, claro está, con su calidez y amistad de buen bohemio, o cuando interpreta bellas canciones con su estentórea voz de buen croata. En su libro "Sigo Vivo", podemos encontrar la diversidad temática en que la propia vida nos involucra diariamente, en esa constante y variable diversidad que nos agita los sentidos con sus avatares, casi siempre sorpresivos. Toda esta diversidad, Dinko Pavlov, la refleja con gran estilo poético en sus versos. Su poesía está llena de acertadas reflexiones sobre lo que es permanente, muchas veces, en nuestro pensamiento: "... las hojas de los árboles/ y las del calendario,/ caen en cualquier época,/ así como las pasiones/ en cualquier edad de la vida.", nos comunica como en un acto de complicidad. O cuándo en el poema "Absoluto" nos dice: "Siempre,/ y conste,/ cuando digo siempre/ no es todas las veces,/ sino las que recuerda/ mi limitada memoria/ que rescata sólo esas/ que sirven a mi argumento.". También el poeta indaga en el pasado, en aquella ciudad lejana donde quedaron las horas de la niñez: "No me di cuenta del dolor/ del crecimiento/ hasta que vuelvo hoy/ con mi metro noventa,/ a recorrer rincones/ de tus calles...", canta con la nostalgia del hombre errante. Luego, se involucra en la lucha social y arremete contra el tirano (y contra de todos los tiranos), preguntándose con visión de profeta: "¿Le quedarán arrestos viriles/ para enfrentar oprobioso destino/ marcado por el bíblico/ signo de Caín, interrogado/ por el paradero de su hermano?". Como vemos, Pavlov es un poeta involucrado profundamente con todo lo que lo rodea; y por supuesto que en sus versos no puede estar ausente la noche junto a sus misterios ancestrales, la noche y sus vericuetos llenos de hombres y mujeres que sobreviven en las alas de la madrugada. Al amanecer nos cuenta su destino: "Cual caballo mañoso de regreso al pago/ mis bohemios pasos resuenan la escalera.../ Sigo al paso mi camino/ hasta la última estación de este/ vía crusis/ la parada de Luchín, obligatoria, último toque espirituoso de otra noche/ antes de entrar a mi tibia madriguera.". En el amor evoca a la mujer amada alguna vez, y recuerda al agitarse el alba en su pecho: "Febriles chispazos del pasado/ avasallaron mi mente,/ eras y no eras;/ era ese magnetismo pupilar/ en otro cuerpo,/ brotes femeninos/ repartidos con largueza...". En definitiva, Dinko Pavlov, es un poeta de tomo y lomo, errante y radicado a la vez, un porfiado interprete de los sucesos humanos. Un poeta que desde la región más austral del mundo nos avisa que está vivo y viviendo la vida con la grandeza de la poesía, galopando entre la nieve y la tibieza de una copa de vino allá en la región de Magallanes: "Más allá del tiempo propio,/ impenetrable medida/ entre el ser y la nada,/ entre llanto inicial y ataúd,/ presintiendo dimensiones "vagando/ en el éter...". Vagando el mismo en la sensibilidad de todos los hombres que se encaminan hacia el nuevo siglo.

"SILABARIO TRÉMULO" (Ed. Mosquito), de Héctor Caro. El autor, que se encuentra radicado en Dinamarca, y es originario de San Carlos en la provincia del Ñuble, nos entrega una evocación de su terruño, su infancia, sus amores lejanos. Una poesía cercana a la tierra, donde la naturaleza, la vieja casa, el tren y los recuerdos prevalecen: "Sobre el techo de la casa reposa la noche,/ mientras una gota despierta las maderas/ con el bosque aún dentro gimiendo/ y el polvo baja por la escalera/ borrando hasta la huella de los muertos".

"SINFONÍA DE LA SOMBRA" (Ediciones Grupo Fuego). Raúl Cevallos, nos entrega una poesía que sin ser parte de los actuales discursos poéticos se sostiene en el tiempo: "Así mi sombra revistando montes/ fiel al despojo del sublime acento;/ mientras, turbadas crepitan las hojas/ lilas sentencias de palparme muerto". Cevallos es un poeta con gran misticismo y quizá pueda parecer de otro siglo, pero sus versos mantienen esa sensibilidad y lenguaje de una poesía que no pierde vigencia en sus postulados: "Mensajera celeste surcando los crepúsculos/ de la vida con ojos siempre alertos;/ toda luz, toda numen -casi humana-/ en su magia revierte orquídeas por lamentos".

“SOCIOLOGÍA DE LA ESTÉTICA ROKHIANA” (Ediciones SurAndes): Jorge Marambio Chávez, ha publicado, recientemente, un nuevo libro sobre el poeta Pablo de Rokha, donde aborda aspectos de la obra del vate, relacionados con los acontecimientos sociales y el compromiso del artista con su época y los movimientos emancipadores. Lo central que nos plantea Marambio, se refiere a un análisis de la obra rokhiana “en el gran marco de las contradicciones del siglo XX, en donde las aparentes aporías históricas se han resuelto en dinámicas a veces sorprendentes, a veces insospechadas” (…) “De otra parte, la comprensión de la obra como un proceso de ruptura no sólo de elementos formales a propósito de la estética”. Esto porque la obra rokhiana es inseparable de los procesos sociales. De Rokha no sólo es un vanguardista en la poesía, sino que también como actor social desde la literatura, “profundamente antiburgués, antisistémico, iconoclasta” (…) “el fundador de un lenguaje a propósito del ser nacional”. Esto último es el gran mérito de De Rokha, aunque la arbitrariedad de los académicos y críticos conservadores, contemporáneos del poeta, le hayan negado ese logro. Marambio construye este estudio a partir de varios capítulos que van relacionando a De Rokha con el sistema cultural chileno y las coordenadas en que desarrolla su obra. También se presentan testimonios aparecidos en la prensa y revistas de la época, escritos por Pedro Sienna, Salvador Reyes, Alfonso Alcalde y el propio Neruda, enemistado posteriormente con De Rokha. Neruda fue uno de los pocos que valoró la aparición de Los gemidos en 1922. La temática política y la relación de Pablo de Rokha con la crítica también están presentes, sobre esto resulta interesente la reproducción de una entrevista dada a revista Ercilla en el año 1939, donde ante la pregunta acerca de qué opinaba de los críticos nacionales, responde “Aquí no hay críticos; hay unos innobles asnos que han lamido o mordido los libros, meneando la cola en las garconniéres, e interponiéndose entre el creador y las masas, entre el escritor y el medio social”, entre ellos “Roberto Meza Fuentes, derechista-fascista, editorialista del diario más sucio de Chile, El Mercurio”. Luego, se refiere a algunos de sus pares, comenzando por Huidobro y Neruda: “son grandes poetas, aunque yo no aprecio personalmente a Neruda, porque lo conozco mucho desde cuando era más chiquitito”. Finalmente, toca el tema político y explica que, si bien apoya al Frente Popular y a Pedro Aguirre Cerda, no espera nada del gobierno, porque era muy difícil gobernar con partidos “que aún no comprenden que sólo la unidad gubernativa desde las bases obreras podrá salvarnos” (…) “y dejarse de baladronadas politiqueras de carácter demagógico”. Muchos de los conceptos vertidos por De Rokha mantienen vigencia, y este libro de Jorge Marambio es un aporte importante para adentrarnos en el análisis de aspectos poco difundidos de su obra.

"SOCIOLOGÍA DE LA NOVELA Y VIDA COTIDIANA" (Editorial Puerto de Palabras), del historiador Luis Vitale. Este interesantísimo ensayo es un análisis sociológico de la narrativa chilena en la primera mitad del siglo XX, abarcando entre los años 1900 y 1950. Y que en palabras de su propio autor: “aspira a integrar a nuestra historia la novelística como fuente testimonial de la realidad social. Reconstruir el significado sociológico de la novela es reconstruir, en apreciable medida, la historia chilena de los primeros cincuenta años de este siglo”. Durante el desarrollo de las diferentes temáticas Vitale nos introduce en mundos reflejados por la narración de los más importantes escritores nacionales tales como Blest Gana, Orrego Luco, Edwards Bello, Nicomedes Guzmán, Romero, Donoso y Manuel Rojas entre muchos otros. Los temas analizados son entregados en capítulos bien definidos: la novela minera, novela y cuentos campesinos del centro-sur sobre la Frontera y Mapuches, sobre pueblos rurales y bandidos. Novela de pescadores y puertos, la novela urbana y sobre la condición de la mujer. En resumen, un libro que merece ser leído atentamente por el aporte que hace al desarrollo del pensamiento nacional y al conocimiento de nuestra sociedad desde el singular punto de vista de nuestros escritores

"SOMBRAS EN EL ROSSELOT" (Lom Ediciones). Este nuevo libro de Rosabetty Muñoz, ganador del Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura 2002, como mejor obra inédita, reafirma el trabajo que viene desarrollando esta poeta desde hace ya varios años. Con oficio y sin aspavientos, Muñoz nos entrega sus versos: "Los seres oscuros confunden/ este tiempo y el otro,/ escamotean su presencia/ y, en medio de la sala,/ nos señalan como blanco visible/ de toda embestida".

“SUEÑOS Y PESADILLAS” (Ril Editores). Volumen de cuentos del escritor Manuel Pout, que entrega catorce relatos de distinta índole. Nos dicen los presentadores sobre él: “Estas historias bordean un imaginario que pone sus límites en la frontera que está más allá de lo real y, con una escritura precisa, ahondan en aquellas cosas en las que alguna vez pensaron pero a las que solo unos pocos desean dar la cara: el dominio de la tecnología hasta alcanzar niveles irracionales”.

"SUTIL COMPLICIDAD" (Imprenta Molina): Primer libro de poemas de Mónica Pardo, quien además ejerce la docencia. Con versos sencillos, donde prima el sentimiento amoroso, Pardo construye sus poemas: "Somos una sola sombra/ y la luna desde mi ventana disfruta su complicidad/ más allá de una constelación". La búsqueda y los rictus erótico son otros de los componentes de este poemario.

“TREAS ESOS MUROS” (Ed. U. de Magallanes). Novela de Carolina Yancovic, que nos trae una historia de vampiros cuyo desarrollo se sitúa en la ciudad de Punta Arenas. Una interesante propuesta. En palabras de Óscar Barrientos, prologuista del libro: “Literatura gótica y relato conmovedor de los imperios de la perversidad. Crónica de los espectros que va hilvanando la memoria, necesidad de desgarrar el holograma de una narrativa magallánica excesivamente realista”.

"TENGO UNA PENA CONTIGO, PIENSO EN MACHO" (Ed. Cuarto Propio) del poeta Carlos Ernesto Sánchez. Con una poesía clara y directa –pero muy tratada- nos lleva por el mundo interior de un homosexual que sufre constantemente con la marginación, la injusticia social y la carga de pertenecer a una sociedad que se caracteriza por el doble discurso y la ironía, la cual utiliza permanentemente para cubrir sus traumas y ansiedades. Esto se puede leer en los muchos graffitis que el autor incluye junto a los poemas: “Salir del ghetto/ organizar el odio” o este otro: “No a la droga/ hay muchos y queda poca”. En muchos de los poemas los graffitis pasan a ser como una especie de principio o final del texto. Asociándose al conjunto de manera natural. Pero la característica principal de este libro me parece que es la tristeza y la soledad, la angustia de la pena, del cuestionamiento del ser. Y aquí da lo mismo si se es homo, hetero o bisexual, Sánchez refleja dos sentimientos universales que –en este caso- se complementan con la vida sexual del narrador, pero que los sufren miles de personas en el mundo. Un ejemplo: “Tengo miedo/ del miedo/ de ti/ que no exista nada/ después/ de esta vida./ Que nadie/ pida cuenta/ de los disfraces/ con los que viví”. O los siguientes versos: “Ahora nada/ es mío/ ni la humedad/ genital/ ni el mísero olor./ Plástico/ látex/ ánfora/ que goza al saber que de ti/ algo muere en ella”. Otro factor que se repite –a pesar de ser el autor un reconocido creyente- es cierto cuestionamiento religioso, quizá como una manera de reafirmar su fe. Es un sentimiento que aflora en los momentos de grandes dudas y derrotas emocionales: “¿Será mucho pedir un minuto a Dios?” o “no me acuerde de los curas/ la Iglesia/ los obispos/ las misas con rimbombante vestuario/ pero de ti Dios/ nada permita/ te olvide/ Ni siquiera la mujer desnuda/ que baila sobre la mesa”. Sobre el conjunto, creo que estos versos del segundo poema reflejan la columna vertebral del libro, entendiendo por esto la sexualidad del autor más el aspecto social y religioso: “La noche que nació Cristo/ me entregaba/ al hombre desconocido/ anticipo de la crucifixión./ Costado abierto/ sangre anal/ que se ofrece en sacrificio./ Gota de sudor/ en el grito de no me abandones/ Fui anticipo/ de todas las traiciones/ y no hubo una sola negación que no me abofeteara./ Maricón/ hueco/ colisa/ degenerado./ El marginal de la calle/ hambriento/ sediento/ dijo mi nombre/ acuérdate de mí/ fue el susurro” (...) “Desde el día señalado/ con mi cuerpo/ anuncio/ nació el niño de Belén, Emanuel,/ y no soy más que una loca/ perdida en los rincones/ de la plaza”. También está presente la ciudad, sobre todo durante la noche, al parecer el momento de mayor angustia y soledad del hablante. El compromiso político irrumpe en varias páginas, lo mismo que el amor. Es un libro sincero, de sentimientos intensos que se percibe estuvieron guardados por mucho tiempo antes de mostrar sus recovecos al público lector. Pero el poeta por fin se atreve y arremete con su poesía llena de humanidad, quizá por muchos incomprendida, pero humanidad al fin y al cabo.

“TRACTATUS Y MARIPOSA” (Mago editores). Sergio Rodríguez Saavedra nos entrega su quinto poemario. Un libro que toma la forma de una crónica para traernos al presente acontecimientos de alguna manera inconclusos o desconocidos en la memoria colectiva. El primer texto que aparece se titula Las cartas perdidas de la recta provincia, una introducción a lo que vendrá. La evocación está siempre presente: “Sean hilados/ aquellos que vieron la lluvia/ asomarse para levantar el lino/ usado por la mariposa que anuncia la muerte”. Rodríguez nos conduce siempre por mundos que parecieran desaparecidos, pero que permanecen en alguna parte para ser redescubiertos. Siempre va a las raíces, a la tradición que se escapa del tiempo y la memoria. En palabras de Fernando Quilodrán, este trabajo es “un gran salto hacia delante y hacia el interior de una conciencia que asume su tiempo y abre cabida en él a hitos y señales que, en ocasiones desde muy lejos, nos ayudan a sostener las ataduras con la en ocasiones huidiza condición humana”.

"TRAVESÍA POR EL RÍO DE LAS NIEBLAS" (autoedición impresa en la "Imprenta Los Andes" de Talca) es una "Antología de la Nueva Poesía Maulina" que recoge el trabajo de doce autores nacidos en Talca, Linares, Curicó, San Javier, Colbún y Curepto. Diferentes estilos y generaciones se aúnan en esta muestra seleccionada por Mario Meléndez, cuyos poetas mantienen, a pesar de las diferencias de estilos, el espíritu de mancomunión con la naturaleza y el hogar que ha caracterizado siempre a la poesía maulina. Recordemos que esta región es cuna de grandes poetas como González Bastías, Neruda, Omar Cáceres y De Rokha por nombrar algunos. Por lo tanto resulta interesante y necesario este libro para ir conociendo a los nuevos vates que han emergido de estas tierras. Juan Muñoz, Gabriel Rodríguez, Ricardo Opazo, Bernardo González, Silvia Rodríguez, Yanette Sepúlveda, Thanatos, Omar Cid, Leonidas Rubio, Mario Meléndez, Galo Nómez y Andrés González son los autores que integran esta antología.

"TRAZOS" (Mosquito Comunicaciones) de Adrián del Río Alé. Obra que se caracteriza por una insistencia en la construcción del verso que saque sonrisas, lo que casi nunca es logrado con acierto por el autor. Vaya un ejemplo: "No me vas a poder hacer miserable,/ porque para mí es un privilegio/ ser miserable". Algunos chispazos nos dicen que, poéticamente hablando, habrá que esperar el segundo libro del autor.

TRES MIRADAS AL ESTADIO NACIONAL: Con el apoyo del Ministerio de Educación y el Consejo de Monumentos Nacionales acaba de ser editado el libro Tres miradas al Estadio Nacional de Chile, donde se entregan visiones desde el punto de vista histórico, deportivo y arquitectónico acerca de nuestro principal campo deportivo. El texto está –obviamente- dividido en tres partes. La primera de ellas a cargo de la escritora Hilda López. La segunda escrita por Humberto Ahumada (Tito Norte), periodista. Y la tercera por el arquitecto Christian Matzner. Es importante recordar que el Estadio Nacional fue declarado Monumento Nacional por Decreto Exento del Ministerio de Educación N° 710 del 11 de septiembre del año 2003. El campo deportivo fue inaugurado el 3 de diciembre de 1938 por el presidente Arturo Alessandri Palma, el que se llevó la primera gran silbatina del público que se escuchara en el recinto. A través de su historia, el Estadio Nacional ha sido testigo de muchos hechos que marcaron nuestra historia deportiva y social. Hilda López se refiere a muchos de estos sucesos en la primera parte del libro, entregándonos una visión histórica desde los primeros proyectos para su construcción hasta la triste etapa cuando fue transformado en campo de concentración por la tiranía pinochetista y posteriormente su utilización para celebrar la vuelta a la democracia. También nos habla de las grandes concentraciones no relacionadas con el deporte que allí se han realizado. Humberto Ahumada, nos cuenta sobre los logros deportivos de los cuales ha sido testigo el principal campo deportivo de nuestro país, como por ejemplo el Campeonato Mundial de 1962, inolvidable en la memoria colectiva de los chilenos. Muchos nombres destacados son recordados en su relato con profundo cariño y nostalgia. Por su parte, Christian Matzner habla de los valores urbanos y arquitectónicos del Estadio Nacional, destacando las influencias del Estadio de Berlín en nuestro Coliseo. En fin, un libro que resulta todo un aporte a nuestra historia desde tres aspectos fundamentales y relacionados entre sí de distintas maneras.

"TRIGAL". Todo libro (de poemas en este caso), puede, sencillamente, gustar o no gustar, parcialmente o en su totalidad; simplemente eso. Todo dependerá del grado de identificación que el lector sienta por las situaciones y temas desarrollados en el texto, sin obviar, por supuesto, la belleza que se pueda encontrar en la forma de versificar del poeta o la poeta. Así como también en las imágenes logradas. La belleza es algo substancialmente subjetivo, propio del sentimiento de cada persona, aunque también existen logros artísticos que inevitablemente son apreciados por la mayoría de los aficionados a disfrutar del arte en sus distintas expresiones. Por lo tanto, pienso que al referirse uno a algún libro, solamente podría decir: léanlo..., busquen en él sus propias emociones, sus momentos, sus sueños, sus esperanzas. En el caso del poemario "Trigal" (1995), de la poetisa Doris Meza Azócar, nacida en Teno (VII región) muchas veces, al leerlo, uno logra ser transportado, por ciertos versos, al paisaje relajado y silvestre de su tierra: "Brindo por el eucaliptos/ que ya no me saluda/ al llegar a Teno.../ Teno limita al sur con Curicó/ al este con Comalle/ al oeste con la montaña/ y al norte con el eucaliptos". Otras veces evoca su añorada tierra con versos claros y precisos: "Teno es huaso/ es caballo/ Teno es poncho y apero,/ es arrullo/ es flor/ es música y silencio". Doris también sabe de aquel sentimiento de lejanía y murmullo: "Tengo tres hijos: Marcello, Omar y Gabriel...Un cuarto hijo está esperando mi llegada al final del camino". O cuando dice: "Los milenios treparon silenciosos/ los caminos del cielo./ Allí estabas". Son muchos los distintos pasajes que la poeta nos entrega, y en mi opinión, de gran contenido y belleza como cuando nos expresa: "He andado casi mil años/ llevando cruces a cuestas;/ algunas,/ van quedando en el camino;/ las otras,/ ya ni pesan". Luego, trata de olvidar: "Tapízame de congojas el recuerdo,/ vierte la última gota de olvido./ Sólo así/ pensaré/ que no me perteneces". Doris Meza, anteriormente había publicado un primer libro titulado "Caminos de Sombras"; ahora, con su segunda publicación, ojalá se pueda cumplir lo que ella misma nos dice en parte de la introducción. Yo por lo menos, me quedo con sus palabras: "Espero que estas espigas de mi "Trigal" sirvan para alimentar y nutrir vuestra alma".

"U" (Lom Ediciones), de Pablo de Rokha, viene a sumarse a una serie de iniciativas destinadas a rescatar (y reeditar) la obra de uno de nuestros poetas más importantes -y fundamental desde el punto de vista de las llamadas vanguardias. Este poemario es uno de los libros claves en la estética rokhiana. En U el autor asume, como es su costumbre, un Yo poético de fuerza descomunal que va transitando por un mundo al cual fustiga con sus versos: "Yo agarro la suerte y la muerte,/ así, por la palabra, por la maquinaria ruidosa de la palabra, las hago/ canciones sin tiempo,/ y voy arando de inmortalidad el día grandioso". O estos otros versos de gran estilo y belleza, que entablan la relación del autor con el mundo y sus acontecimientos: "Gira la tierra volcada en los pensamientos,/ y caen palabras con los sexos lluviosos/ desde las alturas cosmográficas del grito y del mundo,/ porque Yo Respiro". De Rokha fundamenta (o reafirma, si se quiere), en este libro, muchas de las concepciones estéticas que poetas posteriores desarrollarían en sus obras, y de las cuales algunos se atribuirán, con la complicidad de ciertos críticos, la exclusividad. En U, De Rokha introduce personajes de orden mundial y elementos e inventos, entre otros asuntos, que comenzaban a acompañar al ser humano en su despegue industrial y científico: "Einstein/ camina por la nada con el tiempo en los bolsillos panorámicos/ y no se le cae el planeta" (...) "Ford echa dólares,/ sangre de ciudades poligonales y acero/ al tubo idiota de la actividad,/ y, por la rajadura inferior del comercio van saliendo automóviles,/ van saliendo automóviles...". (...) "La camisa de flores de la primavera aletea sobre Wall Street;/ la gran tinaja del invierno/ gotea las alamedas sifilíticas, estornudando". De Rokha suma y sorprende con la vigencia de sus versos, escritos cuando aún nadie pensaba que "Saturno bebe el shop de las lágrimas y el gesto/ en los bares oscuros e iluminados,/ con el anillo de la pólvora y las clínicas diluido".

“Ui” (Lom Ediciones). Adriana Paredes Pinda nos entrega un poemario donde la escritura está marcada por la unión de la lengua castellana y mapudungun. Se trata, básicamente, de no perder las raíces, el origen. De mantener una cultura y pasado contra toda la influencia de la cultura huinca. Un ejemplo son estos versos: “Vinieron abrirme piuke/ ¡Ay kvley ñi piuke –piam./ No canté sin embargo/ me soplaron cascada/ niebla/ digueña pulpas y copihues/ en el polen/ me hallé/ desnuda. Entonces ardiendo/ dentro de mí/ la vi: era la muerte que venía”.

"ULISES LLEGA EN LOCOMOTORA" (Lom Ediciones), de Volodia Teitelboim, es un libro que se encuentra en la categoría de la crónica con ciertos ribetes de ensayo. Con un lenguaje ameno y claridad de ideas, Teitelboim nos conduce a las peripecias de James Joyce -en la ciudad de Trieste, principalmente- mientras daba forma a su famoso libro "Ulyses". Se relata la amistad que sostuvo con el escritor italiano Ítalo Svevo y otras situaciones interesantes de conocer para el lector. Un libro que resulta todo un aporte cuando se cumplen 80 años de la primera edición de esta importante obra vanguardista de la lengua inglesa.

“ÚLTIMOS FUEGOS” (Ediciones B). Libro de cuentos de Alejandra Costamagna, periodista y escritora de reconocida trayectoria. La temática de los textos es diversa y el tratamiento de muchos de ellos da para variadas interpretaciones, tanto de contenido como de estilo. Nos explican los presentadores: “En Últimos fuegos pasan cosas muy, pero muy raras. Estos relatos están a punto de inflamarse” (...) “Es también un libro-puzzle, una serie de historias que se aluden levemente, que se tocan apenas, que se encadenan cuando uno menos lo espera”. Y es cierto, tal es el caso de cuentos como Domingos felices y La epidemia de Traiguén.

"UN CIRCO EN UNA OBSCENA TARDE DE PRIMAVERA" (Ediciones Cortina de Humo). Breve poemario de Líber Tamayo donde nos presenta -y evoca- a través de trece cantos y utilizando la imagen metafórica de un Circo, un mundo que desaparece junto a sus muertos: "Un mausoleo/ con trapecios/ se yergue entre cruces/ con sus colores deslavados". Tamayo utiliza las imágenes circenses en su discurso quizá como las vería un niño-adulto, siendo esto una manera de mitigar los dolores, en el sentido que las muertes y desgracias del mundo vivido resulten tal vez menos dolorosas.

"UN ORFEO DEL PACÍFICO" (Lom Ediciones). Si bien nuestro país es reconocido, en el campo de las letras, por sus grandes poetas, también debería serlo por sus grandes poetas desconocidos. Es el caso de Rosamel del Valle, del que se acaba de publicar una antología bajo el título: "Un Orfeo del Pacífico" (Lom Ediciones), complementada con un acucioso prólogo y notas de Hernán Castellano. Adentrarse en la poesía de Rosamel del Valle es hacerlo a un mundo compuesto por una riquísima gama de imágenes oníricas entrelazadas con claras analogías a los mitos ancestrales de la cultura clásica y hebrea. Resulta común encontrar en sus libros a personajes como Orfeo, Eurídice, Jacob, Beatriz, etc. Su lenguaje está marcado en general por elementos románticos, simbolistas y modernistas. En la obra de Rosamel del Valle sobresalen fundamentalmente aspectos espectrales, arcanos, lo que le ha valido ser catalogado como un poeta metafísico, hermético. Me parece que lo que dice Castellano, en el prólogo, sobre el trabajo de este poeta resulta una definición para tener en cuenta si queremos acercarnos seriamente a su obra: "La poesía de Rosamel del Valle nos plantea intensamente una serie de enigmas, transparentes como la luz más diáfana y oscuros como la tiniebla primordial que existía antes de crearse la primera palabra." (...) "En su obra percibimos, de principio a fin, una mirada que busca darnos una visión global del universo, en la dialéctica del espacio y el tiempo." (...) "era un hombre que vivía y escribía como sintiendo constantemente el llamado metafísico del Hades". El primer libro de Rosamel del Valle es "Mirador" (1926), en él podemos encontrar a un observador que unifica todo lo que pasa frentes a sus ojos de una manera profundamente contemplativa. Las imágenes tienen un tinte surrealista y creacionista: "arrodillado en la cítara de tus hombros" (...) "tres hombres bajan por un violín". También llama la atención el uso de palabras como cow-boy, bicicletas, transatlántico, etc. El poeta se pasea por la ciudad, retratando sus encuentros con una mezcla de diferentes tendencias literarias, incluidos sutiles matices dadaístas: "Mi alegría raíz encima del agua" (...) "Golpea la mañana anda a abrir". Con "País blanco y negro" (1929), un texto en prosa, pero que se incluye dentro de su obra poética, nos retrata pedazos de la ciudad desde una visión de mundos paralelos que se van intercalando en las imágenes. Acuden al texto calles y lugares que recuerda con intenso cariño, personajes como Poe, Napoleón y la mujer amada. También recrea momentos de películas que le dejaron huella, mostrando su afición por el cine. En muchos poemas dejará de manifiesto esta afición. Explora el mundo del subconsciente y en muchos versos nos plantea su propuesta, su visión poética: "Me rodean cosas y sucesos pequeños. Mis ojos transforman estas cosas y estos sucesos sin el sentido que representan." (...) "Pero yo amo los mitos. Amo el corazón, vuestro enemigo de Paraíso o de Infierno". Al hombre lo ve como un mago que puede crear mundos: "O si existe el hombre que toma lo natural para inventarse una magia de acuerdo con su condición de artista, hablemos entonces de un nuevo mago que no se siente derrotado por los elementos, sino tan fuerte como ellos y como ellos lleno de maravilla". Interesante resulta leer una carta que Vicente Huidobro envió al poeta desde París en 1930, en ella le muestra su admiración por este libro y lo llena de elogios, una actitud infrecuente en Huidobro. Dice parte de ella: "Es usted un verdadero poeta, amigo mío, y que teniendo gran riqueza de imaginación logra ser sobrio. Cosa rara en todas partes y más en América". (...) "Está Ud. muy encima de otros que injustamente tienen más nombre que Ud. (...) que al lado suyo parecen autores de tango". El libro "Poesía" (1939) consolida, de cierta forma, su lenguaje poético. Los poemas destacan por las hondas imágenes metafísicas y la figura recurrente del ángel caído, de manera directa, nombrándolo, o sugiriendo su presencia en el verso: "Tal vez donde el ángel sonámbulo destruye los sueños". Al respecto, Castellano dice que una imagen central en el lenguaje rosameliano es la combinación de la figura del ángel ("expresión de la elevación y de una condición superior de vida") con la del sonámbulo ("el vidente, el que atraviesa incólume desde el sueño a la vigilia"). Los extensos poemas "El corazón sumergido" y "El hombre devorado" nos entregan claves determinantes en la temática de Rosamel del Valle, que integra elementos "míticos, sociales, políticos, históricos y sicológicos". En su recorrido, el poeta se manifiesta realizando un llamado, en el fondo, a la parte oscura de los elementos para que converjan en él: "Venid agua de vientre oscuro, raíz de la luz/ En eternidad y vaso necesario para el oído" (...) "Venid temblor de aire caliente y mano iluminada,/ A este clima de terror donde la noche de hierro/ Sostiene su puerta entre lenguas de ceniza" (...) "Memoria mía, amada tiniebla mía, corona de lámparas degolladas" (...) "¡Venid! El definitivo asombro se despliega a lo lejos,/ entre secretas cadenas y estatuas de ojo ardiente". Es clara la relación de Del Valle con el misterio y la ansiedad que le produce ir a su encuentro. En una alocución que realizó con motivo de un homenaje expresó: "Mis ojos se abrían con asombro delante de cada cosa. Mi corazón sentía en hondura eso que es en cualquier parte del mundo, la secreta correspondencia entre las cosas y el ser humano". El próximo libro que publica es "Orfeo" (1944), donde asume el rol del mítico personaje, desplegando una intensa relación con la muerte. En el poema alude constantemente a personajes que ya forman parte de su cosmogonía, siendo el principal Eurídice, que es a través de quien se traduce la relación vida-muerte. A mi entender, Rosamel del Valle plantea una especie de crítica, desde su visión, a no querer reconocer (el hombre) las atracciones inevitables de la muerte. Para él la muerte es una continuidad, y lo expresa en el mito de Eurídice, en la que de cierta manera intenta justificar la redención de la muerte: "Yo soy el Amor y sobre todo la Vida, pues soy el que abraza y el/ que sepulta./ Y para que todo siga, Eurídice es mi muerte". Eurídice es en el mito griego una especie de encuentro postergado con el amor, que a la vez es causa de la destrucción (indirectamente) del ser amado, en este caso Orfeo. Pero que siempre deja abierta la puerta para un reencuentro. Recordemos que en la mitología griega los difuntos mantenían la forma (sombra) y podía aspirar a vivir dichosamente en los Campos Elíseos si los dioses lo aprobaban. Este libro tuvo en su época opuestas visiones críticas. Según Raúl Silva Solar no pudo entenderlo: "Ahora bien leo y releo y torno a leer el "poema" del señor Del Valle, y nada encuentro en él que me recuerde el mito de Orfeo" (...) "... temeroso de no poder acertar con lo que el poeta ha querido decir hemos vuelto una vez y otra a su "poema" tratando de hallar en él bajo símbolos y vestiduras lo que el lenguaje en su tenor literal no dice nada. Nada hemos hallado sino sombras". Por su parte, Santiago del Campo dice: "Orfeo: auténtico don de la poesía grande, austera, segura y palpitante. Rosamel del Valle nos ha traído la más recia creación de los últimos años y seguramente el libro más alto en honradez intelectual, en amplitud de conjuros poéticos, en ámbito interior, que nos haya llegado a los ojos". El lector juzgará. En "El joven olvido" (1949), se recrea parte del mito cristiano o bíblico, tomando como eje central el calvario de Cristo representado a través del Santo Sudario. También se expresa la permanencia y evolución del mito, que en este caso conlleva la decadencia de los valores (poema "Verónica"). En "La fiesta del mago" hallamos una mezcla de imágenes esotéricas donde sobresalen los arcanos del Tarot. En "Amor mágico" nos enfrenta a Beatriz, Jacob y Gorgona, todos personajes crípticos. El amor se manifiesta en el extravío, sentimiento que pareciera sólo poder desarrollarse a plenitud en la mujer de los sueños poéticos. Más adelante nos encontramos con "Puerta para no pasar", que Hernán Castellano identifica como un texto esencial en la obra de Del Valle: "Texto central en la poética y la ideología rosamelina, en cuanto a expresar las referencias "genealógicas" que apuntan a toda una línea central de poesía visionaria, vanguardista en cada tiempo suyo, y funcional en cada momento histórico. Rosamel de Valle se centra en una línea romántico-simbolista-modernista". En este poema el autor nombra dieciocho personas entre poetas y filósofos, que influyeron, obviamente, en su concepto de poesía. En 1952 publica "Fuegos y ceremonias", un libro donde de cierta manera continúa la expresión temática y de personajes planteada en sus libros anteriores. Llama la atención los guiños a Vicente Huidobro, pues se manifiesta, a mi parecer, una clara influencia de poemas como "El paso del retorno" y "Monumento al mar" aparecidos en el libro póstumo del poeta creacionista: "Ultimos poemas" (1948). La analogía se produce en las claves con las cuales Del Valle se acerca, al igual que Huidobro, en los poemas citados, a una situación donde se asume la muerte como algo ya cercano y definitivo: "Paso a paso/ ¿no vuelven así los soldados de la guerra?/ Una ruta de música y de nardos. Al fondo un ruido./ Enterraban a alguien. Estoy seguro. Decididamente,/ No debo jugar hoy a las cartas". (...) "Todo el mundo pasaba con las manos en alto/ Y el mar salía al encuentro". Todo esto acompañado por el recuerdo recurrente de lugares en los que el poeta habitó. En libros posteriores ("La visión comunicable" 1956), Rosamel del Valle continuará por el camino señalado y seguirán apareciendo y reapareciendo personajes míticos como Absalón y Daniel. En este libro acentúa el encuentro con la muerte, que tanto misterio provoca en el autor, y parece prepararse para ella: "Nadie ve tu mano con un solo dedo, pero todos saben que ella me guía/ Como la estrella fabulosa de los Magos. Y soy el mendigo contento/ De su metamorfosis entre la noche y las puertas de esa catedral/ Del Dios inconmovible". La metamorfosis es para él un misterio que debe poseer, y en el que se percibe un sentimiento de pérdida permanente: "Quiero para mí la única soledad por cuya mirada/ Pasa la leve destrucción cotidiana de las cosas/ El secreto espectáculo de cambios y transfiguraciones/ El estremecimiento de dormir en la doble faz". En "El corazón escrito" (1960), resaltan las distintas reencarnaciones del amor en figuras como Eurídice, Therese y Eva. También se produce un desarrollo de versos de desbordante imaginación, manejada con un ritmo algo lúdico: "Aquí he puesto al sabio una silla de jazmines batientes, al santo/ un naipe,/ Al ciego un sol, al mudo un fuego, una cuerda al paralítico,/ Un paraíso al ahorcado, una flor al mendigo, una almohada al/ sonámbulo,/ Un mar a la mujer que viene nadando desde el corazón de la noche". Sobresale el poema "Canto del cuerpo sin sombra" donde el lenguaje se nutre de la poesía clásica y bíblica. Su último libro en vida fue "El sol es un pájaro cautivo en el reloj" (1963), un texto bastante singular. Dice de él Hernán Castellano en el prólogo: "es un libro de formas alotrópicas, una mezcla/ collage de trozos narrativos con versos y epigramas propios y citas de otros poetas de su raigambre ideológico-estilística, que logra una sorprendente unidad en su cosmovisión y estilo". Destacan la imagen del Bar de los Acróbatas donde una mujer refunda el mundo desde un trapecio y la definición que Del Valle da aquí del hombre: "Por algo el hombre es un signo y no, como se quiere creer, la experiencia manejable y transportable". Importante papel juega en este libro la ausencia permanente, que se transforma en las manos metamorfoseadas de una joven y el tema del exilio. Tras la muerte del poeta, ocurrida el 22 de septiembre de 1965, se publica "Adiós enigma tornasol" (1967), un libro póstumo que reitera la propuesta de Rosamel del Valle y a la vez vuelve a ciertas imágenes de corte creacionista. Las evocaciones de lugares amados son permanentes. Al final la despedida, una especie de resumen que rechaza el rito final, a pesar de las celebraciones de la muerte que manifestó en sus poemas: "Desciendo a lo largo de tu sombra/ Con el sonoro anticipo de las lluvias que me esperan./ Tú, lejos de tu origen, de tu vida y de tu muerte,/ Yo, cerca de mi origen, de mi vida y de mi muerte:/ Prisioneros en el canto del viento degollado y majestuoso./ Así no sea./ Y no Amén". Rosamel del Valle murió durante el sueño, quizá algo que esperó íntimamente. Y esto creo que se manifiesta explícitamente en los versos: "Y si la noche caía de pronto junto a tu sueño, ¿recuerdas?, era que/ la muerte cantaba afuera en el árbol de la mañana". El sueño nuevo y el sueño antiguo unidos para siempre.

"UNA CIUDAD, UN DÍA" (Ediciones Etcétera), de Judit Romo. Dice Ramón Riquelme sobre esta poeta: "Palabra sencilla, funcional, alegre, dolorosa, como una cuerda invisible para decir su testimonio, rico en asonancias afectivas y humanas". Y nada más cierto, la poesía de Romo está marcada por un sentimiento transparente y contemplativo: "llueve frío,/ un hombre tose en un rincón./ Tras las murallas, otros sueños". O estos otros versos: "Le digo que el otoño/ se ha llevado/ sobre el agua, las rosas".

“UNA HERMOSA CAMINATA” (Autoedición). Es éste un libro cuya autora, Elia Herrera de Rudolph, supera los setenta años, demostrando que nunca es tarde para comenzar. Poemas y prosa componen este trabajo. La autora es una persona que vivió su vida de manera “hermosa” como lo dice el título del libro y quiso entregar a los lectores su experiencia. Un hermoso gesto sin aspavientos ni vanidades. Dice uno de los poemas: “La vida nos trae/ a través del tiempo/ diferentes formas/ de mostrar regalos./ A veces son flores,/ música o palabras,/ a veces las olas/ de un mar que te mece”.

"UNA LARGA COLA DE ACERO" (Lom Ediciones), Ricardo Palma Salamanca, joven combatiente del FPMR en los años ochenta, nos entrega una particular visión de la historia del Frente y la lucha de quienes pusieron todas sus fuerzas en derribar a la tiranía pinochetista a través de la lucha armada. El relato –una historia novelada- nos narra las peripecias de Vasco, joven protagonista dotado de una personalidad que refleja el desencanto de toda una generación de jóvenes y las contradicciones propias de la existencia social de aquellos años de aciertos y desaciertos en lo político e ideológico. (Quién crea que la vida revolucionaria es sólo aciertos y condecoraciones, claramente está en el lado estanco de la historia). En las casi cuatrocientas páginas de la novela nos podemos enterar de los momentos más importantes en la lucha del FPMR. Carrizal, el atentado, la Operación Albania, Los Queñes y la experiencia de los combatientes internacionalistas en Nicaragua y El Salvador son puestos en escena con los respectivos matices subjetivos del narrador, no siempre del todo claros en su disposición y convencimiento ideológico. Vasco, desde su inicio como rodriguista deja entrever en sus palabras y reflexiones que su ingreso al Frente corresponde más que a un convencimiento ideológico y militante a un desencanto un tanto anárquico y a una tendencia visceral -al parecer- por la aventura y las situaciones límite. De hecho él mismo se define como un prófugo permanente que poco a poco va forjando su espíritu insurrecto y afincando su conciencia militante, aunque el más íntimo sentimiento del protagonista habría que consultarlo directamente con el autor. La narrativa de Salamanca es amena y con muy buen nivel literario. Ya antes había publicado "El gran rescate" (LOM ediciones, 1998), pero es en este segundo texto donde desarrolla con mayor pericia su faceta de escritor. Los personajes son retratados de manera sencilla pero eficaz en sus aspiraciones cotidianas y revolucionarias. Sin caer en descripciones innecesarias ni en aspiraciones linguísticas rebuscadas logra una estética considerable. Otro factor que resalta en su escritura, es el análisis sicológico de los protagonistas, lo que nos permite entender de modo más contundente la trama del libro. Salamanca nos entrega una novela donde la realidad, el mito y la ficción se entrelazan de tal manera que el resultado es un todo sólido y bien estructurado literariamente. Un libro que se integra a la recuperación de la memoria histórica, y además bien escrito, lo que nos permite leerlo sin sobresaltos literarios. Del libro, además, se desprenden muchas interrogantes (y lecturas) que seguramente la historia deberá aclarar en un futuro próximo. Quizá cuando la totalidad de los participantes de estos sucesos se decidan, sin prejuicios, a debatir dentro de sus filas los momentos de dulce y agraz que terminaron por escindir las fuerzas políticas que un día tuvieron muchos destinos en sus manos. Pienso que deben ser más de uno los Vascos que la lucha armada –se esté o no de acuerdo con ella- dejó en el limbo de lo incierto. Los pensamientos finales del protagonista, desde un lugar incierto tal vez, lo reflejan de cierto modo: "El día aparece lento sobre las tumbas, mis tumbas, ya no hay nada más que decir, nada más que relatar. Yo no sé cuándo morí, no sé el momento exacto en que desaparecí de todo aquello. De un tiro, de pena o melancolía, de una sobredosis de imágenes, de una cosa que nunca llegué a entender, quién sabe". "Una larga cola de acero" es un libro que tal vez pueda ser cuestionado por algunos cercanos a estás historias de violencia, amores inconclusos, compromiso político y vida cotidiana, pero nadie podrá negar el aporte que hace para ir desmadejando una historia que en muchas de sus aristas sería necesario analizar. Un libro necesario, como fue necesario, a mi entender, en un momento determinado, el intento de acabar con una tiranía sanguinaria a través de todos los medios de lucha, lo que no quiere decir que no se deban reconocer los errores de tales o cuáles acciones de aquellos tiempos de hondos sentimientos.

“VALPARAÍSO ANARQUISTA” (Impresión Arte & Gráfica): El escritor viñamarino Andrés Brignardello nos entrega su libro Valparaíso anarquista, notas para una historia social de la ciudad, un trabajo de investigación que contó con el apoyo del Fondart. La obra resulta de gran interés para adentrarnos en la historia social de este puerto, punto de atraque inevitable para los navíos que surcan el Océano Pacífico. El autor da cuenta que, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, y tras la guerra de independencia, Valparaíso “entró en el proceso estratégico de desarrollo mercantil y bursátil”, basado principalmente en el comercio marítimo, cuyo impulso se debió a la oligarquía que controlaba el Estado. Este desarrollo económico atrajo a muchos inmigrantes, en especial desde Inglaterra, Italia y Yugoslavia. Se instalaron almacenes fiscales y sus ofertas arancelarias permitieron a los agentes aduaneros realizar sustanciosos negocios con las grandes empresas navieras del mundo. Se invirtieron en el comercio capitales extranjeros y nacionales. El desarrollo de la ciudad dio cabida a cientos de trabajadores venidos de otras ciudades. De los 5.000 habitantes que había en 1810, pasaron a 122.447 en 1895. En el puerto se instalaron además, negocios pertenecientes a los artesanos: zapateros, sombrereros, sastres, peluqueros, panaderos y otros oficios, los que con el paso del tiempo, producto de la permanente explotación y precaria situación de higiene y viviendas, se fueron agrupando en sindicatos, sociedades de resistencia y centros de estudio, con el fin de reclamar por sus derechos, a ellos fueron sumándose trabajadores tranviarios, portuarios y de ferrocarriles. La diferencia de vida entre los trabajadores, aglutinados en los cerros más lejanos y los dueños del capital, que construyeron sus fastuosas casonas en los cerros más cercanos a la costa, era enorme. Muy pronto los sindicatos fueron controlados por las ideas anarquistas que llegaban desde Europa entregando un mensaje de igualdad y libertad, iniciándose un proceso de luchas que provocó una intensa represión, por parte del gobierno, contra los trabajadores. Un ejemplo es la gran huelga marítima de 1903, una de las más violentas antes del centenario y que terminó con el Malecón y la Compañía Naviera en llamas. La primera década del siglo XX fue la de mayor auge de las luchas de los anarquistas. Explica Brignardello: “Si bien la presencia anarquista en Valparaíso data de la última década del siglo XIX, con la aparición de algunas publicaciones como “El Martillo”, “La Batalla”, “Mar y Tierra” o la celebración del 1 de Mayo y las denuncias por la instauración del Servicio Militar Obligatorio, no fue sino hasta el inicio del siglo XX que se pudo ver con nitidez su presencia en las principales empresas y servicios de la ciudad. Las sociedades de resistencia se habían multiplicado y la llegada desde Santiago de personalidades como Magno Espinoza y Luis Olea, hizo que la preparación de cuadros dirigenciales fuera determinante”. El libro se adentra también en la relación de los trabajadores con la IWW, da cuenta de las organizaciones femeninas, muestra las diferencias y rencillas entre anarquistas y sindicatos controlados por los comunistas. Nos habla del auge y fin del anarquismo obrero. En el capítulo final, nos entrega una visión actual de las agrupaciones de tendencias anarquistas que han renacido en el puerto en la última década y principio de este nuevo siglo, incorporándose a las luchas de los trabajadores y generando espacios culturales alternativos. Valparaíso anarquista, es un libro que nos hace reflexionar sobre las alternativas populares como una opción que puede ser aún válida, más allá de los partidos políticos que quiéranlo o no, tarde o temprano terminan siendo parte del Estado opresor y sus instituciones burocráticas, que sólo postergan las necesidades de la clase trabajadora con discursos ciudadanos basados en la filosofía del embudo.

"VARIACIONES BÉLICAS" (Ril Editores). Libro de poemas de la autora italiana Amelia Rosselli, que además incluye un texto en prosa llamado "Espacios métricos". Rosselli es una autora desconocida en Chile, y esta publicación bilingüe, cuya traducción pertenece a Luciana Zollo, resulta de gran interés para conocer obras poéticas contemporáneas creadas en una lengua hermana. Rosselli se suicidó en 1996 y en sus versos se refleja todo su convulsivo mundo interior, en el que Dios siempre está presente y juega un papel determinante: "Si la culpa es de los hombres entonces que venga Dios/ a llamarme afuera de la muralla de su recinto grosero/ verdoso como el alfabeto que no encuentro." (...) "persiga yo entonces a las liebres en ayunas de mi tiranía/ sepa ayunar hasta que advenga el alba".

“VECINDARIO” (Ril Editores). Primer libro de Francisco Leal. Un poemario donde el vecindario no sólo es identificado como el barrio, las calles, sino, como lo dicen los títulos de los poemas, por la “Cocina”, la “Lámpara”, el “Teléfono”, el “Balcón”, los Árboles”, el “Paradero”, la “Lavandería”, etcétera, todo aquello con lo que compartimos diariamente, lo que además resulta una interesante propuesta poética sobre la visión del mundo que nos rodea en la cotidianidad de nuestras vidas. Un ejemplo son estos versos del poema “Estacionamiento”: “De noche, en el recuerdo/ de películas ya sin nombre/ o cosas que el profesor/ en su clase omite.../ En el asiento trasero,/ una ginecóloga/ con olor a aguardiente/ acaricia con demasiada imprecisión/ a su amante”.

"VENTAJAS DE LA TORTUGA" (Mosquito Comunicaciones) de Jaime Valdivieso. Poco más de ochenta cuentos componen este volumen, cuya característica principal es la brevedad de los textos. El cuento corto es un género difícil que requiere síntesis, ingenio y –siempre- emoción. Un ejemplo es "La vida breve", que en dos palabras entrega su contenido: "Nació muerta". Otro ejemplo es el cuento "Dudosa creación": "Dios creó el mundo por medio de la palabra. Un día por descuido se atraganta y tose: entonces aparece el hombre". En no pocos cuentos hay elementos poéticos –la poesía es también síntesis-, y en el conjunto se advierte un trasfondo existencial marcado por el "desasosiego" y la perplejidad. Valdivieso se desenvuelve bien en la amplia temática abordada. En la mayoría de los cuentos predominan los finales imprevistos y ambiguos, que entregan un desenlace abierto a la imaginación del lector, que así se involucra directamente. El sentido filosófico de la existencia y el conocimiento del ser humano resaltan en el cuento que da nombre al libro "Las ventajas de la tortuga", basado en la paradoja de Zenón de Elea: "Aquiles y la tortuga", utilizada para demostrar que el movimiento, según el filósofo griego, solamente existe en la ilusión de los sentidos. Hay numerosos cuentos de gran vuelo en esta obra, donde destacamos: "Círculo de cristal", "Eutanasia" y "El otro pueblo", entre otros. Un libro interesante y una muestra de la destreza del autor para incursionar en un género lleno de trampas y peligros.

"VERSOS PARA UNA SIRENA SOLITARIA EN LA CALETA" (autoedición/ Punta Arenas), es el último libro del poeta y narrador Dinko Pavlov. En él nos traslada a un mundo donde el amor es el protagonista principal. Un amor errante entre las noches marítimas y lujuriosas de los mares del sur. Pavlov se interna en recuerdos intensos que van acompañados de vinos y otros líquidos que brotan de la piel de mujeres quizá extraviadas en los pecados del autor: "Moderno Dorian Grey,/ me reflejo en tu sexo femenino/ para conservar la juventud".

“VERSOS ROBADOS” (Lom Ediciones) es el último libro publicado por Óscar Hahn en Chile. El libro fue presentado en la reciente visita del poeta a nuestro país, donde además fue propuesto por Editorial Andrés Bello como candidato al Premio Nacional de Literatura. Galardón que en opinión de muchos este año debería quedar en sus manos. En este libro, publicado anteriormente sólo en el extranjero y traducido al inglés, Hahn mantiene su propuesta poética y los escenarios buscados en la cotidianidad. Incluso en esta versión agrega algunos poemas nuevos. Es el caso de “Tríptico”, incluido al final del libro o el soneto “Mujer en cama” fechado en 1957: “En un lecho de sábana y rebozo/ perfumada mujer de carne suave/ se ha varado tu cuerpo silencioso/ como nave fantasma como nave”. Texto que a pesar de ser anterior al resto mantiene el equilibrio estético que plantea Hahn. Destacan en el conjunto poemas como “Una noche en el Café Berlioz”; “John Lennon”; “En una Estación de Metro” y “A una lavandera de Santiago”, entre otros. En este último queda de manifiesto una vez más el sentido social que el autor imprime a muchos de sus poemas: “Mi prima que vivía de su artesa/ se me murió de muerte repentina:/ le partieron de un golpe la cabeza/ con la culata de una carabina/ Desde el abismo de su cráneo abierto/ suben gritos y cantos fraternales:/ entran en cada vivo en cada muerto/ y enmudecen las músicas marciales/ La ropa sucia no se lava en casa/ cuando la manchan sangres tan enormes/ que van de lavatorio en lavatorio/ Un regimiento de manchados pasa:/ y no podrá limpiar sus uniformes/ ni el mismo purgador del Purgatorio”.

“VIENTO DEL ALBA” (Atelí). Poemario de Maruja Scott. Nueva incursión poética de esta escritora puntarenense. En este libro mantiene el tema del amor matizado con un sutil erotismo, todo acompañado por el paisaje de la región, como por ejemplo en estos versos: “Viento, pasa ligero/ para atar mi cintura/ en cualquier esquina de otoño/ de esta hermosa ciudad”. También se recuerda a los pueblos originarios, como en el poema Kaweshkar.

“VIOLETA SE FUE A LOS CIELOS” (Editorial Catalonia). Ángel Parra nos entrega un nuevo libro, una obra en la que narra de modo ameno y emotivo, episodios que dan cuenta de algunos aspectos de la vida de su madre, la multifacética Violeta Parra. Cada capítulo es un recuerdo singular, no necesariamente una continuidad rígida en el relato, lo que de ninguna manera resta coherencia a la narración. Parra acompañó a su madre desde pequeño en sus actividades artísticas y fue testigo de muchas de sus vivencias más importantes, aunque, muchas de ellas, vistas desde la perspectiva de un niño, pero de un niño que ya percibía los bemoles de este mundo. El hijo recuerda a su madre con pasión, pero sin caer en la idolatría ni el endiosamiento, intuye sus conflictos y los expresa con sinceridad y transparencia. Habla de su padre con objetividad y de los amores de Violeta con naturalidad, se diría que con la misma naturalidad con que ella los vivió, incluidos encuentros y desencuentros. Eso se percibe. Otros personajes que se presentan en la memoria del autor son sus hermanos, parientes y artistas que va conociendo, hay anécdotas sabrosas relacionadas con la relación de su madre con su abuela, con sus tíos Roberto, Nicanor y Eduardo, con sus encuentros con amigos como el poeta Pablo de Rokha y el pintor Julio Escámez; con Allen Ginsberg. Ángel Parra es entretenido, al estilo de los cuentacuentos que van de plaza en plaza, o de cantina en cantina (Pub les llaman ahora) entregando sus historias, narra con picardía y buen humor, incluso los episodios más melancólicos. También nos muestra facetas domésticas de la autora y su inserción en un medio donde la sobrevivencia es dura y se debe luchar permanentemente con la marginación, incomprensión e hipocresía de la sociedad. La muerte de Violeta esta presente en el principio y final del libro, pero no como una tragedia melodramática, sino como un mensaje personal y a la vez colectivo, que valora su condición como ser humano. Ella tenía sus razones y modos para enfrentar el mundo, su intención de vida muy particular, y también la manera de enfrentar a la muerte. Como todo ser humano tuvo conflictos y dichas, pero sobre todo, capacidad de trabajo, solidaridad para con su pueblo y la sencillez de la cual carecen hoy muchos artistas que se extravían en la vorágine de las candilejas. Un libro para ser leído con agrado y esa alegría con que la artista saludaba cada despertar: “buenos días día, buenos días sol”. del sol inn cabaret" (Ediciones del Temple). Con este volumen de Alexis Figueroa, poeta de Concepción, Ediciones del Temple da la partida a una nueva colección (Amarcord) que rescatará libros hoy desaparecidos de las librerías pero que en su momento fueron de alguna manera significativos. Sobre el libro de Figueroa, Yanko González nos dice: "Figueroa, a contrapelo de sus contemporáneos, prescinde de la doxa milica y profundiza en la espisteme del mercado, el que avizora como un ejército de ocupación que conduce con más eficiencia nuestras subjetividades". Algunos versos representativos de esta afirmación, por ejemplo, son: "Pasad, venid a las mujeres de piel toda dorada,/ venid a ver sus ojos de plumas tornasoles,/ sus pasos de pantera,/ sus manos enguantadas en la luz fosforescente".

"VÍRGENES DEL SOL INN CABARET (Ediciones del Temple). Con este volumen de Alexis Figueroa, poeta de Concepción, Ediciones del Temple da la partida a una nueva colección (Amarcord) que rescatará libros hoy desaparecidos de las librerías pero que en su momento fueron de alguna manera significativos. Sobre el libro de Figueroa, Yanko González nos dice: "Figueroa, a contrapelo de sus contemporáneos, prescinde de la doxa milica y profundiza en la espisteme del mercado, el que avizora como un ejército de ocupación que conduce con más eficiencia nuestras subjetividades". Algunos versos representativos de esta afirmación, por ejemplo, son: "Pasad, venid a las mujeres de piel toda dorada,/ venid a ver sus ojos de plumas tornasoles,/ sus pasos de pantera,/ sus manos enguantadas en la luz fosforescente".

“VOCES DE UN BAÚL ITALIANO” (Ril Editores). Novela de Vittorio Cintolesi que nos cuenta acerca de la llegada a Chile de emigrantes italianos y cuyo argumento inspiró una teleserie llamada Los Capos. En palabras de Isabel Allende en la presentación: “Narrada en varias voces, esta novela es la epopeya de quinientos emigrantes de Italia, cuna de nuestra civilización, al bosque virgen de Arauco, donde se quedan cien años. La presencia tesonera y creativa de estos trasplantados y sus descendientes es muy importante en Chile”.

"VOCES DE PORTOCALIU" (Ed. U. de Concepción) de Omar Lara. Último poemario de este poeta de Nueva Imperial. En él nos encontramos con una especie de arqueo de los sentimientos más permanentes del autor y sus nostalgias de un tiempo que permanece a pesar de la distancia y los infortunios del exilio, la muerte y, muchas veces, la soledad del que recuerda con profundidad y sentimientos encontrados el tiempo que se marchó: "Vengo de la primavera de Chile./ Por entre las rejas de las cárceles/ se ve el verde magnífico./ El campo está cubierto de margaritas/ y en las tardes el río es una maravilla/ que se estira hacia el mar, lleno de luces/ agotándose entre los sauces y las sombras".

“XXI POR EGIPCIO” (Lom Ediciones). En su colección Libros del Ciudadano, esta editorial nos entrega un nuevo libro de Gonzalo Rojas. Manteniendo su estilo Rojas nos muestra veintitrés poemas donde el amor y lo erótico, sumado a cierta ironía marcan el contenido: “Juro que esta mujer me partido los sesos,/ porque ella sale y entra como una bala loca,/ y abre mis parietales, y nunca cicatriza,/ así sople el verano o el invierno”.

"ZANJÓN DE LA AGUADA" (Editorial Planeta /Colección Seix Barral, 2003). Acaba de ser editado el libro de Pedro Lemebel: "Zanjón de la Aguada". Una selección de crónicas que nos trasladan al "Otro Chile", él de estas últimas dos décadas. Desde la primera crónica, que es la que da el titulo al volumen, Lemebel nos acerca a una serie de personajes marginales dentro de nuestra sociedad, pero vistos desde una perspectiva muy distinta a la agresión, que es como suelen retratar los medios de comunicación a las personas que habitan las poblaciones que rodean nuestra capital o mantienen una "marginalidad" crítica hacia nuestra sociedad. La mirada de Lemebel, sin perder su clásico humor e ironía, es una mirada humana y de solidaridad hacia quienes el sistema ha desgastado (y engañado) con sus sueños inconclusos y falsas esperanzas. Un ejemplo de ello es el capítulo dedicado a las Barras Bravas y la "Carta a la dulce juventud". Los personajes de los "bajos fondos" son retratados en su ternura y fiereza. Los políticos y la gente de la farándula criolla, son vistos con la agudeza de una mirada que penetra más allá de la arrogancia y oportunismo de esta fauna tan adicta al poder y las candilejas. La denuncia del atropello a los Derechos Humanos también encuentran su espacio en estás crónicas, especialmente en las evocaciones de Sola Sierra, Gladys Marín y Carmen Soria. Podríamos decir, además, que las visiones entregadas en "La baba tricolor de la risa nacional", "La mesa de diálogo" y "La feria del libro en tres actos", sintetizan de alguna manera las contradicciones y despropósitos de la realidad chilena de estos últimos veinte años. En fin, un libro que debería perdurar, principalmente, por su honestidad y consecuencia valórica ante los embates de la discriminación y la mentira nacional llena de eufemismos y falsas reconciliaciones que sólo favorecen a los privilegiados de siempre.

“ZEN PARA PEATONES” (Ediciones del Temple). Segundo libro de David Bustos. En estas páginas, Bustos construye sus poemas a partir del artificio de la palabra y el desencanto social: “... la alcancía del chanchito de Pomaire/ fue brutalmente saqueada por manos castrenses/ que extremaron nuestro afán militante de estar/ arriba de la pelota”. Sin dejar de lado el estilo mostrado en su primer libro logra avanzar por la senda que busca, renovando sus visiones poéticas. Bustos es un transeúnte que se interna en los recodos más inciertos de la ciudad. El amor, la ironía, la literatura, los vicios, el sujeto social, etcétera, están siempre presentes como una necesidad lingüística y estructural en su fórmula poética.